Capítulo 5

Los primeros días fueron difíciles, lloraba cada vez que entraba al local, Blaine se cruzaba cuando notaba que no sacaba las plantas a la puerta y no abría las cortinas, le hablaba, lo ayudaba a sentirse mejor para poder atender las cosas y no sentirse tan triste. Carol había ocupado el lugar de Grecia en su vida en el pueblo, la extrañaba, iba al cementerio junto a Blaine y Alex que no entendía porque había una foto de Carol en un pequeño cuadro en el cementerio, Blaine le dijo que Carol viajo al cielo, donde estaban las nubes y las estrellas, y dejaban ese cuadro con su foto para recordarla, él no sabía que explicarle, no sabía que decir, su esposo era más inteligente para eso.

Se sentó en el sofá mirando todo, la pequeña nevera estaba junto a él con un jugo de duraznos que ella siempre tenia allí, no quiso sacarlo, su perfume estaba en el pañuelo que Carol tenía en el sofá, en las mantillas que ella misma tejió, en cada rincón que había allí, las plantas estaban tristes, ella le dijo que ellas sabían cuando uno estaba triste o cuando estaba alegre, ella les cantaba, les hablaba, él se sentía sumamente solo y triste como esas plantas en ese momento.

-Conejito.- dijo Blaine entrando al local de plantas y acercándose a él, lo tomo de las manos mientras se sentaba junto a él. -Bebé, no puedes seguir así... A Carol no le gustaría, además, las plantas se van a morir si no ven el sol, si no las atiendes...-

Kurt se sorbió la nariz mirándolo.

-Sé que estas triste pero el local necesita de tu atención, Carol amaba éste lugar, y tú también lo amas, éstas plantas son todo lo que ella tenía, y ahora te necesitan a ti como la necesitaban a ella.- le dijo Blaine.

Kurt asintió con la cabeza, entendiendo, pero aún así seguía triste.

-Vas a abrir las cortinas?.- preguntó Blaine.

-Si.- respondió Kurt.

Blaine lo miro y acaricio su rostro.

-Estaré en frente, mirándote, si necesitas algo me llamas... No quiero verte así, a ella no le gustaría y a mí tampoco.-

Kurt respiro profundo y asintió con la cabeza.

-Voy a sacar las plantas y las regare antes que el sol esté más fuerte.-

Blaine besó sus labios y junto sus frentes.

-Te amo conejito.-

-Yo también.- respondió con una media sonrisa.

-No quiero verte triste, me duele el corazón cuando te veo así.- susurro Blaine.

-La extraño.- respondió con un nudo en la garganta.

-Yo también... Qué te parece si ponemos una foto de ella aquí, para que éste donde más le gustaba, y así no la extrañas tanto.- le dijo Blaine.

-A ella le hubiera gustado.- respondió Kurt.

-Volveré a la ferretería, estarás bien?.- pregunto Blaine mirándolo a los ojos.

-Si, ve, yo estaré bien.- respondió Kurt y beso sus labios.

-Bien. Pasare a buscarte al medio día.- le dijo Blaine y volvió a besarlo antes de salir.

Kurt lo vio retirarse, suspiro pesado, no quería sentirse mal ni que Blaine se sintiera así tampoco.

Se puso de pie y abrió las cortinas, el sol entró a raudales iluminando todo, ese calor del sol parecía una caricia, una caricia de Carol, miro las plantas que parecían llorar con él y decidió sacarlas al sol, para que esa caricia llegara a ellas también.

… … …

Blaine se quedaba intranquilo hasta que veía a Kurt sacar las plantas, luego miraba a cada instante el local, no le gustaba ver a su esposo así, se imaginaba que sería difícil para Kurt superar la muerte de Carol y efectivamente era así, pero esperaba que pudiera sentirse mejor pronto.

Benjamín también se sentía triste, conocía a Carol de toda la vida, todos allí la conocían y la amaban, él no creyó que le tomaría tanto cariño a las personas de ese pueblo, a los que ahora son sus vecinos, no se imaginaba el futuro de ese lugar sin esa gente entrañable.

Pudo ver la camioneta de Dave estacionándose en el invernadero, se lo cruzo en el cementerio y en la casa de Carol para la despedida, no tenia cabeza para pensar en él pero pudo notar que Dave no sacaba sus ojos de él y de Kurt, tal vez porque ellos estuvieron todo el tiempo tomados de la mano, y ahora no podía perder la oportunidad de venir a ver a su esposo sabiendo que estaba solo.

Bufo por lo bajo mientras acomodaba las cajas debajo de las góndolas, Benjamín estaba revisando la lista de los proveedores, él miraba constantemente hacia el invernadero, podía ver a Kurt hablando con el sujeto que seguía de pie cerca de él.

-Otra vez las cajas de clavos trae menos, sale lo mismo pero traen diez menos, en todas ellas.- dijo Benjamín negando con la cabeza.

-Mmmh!...- fue lo único que emitió Blaine mirando hacia el local de enfrente.

-Tendré que subir el precio...- Benjamín estaba preocupado, varias cosas habían aumentado de precio y tendría que buscar otro proveedor para bajar los costos.

Blaine lo miro y noto la molestia de su jefe.

-Tal vez deberíamos recorrer otros locales, buscar precios.-

-Si eso estaba pensando.- respondió Benjamín suspirando pesado.

Blaine volvió a mirar hacia el invernadero y Dave seguía allí.

-Te vas a volver loco así, no confías en Kurt?.- le pregunto Benjamín al verlo tan inmerso en sus pensamientos mientras miraba hacia el local de enfrente.

Blaine lo observo y negó con la cabeza.

-No es eso, siempre confíe en Kurt, pero ese sujeto... Siente algo por él, estoy seguro.-

-Dave?...- Benjamín se quedo pensando unos segundo. -pero él sabe que está casado contigo, tienen un hijo.-

-Si, y si cree conocer a Kurt va a darse cuenta que nunca llegará a nada con él, pero me molesta que éste detrás de él, no sé, no puedo evitarlo.- respondió mirándolo.

Noto a Benjamín extraño, como si estuviera sacando conclusiones.

-Te dijo algo?.- pregunto Blaine.

-No...- respondió Benjamín mirándolo. -es solo... Creí que era... Una idea tuya... Que eran tus celos, pero lo vi en la casa de Carol mirando a Kurt y pues...-

-Notaste lo mismo que yo.- dijo Blaine con cierta molestia, sabía que no estaba loco, ese Dave estaba detrás de Kurt.

-Pues... Me dio la sensación que tal vez estaba equivocado, conozco a Dave desde hace años, jamás se me ocurrió que pudiera fijarse en un hombre, y menos en uno casado y con un hijo... Es un buen muchacho pero habiendo tanta gente en el mundo... Porque se fijo en alguien con familia?.-

-Porque Kurt no es cualquier persona, él es especial, yo lo note, y vi todo lo que realmente es y Dave también lo noto, pero llegó tarde porque soy el único amor de Kurt, de eso estoy seguro, como que es un ser especial, Kurt jamás le daría lugar a otro hombre en su vida porque me ama como yo a él... Mis celos... Son porque soy un tonto pero Kurt jamás me dio motivos para dudar de él.- dijo Blaine convencido.

Benjamín asintió con la cabeza aunque esperaba que Dave no fuera un problema en la vida de Blaine y Kurt. Decidió no opinar más, no quería meterse en los asuntos de pareja, además veía que realmente Blaine y su esposo tenían una relación muy afianzada.

… … …

La mañana paso rápido, Dave se quedo una hora con él hablando, le propuso hacer una instalación para el riego automático y así las plantas tenían agua segura incluso los días que no fuera al local, le explico cómo era y cómo funcionaba ya que él lo usaba en su invernadero, parecía una buena solución aunque era un poco costosa, lo hablaría con Blaine ya que él no tomaba decisiones sin consultar a su esposo. Dave quería regresar al día siguiente, él no dijo nada ya que no le molestaba aunque no entendía para que vendría a saludar si estaba en otro pueblo, luego que Dave se fue, Anna llego en busca de masetas, ella hablaba tan rápido que a veces no le entendía, pero era buena con él y con Alex, se fue a la hora de ir a buscar a los niños al el colegio, él entró las plantas y Blaine se cruzo para ir a buscar a Alex al jardín.

-Hola conejito.- saludo con una sonrisa notándolo un poco triste.

-Hola.- dijo Kurt y beso sus labios.

-Como te fue?.- pregunto Blaine ayudando a su esposo a cerrar las cortinas.

-Bien, Anna recién se fue, Dave vino temprano, tiene una idea para regar las plantas del invernadero, un riego automático, aunque es un poco costoso.- le respondió Kurt.

-Si?, se le cayó una idea...- susurro Blaine y luego miro a Kurt que lo observaba extraño. -tal vez funcione, luego me explicas como es y vemos si podemos pagarlo.-

Kurt asintió con la cabeza cerrando el local para ir a buscar a Alex.

-Y a ti?, como te fue?.- preguntó mientras caminaban al colegio.

-Bien, tendré que acompañar a Benjamín a buscar nuevos proveedores porque están aumentando los precios.- respondió Blaine mientras caminaba junto a él.

-Si, y cuando van?.- pregunto Kurt.

-Aún no lo sé... Te sientes bien?.-

Blaine lo notaba muy apagado, tal vez necesitaba tomarse un tiempo antes de regresar a trabajar al loca de nuevo.

-Si, me gustaría ir a ver a Grecia el fin de semana, crees que podríamos ir?.- pregunto Kurt.

-Si amor, claro que si.- respondió Blaine, tomo su mano y le dio un beso en los labios. -iremos cuando quieras.-

Kurt sonrió de lado, miro hacia el pasillo por donde salían los niños del colegio, los padres estaban allí esperando a sus hijos, vio a Alex que corrió hacia ellos y Blaine lo levanto en el aire besando sus mejillas.

-Hola bebé!.- saludo Blaine con una sonrisa.

-Hola.- lo saludo Kurt sonriéndole.

-Hola papi.- dijo Alex besando la mejilla de Blaine y estirándose hacia Kurt.

Éste lo tomo y Alex beso su mejilla, él también lo hizo con una sonrisa, ese era su remedio, su pequeño podía curar cualquier mal.

Caminaron hacia el auto mientras Alex les contaba lo que había hecho en el jardín, la rutina lo hacía olvidar su pena, al menos hasta regresar al invernadero, aunque durante la tarde Alex estaba con él y las horas se iban volando.

Blaine no toco mas el tema de Dave, confiaba en su esposo, sabía que seguía triste y necesitaba tiempo para regresar a su vida, para volver a ser él.