Capítulo 11
Simón se fue esa noche, prefería no ver cuando despegaba el avión, le tenía terror a los aviones, Chad y Grecia se quedarían unos días más, dejaron faltar a Alex al colegio para que disfrutara de sus abuelos.
Blaine estaba terminando de acomodar la mercadería, Benjamín había viajado a CityWell con Loraine para su tratamiento, ella estaba mejor pero no podía descuidar su salud. Miro hacia afuera notando a un joven revisando su auto junto a otro, habían muchos turistas por allí y no era extraño verlos por doquier pero le llamó la atención que al parecer el joven tenía problemas para encender el auto, salió para ver si podía ayudar en algo.
-Hola!, no enciende el auto?.- pregunto acercándose a él.
-Hola... mmm... no, no sé que le sucede, se detuvo de pronto.- dijo el joven castaño que revisaba el motor.
-Tal vez pueda ayudarle, algo entiendo...- dijo acercándose pero al ver todos los cables que tenia quedo con la boca semi abierta. -vaya.- susurro Blaine.
-Si, un lío de cables.- dijo el joven rubio y de risos junto al que miraba el motor.
Blaine miro con detenimiento el cablerio, le costaba entender donde arrancaba uno y donde acababa.
-Mi esposo entiende mas de ésto, esperen lo llamo.- dijo caminando hacia el invernadero.
Kurt limpiaba un estante para colocar masetas, Blaine entró mirando a los jóvenes que hablaban entre sí.
-Amor...- dijo acercándose y depositando un beso en sus labios. -hay unos muchachos a los que se les detuvo el auto, es un lío de cables, puedes darles una mano?.-
Kurt los miro y a su esposo.
-Bueno.-
Blaine le sonrió y salieron hacia donde estaba el auto.
-Hola.- saludo Kurt.
-Hola.- saludaron ambos jóvenes.
-Él es mi esposo Kurt, entiende más de ésto.- dijo Blaine.
Kurt se acerco al motor observándolo.
Blaine miro al joven castaño que tenía sus ojos en Kurt, el rubio sólo miraba curioso el motor, al parecer no entendía nada.
-Disculpen, ustedes... Viven aquí?.- pregunto el joven castaño.
-Si, desde hace años.- respondió Blaine mirándolo.
Kurt lo observo y a su esposo.
-Vaya, yo... Pase hace años por aquí... Y lo recuerdo a él y... A ti en la playa, estaban con un pequeño... Un niño de uno o dos años...- dijo el castaño mirándolos con una sonrisa.
-Es nuestro hijo Alex.- respondió Blaine.
El rubio miro al otro joven curiosamente hasta que su semblante cambio por una sonrisa.
-Ellos son la pareja de la que hablabas?.- pregunto.
-Si, son ellos... Me llamo Dean Rodhe y él es mi esposo Kevin Allen.- se presento el castaño estirando su mano.
Blaine la tomo devolviendo el saludo al igual que Kurt.
-Yo pase por el pueblo hace... No se... muchos años, vivía en New Hanover y cuando mi padre murió salí por la costa, pase por aquí y los ví jugando con un pequeño, no me olvidaré nunca de ese día, jamás creí que podía existir una pareja del mismo sexo en un pueblo tan apartado, y al verlos tuve la esperanza de poder tener algo así, y pues... ese mismo día conocí a mi cuñado y así conocí a mi esposo, no se dan una idea de lo importante que fueron para mi, incluso los mencione en mis votos matrimoniales.- dijo el joven sonriente.
Blaine se observo con Kurt que estaba tan sorprendido como él.
El joven rubio los miraba sonriendo también.
-No puedo creer que los vuelva a ver otra vez.- susurro el castaño.
-Vaya... Si, pues Kurt, mi hijo y yo vivimos aquí desde hace muchos años, aunque crecimos en Chicago y nuestro hijo nació allí.- dijo Blaine mirándolos.
-Nosotros vivimos en New York pero tenemos una casa cerca de Cayton Dress, a unas millas de aquí.- explico el rubio.
Kurt miro el auto buscando el problema en los cables.
-Me alegro verlos juntos, en ese momento quería tener a alguien así... Y pues lo encontré.- dijo el castaño mirando al rubio quien le sonreía.
Blaine sonrió y miró a Kurt que también los observaba con una sonrisa.
-Pues el matrimonio es un camino hermoso si es con la persona correcta.- dijo Blaine sonriéndole y a Kurt.
Los jóvenes sonrieron y se miraron con evidente amor, Blaine sonrió pensando si él y Kurt se veían de igual manera cuando se observaban mutuamente.
-Un cable se aflojo, intenta encenderlo.- pidió Kurt.
El castaño fue hacia la puerta del auto y presiono el botón de encendido y el auto dio marcha.
-Genial...- dijo el castaño regresando a un lado de su esposo.
-Esos cables deben estar bien firmes, si se mueven se corta la energía.- le indicó Kurt a los jóvenes.
-Ok, gracias, realmente fue un placer verlos, conocerlos.- dijo el joven castaño y saco una tarjeta del bolsillo de su jean. -si algún día están en New York o si necesitan un medico llamen a mi número, fueron muy importantes para mí, y pues si necesitan algo, ese es mi número.-
-Gracias.- dijo Blaine tomando el papel.
-Hasta luego y suerte.- dijo el rubio.
Se despidieron con otro apretón de manos y una sonrisa, salieron con el auto hacia la salida del pueblo.
Blaine miro a Kurt con una sonrisa.
-Vaya, puedes creerlo?.- le preguntó a su esposo.
-Dijo que fuimos importantes para su vida.- respondió Kurt con una sonrisa.
-Si, nunca pensé que seriamos importantes para alguien que no nos conoce.- dijo Blaine.
-Fue lindo eso, eran una linda pareja.- comento Kurt sonriendo feliz.
-Si, lo eran conejito.- dijo Blaine acercándose a su rostro y besándolo en los labios.
-Te veo más tarde.- Kurt volvió a besarlo con una sonrisa y luego se dirigió al invernadero.
Blaine sonrió, miro hacia donde se fueron los jóvenes y regreso a la ferretería con una linda sensación en el cuerpo.
… … …
Alex tenía el tv encendido pero estaba dormido en le sofá, Grecia y Chad se habían retirado a la habitación para dormir, ya era de madrugada, Blaine apago el tv y bajo el aire acondicionado, hacía calor aún de madrugada pero Alex podía enfermar.
Kurt estaba en la cama esperándolo, miraba una foto en el celular de Blaine, allí estaban Chad, Grecia, Simón, Alex y ellos dos. Pensaba en lo hermosa que se veía su familia, en que hace muchos años que su felicidad era algo que se daba a diario, cada día al levantarse era feliz.
-Se desvela con el tv, mañana será difícil levantarlo.- dijo Blaine cerrando la puerta.
-No la cierres que si algo le sucede a Alex no escucharemos.- pidió Kurt.
-Amor, está todo cerrado, y además...- dijo acostándose y acercándose a su esposo. -no podemos hacer nada con la puerta abierta.- susurro mientras tomaba su lóbulo con sus labios.
Kurt sonrió y Blaine tomo su celular de las manos de su esposo dejándolo sobre un mueble, y volvió su atención a los labios de Kurt, quien sonrió siguiendo el beso.
-Nos pueden oír.- susurro Kurt.
-Están durmiendo...- respondió Blaine quitándole la playera a su esposo sin dejar de besarlo.
Kurt le quito la playera y siguió con la bermuda, Blaine término de quitársela junto a su bóxer quedando desnudo, Kurt comenzó a quitarse su bermuda pero Blaine fue quien termino de quitársela, lo miro de arriba a abajo con deseo, Kurt le sonrió y le cedió lugar entre sus piernas cuando su esposo se acercó a su boca para besarlo como solo él podía hacerlo, Blaine acaricio cada pulgada de piel con sus manos y luego con sus labios, entre besos suaves y caricias interminables, Kurt suspiraba, deseoso y disfrutando.
Blaine besó su cuerpo hasta su miembro donde se detuvo y se dedico a darle placer a Kurt, lo metió en su boca y disfrutó de eso tanto como Kurt, cuando sintió que su esposo se tenso él se alejo, sonrió con picardía al ver su rostro y busco un preservativo, se lo colocó bajo la mirada y el deseo palpitante de Kurt, se ubico entre sus piernas acariciándolas y buscando un beso que se torno profundo y lleno de pasión, como así también de amor, Kurt enroscó sus piernas en las caderas de Blaine y éste comenzó a penetrarlo, lento, suspirando ante las sensaciones que le provocaba Kurt quien recorría sus bazos con sus manos, mientras que él besaba su cuello y lo embestía lento y con amor, hasta que aumento el ritmo de sus movimientos y Kurt se perdía lentamente en ese espiral que lo llevaría al cielo junto a él cuando sus cuerpos llegaron al éxtasis.
Se abrazaron y se besaron entre sonrisas, acariciándose hasta que se durmieron, en ese limbo de amor que era de ellos.
Al día siguiente Ian escuchó a Grecia hablar en la cocina, Blaine dormía aún, él se levanto y buscó ropa, fue al baño mirando hacia la sala, Alex dormía en el sofá, él se interno en el baño para ducharse, cuando salió se dirigió hacia donde estaba su hijo durmiendo, lo miro cerciorándose que estaba bien.
-Es un trocó, no lo despierta nada.- dijo Chad desde una silla en la cocina.
-Buen día.- saludo Kurt con una sonrisa mientras caminaba hacia ellos.
-Buenos días.- saludo Chad.
-Buen día pequeño.- dijo Grecia preparando el desayuno.
Kurt la saludo con un beso en la mejilla y una sonrisa, luego saludo a Chad de la misma manera, ya estaba habituado a eso, lo hacía desde hacía años, Chad y Grecia lo miraban con una media sonrisa cuando él fue a despertar a su hijo, acariciaba sus cabellos mientras le hablaba despacio, Blaine lo llamaba a gritos pero él no, desde niño lo despertaba así, no quería que se asustara.
-Alex.- llamo Kurt.
El niño se removió despertando.
-Hay que desayunar.- dijo Kurt y se dirigió a la ventana para abrirla.
-No... Tengo sueño.- dijo Alex girándose.
-Vamos, Grecia preparó el desayuno, tienes que ir al colegio... Vamos Alex... Levántate.- dijo Kurt haciéndole cosquillas en el cuello.
Alex río y Kurt también, se giro mirando a su padre y bostezo.
-No puedo quedarme?.-
-No, y no vuelves a quedarte mirando tv hasta tarde.- le dijo Kurt caminando hacia su habitación. -ve a lavarte el rostro antes que se levante Blaine.
-Mmm...- dijo Alex sentado, restregándose los ojos aún medio dormido.
Kurt entro a su habitación y Blaine seguía durmiendo, se sentó a su lado y beso sus labios varias veces, éste sonrió y abrió sus ojos fijando su vista en su amor.
-Hola conejito.-
-Buenos días.- saludo Kurt dejando un beso en los labios de su esposo nuevamente. -ya está el desayuno.- susurro antes de besarlo de nuevo con una sonrisa.
-Ok.- dijo Blaine sonriendo feliz y depositando un último beso antes que Kurt saliera de la habitación.
Alex estaba lavándose los dientes en el baño con la puerta del mismo abierta, Kurt le sonrió y Alex también, fue hacia la cocina donde Chad se encontraba con Grecia preparando la mesa.
-Las plantas no se secan con tanto calor?.- preguntó Chad.
-No, tienen una cubierta, además está siempre húmedo el suelo, me enseñaron a hacerles un riego especial, Blaine me ayudó.-
Alex llego a la mesa y se sentó entre Grecia y Chad.
-Buen día abuelos.- saludo.
-Buen día bebé.- saludo Grecia besando sus cabellos.
-Hola dormilón.- dijo Chad palmeando su espalda.
Kurt le sirvió el desayuno, sabía que Blaine llegaría en cualquier momento, podía oír la ducha. Cortó los bordes del pan de su hijo y le untó mermelada, Grecia lo miraba, siempre hacia eso, y muchas otras cosas que obviamente un padre consentidor podía hacer. Chad se sirvió el desayuno comentando sobre algunos asuntos que habían sucedido en Chicago y escucharon en las noticias, Grecia le sirvió el desayuno a Kurt ya que él se ocupaba de su hijo, Blaine apareció con una gran sonrisa.
-Buenos días!.- saludo animadamente y deposito un beso en los labios de Kurt.
Chad y Grecia lo observaron y respondieron al saludo.
-Quieren ir a la feria hoy?, será de noche.- pregunto a Chad y a Grecia.
-Si, hace dos años fuimos verdad?.- pregunto Grecia a Chad. -estuvo lindo esa vez.-
Chad asintió con la cabeza y con la boca ocupada.
-Ok, será una linda noche.- dijo Blaine sonriendo.
Kurt ya había hablado con su esposo y le había pedido ir a la feria, era un lindo lugar para pasear en familia.
Alex estaba con sueño aún, Blaine sabía que era porque se quedo hasta la madrugada mirando tv, así que esa sería la última noche que lo haría.
Terminaron de desayunar y llevaron a Alex al colegio, Chad se quedaba en la ferretería con Blaine ya que Benjamín no estaba en el pueblo, y Grecia se encontraba con Kurt en el invernadero, a ella le agradaban las plantas. La mañana se iba rápido, y la tarde aún mas, Alex se quedaba al cuidado de sus abuelos aunque realmente solo jugaba y hacia lo que quería.
Durante la noche salieron hacia donde estaba la feria del pueblo, allí vendían de todo un poco, Kurt había pensado en poner plantas a la venta pero prefirió disfrutar de la feria con su familia.
Deambularon por todos lados, el lugar era grande, Alex subió a todos los juegos ya que ninguno era peligroso, Grecia y Chad aprovecharon para comprar algunas cosas de su agrado, pero de un momento a otro Alex desapareció de la vista de sus padres.
-Donde está?.- pregunto Blaine buscándolo con la mirada.
Kurt se estaba desesperando hasta que lo vio dentro de un puesto junto a otro niño.
-Ahí está.- dijo señalándolo.
Blaine respiro aliviado y fueron hacia él.
Cuando se acercaron notaron porque Alex estaba allí, tenía entre sus manos un pequeño conejo.
-Papi mira.- le dijo a su padre.
Kurt se acerco a él y acaricio el conejo, miro hacia un lado y había una pequeña jaula con más conejos.
Blaine suspiro, sabía que no sacaría más a su hijo y a su esposo de allí.
-Creo que están dándote un mensaje.- dijo Chad a Blaine mirándolos con una sonrisa.
-A Kurt siempre le gustaron los conejos.- comentó Grecia.
Blaine observó a su esposo y a su hijo tan felices que cambio de idea con respecto a las mascotas.
-Están en venta los conejos?.- le pregunto a la dueña de los animales.
-Si joven.- respondió ésta.
-Te gusta ese conejito Alex?.- le preguntó a su hijo.
-Si.- respondió éste con una sonrisa de lado a lado.
Blaine miro Kurt que tenía una sonrisa igual.
-Ok, lo llevaremos.-
Alex estaba más que feliz y Kurt también.
-Porque no eliges uno tú, así tienes tu conejo también y le hace compañía al otro.- le dijo a Kurt.
-De verdad llevaremos dos?.- preguntó Kurt casi sin creerlo.
-Si, uno para Alex y otro para ti.- respondió Blaine con una sonrisa.
Kurt lo abrazo y beso su mejilla, parecía un niño.
La señora que era dueña de los animales le preguntó cual quería y Kurt eligió un conejo blanco, con una mancha en una pata para diferenciarlo del que tenía Alex que era totalmente blanco.
Ambos estaban más que felices, Grecia y Chad sonreían al verlos así, Blaine pago los animales y regresaron a su hogar todos juntos.
-Déjalos que duerman allí juntos para que se hagan compañía.- dijo Blaine cuando llego la hora de dormir, Alex y Kurt habían estado con los animales en brazos toda la noche, y ya Chad y Grecia estaban en su habitación.
Alex dejó al conejo en una caja con trapos junto al de Kurt, éste los miraba con ternura, eran muy lindos y estaba encantado.
-Y si tienen calor?.- pregunto Alex a su padre.
-No hace tanto calor.- respondió Blaine.
-Ve acostarte bebé, ellos dormirán también.- dijo Kurt.
-Hasta mañana.- se despidió Alex y le dio un beso a cada uno de sus padres.
-No enciendas el tv porque no podrán dormir los conejos.- le pidió Blaine.
-Está bien.- respondió Alex ya en el sillón para dormir.
Blaine beso sus cabellos al igual que Kurt y se retiraron a su habitación.
-Gracias por el regalo.- dijo Kurt y beso sus labios.
-Sé que Alex quería uno y tú también, ahora hay dos que se van a comer todo, habrá que poner alambrado en el jardín y en la huerta.- sonrió al ver la sonrisa en su esposo y sus ojos brillantes.
-Te amo.- susurro Kurt en sus labios antes de besarlo.
-Yo te amo mas.- dijo Blaine cuando se separaron.
Esa noche durmieron abrazados, con esa seguridad de estar en el lugar correcto, de haber tomado la decisión correcta.
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Muchas gracias a todos aquellos que leen mis fics, algunos sabrán que son adaptaciones de mis novelas, pues en este capítulo parecen Dean Rodhe y Kevin Allen (el rubio de risos) ellos son los protagonistas de Crimen en la Playa, y en un momento, cuando Alex tenía dos años, Dean se cruzó con ellos en la playa, algo que marcó su vida. El crossover es entre mis novelas y pues Crimen en la Playa no esta adaptada a Fic por eso no conocen a los personajes, pero si lo desean los invito a leela y conocer a estos bellos muchachos.
