Capítulo 10

Blaine volvió a mirar el celular, era el quinto mensaje de la maestra de Alex, le llamaba la atención porque se llevaron al pequeño sin aviso. Él dejó lo que estaba haciendo y le respondió el mensaje, lo tenía cansado, se creía su madre, Alex estaba mejor esa mañana pero si se enfermaba era por hacer esa obra.

Volvió a su trabajo, Benjamín entró con las cajas para reponer.

-Menos mal compramos la mercadería en otro lugar, estaba aumentando mucho.-

-Le dije que estaría más barato en ese pueblo.- respondió Blaine.

-Si, en Chicago valen más verdad?.- preguntó Benjamín.

-Depende, en algunos locales está incluso más costoso.- respondió Blaine mirándolo.

Benjamín hizo una mueca.

El celular de Blaine sonó y el miro el mensaje, era Anna contando que Lili estaba con fiebre como varios niños compañeros de Alex. Guardo su celular con una mueca, Benjamín lo miro curioso.

-Está todo bien?.-

-Si, es solo que la maestra de Alex me envió mensajes preguntando porque nos lo llevamos anoche y no entiende nada, Anna me acaba de decir que Lili está enferma también, no debí dejar que hiciera esa obra, no había calefacción, y ahora los niños están enfermos, y la maestra me reprende como si fuera yo el que tiene cuatro años.- respondió Blaine mientras seguía con su trabajo.

-Vaya, no entiendo porque no encendieron la calefacción?, el auditorio del jardín tiene toda la instalación nueva.- preguntó Benjamín revisando los papeles que tenia sobre el mostrador.

-Si, pero parece que quieren ahorrar.- respondió Blaine.

Benjamín negó con la cabeza, hablarían de eso en la reunión vecinal.

Blaine termino con su trabajo y regreso a su hogar, Alex jugaba con Kurt, ya se sentía mejor y había desayunado junto a su padre, él sonrió al verlo feliz.

-Como está mi bebé?.- pregunto al verlo.

Alex corrió hacia él abrazándolo, Blaine lo lleno de besos.

-Ya está el almuerzo.- le dijo Kurt.

Blaine deposito un beso en los labios de su esposo quien le sonrió.

Después de almorzar durmieron una siesta, Blaine hablo con Kurt para ir el fin de semana a Chicago, quería que su esposo y su hijo pudieran tener contacto con Simón.

La tarde se fue volando, Kurt y Alex estuvieron en el invernadero, él los miraba por el vidrial mientras trabajaba, a la hora de regresar a su hogar, cruzo la plaza y Kurt ya estaba cerrando, Alex quería jugar en los juegos y por eso se quedaron una hora más allí con él.

Ya en su casa había llegado la hora de bañar a Alex pero éste parecía más entusiasta que de costumbre.

-Te dije que esa gaseosa tenía mucha azúcar.- le reprocho Kurt a su esposo mientras intentaba bañar a su pequeño ya que Blaine había conseguido llenar todo de agua.

-No decía que tenía azúcar.- se defendió Blaine secando el suelo del baño.

-Mi autito!.- dijo Alex buscando en el agua su juguete.

-Quédate quietito así no te entra agua en los ojos.- pidió Kurt.

-Quiero helado!.- dijo Alex mas hiperactivo que de costumbre.

-No, hace frío, quédate quieto.- pidió Kurt nuevamente.

-Voy a preparar la cena.- dijo Blaine saliendo del baño.

Kurt no dijo nada, su esposo le compro una gaseosa cuando estuvieron en la plaza y Alex estaba muy animado, le llevo media hora desvestirlo y ahora intentaba bañarlo sin llenar todo de agua como hizo su esposo minutos antes.

-Ven, ya está.- dijo suspirando cuando acabo de bañarlo, se giro para tomar el toallon del pequeño pero estaba mojado, bufo por lo bajo y se puso de pie para buscar otro pero en fracción de segundos Alex salió corriendo desnudo y mojado. -Alex!.-

Blaine oyó la risita de su hijo y lo vio correr hacia él, pero antes de poder alcanzarlo éste resbalo y cayó comenzando a llorar.

-Alex...- dijo Blaine levantándolo y asegurándose que no estaba lastimado.

Kurt llego con el toallon para cubrirlo.

-Salió corriendo.- dijo Kurt.

Alex lloraba, y Blaine constato que no tenía nada grave.

-Está bien, porque saliste corriendo?, vas a romperte un hueso.- le dijo Blaine sosteniéndolo ya cubierto.

Alex seguía llorando mirando a su papá.

-Se golpeo la cabeza?.- pregunto Kurt revisándolo.

-No, se resbaló pero apoyo sus manos.- respondió entregándole al pequeño a su esposo.

Kurt lo llevo al baño besando sus cabellos, termino de secarlo y de cambiarlo.

Luego de unos minutos Alex regreso a la cocina serio con rastros de lágrimas, ya cambiado, abrigado y aferrado a su conejo.

-Nudista, ya hablamos de eso, no puedes salir corriendo todo mojado, te vas a golpear y a enfermar.- le reprendió Blaine.

Alex se acerco a él aferrándose a sus piernas, Blaine negó con la cabeza y lo alzo en brazos, el pequeño se apoyo en su hombro recostándose sobre el mientras sostenía a su conejo.

-Ya está la cena amor.- dijo Blaine a su esposo.

Kurt término de limpiar el baño y se acerco a él, acaricio el rostro de su hijo que estaba en silencio.

-Ya se le paso la locura.- comento Blaine mirándolo.

-Le hace mal esa gaseosa.- dijo Kurt besando la cabeza de su hijo.

-No va a tomar nunca más una gaseosa.-

Blaine se sentó con su hijo a cuestas ya que no quería sentarse en su silla.

Kurt sirvió la cena y comieron los tres, Alex ya tenía sueño y no tardo en dormirse, Kurt lo llevó a la cama pero Alex despertó.

-Papi!...- dijo Alex lloriqueando al ver que su papá salía de la habitación.

-Estoy aquí...- dijo Kurt volviendo a su cama y sentándose junto a su hijo.

Éste se recostó nuevamente y Kurt lo cubrió con las mantas, se quito las zapatillas y se coloco el pijamas, Alex despertaba de a ratos, Blaine termino de limpiar y fue con su esposo quien ya estaba en la cama con su hijo.

-Se durmió?.- pregunto Blaine.

-Casi.- susurro Kurt.

Alex estaba de lado, aferrado a su conejo y Kurt abrazándolo.

-Papá conejo debería dejar de malcríalo o no saldrá nunca de la cama.- le dijo Blaine.

-Él se irá a su habitación cuando quiera.- respondió Kurt mirando a su hijo.

-A mi me gustaría saber cuándo sucederá eso.- susurro mas para si mismo Blaine.

Kurt lo miro serio.

-Me encanta que siga siendo nuestro bebé pero también quiero recuperar a mi esposo y mi cama, ya van cuatro años que hacemos el amor en el baño.- le dijo Blaine al ver la molestia de Kurt.

Éste no dijo nada pero muy adentro de él deseaba lo mismo.

Blaine se acerco y lo besó en los labios, Kurt sonrió de lado mirándolo.

Y eso era todo lo que importaba, ese momento, ese lugar, su esposo y su hijo, eso era lo esencial.

… … …

4 años después...

Blaine termino de arreglar el grifo que perdía agua, Kurt estaba preparando el desayuno, hacía calor desde muy temprano. Guardo todo en la caja de herramientas y fue a levantar a su hijo.

-Alex...- dijo Blaine caminando hacia la habitación. -Alex levántate.-

Quitó la sabana de su hijo y éste gruño volviendo a cubrirse.

-Vamos Alex que es tarde.- Blaine tomo la ropa que estaba sobre un mueble de su hijo para asegurarse que se levantara. -Alex, ya está el desayuno listo.- éste ni se inmuto, él negó con la cabeza y vio los videojuegos junto a la cama. -estuviste jugando con ésta cosa de nuevo.-

Blaine tomó el aparato y salió de la habitación, Alex lo miro y salto de la cama.

-Papá!.- dijo caminando detrás de él. -Papá, es mi videojuegos!.-

Blaine salió con el aparato hacia el exterior de su casa enojado.

Kurt lo miraba y a su hijo.

-Papi!, papá se llevó mi videojuegos!.- le dijo a su padre.

-Ve a cambiarte que tienes que ir al colegio.- le dijo Kurt terminando de servir el desayuno.

Alex fue a su habitación haciendo un berrinche, Blaine entró de nuevo muy serio.

-Se lo regalaré al primer niño que vea.-

-No lo regales porque luego habrá que comprarle otro y cuesta mucho ese juguete.- le dijo Kurt caminando hacia la habitación de su hijo.

-Por esa cosa no duerme...- Blaine se sentó esperando a su familia para desayunar.

Kurt busco las cosas de su hijo para ir al colegio.

-Papá me quito mi videojuegos.- dijo Alex colocándose las zapatillas.

-Porque juegas con el hasta tarde y no duermes, lávate el rostro que ya está el desayuno.- respondió Kurt saliendo con la mochila de su hijo.

Alex fue al baño a lavarse el rostro y luego fue a la cocina para desayunar, Kurt sirvió la comida y Blaine seguía molesto, se sentó junto a su padre sin decir nada.

-Cuando digo que no juegas con esa cosa de noche no lo haces Alex, entiendes?.- le dijo Blaine mirándolo serio.

Éste asintió varias veces con la cabeza.

Kurt no dijo nada, pero sabía que desde que Chad le compro ese videojuego portátil era un problema tras otro.

-Pero podre seguir jugando con el?.- pregunto Alex preocupado.

Blaine miro a su hijo.

-Dos horas, nada más, pero hoy no.-

-Porque?.- pregunto triste.

-Porque estas castigado, anoche estuviste jugando cuando te dije que no lo hicieras.- respondió Blaine.

El niño hizo un gesto con su rostro y miro a Kurt para que intercediera.

-Desayuna que se hace tarde.- dijo Kurt mirándolo.

Alex empezó a desayunar, estaba serio y no hablaba, Blaine lo observaba de soslayo al igual que Kurt, no le gustaba verlo así pero su esposo tenía razón.

-Ésta tarde tienes entrenamiento?.- preguntó Kurt a su hijo.

-Si, hasta las siete... Para mi cumpleaños vendrán los abuelos?.- pregunto Alex mirando a sus padres.

-Si, llegan la semana que viene, aunque Simón viene por el día.- respondió Blaine.

-Porque?.- preguntó Alex.

-Porque tiene un trabajo nuevo y no puede faltar.- explico Kurt.

-Pero va a llegar verdad?.- preguntó preocupado Alex.

-Si, siempre llego bien.- respondió Blaine.

-Empezó a perder de nuevo.- dijo Kurt indicando con la cabeza el grifo.

Blaine hizo una mueca mirando hacia donde le indicaba su esposo.

-Buscare en la ferretería otro repuesto.-

-Cuando van a la granja?.- pregunto Kurt a su hijo.

-La semana que viene, tengo que llevar repelente para mosquitos, me van a picar todo...- respondió Alex. -Papi, no le cortaste los bordes.-

Kurt tomo el pan cortando los bordes y le puso mantequilla.

Blaine negó con la cabeza con una sonrisa, su hijo era el más consentido de todo el pueblo.

Terminaron de desayunar y salieron hacia el colegio, Alex les dio un beso en la mejilla a cada uno antes de ingresar, Kurt deposito un beso en los labios de su esposo y fue al invernadero, Blaine cruzo la plaza y entro a la ferretería.

-Buen día.- saludo Blaine a Benjamín.

-Hola, buen día, cómo estás?.- preguntó éste.

-Bien, con calor, el repuesto que le puse al grifo no sirvió, tiene gastada la rosca.- comento Blaine.

-Ummm... Vas a tener que cambiarla.- respondió Benjamín.

-Como sigue Loraine?.- preguntó Blaine, sabía que su esposa estaba delicada de salud desde hacía días.

-Bien, aunque tendremos que viajar a la cuidad para el tratamiento, deberás quedarte a cargo... pensaste en lo que hablamos?.- pregunto Benjamín mirándolo.

-Hable con Kurt, y pues... éste es su negocio, usted trabajo mucho por la ferretería.-

-Si, pero ya estoy viejo, debo acompañar a Loraine en su recuperación y tendremos que viajar seguido, además yo no tengo hijos y tú eres lo más cercano a uno, sabes lo importante que es ésta ferretería no solo para mí, sino para el pueblo, alguien debe continuar con el negocio.-

Blaine lo miro entendiendo, Benjamín cerraría la ferretería, pero quería que él siguiera a cargo de ésta, y hablo con Kurt para decidir qué hacer.

-Si, y yo lo aprecio como el padre que no tuve... Kurt tiene una pensión en Chicago, hemos juntado dinero, y queremos comprarle la ferretería.-

-No es necesario que la compres...-

-Si lo es, usted tiene que viajar con Loraine, necesitara ese dinero, yo aceptó hacerme cargo pero la comprare, mi esposo y yo en realidad.-

Benjamín asintió con la cabeza, no era lo que tenía pensado pero conocía a Blaine y sabía que si lo había decidido así, no cambiaría de opinión.

-Está bien, el miércoles tendré los papeles para firmarlos.-

Blaine sonrió y le dio un abrazo, realmente apreciaba mucho a Benjamín.

… … …

Llego el día de la compra de la ferretería, Blaine y Kurt invertirían todo lo que habían ahorrado, no solo por lo que significaba la ferretería para ellos y el pueblo, sino por Benjamín y Loraine, ella había enfermado y hacia un año iban y venían a una ciudad cercana.

Los tres firmaron y Benjamín suspiro con tristeza.

-No se aflija, yo seguiré trabajando junto a usted, más que nada porque es el único que puede arreglar la grifería, no creo que yo pueda hacer eso solo.- le dijo Blaine con una sonrisa.

Benjamín sonrió, le dio un abrazo y otro a Kurt.

-Estoy seguro que queda en buenas manos.- dijo mirándolos.

-Téngalo por seguro. Vendrán a comer torta?.- pregunto Blaine.

-Si, iremos con Loraine mas a la tarde un momento.- respondió el hombre.

-Ok, lo llevamos, tenemos que ir al pueblo.- dijo Blaine.

Benjamín asintió con una sonrisa y los tres salieron hacia el auto.

Una hora después Blaine tenía preparados los globos, Kurt el desayuno, Alex dormía como siempre, ese día era su cumpleaños y lo dejaron faltar al colegio.

-Los inflaste a todos?.- pregunto Kurt.

-Si, por suerte éste aparato si funciona.- dijo señalando el inflador de globos.

-Bien, ya está todo en la mesa.- Kurt miraba asegurándose que estuviera lo que le gustaba a su hijo.

-Quiero esa torta para mi cumpleaños.- susurro Blaine en el oído de su esposo.

-Para tu cumpleaños te regalaré otra cosa.- le respondió Kurt.

-Eso también lo quiero.- dijo en su oído y luego tomó el lóbulo con los dientes tirando de el.

Kurt sonrió y se giro para besarlo.

-Vamos a despertarlo que es tarde.- le dijo al separase de él.

-Mmmh...- Blaine tomó el regalo y salió con Kurt hacia la habitación de su hijo.

Alex dormía sin reparo, Kurt se acerco a él y le hizo cosquillas en el cuello.

-Despierta...- dijo Kurt.

Alex rio cuando despertó, Blaine deposito un beso en su mejilla con una sonrisa.

-Feliz cumpleaños bebé.-

-Feliz cumpleaños hijo.- saludo Kurt llenándolo de besos.

Alex río sintiendo las cosquillas de Blaine.

-Ocho años... Como creciste.- susurro éste.

Alex se abrazo al cuello de Kurt y beso su mejilla e hizo lo mismo con Blaine.

Kurt se emociono hasta las lágrimas, su esposo sabia que sucedería eso y Alex también.

-Tu regalo.- le dijo Blaine entregándole la pequeña caja.

-Que es?.- pregunto Alex.

-Ábrelo.- respondió Kurt con una sonrisa.

Alex comenzó a abrirlo encontrándose con un control remoto.

-Que es ésto?.- pregunto confundido.

-Enciéndelo y toca allí.- le indico Blaine.

Alex hizo ésto y un helicóptero que estaba oculto junto a su cama salió volando.

-Wow!.- dijo arrodillándose en la cama, mientras maniobraba el helicóptero.

-Creo que le gusta.- dijo Kurt sonriendo y mirándolo.

-Si!.- respondió Alex haciendo que el helicóptero bajara al suelo nuevamente. -gracias!.- dijo abrazando a Kurt por el cuello y luego se tiro encima de Blaine besando su mejilla.

-Ok, pero vístete que hay mas regalos en la cocina.- dijo Kurt sonriéndole.

-Si?!.- pregunto casi en un grito y luego salió corriendo hacia la cocina mirando la torta helada con forma de conejo que había sobre la mesa. -Si!.-

Blaine y Kurt caminaron hacia él sonriéndole.

-Ve a cambiarte o se derretirá.- le dijo Kurt y le dio otro beso en la mejilla.

Alex volvió corriendo hacia su habitación, Kurt estaba feliz porque era el día más importante para su pequeño, Blaine tomo una galleta y se la comió sonriendo, su bebé cumplía ocho años, no podía creer como paso el tiempo.

-Cuando llegan los abuelos?.- pregunto Alex caminando hacia ellos.

-En unas horas.- respondió Kurt preparando las tazas para el desayuno.

-No puedo creer que Simón siga teniéndole miedo a lo aviones, Chad y Grecia ya están acostumbrados.- dijo Blaine, Chad y Grecia vendrían unos días antes pero como Simón le teme a los aviones decidieron acompañarlo y luego se quedarían en el pueblo.

-Y yo dormiré en el sofá de hasta que regresen, verdad?.- preguntó Alex.

-Puedes dormir con nosotros si quieres.- respondió Kurt mirándolo.

Blaine lo miro sin creerlo y luego a su hijo esperando que dijera que no.

-No, prefiero dormir aquí, así puedo ver tv.-

Blaine suspiro, Alex durmió con ellos hasta los seis años y la verdad prefería seguir disfrutando de su cama con su esposo.

-Te lavaste el rostro?.- preguntó Kurt.

Alex regreso al baño con prisa.

Blaine abrazo a Kurt por la espalda y beso su cuello.

-Nuestro conejito está creciendo rápido.- dijo por lo bajo y con nostalgia.

-Si.- respondió Kurt suspirando.

-Papi...- dijo Alex sentándose en su silla. -puedo comer torta primero?.-

-Si, pero también desayuna.- respondió Kurt cortando la torta.

Blaine se sentó esperando su porción, acaricio con una sonrisa los cabellos de su hijo, le parecía increíble que estuviera tan grande.

Desayunaron los tres juntos entre sonrisas, casi al medio día llegaron Grecia, Chad y Simón, saludaron a su nieto que estaba feliz de verlos.

-Es deliciosa ésta torta.- dijo Chad comiendo su porción.

-La hizo Anna, ella sabe hacerlas.- respondió Kurt comiendo con ellos.

-Tiene buena mano.- comento Grecia comiendo también de la torta.

-Vendrán todos los amiguitos de Alex?.- pregunto Simón al ver todos los globos y decoraciones mientras comía su porción de torta.

-Si, espero no tengan tanta azúcar en su organismo, si hubieras visto todo lo que hicieron en el cumpleaños de Lili, era un solo griterío.- comento Blaine recordando esa tarde que creyó le explotaría la cabeza.

Alex se había cambiado de ropa y estaba usando unos pantalones que le regalo Grecia y zapatillas que le regalo Simón, Chad le obsequio un videojuego nuevo algo que a Blaine no le agrado mucho ya que sería un problema para que hiciera su tarea y durmiera temprano.

A media tarde llego Lili con sus padres y uno de sus hermanos, venia con una cabra que le habían regalado.

Blaine vigilaba que el animal no se comiera las plantas de Kurt mientras llegaban más niños, casi todos los que tenían la edad de su hijo e iban con él al colegio venían siempre a su cumpleaños, era un niño algo tímido pero sociable, y Lili era su mejor amiga. Kurt atendía a los padres, a Benjamín, a Loraine y a los niños junto con Blaine que estaba al pendiente de lo que sucedía afuera, Grecia también le regalo unas armas para jugar con agua y estaban mojándose en el jardín trasero.

-No le podían regalar un gato?.- pregunto Blaine a Anna.

-Ella quiso esa cabra.- respondió ésta.

-Tu hijo quiere un conejo.- le dijo Danny comiendo torta.

-No, se comerá todas las plantas.- respondió Blaine.

-Tal vez cuando sea más grande.- dijo Kurt.

Blaine lo miro y éste hizo un mohín, hacía años que su hijo quería un conejo pero Blaine no quería animales en la casa.

-Se va a comer todo.- dijo mirando a Kurt.

Éste no dijo nada, él quería que su hijo tuviera una mascota.

Le cantaron el feliz cumpleaños a Alex y éste estaba muy feliz, con su familia completa y sus amigos, Kurt lo miraba con sus ojos aguados, su pequeño tenía todo lo que ni él ni Blaine tuvieron, ellos se esmeraron para que a su hijo no le faltara nada y fuera feliz como lo era en ese momento.