Legend of Zelda: Breath of the Wild fue uno de los mejores juego que he tenido la oportunidad de jugar, y su historia es sorprendente, uno de mis favoritos realmente.
Se usaran nombres de personajes y definiciones que vienen en la versión en español del juego.
Notas al final del capítulo.
PARADOX REDUX
El sonido de los fuertes vientos en la oscura y helada noche azoto la superficie del monte Lanaryu, una fuerte tormenta se había desatado sin esperarlo, haciendo que incluso los mismos monstruos adaptados para el frio extremo que merodeaban el lugar se escondieran por la inusual ventisca.
El sonido de soledad del viento helado de norte golpeando la roca y los arboles amenazaban a cualquier persona o criatura que intentara cruzar por su camino y prometiéndoles un cruel destino.
Sin embargo la montaña Lanaryu no estaba despoblada totalmente en ese instante, cerca de su parte media se encontraba un pequeño grupo de seres que se habían visto atrapados por tan implacable tormenta de nieve y habían sido arrastrados a buscar refugio dentro de una de las grietas del monte que proporcionaba cierto refugio.
-¿De quién fue la grandiosa idea de venir todos juntos?, ahora estamos en una cueva esperando a que pase esta pequeña tormenta- Una vez egocéntrica se escuchó entre el grupo de personas reunidas alrededor de la fogata donde otras misteriosas figuras intentaban obtener calor del fuego.
-Lo siento… creí que sería buena idea venir todos juntos…- Una voz tímida surgió de una pequeña figura de la especia Zora que temblaba intentando mantener el frio alejada de ella.
-Cállate Revali, claramente fuiste el primero en ofrecerte por tus "increíbles habilidades en las alturas", además esta tormenta es demasiado peligrosa para la princesa- La voz rígida y autoritaria de una pelirroja Gerudo hablo para reprender al Orni engreído que no había parado de quejarse en todo el viaje.
-Calma, calma, todos acordamos venir a dar nuestro apoyo a la princesa, sabíamos muy bien que el clima en la cima de la montaña es muy engañoso- Una majestuosa figura del gigante Goron hablo mientras buscaba entre sus cosas más leña para mantener viva la fogata.
Todo callaron un momento mientras escuchaban el sonido de la madera ser consumida por el fuego, aunque con la evidente preocupación por esa situación, los cuatro campeones mantenían su mirada fija en la princesa de Hyrule que yacía dormida por el cansancio justo al lado de Urbosa que la acurrucaba en su regazo para brindarle calor.
La Gerudo deslizo sus dedos sobre el cabello dorado de la princesa tratándole de dar ese confort que ni en sus sueños podía tener, leves temblores sacudían a la princesa en ciertos momentos, cualquiera podría decir que era por el clima implacable de la montaña, pero el grupo sabia muy bien que se debía a otros motivos.
-Me sorprende que no esté resfriada después de tanto rezar en la fuente de la sabiduría– Daruk el campeón Goron hablo admirando la pequeña figura de Zelda que respiraba pesadamente.
-Ella siempre ha sido muy fuerte en muchas cosas… pero me temo que lo que más lastima a nuestra princesa no es este duro clima- La matriarca Gerudo hablo decaída al no poder ayudar a la princesa que sostenía en sus brazos.
-Vaya tontería… ella no tiene por qué estar sufriendo esto, estando yo aquí y es suficiente para derrotar a ese Ganon, no es necesario que ella se esfuerce a este punto para despertar sus poderes- El Orni dijo presumiendo de nuevo y aunque lleno de alabanzas a si mismo todos pudieron notar el sentido de preocupación por la princesa en la frase.
-No me imagino lo mucho que debe estar sufriendo- la voz delicada de Mipha hablo no solo refiriéndose a Zelda sino también a una figura solitaria que vigilaba la entrada principal de la cueva en la cual estaban refugiados los campeones.
Justo ahí a unos metros de distancia se encontraba el campeón de Hyrule que se mantenía firme y estoico observando cuidadosamente cada movimiento extraño en la entrada de esa cueva que les otorgaba un refugio momentáneo.
El fuerte viento hacía difícil la visión del terreno el cual no mostraba signos de que hubiera animales o monstruos cerca… aunque claramente lo sabía estaba montando guarda por otros motivos.
Estaba evitando a los otros campeones y evitando ver a Zelda en ese momento, no se sentía listo para afrontarla y más cuando su tarea como campeón de Hyrule había sido un fracaso.
Aquel viaje que le había encomendado el rey Rhoam de llevar a su hija Zelda a la cima del monte Lanaryu por su recién cumpleaños número 17 no había dado los resultados deseados.
A pesar de que en el camino no había visto mayor problemas en lo que respectaba a ataques de clan Yiga o algún monstruo con deseos de sangre, su labor de proteger a zelda había fallado miserablemente.
Ella no estaba herida físicamente, esa clase de heridas de que él tiene experiencia… no, ella estaba lastimada dentro de sí misma, su ser dañado por una responsabilidad que no ameritaba, esa clase de Heridas que pueden destruir a una persona sin siquiera ser tocada.
Todos esperaban la salvación gracias a ella y no veían el esfuerzo mayor que ponía en buscar desesperadamente opciones a la falta de poder dormido en su interior.
Este había sido un punto de quiebre en la princesa Zelda, el sentimiento de que su propio pueblo la mirara como la princesa que no podía salvarlos, elevando las expectativas de ella asta un punto inalcanzable para alguien.
Ayudar a alguien en esa situación era algo en lo que no tenía experiencia por su propia actitud de ocultar sus propios pensamientos y acciones por ser el Soldado y guardián Real de Zelda… a pesar de ser casi el mismo problema las obligaciones de Zelda la hacían un problema más serio. Si bien el tenía la espada que doblega la oscuridad… en ella recaía la detención total de Ganon.
Si no fuera por la sugerencia espontanea de Mipha de acompañarlos a la cima de la montaña no habría manera de que el pudiera apoyarla con esa frustración y dolor, cosa que solo Urbosa podía hacer en esos momentos.
Perdido en sus pensamientos Link miraba la fuerte ventisca pasar enfrente de sus ojos recordándole lo pequeño que es en realidad el mismo ante ciertas adversidades y ponía en duda su capacidad para proteger a Zelda de cualquier peligro, incluso aquellos que rompen el espíritu y la voluntad.
-Me parece que te vendría bien acercarte al fuego mi pequeño amigo- Link fue sacado de sus pensamientos mientras una enorme y amigable mano se posaba en su espalda.
Dándose vuelta vio sorprendido al Goron que se postraba delante suyo mientras cargaba su enorme arma para tomar posición en la entrada de la cueva. Link se reprendía así mismo mientras no había notado como alguien tan grande se había acercado tanto.
-¿Por qué no descansas un poco? Yo me asegurare que nadie entre- Daruk dijo con plena confianza mientras le daba una amable sonrisa.
-Pero…- Link intento hablar pero fue interrumpido por su amigo.
-Puedo ver que estas algo distraído- Dijo en tono serio en Goron – Si te hace sentir mejor todos estamos así… mejor descansa, no puedes proteger a la princesa si te enfermas por asuntos que aún tienen solución… la ayudaremos… lo prometo-
Link no dijo nada mientras asentía a su amigo que mostraba esas palabras que más necesitaba en estos momentos.
Aún estaban aquí con Zelda y no había manera que ninguno de ellos la dejara sola en momentos así.
-No te preocupes, nada podrá entrar por aquí- El gigante dijo con entusiasmo, si bien cualquier criatura lo pensaría 2 veces antes de meterse con un Goron también estaba el hecho de que Daruk ocupaba casi en su totalidad la entrada de la cueva con su cuerpo masivo.
Link camino hacia la fogata alejándose de su compañero, cada paso podía ver como los otros campeones lo miraban con gesto preocupado… excepto Revali que solamente estaba cruzado de brazos ignorando al resto de sus compañeros.
Sin más tomo asiento justo al lado de la campeona Zora que se puso rígida por unos instantes por la cercanía del Hylian, una suave risa broto de Urbosa y un sonido de disgusto de Revali al ver la interacción usual de los dos campeones.
Unos momentos de paz silenciosa dominaba el ambiente, aun en las vísperas del inevitable regreso de Ganon era evidente que su grupo era único.
-Todo va estar bien… ¿verdad?- De la voz delicada de Mipha hablo mientras admiraba el fuego y se cubría mas del frio con una prenda de la tribu Orni.
-¿A qué te refieres?- Urbosa hablo mientras veía fijamente a la Zora.
-De esto… ¿nosotros podremos defender a todos?.. Proteger a Zelda…. detener la calamidad que es Ganon…- La voz de Mipha se iba haciendo cada vez más débil.
-¿De que estas hablando?, ya te dije que conmigo es suficiente, además con ustedes y el pequeño espadachín tuyo de ahí estoy seguro que ganaremos sin problemas- Mipha trato de ignorar el comentario de Revali sobre Link pero tenía un buen punto… juntos podrían superarlo.
-Si… Juntos podremos…- Ella dijo un poco más animada mientras veía la cara maternal de la Gerudo.
-Te aseguro que ninguno de nosotros estará solo cuando eso pase… lo derrotaremos juntos- La matriarca dijo con confianza mientras veía como el gran Goron se acercaba a ellos después de poner una gran piedra que bloqueaba la entrada de la cueva para proteger al grupo de la tormenta que parecía empeorar a cada momento.
-Así es pequeña Mipha, nada nos detendrá y estoy seguro de que Zelda no tardara en obtener sus poderes para poner fin a ese Ganon de una vez por todas- Él dijo mientras se dejaba caer justo al lado de urbosa.
-Si… ella lo lograra… estoy segura de ello... ¿verdad Link?- Mipha dijo con más confianza y acercándose tímida y sutilmente al Héroe elegido.
Link miro seriamente a la princesa de Hyrule antes de decir con total sinceridad.
-Si… estoy seguro que ella puede hacerlo- Por unos instantes el grupo miro sorprendido a Link que muy pocas veces hablaba para decir lo que sentía o lo que pensaba.
Con una sonrisa todos callaron mientras veían las flamas de la fogata desvanecerse, instintivamente el grupo se juntó más buscando el calor corporal del otro, incluso Revali se acercó tomando lugar junto a Zelda por orden de Urbusa para que su plumaje diera más calor a la princesa.
El sueño termino por dominar al grupo sin notar que la princesa de Hyrule no estaba dormida del todo y había escuchado la conversación. Aunque triste y deprimida la princesa Zelda no pudo dejar escapar una triste sonrisa por la confianza y esperanza de sus compañeros tenían hacia ella.
Una lagrima de felicidad cayo de su rostro al saber que sus campeones no solo eran un grupo que buscaban destruir la amenaza de lo que es Ganon… si no que confiaban y querían lo mejor para ella y que no la dejarían sola nunca.
Eran la familia que buscaba proteger al igual que su reino y su padre… tal vez la diosa no había respondido a sus suplicas… pero por un momento eso no parecía importar… ella buscaría la manera de protegerlos a todos sin importar que pasara, no los perdería como paso con su madre.
Al igual que sus compañeros la princesa cayo tendida en el regazo de Urbusa ignorando que un débil resplandor dorado se formaba en su mano por los pensamientos de protección y esa luz dorada rodeaba al grupo.
Algo había pasado en esa cueva olvidada durante una cruel tormenta de nieve, algo que no debía haber sucedido… tal vez una nueva oportunidad para aquellos que ya estaban destinados a perderlo todo.
Fin del capítulo
Bueno antes quiero dar gracias a ustedes por tomarse el tiempo de darle una oportunidad a esta historia que espero que sea de su agrado.
Cualquier comentario será bien recibido.
PARADOX REDUX
Se refiere a "paradoja" y "traidos de vuelta", Si es una historia de desplazamiento temporal como se imaginaran
