Capitulo 1

Adaptación de Ian El Pasado Convertido en Realidad.

Alex caminaba por el sendero tirando del tráiler por una delgada soga, en el llevaba sus juguetes y su conejo, se detuvo para levantar una piedra de su agrado, la metió en el bolsillo de su bermuda y siguió caminado. Blaine y Kurt caminaban detrás de él mirándolo, estaban tomados de la mano mientras paseaban por el nuevo sendero construido por la calle principal, a un lado habían hecho un balneario y se podían ver algunas personas disfrutando del mar. El verano no tardo en llegar, Alex tenía cuatro años, su cumpleaños había sido concurrido, Kurt y Blaine vivían el día a día con su hermosa familia en el pueblo que parecía crecer y crecer junto a su pequeño hijo.

Por las tardes salían a la playa, Blaine seguía trabajando en la ferretería y Kurt con Carol en el invernadero, Alex iba al jardín de niños, Anna un día llego diciendo que el pequeño debía ir, Blaine sabía eso pero le parecía muy pequeño su hijo para estar solo, Kurt no quería, cuando Anna convenció a Blaine tardaron meses en convencer a Kurt, hasta que Alex comenzó a ir junto a Lili al jardín, se adapto bien con ayuda de su amiga y varios niños que conocía, aunque a sus padres les costaba adaptarse a que él estuviera lejos de su mirada.

Caminaron por el pueblo hasta la plaza, allí Alex jugó con ellos en los juegos, al rato llego Anna con sus hijos y Alex jugaba con Lili y sus hermanos.

Para el regreso a casa la bañadera de Alex estaba esperando, ese era el suceso del día que normalmente era tranquilo.

Blaine le quitaba la ropa mientras Alex estaba sentado en la cama matrimonial.

-Era necesario llenar de tierra todos los juguetes?.- preguntó Blaine mientras le quitaba la playera.

-Si.- respondió Alex mirándolo con una sonrisa.

Blaine sonrió mirando las uñas de su hijo que quedaron negras de tierra.

-Que bueno que el conejo se salvo.- comento Blaine, él lo tomo antes de que los hijos de Anna comenzaran a llenar de tierra el tráiler de su hijo.

-Los conejos viven debajo de la tierra... la señorita lo dijo.- Alex lo miraba mientras Blaine le quitaba las zapatillas.

-El tuyo no, vive aquí con nosotros y odia estar bajo la tierra, me lo dijo su mamá.- comento Blaine antes que a su hijo se le cruzara por la mente enterrar el conejo.

-Y la mamá donde está?.- pregunto Alex mientras Blaine le quitaba la bermuda.

-En Chicago, en una feria donde hay un circo...vamos bebé que papi ya tiene el agua para bañarte.- dijo Blaine levantando a su hijo.

Kurt metió los muñecos en la bañera, Alex tenía unos seis patos de todos colores más los autos y el robot.

-Aquí estamos.- dijo Blaine entrando con Alex.

-Bien, vamos a bañarnos.- dijo Kurt.

-Voy a hacer la cena.- Blaine salió del baño y fue directo a preparar la comida, ya era cerca de las ocho de la noche y a mas tardar a las diez estaban todos durmiendo.

Esa era su rutina, a veces él bañaba a Alex y Kurt preparaba la cena, pero con Kurt el baño era más fácil y terminaba antes, Alex se comportaba mejor, con él siempre algo se complicaba.

Kurt lo bañaba tranquilo, Alex necesitaba todos los juguetes o no se metía al agua, era un ritual necesario.

Para Kurt estos años pasaron volando, a veces viajaban a Chicago o Chad y Grecia viajaban a visitarlos, él trabajaba con Carol de tarde y de mañana, como Alex iba de mañana al jardín de tarde se quedaba con él, Blaine normalmente salía a hacer arreglos con Benjamín durante la tarde.

-Cierra los ojitos.- le dijo a su hijo antes de abrir la bañadera portátil y enjuagar su cabello.

Alex hizo ésto mismo levantando su rostro sabiendo cómo debía hacerlo, ya estaba acostumbrado.

Kurt sonrió pensando cómo pasó el tiempo, ya habían transcurrido cinco años que estaba en el pueblo, ese día cambio todo para él, cuando aún tenía esperanzas de regresar a Chicago, pero cuando Alex nació, su mundo cambio, dio un giro dejándolo como espectador, Alex y su bienestar eran lo más importante, su pequeña familia en ese lugar que es su hogar, y ahora no quería nada mas, no quería regresar a Chicago, mucho menos a esa vida, aquí tenían otra que habían construido con Blaine.

Tuvieron algunas peleas, y reconciliaciones, momentos difíciles como cuando Alex tuvo mucha fiebre y término internado, pero por suerte todo salió bien, su relación con Blaine había crecido mucho, eran una familia como cualquier otra.

Una vez que terminó el baño, seco a Alex con su toalla, tenia conejos en ella, su hijo tenía una fascinación por los conejos.

Lo vistió mientras éste bostezaba.

-Vamos a cenar si?, no te vayas a dormir.- le dijo a su hijo.

Alex bostezo nuevamente, tenia sueño, y hambre, en cualquier momento comenzaría a ponerse fastidioso.

-Ya está la cena.- dijo fuerte y claro Blaine.

-Ve con papá, yo voy en un ratito.- le dijo a Alex una vez que lo vistió.

-El conejo papi?.- pregunto Alex.

-En la sala.- respondió Kurt vaciando la bañadera para enjuagarla y limpiar el baño.

Alex salió en busca de su muñeco, lo tomo y se aferro a él, Blaine ni bien lo vio supo que tenia sueño, cuando tomaba el conejo así era porque ya quería ir a dormir.

-Vamos a cenar.- dijo Blaine mientras Alex caminaba hacia él.

-Y papi?.- pregunto Alex.

-Ahora viene...- respondió Blaine sentándolo en una silla que tenía dos almohadones para que Alex llegara a la mesa.

-No, no quiero sentarme aquí.- dijo Alex serio.

-Bien, siéntate conmigo.- Blaine lo sentó en su regazo y sirvió la comida.

Kurt llego unos minutos después, se sentó junto a Blaine sonriéndole a Alex que comía ya con mas sueño.

-Le tengo que cortar las uñas.- dijo Kurt.

-Mañana, el capitán América se está durmiendo.- respondió Blaine mirando a su hijo al que se le cerraban los ojos.

-Lo llevó a la cama?.- pregunto Kurt.

-No, cena tranquilo, si se duerme lo llevo yo, si no nos ve comienza a llorar.-

Kurt comenzó a comer, estaba cansado también, las noches llegaban rápido y el cansancio también.

-Llegó el repuesto de la bomba, mañana lo voy a cambiar.- comento Blaine cenando.

-Yo creo que es el árbol que rompe la cañería, está muy cerca de la casa.- dijo Kurt mientras cenaba.

-Si, puede ser, es increíble como crecieron esos árboles, cuando llegamos eran ramas.- Blaine sabia que debía revisar los arboles que estaban cercando la casa.

Alex se durmió y lo acomodo en su regazo para que descansaran más cómodo, acaricio sus cabellos mirándolo con una sonrisa, su hijo tenía los cabellos claros, los que no sabían que Kurt no era el padre, siempre lo miraban a su esposo y le decían que su hijo era igual a él, además del carácter, Alex era muy tranquilo, y se comportaba muy bien.

Miro a su esposo con una media sonrisa, ese pequeño mundo que había creado en torno a su hijo y Kurt era todo lo que poseía.

-Quieres más?.- preguntó su esposo.

-No.- respondió Blaine sonriendo.

Kurt sonrió también, le agradaba que Blaine lo mirara así.

Lavo los trastes y su esposo llevo a Alex a la cama, al día siguiente debían levantarse temprano e ir a trabajar.

Alex no se despertó, siguió durmiendo, ellos descansaron tranquilos, en la serenidad de su hogar.

… … …

Blaine cargaba a Alex, éste tenía un mal día, se despertó llorando y así estuvo media mañana, no quería ir al jardín, costo para que desayunara y mas despegarlo de Kurt.

Los tres entraron al jardín para dejarlo en su sala, pero tuvieron que quedarse porque Alex comenzó a llorar de nuevo, unos quince minutos después comenzó a jugar con Lili y se despidió de ellos cuando la maestra pregunto si le decía adiós a los papás, Blaine estaba aliviado, a veces Alex no quería que se fueran y comenzaba a llorar, Kurt se quedo intranquilo, no le gustaba cuando Alex se angustiaba así.

-Va a estar bien, sabes cómo es, le cuesta despegarse de las sabanas, ahora no querrá irse.- dijo Blaine mirando a su esposo mientras caminaban hacia la salida del jardín.

-Es que lloró mucho.- Kurt estaba intranquilo, deseaba llevárselo al invernadero.

-Estará bien, en tres horas vendremos a buscarlo y no querrá irse, siempre sucede eso...- Blaine lo tomo del rostro y le sonrió. -quédate tranquilo, va a estar bien...- dijo besándolo en los labios. -te voy a estar mirando desde el frente.-

Kurt sonrió, y depósito un último beso en sus labios antes de ir al invernadero.

Blaine sabia hacerlo sentir bien, parecía que se habían conocido desde toda la vida, él lo entendía, sabía exactamente lo que necesitaba al igual que él lo hacía con Blaine, se tenían el uno al otro.

Entro al invernadero y Carol ya estaba allí.

-Siento llegar tarde.- dijo disculpándose Kurt.

-No te preocupes, no quiso quedarse otra vez verdad?.- pregunto Carol colocando unas masetas vacías a un lado del mostrador.

-Si, se levantó de malas hoy.- respondió Kurt.

-Me imaginó, los bebés son así...- Carol se aferro del mostrador sintiendo un mareo.

-Estas bien?.- pregunto Kurt al verla así y se acerco a ella.

-Si, no es nada.- respondió Carol con una sonrisa. -me estoy haciendo vieja.-

-Mejor siéntese, yo termino aquí.- pidió Kurt acomodando unos cojines en un pequeño sillón que habían colocado cerca del mostrador.

-Si, tomare una gaseosa, debe ser el calor, ya a esta hora comienza a sentirse... Este verano no acaba nunca.- respondió ella sacando una gaseosa de la nevera.

- Blaine dice que estará muy caluroso, eso dijeron en la televisión, creo que será peor que el año pasado.- comento Kurt haciendo su trabajo.

-Ni decir entonces, nos derretiremos... Tendré que hacer ver el... Emmm...- Carol se quedo pensativa un momento.

Kurt la miro esperando que siguiera.

-Olvide el nombre... El... Generador, el generador de energía... Ahhh!... definitivamente estoy vieja.- Carol se sentó en el sofá abriendo la gaseosa.

-Le diré a Blaine que pase a verlo, él también arreglo el nuestro.- le dijo Kurt mirándola.

-Gracias... Por cierto tal vez necesite unas vacaciones, así que tendrás que hacerte cargo del negocio.-

-Yo solo?.- preguntó Kurt preocupado.

-Querido, eres mi socio, y realmente eres capaz de llevar ésto sólo, lo has hecho antes, si... yo no pudiera hacerme cargo, tú como el otro socio y dueño del negocio, te tendrás que poner al frente... No te preocupes, lo haces muy bien, por eso te elegí para que sigas con el invernadero, tienes lo que se necesita para ésto.- respondió ella mirándolo con amor.

Kurt no estaba muy seguro de eso, aún le costaba eso de los números y el balance, el dinero de la caja no era problema, sabía bien a quien pagar y a quien cobrar, pero le daba miedo tener que hacerlo solo, era mucha responsabilidad.

-Mira, ya llego Dave, que puntual es.- comentó ella mirando al joven que bajaba un cajón de plantas de su camioneta.

Blaine lo miraba desde el ventanal de la ferretería.

-Y ahí está de nuevo.- susurro fastidiado.

A Benjamín le llamo la atención que Blaine estuviera tan entusiasmado mirando hacia la plaza, hasta que se cambio de lentes y vio la camioneta de Dave, negó con la cabeza, Blaine siempre se distraía cuando aparecía el joven por el invernadero.

-No te agrada Dave verdad?.-

Blaine se giro para observarlo, luego le dio una última mirada al invernadero y camino hacia su jefe.

-No, no lo trate mucho, pero es curioso que dos veces a la semana aparezca por el invernadero.- respondió él.

-Estas celoso.- dijo mirándolo. -se te nota, no te agrada Dave.-

-No. Es un entrometido, siempre haciéndole preguntas a Kurt, hasta le envía mensajes los fines de semana con algún pretexto, se queda una hora hablando, si solo tiene que traer plantas.- respondió molesto Blaine.

Benjamín sonrió.

-Pues es el principal proveedor del invernadero, y probablemente Dave sea la cabeza del negocio, su padre querrá dejarlo a cargo.- comento Benjamín.

-Eso quiere decir que lo tendré que ver seguido entonces.- Blaine estaba molesto, confiaba en Kurt pero le daba dolor de estomago que el sujeto ese estuviera detrás de su esposo.

-Si, supongo, eso sin decir que tiene un pedido de maderas, así que cuando lleguen hay que llamarlo para que venga a buscarlas.-

Blaine suspiro pesado. No se iba a librar nunca de ese tonto.

-Siempre fuiste así de celoso?.- preguntó curioso Benjamín.

-No, sólo con Kurt, tampoco era como si mis ex novias me importaran tanto, siempre era uno más, con Kurt fue diferente, me enamore, y para mi desgracia él estaba enamorado de otro.- respondió Blaine.

Benjamín río por lo bajo.

-Recuerdo que me contaste eso.-

-Si, ese rubio no lo merecía, por suerte Kurt se dio cuenta de eso.-

-Pues no dejes que los celos te cieguen, tú y Kurt tienen una linda familia.- comento Benjamín buscando un papel.

-Si, es cierto.- razono Blaine reponiendo mercadería en un estante.

Todos esos años construyeron su familia y no iba a arruinarlo ahora por celos.

La mañana se paso rápido, cuando llegó la hora, Blaine cruzo para buscar a Kurt, y con él irían a buscar a Alex.

Kurt ya había terminado su trabajo, vio a Blaine acercarse y le sonrió.

-Hola amor.- saludo Blaine.

-Hola.- respondió Kurt dejando un beso rápido en sus labios y con una sonrisa.

-Adiós Carol.- se despidió Blaine.

-Adiós muchachos.- dijo ella subiendo a su auto.

-Vamos.- Blaine tomo la mano de su esposo y camino hacia el jardín.

Alex corría junto a Lili y otros niños, definitivamente se estaba divirtiendo.

Cuando los vio corrió hacia ellos, Kurt lo levanto en brazos besando sus mejillas.

-Hola bebé.- saludo Blaine besando su mejilla también.

-Hola...- respondió mientras Kurt lo bajaba y lo tomaba de la mano. -puedo jugar en la plaza?.-

-No bebé, a la tarde, ahora vamos a casa a comer.- respondió Kurt caminando con su familia al auto.

-No tengo hambre.- dijo Alex.

-Pero yo si...- respondió Blaine levantándolo en el aire haciéndolo reír. -me voy a comer una vaca... Grande.-

Kurt abrió la puerta trasera para que Blaine sentara a su hijo en su silla, Alex estaba muy animado así que durante el viaje estuvo inquieto.

Llegaron y Kurt le cambio la ropa para que no ensuciara la que llevaba al jardín, Blaine preparo el almuerzo mientras Alex se entretenía con los caracoles del jardín de su padre.

-Estuvo Dave en el invernadero verdad, vi su camioneta.- dijo al pasar Blaine.

-Si, vino a dejar las plantas, sabes?, Carol no se sintió bien, me dijo que se tomara vacaciones y que debo hacerme cargo de todo.- respondió Kurt preocupado.

-Se sintió mal?, que le sucedió?.- preguntó Blaine.

-Se mareó, y se olvida las cosas.- respondió Kurt colocando los platos en la mesa.

Blaine no quería hablar demás, pero sabia por Benjamín que Carol no estaba bien de salud, el médico había ido a verla varias veces en el mes.

-Debe ser el estrés, y la edad...- comento mirándolo. -necesita descansar.-

-Pero como haré todo solo?, es mucho y es difícil.- Kurt parecía afligido.

-Lo has hecho antes, cuando Carol tuvo esa gripe mala... podrás hacerlo, además yo te ayudaré, veras que si puedes... Además eres el socio, Carol te puso como el otro dueño del local por si ella ya no puede estar al frente, tú serás el dueño que lleve adelante el negocio... Yo te ayudaré, no habrá problemas y si los hay, los solucionamos.- dijo Blaine con una sonrisa.

Kurt sonrió de lado más tranquilo, Blaine le sonrió aun más pero frunció el seño al ver a su hijo traer algo entre las manos.

-Papi, se salieron de la casita.- dijo Alex abriendo la manos y mostrando las babosas de los caracoles.

Kurt puso una cara de horror épica que le causo una risa a Blaine.

-Vamos...- dijo Kurt tomando a Alex por las manos. -tíralos allí.- pidió mientras salían hacia el jardín trasero.

-Pero papi...- Kurt le sacudió las manos. -...no tienen su casita papi.-

-No importa... Vamos a lavarte las manos...-

Kurt lo llevo al baño y lavo las manos de Alex, éste solo se dejo limpiar sin decir nada.

Cuando salieron del baño se dirigió a la puerta pero Kurt barrió las babosas poniéndolas en el jardín nuevamente.

-Déjalas allí, no las toques de nuevo, no son para tocar Alex.-

-Pero y la casita?.- pregunto Alex mirándolo.

-Ellos encontraran su casa u otra.- respondió Kurt. -vamos a comer, siéntate aquí.-

Alex se sentó en su silla mientras Blaine los miraba y sonreía, sirvió la comida y Kurt se sentó junto a él.

Almorzaron tranquilos, Blaine le ayudo a su hijo y luego de comer Alex fue en busca de sus juguetes.

-Un ratito Alex, que después dormimos siesta.- dijo Blaine a su hijo mientras éste traía su tráiler a la sala con sus juguetes en el.

-No quiero dormir.- respondió éste.

-Papá y yo vamos a dormir...- le dijo a su hijo, luego miro a Kurt. -yo voy a dormir siesta.-

Kurt levanto los platos sabiendo que Blaine estaba cansado, bostezo sintiendo sueño también así que iban a tener que hacer dormir a su hijo.

Blaine busco el helado abriéndolo y metiendo la cuchara, Kurt buscó tres potes para comer y Blaine le sirvió a su esposo y a su hijo.

-Ven a comer helado.- dijo Blaine.

Alex se acerco y se sentó, Kurt le sirvió en su pote preferido y comieron el postre, Blaine miraba a Kurt comer, le provocaba ternura su esposo, era una costumbre esa rutina, y Kurt disfrutaba mucho del postre.

Recordó viejos momentos, cuando su esposo comía galletas de arroz sentado en una repisa, o chocolates en el parque, y él solo podía mirarlo y sonreírle.

Alex bostezo mientras terminaba de comer.

-Vamos a dormir?.- preguntó Blaine.

-No.- respondió Alex.

-Si bebé, vamos a dormir siesta.- dijo Kurt.

-No tengo sueño.- respondió Alex serio.

Se bajo de la silla y fue a la sala donde estaban sus juguetes.

Blaine se puso de pie mientras Kurt levantaba lo que quedaba en la mesa para lavarlo.

-Vamos bebé.-

-No.- respondió Alex.

-Ven, vamos a dormir siesta con papi, un ratito nada mas.- pidió Blaine ya casi en un ruego.

-No quiero dormir siesta.- dijo Alex.

Blaine lo alzo en brazos y aunque Alex se pasaba las manos por los ojos, seguía repitiendo que no quería dormir.

Varios minutos después Kurt fue a la habitación, Blaine estaba en la cama y Alex dormido sobre su pecho con el conejo entre los brazos, él acariciaba sus cabellos, si llegaba a despertar no lo podría hacer dormir de nuevo, eso lo sabía bien.

Kurt se recostó y puso la alarma, dormirían un par de horas al menos.

Alex despertó y se sentó en la cama pasando sus manos por sus ojos, miro a Blaine y a Kurt dormidos.

-Papi... Papi...me desperté.- dijo Alex mirando a Blaine.

-Mmmh... Bueno...- respondió Blaine medio dormido. -ve a jugar... No salgas afuera.- pidió Blaine.

Alex bajo de la cama, tomo su conejo y fue a la sala en busca de sus juguetes.

Blaine se giro y abrazo a Kurt que estaba dormido.

Cuando la alarma sonó despertó escuchando sonidos en la habitación de Alex, él ni estaba en la cama y recordó que se había levantado, se puso de pie y fue a la habitación contigua, Alex revisaba una caja con adornos navideños viejos y había sacado unas guirnaldas.

-Que haces bebé?.- pregunto Blaine mirándolo.

-Le puse papelitos al carrito...- respondió Alex sacando mas guirnaldas.

-Bueno, pero luego las guardas de nuevo.- dijo Blaine girándose y caminando hacia la sala.

Allí había más guirnaldas y efectivamente el tráiler tenía los adornos del árbol de navidad, incluso el conejo.

Fue al refrigerador y sacó leche para preparársela a su hijo, éste apareció arrastrando los adornos y sentándose en el suelo de la sala, parecía concentrado en su trabajo, al menos no tenia bichos en las manos, cada vez que jugaba en el jardín traía a la casa toda la fauna que encontraba.

Kurt apareció con cara de dormido mirando a su hijo.

-Que paso aquí?.-

-Te gusta papi?.- pregunto Alex con una sonrisa.

-Se puso creativo y decoro los juguetes.- comento Blaine bostezando. -después los guarda de nuevo.-

Alex seguía con su trabajo y Kurt beso su cabeza y fue hacia la cocina, Blaine deposito un beso en sus labios, Kurt le sonrió enamorado.

Le ayudó a preparar lo que llevaría de comer al invernadero, Alex tomo su leche mientras ellos comían algo.

Esa tarde Kurt acomodaría las plantas que llegaron en la mañana, Alex le ayudaba con las masetas, o jugaba con la tierra, eran pocas horas pero Alex se aburría rápido, así que había que mantenerlo ocupado.

Luego Blaine cruzaba a buscarlos para regresar a su casa, y allí era la misma rutina, salían a caminar un rato, bañaban a Alex, cenaban y a dormir nuevamente para comenzar un nuevo día.