Capitulo 9

La rutina no era un problema para ninguno de los dos, luego de la vida que llevaron en Chicago sentían que estaban en el cielo en el pueblo. Kurt hablaba seguido con su padre, incluso le saco unas fotos al invernadero para que Simón conociera su lugar de trabajo, Blaine insistió en que debían invitarlo al pueblo, pero para Kurt era muy pronto, Blaine estaba feliz por su esposo, Kurt le conto a todos que se había encontrado con su padre gracias a él, Benjamín lo felicito ya que era algo imposible de hacer y él lo había logrado.

Alex regreso al jardín de niños, y allí habían festejado el día del abuelo lo que le causó una gran confusión.

-Para que es un abuelo?.- pregunto a Kurt ni bien llegaron a la casa y su padre lo cambiaba de ropa.

-Para... visitar...- respondió Kurt sin saber que decir.

-Lili dijo que es para jugar... Su abuelo es el papá de su papá, yo no tengo abuelo?, la señorita me preguntó y le dije que no sabía.- dijo Alex mirándolo.

Kurt no sabía que responder así que solo dijo la verdad.

-Yo tengo un papá, está en Chicago, y también están Chad y Grecia a los que quiero mucho, son nuestra familia, mía, de papá y tuyos, son como tus abuelos.-

-Y les puedo decir abuelos?.- preguntó Alex.

-Cuando los veamos le preguntamos si?.- dijo Kurt. -ve a jugar.- le dio un beso en la frente y dejo que fuera a buscar sus juguetes.

Kurt se quedo pensando si había hecho bien en decirle eso, fue hasta la cocina y Blaine estaba preparando la comida, él se acerco mirándolo y su esposo lo notó extraño.

-Que sucede?.-

-Alex me pregunto si tenía abuelos... Le dije que tengo un papá, y que Chad y Grecia son nuestra familia, le dije que eran como sus abuelos... Hice bien?.- preguntó Kurt preocupado.

Blaine lo miro y sonrió feliz.

-Si, hiciste bien, ellos son sus abuelos, él tiene que saberlo.- respondió con una sonrisa.

-Pero y si ellos no quieren?.- pregunto Kurt.

-Crees que Grecia no quiere?, o Chad?, o tú padre que está tan ilusionado contigo y con pertenecer a nuestra familia?.- preguntó Blaine. -ellos aman a Alex, son sus abuelos sin que él lo sepa.-

Se quedo más tranquilo y le sonrió de lado.

-Ven, ayúdame con la comida.- pidió Blaine besando sus labios.

Kurt lo ayudo con una sonrisa plasmada en sus labios.

Alex saco sus juguetes y entró a la habitación a buscar su conejo, encontró el cajón del mueble de sus padres a medio abrir y metió la mano sacando unos pequeños sobres, los coloco dentro de su bolsillo ya que tenían colores y a él le gustaban los colores.

Blaine entro mirándolo y Alex solo sonrió.

-Vamos a almorzar bebé.-

Alex tomo su conejo y salió hacia la cocina, Kurt estaba sentado esperándolos, el pequeño se sentó en su silla y Kurt lo ayudo, Blaine se sentó junto a él y comenzaron a almorzar.

Después que Alex almorzó se fue a buscar sus juguetes y se quedo en la sala con ellos, Blaine y Kurt estaban terminando de limpiar cuando éste último notó que Alex sacaba cosas de sus bolsillos y los dejaba sobre el tráiler.

-Que es eso?.- pregunto Kurt llamando la atención de Blaine.

Se acerco a su hijo con su esposo detrás mirando atentamente sin creer lo que suponía eran esos sobres.

-No.- dijo Kurt horrorizado y acercándose a él para quitarle los preservativos. -de donde los sacaste?.-

-Del cajón.- respondió Alex mirándolo sin entender.

Blaine río fuerte al ver a Kurt que le sacaba los paquetes de los bolsillos.

-De que te ríes?.- preguntó su esposo serio.

-Que ya sabe donde debe guardarlos.- respondió Blaine riendo.

Kurt lo miro serio, le quito todos los preservativos a su hijo y los metió en el bolsillo de su pantalón apresuradamente.

-No revises los cajones de papá y mío.- le pidió a Alex que solo miraba. -No debes tomar las cosas nuestras.- dijo serio.

Blaine intentaba no reír, pero Kurt lo miro mal.

-Ok, es cierto, bebé no debes tomar nuestras cosas, no está bien.- le dijo a Alex que los observaba a ambos atento.

Kurt fue a la habitación luego de asegurarse que su hijo no tenía más preservativos en los bolsillos, Blaine miro a Alex que obviamente se sentía regañado, él acaricio sus cabellos con una sonrisa y beso su cabecita.

-No toques las cosas de papi y mías porque son cosas de grandes, juega con tus juguetes, el cajón no lo vuelvas a abrir si?.- le dijo a su hijo mientras Kurt regresaba a la sala.

Alex asintió con la cabeza mirándolo. Kurt se sentía mal por regañarlo y se acerco a él para besar sus mejillas.

Blaine sonrió y negó con la cabeza, ninguno de los dos tenia temple para regañar a su hijo.

-Vamos a comer el postre y luego a dormir la siesta.- pidió mirando a su esposo.

Kurt fue hacia la cocina para buscar el postre, miro a su hijo que estaba con su conejo y sus juguetes, Blaine siguió a su esposo, sabía que a Alex se le pasaría pero Kurt se quedaría mal.

-Hay que guardarlos en otro lado.- susurro Kurt.

-Si, pero tarde o temprano sabrá para que sirven.- respondió Blaine mirándolo con una sonrisa.

Kurt lo observo de soslayo, él no quería que Alex supiera de esas cosas.

Blaine lo beso en la mejilla sonriendo.

-Ven bebé, ya está el postre.- le dijo a su hijo.

Alex dejo sus juguetes y fue con sus padres.

Kurt se sentó junto a su hijo mirándolo, no quería que Alex estuviera enojado con él, aunque por cómo le sonrió mientras comía el postre la inquietud se disipo.

Luego Alex se fue a buscar sus juguetes, Blaine sabia que debían hacerlo dormir para que la tarde no fuera tan larga.

-Bebé...- dijo Blaine terminando de limpiar junto con Kurt. -vamos a dormir.-

-No.- dijo Alex tirando de su tráiler con todos sus muñecos arriba.

-Papi y yo nos vamos a dormir.- le dijo Blaine mirando a su esposo.

-Si, nos vamos a dormir.- Kurt sabía que esa era la única manera de que fuera a la cama Alex.

Blaine y Kurt caminaron hacia la habitación y se quedaron esperando a su hijo que llegó detrás de ellos con el conejo.

-Quiero ir a jugar.- dijo el pequeño a sus padres.

-Dormimos un ratito y luego jugamos.- pidió Kurt mientras preparaba la cama.

-No.- Alex estaba de pie en la puerta y Blaine lo levantó en brazos.

-Vamos a dormir un ratito porque el conejo está cansado y yo también.-

Alex parecía que quería llorar, en ocasiones sucedía eso y allí Kurt empezaba con que se quedaba con él jugando, pero Blaine al ver a su esposo flaquear lo miro y negó con la cabeza, iban a dormir siesta cueste lo que cueste.

-No quiero dormir.- dijo Alex empezando a llorar cuando Blaine lo acostó.

-Bebé, dormiremos un ratito.- Kurt se acostó junto a él acunándolo con el conejo entre sus brazos.

Blaine se acostó, besó los cabellos de su hijo y deposito un beso en los labios de Kurt, Alex estaba aferrado al conejo de lado y entre los brazos de Kurt, dormía así casi siempre, desde que nació, el pediatra ya les dijo que debían sacarlo de la cama y que durmiera en su habitación, pero Kurt no estaba de acuerdo y aunque él estaba pensando en hacerlo dormir la siesta en su habitación, luego lo asaltaba un temor muy grande de que estuviera allí sólo, y Alex terminaba en su cama. La realidad era que ninguno de los dos tenía mucho carácter para esas cosas, Alex era muy buen niño, no les daba trabajo, no como los hijos de Anna, pero tenía sus momentos, y era allí cuando alguno de ellos debía poner límites.

Alex se durmió a los minutos, Kurt acaricio sus cabellos besando su frente y luego cerro sus ojos. Blaine los veía con una sonrisa, no cambiaba por nada esa imagen.

… … …

Kurt guardó las últimas plantas mientras Alex le colocaba una chaqueta a su conejo, el frío se acentuó y como él usaba una chaqueta nueva, Kurt tuvo que pedirle a Anna que le hiciera una chaqueta al conejo porque para Alex también tenía frío. Cerro las cortinas y saco el dinero de la caja registradora, no era temporada de plantas asique no había muchas ventas, al día siguiente era la presentación de Alex, debía disfrazarse de indio y eso era un problema ya que su hijo no quería.

Blaine salió de la ferretería y cuando vio a Alex lo levantó en el aire haciéndolo reír.

-Hola bebé!.- saludo llenándolo de besos.

-Hola papá.- dijo Alex besando su mejilla.

Kurt deposito un beso en los labios de su esposo con una sonrisa.

-Y como estuvo hoy?.- preguntó Blaine saliendo del local.

-Está baja la venta, no vino mucha gente.- respondió Kurt cerrando el local con llave.

-Ésta temporada es mala, no entro nadie en la ferretería, Benjamín dice que seguramente mejorará, pero como sigan subiendo los precios dudo que eso suceda.- dijo Blaine.

Kurt le entregó la llave del auto, éste lo abrió y destrabó las puertas para que sentara a Alex y se entera él en el asiento de acompañante.

-Que crees que debemos hacer?.- preguntó Kurt una vez dentro del auto y con el cinturón de seguridad puesto.

-Mmm... Por ahora con lo que ganas de la pensión en Chicago podemos estar bien, pero creo que es mejor hablar con Chad para ver en que podemos invertir...- respondió Blaine conduciendo hacia su hogar. -aquí no podemos invertir.-

Kurt estaba preocupado por eso, años antes ya habían vivido una situación parecida pero Carol siempre encontraba la manera de salir adelante, aunque él no tenía idea de cómo hacerlo.

Miro a Alex al llegar a su casa, le sonrió mientras jugaba con el conejo, cuando llegaron se bajaron del auto y Kurt entro con Alex, Blaine abrió el garaje y entró el auto, luego fue con su esposo y su hijo que estaban preparando la cena.

El calor de su hogar y su familia eran lo que le sacaban una sonrisa, sabía que la mala temporada pasaría, eso esperaba, pero lo más importante era su esposo y su hijo.

… … …

Alex lloraba, la calefacción estaba al máximo en el jardín y los niños disfrazados de indios, aún así Kurt estaba junto a Blaine intentando calmar a su hijo que no quería participar de la obra.

-Es un ratito, luego te disfrazas de conejo.- le dijo Kurt a su pequeño.

-No quiero.- susurro Alex.

-Unos minutos, yo te grabo con la camarita y cuando termines te pones el disfraz de conejo.- le dijo Blaine intentando convencerlo.

-Papás deben salir, la obra ya va a comenzar.- le dijo una maestra.

Kurt la miro mal y Blaine suspiro pesado.

-Ven Alex, tus papás deben ir a sentarse y tú con los demás niños.- le dijo tomándolo de la mano y llevándolo con el resto sus compañeros.

Kurt se quedo muy angustiado de verlo así, Blaine negó con la cabeza, no le gustaba que su hijo llorara, se suponía que debía disfrutar de ésto.

-Vamos, cuando nos vea al frente se le va a pasar.- dijo Blaine.

Salieron hacia donde estaba el pasillo para ir al salón a sentarse, ocuparon los lugares junto a Anna y su esposo, Blaine saco la cámara que había comprado para ésta ocasión y cuando comenzó la obra, empezó a grabar, aunque esperaba que no durará mucho porque ya era de noche.

Salieron los niños disfrazados de colonizadores y luego los indios, Alex estaba junto a Lili, todos tenían un arco y una flecha fabricada con palillos plásticos, Lili parecía disfrutar su papel ya que saludaba con una sonrisa, y movía su arco y flecha hacia todos lados, Alex en cambio estaba serio buscando a sus padres con la vista hasta que los encontró, definitivamente no estaba a gusto. Un niño a un lado de Lili tironeo del arco de la niña hasta que se lo quitó, ésta se enojo, le quito el arco a Alex y golpeo a su compañero con él, lo que hizo llorar al otro niño, la maestra lo llamo hacia atrás del decorado y Lili siguió moviendo el arco como si nada sucediera.

Blaine filmaba todo riendo, Anna susurraba algo con su esposo que también estaba grabando con una cámara.

La maestra los hizo caminar hacia el centro, debían dar una vuelta al rededor de algo que parecía una fogata fabricada con papeles, Lili llevo a Alex de la mano pero en un momento cuando debían regresar a sus lugres Alex comenzó a llorar y camino hacia atrás del decorado, Kurt se puso de pie como resorte al verlo y salió hacia el pasillo dejando el bolso con la ropa de Alex en el suelo, Blaine apago la cámara, si su hijo no estaba no seguiría grabando.

Alex no dejaba de llorar, la mamá del niño que Lili había golpeado estaba allí con su hijo, Kurt llego, alzo en brazos a su pequeño y salió hacia el salón con él a cuestas, la maestra no noto ésto, pero la mamá que estaba allí si.

Blaine suspiro esperando a Kurt o que terminara la obra, su esposo llegó con Alex que seguía llorando.

-Está helado, hace mucho frío allí arriba.- dijo Kurt cubriendo a su hijo con su chaqueta.

Blaine busco en el bolso la ropa de Alex y comenzó a vestirlo, estaba congelado.

-No encendieron la calefacción?, para qué demonios los vistieron así si no hay calefacción allí arriba.- pregunto Blaine enojado.

-Shh!.- dijo una señora a un lado de Kurt.

Ambos la miraron mal, Blaine termino de vestir a su hijo y Kurt se puso de pie con Alex a cuestas, paso por el frente de la mujer que bufaba por lo bajo y Blaine se le acerco para hablarle.

-El próximo "Shh" hágaselo a su hijo.- le dijo y siguió camino detrás de su esposo.

La mujer lo miro mal y luego observó a Anna que reía por lo bajo.

Subieron al auto pero Kurt llevo a su pequeño a cuestas, Alex parecía más calmado pero seguía hipando y en cualquier momento comenzaría a llorar de nuevo, Kurt beso su frente arrullándolo, Blaine sabía que su hijo no quería hacerlo y prácticamente lo obligaron, se sintió muy mal por eso, y no quería ni imaginarse cómo se sentía Kurt.

Llegaron a su casa y Kurt cambio de ropa a su hijo y le puso el disfraz de conejo, Alex parecía más calmado, Blaine lo sentó en su regazo mientras Kurt calentaba la cena, Alex estaba en silencio, Blaine beso su frente y sus mejillas, sabía que se sentía mal pero esperaba se le pasara rápido.

Kurt preparo la mesa y Blaine fue con Alex a cenar, seguía muy callado, parecía decaído, sostenía su conejo como cuando tiene sueño, Kurt lo sentó en su regazo para comer pero Alex no parecía tener apetito.

-Que sucede bebé?, no te gusta, es pollo.- pregunto Blaine.

Alex se sentó hacia atrás apoyando la cabeza en Kurt, Blaine toco su frente notando que estaba caliente.

-Tiene fiebre.-

-Que?.- preguntó Kurt tocando su frente. -si, tiene fiebre.-

-Es por el frío, esa... obra de... no podían subir la calefacción.- susurro enojado Blaine mientras se dirigía a la habitación para buscar el termómetro.

-Tienes frío bebé?.- pregunto Kurt a su hijo quien asintió con la cabeza. -Trae una manta Blaine.- pidió a su esposo.

Éste regreso con la manta de su hijo y el termómetro.

-Tiene frío?.- pregunto Blaine.

-Si.- respondió Kurt cubriéndolo.

Blaine le coloco el termómetro y espero unos segundos hasta que sonó.

-No tiene mucha fiebre, treinta y siete... Quieres comer?.- pregunto Blaine a su hijo.

Éste negó con la cabeza.

-Que hacemos?.- pregunto Kurt preocupado.

-Lo que hicimos la otra vez, si le sube mucho le damos las gotas que nos dio el pediatra.- respondió Blaine. -Postre tampoco quieres bebé?.-

Alex volvió a negar con la cabeza, se sentó de lado en el regazo de su padre y éste lo acuno, Blaine beso su frente y lo cubrió para que no tuviera frío.

Kurt ceno con su mano libre como solía hacerlo cuando Alex era bebé, Blaine termino su cena sin ánimo, esa sería una noche para olvidar.

Pasaron las horas y la fiebre no subió más, Alex se durmió en el regazo de Kurt, éste lo llevo a su cama y lo dejó descansar.

-Me tiene cansado esa maestra con sus mensajes, no sé porque me agregaron a ese grupo donde todos siempre opinan...- dijo Blaine mirando su celular. -mañana hablare con ella.-

-No iré al invernadero, me quedaré con Alex.- dijo Kurt.

Blaine no dijo nada, no enviaría a su hijo al jardín así que era mejor que Kurt se quedara con él.

-Vamos a dormir conejito... mañana será un día largo.- pidió Blaine agotado.

Kurt dejo la cocina limpia y salió junto a su esposo a la habitación, toco de nuevo a Alex y parecía que la fiebre había bajado, se acostaron junto a él intentado descansar. Éstos días eran los más cansadores, pero cuando se tomaban de la mano con su esposo y veía dormir a su pequeño hijo, el cansancio desaparecía.