Legend of Zelda: Breath of the Wild fue uno de los mejores juego que he tenido la oportunidad de jugar, y su historia es sorprendente, uno de mis favoritos realmente.
Se usaran nombres de personajes y definiciones que vienen en la versión en español del juego.
Notas al final del capítulo.
PARADOX REDUX
Capítulo 3
-Deja de ser un Cucco llorón y no te muevas- La voz de la enfadada pelirroja exclamo en frustración mientras trataba de cubrir las heridas en la espalda que amenazaban por abrirse de nuevo de su compañero.
- Eres terrible en tratar heridas Urbosa y deja de llamarme Cucco- Revali dijo mientras intentaba en vano quedarse quieto mientras levantaba sus alas aun lastimadas para cubrir los rastros de la batalla anterior.
-Si no fuera porque insistes en moverte cada vez que toco tus plumas ya hubiera terminado- Urbosa hablo mientras terminaba de ajustar los vendajes recién puestos del Orni que veía con clara molestia las acciones de su compañera.
-¿Sabes cuánto tardan en crecer esas plumas? Mi vuelo se verá afectado si insistes en arrancarlas para tratar esas pequeñas heridas- Revali trato de replicar solo para ser silenciado de un suave por el sonido de la princesa Zelda que ayudaba al Goron a una pequeña herida sangrante en su frente.
-¿Pueden guardar silencio los dos?, despertaran a Mipha- La rubia dijo mientras veía que los daños en su campeón Goron no eran de gravedad y que sanarían sin ningún problema al ser un daño superficial nada más.
Zelda miro de reojo como el Orni desistía en una silenciosa molestia mientras que Urbosa cubría las heridas de Revali que ya no habían podido curarse por el exceso de energía que había empleado momentos antes la campeona Zora.
Un suspiro pesado surgió de ella cuando sus ojos miraban a Mipha que flotaba dormitando en el agua que cubrían las ruinas de la salida este del monte Lanaryu, la repentina y peligrosa batalla había sido intensa, agotadora y más para la pequeña y tímida Zora que aparte de luchar valientemente, también había tenido la tarea de curar las heridas más graves de sus compañeros.
Si no fuera por sus habilidades individuales de los campeones ese grupo de monstruos hubiera podido acabarlos muy fácilmente, incluso una tropa de soldados Hylians no hubieran durado mucho contra estos monstruos misteriosamente poderosos y resistentes.
El solo mirar el resultado del combate ponía en muy preocupante dilema a la Princesa…
Cómo había sido posible que los campeones pudieran ser presionados hasta este punto, contra monstruos que habían sido tratados antes sin ningún problema por cada uno de ellos.
El Hinox había sido eliminado con facilidad por Revali de eso no había duda, pero el Centaleon era alarmantemente poderoso al igual que los monstruos de colores variantes al común y aunque la única experiencia con monstruos era el ver como Link los combatía desde que se había convertido en su escolta personal, ella no era ciega al ver como su campeón de cabello dorado a pesar de sus habilidades con la Espada que doblega a la oscuridad, había tenido cierta dificultad con lo que había combatido hoy mismo.
Al grado de que el Centaleon había logrado asestar un golpe directo en su pecho, al igual que pequeñas heridas menores por los otros monstruos y que de no ser tratadas por Mipha podría haber traído graves consecuencias de no ser tratadas de inmediato.
Luego estaban los demás campeones, Revali se había llevado un duro golpe al ver que las flechas eléctricas habían hecho más daño de lo esperado, además de un ala rota y cortes de armas arrojadizas de los Lizalfos escondidos en las piedras de las ruinas que aprovechaban la falta de movilidad del astuto arquero lastimado.
Urbosa la valiente Gerudo trataba de disimular la molestia de las heridas multiples en su costado gracias al golpe del Centaleon y al ataque a traición de Bokoblins que gracias a su superioridad numérica y resistencia habían aprovechado la limitación de Urbosa de no poder usar el su poder del rayo para no dañar a sus compañeros más sensibles a este elemento por error.
Daruk fuerte como una muralla había hecho frente a los Moblins más grandes con su fuerza bruta, aunque no pareciera el Goron aseguro que eran más fuertes de lo que recordaba, incluso al grado de dejar pequeñas heridas en los puntos más vulnerables del Goron cuando ya no podía usar su escudo mágico por el cansancio.
Mipha se encontró con dificultades con los Lizalfos que acuáticos extrañamente resistentes y con propiedades eléctricas, no eran comunes de la zona y su habilidad de nado había logrado derribarla y complicarle las cosas, aun así había sufrido grandes descargas eléctricas en su pequeño cuerpo a costa de derribar a los monstruos en un ataque cercano.
Link por su parte había usado toda su habilidad durante años y años de entrenamiento como espadachín, repartiendo estocadas y cortes a cualquier monstruo que se atravesara en su camino con tal de proteger a la princesa.
Zelda no mentiría y admitiría que temía lo peor para sus amigos en esos momentos, si bien recordaba esta zona cercana hacia el monte Lanaryu era un acceso protegido por soldados Hylians, además de una ruta comercial hacia el pueblo de Kakariko al este, así como al oeste la Aldea Goponga y acceso al rio Zora.
En su peregrinación hacia la fuente de la sabiduría las rondas de vigilancia cerca del lugar eran frecuentes para informar la posible presencia de campamentos de monstruos, ninguno había sido avistado por los exploradores y Sheikas que rondaban la zona.
Si había monstruos tan fuertes aquí solo significaba que esos soldados y probablemente comerciantes habían sido atacados por estas cosas que reclamaban el territorio… tal vez con terribles consecuencias para ellos.
De igual manera estos monstruos se encontraban en gran variedad, no era raro ver dos especies distintas viviendo en conjunto en estos días previos al regreso de Ganon, de hecho su número aumento exponencialmente obligándolos a trabajar juntos aunque torpemente y fáciles de tratar gracias a su falta de organización.
Pero estos de aquí eran claramente un grupo distinto, cubriendo la mayoría de los puntos clave que usarían un grupo armado bien organizado, arqueros, lanzas, espadachines, grandes mazas para romper escudos y defensas… aunque de manera primitiva estos monstruos habían logrado una fuerza que pondría a pensar asta a sus generales de los pasos a seguir.
Su mente no pudo más que divagar sobre el culpable de esto.
¿Ganon tendría que ver algo con esto?
¿Podría de alguna manera estar volviéndose más fuertes y organizados gracias a su influencia?
Si bien era muy pronto para afirmar esto, no era del todo un pensamiento fuera de lugar, tendría que confrontar a su padre en cuanto tuviera la oportunidad de advertirle sobre estos peligros.
Su padre… el no estaría nada contento sin duda ante su fracaso y oír que de alguna manera los monstruos se habían vuelto más fuertes en tan poco tiempo. Esto solo complicaba más las cosas al no poder acceder al control de sus poderes… eso la hacía sentir como una inútil y la sumergía en una depresión por la carga de tener el destino de su pueblo en sus manos.
Solo podía rezar a una diosa que no la escuchaba, esperando lo mejor o algún milagro… y era totalmente injusto, si su padre no fuera tan terco y ver que la solución de sus problemas estaba en la antigua tecnología ancestral que había ayudado a salvar el mundo en la antigüedad podrían estar mejor preparados…
Con un gesto de resignación Zelda trato de olvidar momentáneamente esos depresivos pensamientos de tristeza, frustración, enojo ante su impotencia y trato de pensar en cosas distintas.
Suspirando su mirada se posó brevemente en su campeón personal Link, tal vez el único que la comprendía en estos momentos a un nivel más personal que cualquier otra persona.
Su campeón estaba a unos cuantos metros en el puente de piedra montando guardia para que sus compañeros pudieran descansar, al igual que cuando lo conoció era firme y serio en su deber como caballero a pesar de las circunstancias tan desfavorables.
Su cuerpo estaba rodeado de vendajes en su tórax, al mismo tiempo que vestía una simple camiseta gracias a que su túnica de campeón fue cortada por el ataque del Centaleon, cosa que tendría que reparar ella en un futuro.
Las heridas en su cuerpo no disminuirían su fuerte sentido del deber y eso era claro.
A pesar de ello Zelda sabía que Link en el fondo igual estaba preocupado por lo sucedido, no le costó mucho ver que su campeón estaba más alerta de lo usual, reaccionando a cualquier sonido, con la espada maestra en su mano por si un peligro surgiera en cualquier segundo.
Por momentos Link volteaba a ver a su dirección, viéndolos a todos en especial a ella y a la campeona Zora que había caído inconsciente después de curar la mayoría de las heridas fatales de Link y los otros campeones.
Zelda sintió una leve molestia al pensar en ello, al terminar la batalla la princesa Mipha había saltado del agua para revisar a los campeones a pesar de sus heridas propias, todos tenían una herida que debía ser tratada, pero su atención y preocupación se centró casi su totalidad en Link, el cual solo miraba en silencio como la Zora curaba una enorme abertura sangrante en su pecho, solamente para después de ello caer agotada y siendo atrapada por los brazos del héroe.
Ahí por primera vez la princesa pudo ver algo más en la cara de su campeón que un aspecto serio y firme, por momentos una cara de auténtica preocupación y un poco de desespero por su amiga de la infancia.
No era la primera vez que pensaba que había visto esa cercanía en sus dos campeones, siempre habían sido muy reservados con sus asuntos en su presencia. La interacción entre ellos era algo que Zelda no le importaba en lo absoluto y más cuando era cegaba por su odio injustificado que tenía hacia Link en el momento que lo había conocido.
Sin embargo ahora era más obvio y le molestaba un poco esa sutil confianza silenciosa que parecían tener ellos dos, el compartir algo con una sola mirada, un gesto que daba indicaciones de seguridad o algo más… ella misma desearía tener esa confianza con su caballero, el cual recientemente había compartido los momentos personales donde ella necesitaba a un amigo cercano para no decaer.
Le gustaba la idea de que ella y Link pudieran convertirse en amigos con el pasar del tiempo y que olvidaran esa ridícula actitud inicial de ella. No es que ella tuviera muchos amigos, al ser una princesa la cual el destino recaía en sus hombros no ayudaba a aligerar su deberes y tener tiempo para interactuar con más personas de su edad.
Si no fuera por Urbosa y al pasar el tiempo algunas personas de la tribu Sheika ella no tendría a nadie que pudiera llamar "amigos", a lo largo del tiempo la lista se ampliaría a sus amigos campeones y finalmente su caballero personal.
La culpa la inundo mientras recordaba lo extrañamente molesta que estaba cuando al despertar en esa cueva del monte Lanaryu la campeona Mipha estaba cómodamente dormida en brazos del campeón causando que ella quisiera salir de la cueva lo más pronto posible y regresar a Hyrule a pesar de su falta de éxito en despertar sus poderes en la fuente de la sabiduría.
Y más cuando veía como sus dos campeones bajaban juntos el camino de la montaña por sugerencia de Urbosa, compartiendo pequeñas y silenciosas conversaciones perfectamente equilibradas entre el deber y la comodidad.
Ahora se sentía tonta de haber estado molesta en ese momento, no solo por pensar que Mipha y Link estaban de alguna manera dejando sus deberes por algo que ella no sabía definir, si no que ambos habían dado toda su confianza de que ella lograría salvar a su pueblo, así como protegerla ante los graves peligros y defenderse mutuamente así como sus compañeros.
Volviendo al presente podía mirar a Mipha respirar en un sueño profundo y aun con algunas heridas en su pequeño cuerpo hizo una nota mental para agradecerle y recompensarla por sus esfuerzos así como a sus demás campeones una vez que pudieran llegar al reino de Hyrule.
Con otro suspiro se alejó brevemente de esos pensamientos confusos sobre su campeón para ver como la luz del atardecer se filtraba por el lugar, dando paso poco a poco a las sombras del crepúsculo y la inminente noche, pronto la luz se terminaría y daría paso a la eterna oscuridad… lo cual significaba monstruos nocturnos posiblemente igual de fuertes que los que acababan de enfrentar.
Antes de siquiera sugerir que debían partir cuanto antes algo peculiar llamo la atención de la princesa, algo que había pasado por alto por los ataques de monstruo y sus propios pensamientos.
Con pasos lentos dio camino hacia las estructuras de piedra tallada que rodeaban el estrecho paso este de Lanaryu en dirección a la aldea de Kakariko, aunque la luz ya no era tan potente aún era suficiente para ver la piedra tallada, que por alguna razón pareciera ser más antigua de lo que recordaba.
No solo eso, sino toda en general parecía habar envejecido, como una estructura olvidada del cual solo surge con años de aislamiento y falta de interacción, con musgo surgiendo de lugares donde la piedra se quebraría por los años y climas duros.
-Veo que te diste cuenta- Una voz sorprendió a la princesa solo para que volteara para ver al campeón Orni que analizaba también la estructura de piedra.
-¿A qué te refieres Revali?- ella dijo mientras esperaba que el campeón diera otra muestra de egocentrismo y carisma, solo para sorprenderse por la seriedad del rostro del Orni.
-Vamos su alteza sé que eres lo sufrientemente lista para ver que algo no está bien aquí, estas paredes no estaban así cuando llegamos a este lugar- Revali dijo tomando un poco del musgo de las paredes y hacerlo polvo con la punta de sus alas.
-Me di cuenta cuando combatía con esos Lizalfos con mal camufle- La mirada de Revali giro para ver la mayoría del lugar y un rostro molesto remplazo su seriedad –Si pudiera volar en este momento podría confirmar con mayor detalle que tanto ha sucedido-
-No creo que sea recomendable quedarnos aquí princesa- Zelda miro seriamente al Orni que se alejaba lentamente por las heridas en su cuerpo –Mejor llama a tu soldadito para que lidere el camino si queremos llegar antes del anochecer a cualquier sitio-
Ante esas palabras Zelda no pudo estar más de acuerdo, si querían estar listos debían de recuperarse y no podían arriesgarse a acampar en los exteriores si es que algo podría atacarlos en la oscuridad.
Con determinación se dirigió hacia sus campeones que parecían haber comprendido que el quedarse ahí ya no era una opción y miraron a la princesa esperando sus órdenes.
-Iremos a Kakariko- Ella dijo determinada mostrando él porque era princesa de Hyrule –No podemos arriesgarnos a un ataque sorpresa en tales condiciones si tomamos otra ruta, me temo que las cosas no podrían estar del todo bien-
-Pediremos ayuda a los Sheikas una vez lleguemos a su pueblo para re abastecernos- Los demás campeones asintieron un poco más animados al ver a su princesa después de tanto tiempo decidida a seguir adelante.
-Informaremos a Impa y su gente sobre lo que acaba de ocurrir antes de partir hacia el castillo para ver a mi padre- A pesar de lo que implicara mencionar a su padre, aun ella era una princesa y su deber de proteger a su pueblo era prioridad.
Casi al instante Link camino hacia ellos mirando con seriedad las acciones de Zelda.
-Link, despierta a Mipha, debemos movernos lo más rápido posible- El campeón solo asintió antes de caminar hacia donde su amiga descansaba.
-No sé qué habrá pasado mientras estábamos en la fuente de la sabiduría así que estén alertas- Ella dijo mientras tomaba camino hacia el paso a Kakariko siendo rodeada de la mayoría de sus campeones.
-No se preocupe princesa, una vez nos recuperemos podremos estar nuevamente listos para cualquier cosa que suceda- Daruk dijo con confianza mientras levantaba su pesada arma para cualquier cosa que se presentara.
-Eso espero Daruk, eso espero…- Zelda dijo viendo como la luna comenzaba a elevarse sobre sus cabezas y por más que fuera una hermosa noche para cualquiera, para ella no hacía que traerle más que escalofríos.
El camino hacia la aldea de Kakariko si bien era corto, normalmente era transitado por múltiples personas y comerciantes, así mismo como resguardado por soldados en los últimos tiempos por compartir terreno sagrado con Lanaryu.
Sin embargo el trayecto fue totalmente solitario, solo ocasionalmente interrumpido por algún animal que llamaría su atención el cual huía rápidamente de su paso, cosa que no deja tranquilo a los campeones y la princesa.
-Nunca había visto tan solitario este paso- Urbosa dijo en un intento de interrumpir ese incomodo silencio.
-Deben ser por los monstruos, solo espero que nadie resultara lastimado- Daruk hablo con sinceridad haciendo que Urbosa mirar en desaprobación por mencionar el muy probable ataque de monstruos hacia la gente de Zelda.
-Si no lo has notado mi gigantesco amigo, me parece que no hay marcas de combates recientes- Revali hablo dejando que su soberbia por sus habilidades visuales engrandeciera su ya inflado ego.
-Si es así… ¿dónde está la gente?- La voz tímida de Mipha hablo mientras caminaba lentamente, aun no recuperada de sus heridas y su cansancio se veía en sus esfuerzos por seguirle el paso a sus compañeros.
Los pensamientos de todos eran los mismos, esto era demasiado inusual, para Zelda de igual manera al ver las cosas no parecían concordar. Si bien antes de entrar en este camino las cosas como comerciantes y personas comunes eran usuales por este sendero popular, ahora parecía como si no fuera usado en años.
Pronto su paso lo había llevado al pequeño tramo del bosque de la zona norte antes del descenso que los dejaría en la aldea, ese pequeño fracción de bosque que era custodiado por la Gran Hada Seddha que normalmente a cambio de una cantidad decente de rupias ayudaban a los viajeros con algunos de sus problemas.
Ella misma había acudido a algunas de estas hadas por ayuda cuando en su desesperación por despertar su poder era demasiada, pero incluso ellas carecían del poder de necesario para interferir con las habilidades de los héroes elegidos.
El poder de las Grandes hadas estaba más ligado a lo terrenal y material, así como a la misma naturaleza que fluía a su alrededor, el poder de las diosa está más allá de lo que ellas podían manejar.
Sus pensamientos fueron interrumpidos abruptamente cuando un pequeño brillo en la oscuridad cerca de unos arbustos paso por su mirada, la imagen de algo que no esperaba ver y menos aquí en un paso concurrido era inimaginable.
Sus pasos se encaminaron a una parte pequeño bosque causando que todos los campeones se pusieron alerta, lo que no esperaban es que la princesa saliera corriendo y se arrodillara para recoger algo que ellos no parecían entender.
-No puede ser…- dijo ella mientras con sus manos tocaba lo que parecía ser una flor, pero no era cualquier flor.
-Mira Link, ¡una princesa de la calma!- ella dijo emocionada mientras admiraba el pequeño brote que extrañamente había aparecido en este sitio.
Todos los campeones se miraron unos a los otros confundidos por esa extraña y repentina muestra de entusiasmo de Zelda, el único con una mirada seria era Link que al pasar tiempo con la princesa de Hyrule sabía muy bien sobre esa flor en especial.
-¿Cómo puede ser posible que pueda crecer en este lugar?- Ella dijo mientras examinaba a la planta completamente desarrollada.
Una pequeña sonrisa salió de Urbosa al ver que la pasión de Zelda por el conocimiento aún seguía en pie, las cosas como las ciencias, la botánica, el estudio de artes perdidas eran su fuerte y a pesar de que su padre intentaba alejarla de su pasión, no podía prohibirle maravillarse con todas las cosas que estaban afuera de los terrenos del castillo, donde sería inevitable encontrarse con todos esas cosas que la hacían crecer más su pasión.
Sin embargo la Gerudo sabía que algo en la mirada de la princesa indicaba que algo no era del todo correcto.
-no entiendo… ¿es solo una flor verdad?, normalmente crecen en los bosques- Daruk dijo confundido mientras se rascaba su cabeza tratando de razonar por que la repentina muestra de sorpresa de Zelda.
-No es cualquier flor… este espécimen está en peligro de extinción, usualmente solo crecen en lugares alejados y aislados, las personas usualmente las arrancan por ser bonitas- Ella dijo acariciando los suaves pétalos brillantes de la flor –Incluso sin la interacción de las personas esta flor es muy frágil y no suele sobrevivir en los ambientes naturales si no tienen los suficientes nutrientes-
-Su tiempo de crecimiento es largo y su vida es realmente corto… pero no lo suficiente como para crecer de la nada- La mirada endurecida de Zelda trataba de comprender el porqué de este hecho.
-Cuando pasamos por aquí no había signos de esta flor… yo la habría notado- La mirada de Zelda se encontró con los ojos de su campeón indicándole que se mantuviera alerta.
-No entiendo por qué te sorprendes tanto princesa, seguramente podría ser causa de esa Gran Hada- Revali dijo mientras recordaba algunos encuentros con esos gigantescos seres y un leve escalofrió paso por su cuerpo haciendo que incluso sus plumas se erizaran al recordarlas.
-Me temo que podría no ser el caso Revali- la voz de Mipha haciendo que todos voltearan a ver en su dirección solo para ver que la campeona Zora se había alejado del grupo para dirigirse hacia una enorme flor cerrada que yacía en donde una vez estuvo la fuente de la Gran Hada.
Zelda miro la gran flor sin abrir delante de ella, aunque intacto el recinto de la Hada, nunca había pensado que esto sucediera, siempre había sido una hermosa fuente rebosante de pequeñas hadas que escapaban a la vista de los viajeros.
Y aunque aún había esas pequeñas hadas en forma de rebosantes esferas rosadas, ahora eran una cantidad mínima a diferencia de lo que alguna vez fueron.
-Vamos... podremos preguntar a los Sheikas cuando llegamos a la aldea- Con temor Zelda dijo mientras caminaban hacia la salida del bosque.
Sus pasos del grupo continuaron en silencio hasta donde parecía ser el fin de los árboles del dominio del Hada, el portal que daba paso a lo que era el camino en descenso de Kakariko, nada ahí parecía estar fuera de lugar y pronto llegarían a su destino.
Link que caminaba enfrente de todos ellos liderando el camino, sin notar la presencia de monstruos visibles comenzó a visualizar una gran estructura la cual era la entrada de lo que se creía un antiguo Santuario Sheika.
En todos sus viajes con Zelda había visto estas construcciones las cuales eran un misterio total, las cuales se decía que ayudarían al elegido por la espada en prepararse para afrontar su pelea con Ganon, pero al no saber cómo usarlas se había tenido que confiar en su entrenamiento y habilidades para su enfrentamiento inminente.
Su mirada paso de seria a sorprendida cuando vio que el santuario estaba extrañamente iluminado, luces azuladas rodeaban al recinto dándole un aspecto más vivo, esas mismas luces en un lenguaje desconocido que se iluminaban en la base del pedestal así como la estructura.
A pesar de su expresión inicial rápidamente tomo precauciones y se encamino rápido al lugar para asegurarse de que no fuera una trampa, estaba seguro de que al ver esto la princesa no dudaría en acercarse corriendo para inspeccionar la ya funcional santuario.
No encontrando ninguna trampa o monstruo se detuvo a ver la sorprendente construcción.
Una mirada rápida dejo ver que no solo las luces se habían activado en el lugar, sino que incluso la puerta que anteriormente se había encontrado cerrada permanentemente ahora estaba abierta y dejaba paso a lo que era un pequeño espacio donde lo que más se podía ver era el signo Sheika en un círculo iluminado.
-¡Link!- La princesa grito prácticamente al ver igualmente el recinto activo – ¡No puedo creerlo!, el santuario… el santuario está abierto-
Ella prácticamente estaba extasiada por el hecho, por mucho tiempo y estudios había intentado buscar la forma de la cual saber los misterios de estos lugares, sus estudios y teorías por saber cómo hacer funcionar y hacer uso de esta tecnología era su esperanza de salvar su hogar, sin embargo su falta de conocimientos y la necesidad e insistencia de su padre por sus poderes habían detenido todos esos sueños.
Y ahora aquí estaba lo que ella siempre había buscado, activo y una puerta abierta a lo que se le había negado.
-No puedo creerlo, desde las excavaciones nunca se había visto un santuario activo, ni con los más fuertes explosivos había sido logrado abrir algún templo-
Link miro como Zelda rodeaba la estructura viendo con todo detalle cada inscripción iluminada, cada cosa por descubrir y descifrar. Una leve sonrisa apareció en su rostro pero fue rápidamente remplazada por seriedad al recordar su prioridad, ahora más que nunca debían poner seguros a la princesa y más con estos extraños sucesos.
El campeón Hylian camino hacia sus compañeros que rodeaban el santuario y daban miradas compartidas sobre ello, al mismo tiempo que inspeccionaban la zona.
-Parece que hoy pasan demasiadas cosas sorprendentes- Mipha hablo buscando las mejores palabras para exponer la falta de comprensión de todos los del grupo.
-Tienes razón pequeña, realmente creo que algo sucedió en cuanto estábamos fuera- Daruk dijo mientras observaba las colinas que rodeaban a la aldea Kakariko.
-Al menos nada parece haber pasado aquí en esta aldea, espero que tengan una buena cama de mi tamaño donde pueda dormir- Revali dijo mientras se postraba en la orilla de la colina para visualizar la pequeña aldea que parecía estar bien, incluso pasando pacifica noche.
-No estemos confiados, hay algo que no me gusta de esto- Urbosa dijo mientras volteaba ver a Zelda que seguía hipnotizada por las brillantes inscripciones del santuario, Link miro con detenimiento y tomo su espada antes de encaminarse a sus compañeros y amigos.
-Iré a asegurarme que sea seguro para la princesa, cuiden de ella hasta mi regreso- El hablo ganando la mirada de sus compañeros sorprendidos escuchar su voz, unas palabras rápidas y directas que dejaban en claro su decisión que nadie parecía oponerse.
Tomando rumbo se encamino hacia el sendero solo para verse detenido por una suave mano que lo había tocado en el hombro, no necesitaba voltearse para saber que aquel suave toque era de su amiga Mipha.
-Ten cuidado Link- Ella dijo en un tono bajo tono de preocupación pero de igual confianza ante su amigo. Él se limitó darle asentirle con la cabeza en lo que tomaba rumbo hacia la aldea Kakariko.
No paso mucho antes de los pasos calmados de Link llegaron a la aldea, el cual lo más sigilosamente posible avanzo por el lugar donde claramente todos dormían en el suave silencio de la noche.
El sitio era pacíficamente iluminado por los faroles rudimentarios de daban una apariencia calmada y relajante a ese lugar, un suave viento se filtraba entre las colinas arrullando el sitio haciéndolo sentirse como un lugar perfecto para quedarse a vivir en alguna de estas hermosas construcciones de madera.
A lo lejos pudo distinguir la casa en lo alto de una pequeña colina, la casa donde vivía la líder Sheika y centro común del sitio donde se hacían todas las decisiones importantes del lugar, sitio donde muchas veces había tenido que venir con Zelda para discutir asuntos serios correspondientes a las bestias divinas, guardianes, artefactos ancestrales y cualquier cosa relacionada al regreso de Ganon.
Sin embargo pudo notar la falta importante de guardias y vigilantes de la tribu que normalmente había, esto solo hacía que sus sentidos estuvieran al máximo por cualquier emboscada. En la entrada de las escaleras del recinto solo había dos guardias a los que desconocía y siguió caminando esperando el ataque inminente.
-Ma... ma.. Maestro Link que lo trae por aquí, no esperábamos su regreso tan pronto- Una tímida y suave voz que el solo compararía con la de Mipha se escuchó detrás de él y volteo la mirada para ver a una joven Sheika que caminaba en dirección hacia donde él también se dirigía.
Si bien el conocía a todos los habitantes de la tribu para prevenir que algún extraño se acercara a la princesa no pudo evitar ver las características de la joven. Claramente de descendencia Sheika la mujer joven que podría rondar por su edad, su rostro enrojecido por alguna razón trataba de ocultarse de la mirada del héroe, pero aun así podía distinguir la pintura característica de la tribu.
Su atuendo de igual manera en su totalidad del lugar y su lenguaje corporal revelaba lo suficiente como para aclarar a una chica linda y tímida. Pero muchas veces ya se había encontrado en esa situación donde espías y asesinos de Clan Yiga que tomaban el acto de "Damisela en apuros" haciendo que en más de una ocasión acabara con una daga muy cerca de algún punto vital de su cuerpo.
Sin esperar a que se acercara más el sonido de la espada desenfundada se escuchó haciendo que el filo de la cuchilla se acercara peligrosamente a la joven peliblanca que soltó un grito de terror haciendo que soltara las cosas que traía consigo.
-Ma… ma.. Maestro Link, qu.. Que está haciendo- ella dijo tartamudeando en claro terror al sentir como el arma acariciaba su cuello peligrosamente, sus ojos soltaron lagrimas mientras sentía como las fuerzas se escapaban de sus piernas.
Al mismo tiempo la chica sintió un frio recorrerle el cuerpo cuando vio los ojos del héroe que miraban calculadoramente hacia ella, esos ojos endurecidos que prometían una muerte dolorosa si intentara cualquier cosa que no fuera de su agrado.
-¡Señortia Paya!- Los dos guardias gritaron antes de tomar sus armas y dirigirse en ayuda de la heredera de la tribu.
Link volteo tomando su espada para bloquear las dos armas de los guerreros y desarmarlos antes de tomar una posición de ataque para enfrentar a sus oponentes.
Los dos guerreros sacaron una daga cada uno al verse desarmados, algo sorprendidos y temerosos mantuvieron su postura con tal de proteger a Paya que aun yacía en el suelo temerosa de las acciones del Campeón Hylian.
-¿Quién eres tú? Revela tu identidad, el Maestro Link jamás atacaría a la señorita Paya de ninguna manera- Grito uno de los guardas ancianos que miraba con gran desconfianza al guerrero Hylian.
-Si intentas hacerle daño pagaras con tu vida impostor- El segundo guardia grito mientras rodeaban al Héroe en un intento de encontrar un punto débil y salvar a la chica.
Link levanto la ceja en confusión al escuchar las palabras de los guardias, la clara preocupación por esas personas hacia la joven era genuina, algo que no existía en el clan Yiga que sacrificarían a los más débiles con tal de una oportunidad de matarlo tanto a él como a Zelda.
-¡Link baja tu arma en este instante!- Otra vez se escuchó fuertemente, las mirada de los presentes se dirigieron a la casa central del pueblo donde una pequeña figura se podía ver.
La imagen de una anciana se hizo presente mientras veía la escena, Link miro con detenimiento a esta persona la cual tampoco reconocía, la mujer con claramente demasiados años como para moverse con facilidad, esa mujer que vestía las ropas del líder de la aldea le daba una mirada dura, una que le recordaba a alguien que también vivía en esta aldea.
Mas pasos apresurados se escucharon mientras todos volteaban mientras veían bajar hacia ellos a un grupo variado de especies que con armas en mano corrían al encuentro de todos.
-¡Link porque atacas a nuestros aliados!- Delante de ellos la princesa Zelda grito respirando con dificultad por correr en dirección de su héroe con una mirada incrédula y sin ver que esos guardias no los había visto nunca.
-¡Los campeones, es imposible ustedes están muertos!- La anciana prácticamente grito por impulso ganando una mirada confundida y alarmada de los recién llegados. -Y tu Zelda… no puedes ser ella… Zelda está atrapada en el castillo de Hyrule deteniendo a Calamidad Ganon como lo ha sido desde hace 100 años-
Casi al terminar la frase el caos se desato entre todos los presentes que no creían las palabras de la anciana, Zelda por su parte se había puesto pálida al escuchar la voz alarmantemente familiar de la anciana que ya había bajado las escaleras del recinto y se había puesto delante de la princesa.
-¿Quién eres?- la anciana pregunto dura y fría mientras analizaba a la mujer que se parecía a la antigua princesa de Hyrule que se había sacrificado por todos.
-¿Impa?- Zelda hablo temerosa al reconocer ese tono de voz y las facciones aunque ya avanzados por los años aun reconocibles de su amiga de la tribu. Al mismo tiempo la anciana había llegado a una conclusión.
-Creo que debemos ir a dentro de mi casa… tenemos mucho de qué hablar princesa- fue lo último que escucho Zelda antes de caer desmayada ante la sobrecarga de información que afirmaba una muerte de sus amigos como la resurrección del mal llamado Ganon y el destino terrible de su reino.
Fin del capítulo 3
Este capítulo es un poco más largo de lo usual, son como dos capítulos, lo preferí así para avanzar después en cosas más directas, espero lo disfrutaran como yo al escribir eso.
Como dato a pesar de que todos los nombres de personajes con relevancia están en la versión español en algunos personajes su nombre varía dependiendo de la edición. Por ejemplo Apaya aquí en latinoamerica, Paya en USA y Pay en España.
Así que usare el nombre más intermedio en esos casos que sería Paya.
Los comentarios:
Krystyam091 Gracias por tu comentario nuevamente, pues aquí ya está y creo que deja más preguntas que respuestas este capítulo, aun así espero que disfrutes de la lectura y si habrá un drama emocional después cuando se revelen más cosas a todos nuestros protagonistas al pasar los capítulos.
Espero que sea lo suficientemente emocionante y entretenido.
En próximo capítulo daré más detalles.
Cualquier comentario será bien recibido.
PARADOX REDUX
Se refiere a "paradoja" y "traidos de vuelta", Si es una historia de desplazamiento temporal como se imaginaran.
