Capitulo 2
El lavarropas hacia ruido, Blaine lo apago y desenchufó para revisarlo otra vez.
-Son las piedras Blaine.- dijo Kurt de pie junto a él con las herramientas en su mano.
-Las saque a todas, la bomba no es...-
Kurt suspiro, era la tercera vez que el lavarropas se rompía, miro por la ventana a Alex que estaba jugando con la tierra en el jardín.
-Creo que hay un gato aquí.- dijo Blaine abriendo el quita pelusa, y sacando una bola del tamaño de una mano. -encontré el problema.-
Kurt lo miro mal y abrió el cesto de basura.
-No quieres guardarlo de recuerdo?.- pregunto Blaine sonriendo de lado.
-Tíralo Blaine.- respondió serio Kurt.
Rio y lo desecho en el cesto, luego volvió a armar lo que había desarmado para poner en funcionamiento el aparato, lo encendió y anduvo bien.
-Soy un genio.- dijo mirando a su esposo y luego su boca cayo cuando vio a su hijo entrar por la puerta.
-Buh!.- dijo Alex detrás de Kurt.
Éste se giro abriendo los ojos al verlo repleto de barro, desde los cabellos hasta los pies.
-Te asuste?.- preguntó Alex sonriendo y mirando a ambos.
-Si, vaya que si.- respondió Blaine mirándolo sin creerlo.
-El pelo, tiene barro en las orejas... cómo?.- Kurt no sabía por dónde comenzar a sacarle el barro.
-Ven... Yo me encargo, termina con eso...- dijo Blaine tomando de la mano a su hijo y llevándolo al jardín.
-Soy un monstruo de barro papi.- Alex sonreía de oreja a oreja.
-Si... Ya veo...- Blaine comenzó a quitarle la playera.
-No papi, se va a desarmar...- dijo Alex.
-Es que el barro te hace mal a la piel, y esta ropa no va a servir mas, ahora vamos a sacarnos ésto...-
Blaine intento quitarle las sandalias que estaban repletas de barro, abrió la llave del agua donde estaba la manguera con la que regaban las plantas y comenzó a quitarle el barro a su hijo.
-Se va a enfermar Blaine!.- dijo Kurt mirándolo.
-Hace cincuenta grados... Tienes frío?.- le preguntó a Alex.
Negó con la cabeza y miro a Kurt con una sonrisa, éste suspiro más tranquilo, podrían quitarle el barro.
-Iré a preparar el baño.-
Kurt salió rumbo al baño mientras Blaine seguía sacando barro de su hijo.
Luego de eso lo llevo al baño donde su esposo preparo todo para bañar a su hijo.
-Te toca a ti, yo iré a ver si puedo recuperar la ropa.- dijo Blaine.
-Mis juguetes papi...- pidió Alex al no ver sus juguetes en el agua.
-Aquí tengo los patitos.- respondió Kurt.
Alex se sentó en la bañadera mientras Kurt lo bañaba, estaba tranquilo y sonriente.
-Te asuste papi?.- preguntó inocentemente.
-Si, pero no juegues mas a eso porque te va a hacer mal el barro.- respondió Kurt.
-Porque?.- pregunto Alex.
-Porque hace mal a la piel.- respondió Kurt.
Éste no dijo nada, jugaba con los patos moviéndolos en el agua.
Blaine termino de quitarle el barro a la ropa y la metió en el lavarropas, por suerte el aparato funcionaba bien, fue hasta el baño donde estaba Kurt vistiendo a su hijo.
-Así te ves más lindo.- le dijo a su hijo.
-Ya está, ve a jugar pero no con barro.- pidió Kurt besando sus cabellos.
-Si.- dijo Alex corriendo hacía el jardín.
-Sabes que en minutos estará listo para otro baño verdad?.- le pregunto a Kurt.
Éste suspiro pesado. Blaine se acercó y beso sus labios.
-Voy a jugar con él, vienes?.-
-Termino con ésto y voy.- respondió Kurt.
Tres horas después Kurt seguía sentado en el suelo haciendo dibujos para que Alex coloreara, Blaine no era bueno dibujando, así que se dedico a ayudarle con los colores, Alex sabia algunos pero le costaba aprender otros, al igual que algunos números, por eso ambos padres pasaban largas horas entre juegos para enseñarle.
A la hora de cenar estaban agotados, Alex quería helado pero la comida ya estaba lista, el pequeño no era de hacer berrinches pero cuando no quería comer era un problema, Kurt sería capaz de darle helado antes de cenar, pero Blaine no, así que lo sentaba en sus piernas y no había otra opción que comer la comida primero.
Ninguno de los dos era estricto, querían darle a su hijo todo lo que ellos no tuvieron, una infancia llena de juegos y felicidad, amor, seguridad, y especialmente una familia.
… … …
Tenían unos días para descansar, Chad y Grecia viajarían al pueblo para tomarse unos días de descanso también, esa tarde Blaine había traído unas maderas para reforzar el jardín de Kurt, las tormentas eran fuertes para esa época y las maderas salían volando.
Entró a la casa dejando las llaves del auto en un mueble, Alex estaba ayudando a Kurt con las plantas y corrió adentro a saludar a su papá.
-Hola bebé.- dijo Blaine besando su cabello.
-Hola papi.- Alex fue al jardín delantero para ver las maderas en el asiento de atrás del auto que sobresalían por la ventanilla.
-Hola conejito.- saludo Blaine depositando un beso en los labios de Kurt.
-Hola.- éste le sonrió mientras sostenía una maseta.
-Dejo las tablas aquí, o las dejo en el garaje?.- pregunto Blaine.
-Aquí, voy a intentar cambiar ésta que se pico.- respondió Kurt dejando la maseta a un lado.
Alex estaba en la puerta mirándolos, Blaine lo levanto y lo llevo a cuestas hasta el auto, luego abrió la puerta bajándolo.
-Vamos hombrecito, lleva las pequeñas, las cuadraditas esas.- dijo señalando unos tacos de madera que estaban dispersos en el suelo del auto.
Alex tomo unas maderas y las llevo adentro, él tomo algunas de las tablas y las llevo adentro para dejarlas en el jardín.
-Ponlas ahí bebé.- pidió Kurt a su hijo.
Alex dejo las maderas donde le indico su padre y regreso al auto mientras Blaine traía mas tablas, el pequeño subió al auto para llegar a alcanzar unas maderas que estaban debajo del asiento del auto, un perro se acerco a la casa al ver la puerta abierta, Blaine se entretuvo acomodando las maderas mientras Kurt elegía una del tamaño que necesitaba, cuando Alex bajo del auto con las maderas en la mano quedo mirando al perro quien noto su presencia girándose y mirándolo, para cuando Blaine termino, el grito de Alex lo hizo soltar lo que tenía en las manos al igual que a Kurt y corrieron hacia donde estaba su hijo, éste entraba con una mano llena de sangre y llorando a gritos.
-Que paso?!.- preguntó Blaine desesperado.
Kurt lo levantó y lo llevo al baño, Blaine abrió el grifo del agua para lavar la herida.
-Parece una mordida.- dijo Blaine.
-Mordida?... Vamos al hospital.- pidió Kurt.
Blaine tomo una toalla limpia y envolvió la mano de su hijo que seguía sangrando, corrieron al auto, en el camino Blaine tomo las llaves y cerró las puertas de su casa, Kurt llevaba a Alex a cuestas, Blaine le abrió la puerta del acompañante y quito las maderas que quedaban cerrando la puerta trasera de un golpe, fue a su asiento y encendió el auto.
Llegaron al hospital en cuestión de minutos, una enfermera le pido a Kurt que entrara a la enfermería al pequeño que no dejaba de llorar, Blaine fue con él y le explicaron a la mujer lo que sucedió.
-Parece la mordida de un perro, tendré que llamar al cirujano, mientras limpiare la herida.- dijo ésta.
Kurt estaba sentado con Alex en su regazo, éste lloraba, y lloró aun mas cuando la enfermera le coloco un liquido para limpiarlo, ambos padres estaban angustiados, un doctor llegó y reviso la mano de Alex decidiendo que era necesario suturarlo.
Blaine estaba nervioso, Kurt muy angustiado, Alex lloraba sin cesar hasta que el cirujano le puso anestesia para darle unos puntos, el pequeño se quedo tranquilo mirando lo que hacia el médico, Kurt le sostenía el brazo pero Alex estaba pegado al pecho de su padre.
Para cuando el cirujano termino, Alex tenía un vendaje en toda la mano ya que el perro mordió el dorsal y la palma de la mano, no había afectado sus músculos ni huesos pero ambas heridas eran profundas, le pusieron una vacuna que dejo llorando nuevamente al pequeño, el médico le regalo un guante inflado que no le llamo la atención a Alex, Blaine y Kurt tenían una lista de cosas por hacer, entre ellas llevarlo dentro de dos días para que curaran la herida nuevamente, las instrucciones para que no se ensucie ni se moje el vendaje, un medicamento que debía tomar Alex para que no le duela la herida, pero un peso menos en su alma al saber que estaría bien. El pequeño estaba aferrado al cuello de Kurt, aun tenia adormecida la mano así que no lloraba pero sollozaba tristemente, Kurt no se desprendió de él, y Blaine no dejaba de acariciar su cabello y besar sus mejillas, lo destrozaba verlo así, Kurt se calmo cuando regresaron a la casa, allí se dedicaron a mimar a su hijo.
Alex estaba callado, Blaine le cambio la ropa con cuidado, estaba manchada de sangre y sucia, lo limpio pero no lo baño, Kurt preparo algo para comer, las maderas quedaron dispersas en la entrada pero no tenia cabeza para eso, quería que Alex estuviera tranquilo para que no le doliera la mano.
Blaine camino hacia la cocina con Alex a cuestas y con el conejo apretándolo a su cuerpo con un brazo, beso su mejilla y acaricio su cabello mirándolo.
-Aquí está el príncipe.- dijo Blaine sentándolo sobre la mesa.
-Quieres jugar con el auto?.- pregunto Kurt mirando a su hijo.
Éste negó con la cabeza.
Kurt miro a Blaine preocupado.
-Vamos a ver dibujitos, si?, como se llama la cerdita, Papa?.- pregunto Blaine a su hijo con una sonrisa.
-Pepa.- respondió éste.
-Bien, vamos a mirar a Pepa.- Blaine levanto nuevamente a su hijo y fueron hacia el sofá.
Tenía varios vídeos de Pepa Pig que a su hijo le gustaban, así que se sentó con él a mirarlos, Alex de un momento a otro fue a su caja de muñecos y saco uno de Pepa, se sentó nuevamente con su padre que le sonrió, miro a Kurt que también sonrió sabiendo que Alex estaría mejor.
Alex jugó en lo que pudo ya que no podía usar una mano, eso lo limitaba mucho, se miraba la mano tocando el vendaje, Kurt lo ayudo a comer, Alex estaba triste, ellos intentaron distraerlo pero no lograban mucho.
Esa noche Alex estaba intranquilo, a la madrugada comenzó a llorar despertándolos.
-Que sucede?.- preguntó preocupado Kurt.
-Creo que se toco la mano, se le debe haber pasado la anestesia...- tomo el brazo de Alex estirándolo sobre su pecho. -yo sostengo su mano para que no se roce con nada... Ya esta bebé.-
Kurt lo recostó de lado para que le sea más fácil dormir a Alex, lo abrazo besando su mejilla, Alex se durmió nuevamente, Kurt intento dormir al igual que Blaine, seria larga la recuperación de su hijo.
Al día siguiente Kurt se levanto temprano, preparo el desayuno y la medicina de Alex, Blaine se despertó y con cuidado acomodo el brazo de su hijo para no tocar su mano y que no le doliera, salió hacia la cocina donde Kurt tenía casi todo preparado.
-Hola conejito.-
Kurt beso sus labios un par de veces.
-Hola, pudiste dormir?.-
-Algo... Le va a doler la mano, se le fue la anestesia y va a estar adolorido.- respondió Blaine.
-Va a sanar verdad?.- pregunto preocupado.
-Si, sanara pronto, veras que cuando vayamos al doctor ya estará mejor.- respondió Blaine acercándose a él y acariciando su rostro con amor.
-El doctor dijo que era profunda la herida.- Kurt tenía miedo que se infectara o algo así.
-Si pero a lo sumo le quedara una cicatriz, va a sanar bien no te preocupes, lo que me gustaría saber es de donde salió el perro, es un peligro un animal así suelto.- dijo Blaine.
-Papi... Papi...- dijo Alex caminando hacia ellos lloriqueando.
-Bebé... Que sucede?.- preguntó Kurt mirándolo.
-Duele.- respondió éste acercándose a Blaine.
Éste lo levanto en brazos besando sus cabellos.
-Aquí tengo el medicamento que nos dio el doctor.- Kurt tenía que darle una medida del jarabe, así que lo preparo y se lo dio a tomar.
Alex hizo una mueca pero lo bebió.
-Es feo?.- pregunto Blaine.
-No.- respondió Alex. -duele papi.- se quejo Alex con los ojos acuosos.
-Ya va a pasar, el medicamento te va a ayudar.- respondió Kurt.
-Vamos a lavarnos los dientes, y la cara, así desayunamos.- dijo Blaine llevándolo al baño.
Kurt guardo el medicamento mirando la hora, anoto en un papel en la heladera la hora en que debía darle nuevamente el remedio a Alex.
Otro día comenzaba, habían planeado hacer arreglos en la casa, y muchas cosas que quedaron olvidadas, lo que sucedió con Alex los tomo por sorpresa y ahora debían enfocarse en él, por suerte no trabajaban por unos días así que le dedicarían todo el tiempo a su pequeño hijo.
