Capítulo 4

Grecia y Chad se fueron unos días después, Kurt estaba más que feliz deseaba verlos siempre aunque no regresaría a vivir a Chicago, allí estaban tranquilos, Alex era feliz, iba al jardín de niños, tenía sus amiguitos a pesar que era muy introvertido, con Lili no tenia opción.

Alex no se quitaba el traje de conejo, se acercaba la fiesta del estado y había que disfrazar al pequeño de indio, algo que no le gusto ya que él quería ir de conejo.

-No habían conejos en esa época amor...- le dijo Blaine juntando los juguetes de la sala.

-Porque?.- pregunto Alex serio.

-Porque habían otros animales... Vacas, caballos, muchos caballos, los indios andaban a caballo, te haré un caballito para que subas, como los indios de esa época.- le dijo Blaine acomodando las cosas en la caja de juguetes.

-No quiero ser un indio, quiero ser un conejo!.- dijo Alex a punto de llorar.

-Que te pareces si eres indio un ratito y el resto del día conejo?.- le pregunto a su hijo.

Alex no respondió, solo lo miro serio.

-Ven, vamos a mirar unos dibujitos mientras hago la comida y papi se da un baño.- le pidió a Alex llevándolo al sofá.

Encendió el tv y estaban dando la noticia de una tormenta que llegaría en unos días.

-No sé como sobrevivieron los indios con tanta agua.- dijo negando con la cabeza.

Alex le alcanzo la película de Pepa Pig pero Blaine se quedo mirando otra noticia, un hombre se reencontró con su hijo luego de treinta años de estar separados, eso le recordó a cuando Kurt esperaba ver a su padre en las noticias buscándolo, ya no lo hacía, tal vez porque tenían a Alex que se llevaba toda su atención o porque ya no espera que lo esté buscando.

-Papi.- dijo Alex mirándolo y esperando a ver su película.

-Si.- Blaine tomo la película y la puso en el reproductor, se sentó en el sofá y Alex se sentó en su regazo.

La comida estaba en el horno, Kurt se estaba duchando y él aunque tenía su mirada en la película estaba inmerso en sus pensamientos, en si realmente era posible que Kurt algún día conociera a su padre.

Su celular sonó y vio el número, era Benjamín, le pareció extraño porque ya era de noche y muy tarde para que llamara.

-Hola Benjamín, sucedió algo?.- preguntó Blaine.

-Si, tengo una muy mala noticia, Carol falleció ésta noche, su sobrina me llamo recién, me dijo que se sintió mal ésta tarde, la llevo al médico pero sufrió un infarto...-

Blaine se sentó derecho y tomo el control apagando el tv.

-No puede ser.- se lamento triste.

-La sobrina me dijo que la traerán mañana para enterrarla aquí, ella amaba éste pueblo, la ceremonia de despedida será en su casa... No puedo creer que éste sucediendo ésto, estamos por salir al otro pueblo, para ayudar a la muchacha...-

-Quieres que vayamos con ustedes?.- pregunto Blaine dispuesto a ir con él.

-No, hable con ella, les dije que Kurt tiene un niño pequeño, de todas formas allí solo hay que hacer papeles.- respondió Benjamín.

-Me darías su número de teléfono así hablamos con ella?.- pidió Blaine.

-Si claro, tienes para anotar?.- pregunto Benjamín.

-Si.- respondió Blaine tomando un lápiz de Alex y un papel de la mesa junto al sofá. -dime.- Blaine anotó los números y vio su esposo salir del baño. -ok, le diré a Kurt y mañana te llamo para saber cuándo harán la ceremonia.-

-Bien, yo te llamo sino, no estoy seguro a qué hora la llevaran.- respondió el hombre.

-Ok, bien, muchas gracias Benjamín.-

-Hasta mañana.-

Blaine término la llamada y miro a su esposo.

-Que sucede?.- preguntó Kurt acercándose a él preocupado al verlo triste.

-Ven amor siéntate.- pidió Blaine aún con Alex en su regazo.

Kurt se sentó junto a él y acaricio el rostro de su hijo.

-Me llamo Benjamín, me dijo que... Carol se sintió mal ésta tarde, la sobrina la llevó al hospital pero... Carol sufrió un infarto... Ella falleció ésta noche.- le dijo mirándolo a los ojos.

Kurt lo observaba intentado entender, su rostro decayó y poso sus ojos en el piso, Blaine tomo su mano preocupado, Kurt era muy sensible y no sabía cómo tomaría ésto, como lo enfrentaría.

-Mañana la traerán al pueblo, y la ceremonia será en su casa, le pedí el número de teléfono de la sobrina para hablar con ella...- dijo Blaine.

-Carol está muerta?.- Pregunto mirándolo con los ojos llenos de lágrimas.

-Si amor, ella falleció.- respondió Blaine pasando su mano por la mejilla de su esposo.

-Porque lloras papi?.- pregunto Alex mirándolo.

Kurt bajo su vista, limpiando sus ojos.

-Vé, dale un abrazo a papi...- pidió Blaine tomando a su hijo y subiéndolo al regazo de su esposo, éste se aferro a su cuello y apoyo si rostro en su hombro. -la señora Carol viajo muy lejos y no regresara, y ahora papi está muy triste.-

Kurt lo abrazo llorando, Blaine deposito un beso en su frente con una lágrima corriendo por su mejilla.

… … …

Se presentaron ante la sobrina de Carol, ella los conocía pero nunca habían tenido un trato, Blaine la llamo esa misma noche que Benjamín les aviso, Kurt hablo con ella dándole el pésame.

Había sido sumamente triste la noche, hacia años no vivían un momento así, esa mañana levantaron a Alex y lo llevaron al jardín, luego fueron a la casa de Carol, allí se quedaron a ayudarle a la sobrina de ésta que no se parecía físicamente en nada pero si en su forma de ser. Luego fueron al cementerio, todo el pueblo estaba despidiéndola, Kurt no dejaba de llorar, esa mañana hablo con Grecia contándole lo sucedido y ella le dio palabras de ánimo. Estaban tomados de la mano con Blaine, tristes como el resto, nadie estaba preparado para ésto, nadie está preparado para la muerte. Le dejaron flores sobre la tumba despidiéndose de ella, luego regresaron a la casa de Carol, Blaine fue a buscar a Alex al jardín junto a Anna, ella y su esposo también estaban despidiendo a Carol como el resto del pueblo.

Llevaron a los niños con ellos, Kurt estaba muy triste, y se aferro a Alex cuando llegó con Blaine, la sobrina de Carol le pidió hablar con él, obviamente Blaine lo acompañó a una pequeña habitación donde Carol tenia los papeles importante.

-Éstos son los papeles del local de plantas, tú eras su socio y están a tu nombre, es tuyo ahora, ella...- dijo la mujer entregándole una carpeta con papeles. -Ella amaba sus plantas, yo no entendí nunca nada de eso, por eso te eligió a ti como socio, siempre me decía que tú las amaba como ella y la entendías...- la mujer sorbió su nariz y limpio una lágrima de su mejilla mientras buscaba las copias de las llaves del local. -toda su vida está en ese local, y estoy segura que tú lo cuidarás bien.- le entrego el manojo de llaves a Kurt, éste la miró y la abrazo con mucho sentimiento, lamentando mucho la pérdida de de Carol.

La mujer lo miro con una sonrisa triste cuando se separaron, acaricio el rostro de Alex que estaba a cuestas de Blaine al lado de Kurt, los tres salieron de la habitación y la sobrina de Carol comenzó a despedir a las personas, Alex tenía hambre mas allá que había comido algo allí, ni Kurt ni Blaine podían pasar bocado.

-Quieres que me quede a ayudarte?.- le preguntó Kurt a la mujer.

-No cariño, gracias, Loraine se quedara junto a Benjamín.- dijo ella tomando sus manos, algo que a Kurt le recordó a Carol. -ve con tu hijo, es como mi tía me comentaba, igual que tú y tu esposo, una linda familia...- ella limpio sus lágrimas y sonrió triste. -gracias, esperó poder verlos de nuevo pronto... Pondré la casa de mi tía en venta, así que vendré en unos días nuevamente.-

-Las puertas de nuestra casa estarán abiertas.- dijo Blaine mirándola.

Kurt la abrazo nuevamente sintiendo que algo de Carol había en ella, necesitaba creer eso, ella le sonrió y Blaine se despidió de ella quien deposito un beso en los cabellos de Alex que solo miraba.

Regresaron a su casa en su auto, Kurt estaba sumamente triste y también Blaine, al llegar Kurt guardo los papeles y las llaves en un armario, Alex aún estaba con su ropa de jardín así que Blaine se dedico a cambiarlo.

-Quieres comer pastas?.- le pregunto Kurt a Blaine.

-Si, cocina cualquier cosa.- respondió éste. -yo ahora voy a ayudarte.- dijo cambiando de ropa a su hijo.

Alex miro a sus padres y Kurt intento sonreírle aunque no lograba disimular el dolor que sentía por la pérdida de Carol. Fue a la cocina y preparo algo para comer, Alex apareció con el traje de conejo puesto, Blaine fue hasta él y lo abrazo por detrás, sabía que para Kurt eran muy difíciles estas situaciones, para él mismo lo era.

-Ya no veré mas a Carol...- susurro Kurt llorando mientras preparaba comida.

-Lo sé, pero ella siempre estará allí, con sus plantas, las amaba y a ti te quería mucho.- dijo Blaine cerca de su oído.

-Como haré?, como voy a hacer con el local sin ella?.- pregunto Kurt temiendo no poder seguir con el invernadero.

-Yo te ayudare como cuando ella no podía ir... Haz de cuenta que está de viaje.- respondió Blaine sabiendo que su esposo se sentiría abrumado tarde o temprano.

-Pero no regresara.- dijo hipando Kurt.

Blaine lo giro para mirarlo a los ojos, limpio sus lágrimas con cariño.

-Lo sé, lo sé bebé, pero ella estaba orgullosa de lo que hacías allí, de ti, de tu trabajo, jamás se enojo contigo, Carol estaba muy conforme de como llevabas el local, solo debes seguir así, yo te ayudare como siempre, no lo olvides, además Alex te acompañara todas las tardes.-

-Y si no puedo, ella quería mucho ese lugar...- dijo llorando Kurt.

-Y tú también, tú amas las plantas, y ya verás que todo saldrá bien.-respondió Blaine limpiando su rostro.

-La voy a extrañar, la quería mucho.- susurro Kurt.

-Lo sé, yo también la voy a extrañar.-

Blaine acaricio su rostro y beso sus labios, luego lo abrazo, Alex se acerco a ellos y los abrazo a ambos, Blaine sonrió de lado y lo levanto en sus brazos, Alex se aferro a su cuello mirando a Kurt, éste se acerco y beso su frente.

-Papi y yo estamos tristes, pero nos pondremos mejor si nos das un beso a cada uno.- le dijo Blaine.

Alex le dio un beso en la mejilla a Blaine y se estiro hacia Kurt para darle otro beso a él.

-Ya nos sentimos mejor, verdad?.- pregunto Blaine a su esposo.

Kurt sonrió triste, no quería ver mal a su hijo, acaricio su rostro y miro a Blaine, de alguna manera tendría que seguir, extrañaría mucho a Carol, pero sabía que su esposo lo ayudaría, de eso estaba seguro.