Capitulo 14
Ambos se miraban con muy poco agrado.
-Bebé, ve con tu padre.- le pidió a Alex.
-Su padre.- dijo Samantha esbozando una sonrisa burlona.
-Ve.- Blaine miro a su hijo y éste salió con la cometa en la mano hacia donde estaba Kurt.
Observo a Samantha con odio, ella tenía sus ojos fijos en Alex.
-Que quieres?.-
-Ver a mi hijo.- respondió ella mirándolo mal.
-Tu hijo?... Te acordaste que tienes un hijo?... Cuando te drogabas en el embarazo no te acordaste?!...- le pregunto Blaine con furia.
Chad comenzó a acercarse a ellos al ver que la discusión subía de tono.
-No sé de que hablas...- respondió ella.
-No sabes?!... No recuerdas haberte drogado en el embarazo?!... Sabes lo que sufrió Alex con unas pocas horas de vida?... Tú no sabes nada!, porque huiste!, no viste a Alex conectado a aparatos con menos de veinticuatro horas de vida, ni la convulsión que tuvo!, no tuviste miedo de perder a tú hijo!, porque no tienes uno!.- le grito Blaine.
Samantha lo miro con furia y luego vio a Chad acercase, y desvío sus ojos a Alex.
-Está bien ahora?.- pregunto aún con sus ojos en su hijo.
-Que te importa.- respondió Blaine enojado.
-Por favor... No hagan ésto aquí...- pidió Chad. -no frente a él.-
Blaine la miro y a Alex que observaba junto a Kurt y a Grecia.
-Es mi hijo Blaine, y tengo derechos.- le dijo Samantha.
-No tienes nada, y no te le acerques nunca más.- respondió éste.
-No puedes prohibírmelo, tengo derecho a verlo.- dijo Samantha mirándolo a los ojos.
-Tu derecho lo perdiste cuando firmaste el papel, y si quieres verlo, iremos a un juez... Veremos si una prostituta drogadicta puede ver al hijo que vendió antes de nacer.- dijo Blaine observándola con odio. -no te acerques a mi hijo Samantha.-
Se giro y salió caminando hacia su familia, Chad camino detrás de él, Samantha quedó mirándolo y rechinando sus dientes.
Kurt estaba preocupado, hacía años que no veía a esa mujer, Alex se encontraba nervioso mirando a Samantha.
-Vamos.- pidió Blaine enojado.
Grecia tomo las cosas y Kurt la mano de Alex, éste seguía mirando a Samantha, luego lo miro a él y Kurt lo supo, su hijo sabía que esa mujer era su madre.
… … …
Grecia y Chad desviaron el tema lo mas que pudieron, Kurt seguía nervioso, Blaine serio y pensativo, y Alex no hablaba mucho. La situación era tensa para todos, Blaine maldecía por dentro, la aparición de Samantha solo traería desgracia, Kurt miraba a Alex que por momentos lo observaba con la pregunta grabada en su retina, no sabía que decir, que hacer, no podía hablar con Blaine porque estaba continuamente apretando los dientes, intento que la cena fuera tranquila, atendía a Alex como lo hacía siempre pero su hijo estaba extraño, tendría que hablar con Blaine, no quería que Alex estuviera así.
Cuando se fueron a dormir, ya Alex estaba acostado y ellos en su habitación aprovecho para hablar con él.
-Alex lo sabe.- dijo por lo bajo sentado en el borde de la cama mientras doblaba ropa de su hijo.
-Se lo dijiste?.- pregunto serio Blaine y acostado.
-No. Pero lo sabe.- respondió Kurt mirándolo.
Blaine negó con la cabeza.
-Hay que hablar con él, está muy angustiado.- pidió Kurt.
-No, no quiero que sepa nada de Samantha, ella no existe para él.- respondió Blaine enojado.
Kurt lo miro serio, no le gustaba cuando Blaine se ponía así.
Su esposo lo observó y suspiro pesado.
-Lo siento... Pero no quiero que le arruine la vida.- dijo Blaine sentándose en la cama.
-Él merece saber, no podemos ocultarle ésto, como va a sentirse?, como se está sintiendo ahora si no puede preguntarnos porque teme que no le digamos?... Antes que naciera te pedí que no quería que él viviera lo que nosotros vivimos... Él tiene una mamá, aunque ella no sea lo que deseamos, él necesita saber.- le dijo Kurt mirándolo a los ojos.
Blaine sabía que Kurt tenía razón, pero tenía mucho miedo de perder a su hijo. Miro a su esposo, por un momento recordó a ese jóven inseguro pero lleno de amor por un bebé que no conocía, solo por el hecho que era su hijo, y ahora era un padre responsable y mucho más consciente que él de las necesidades de Alex. Blaine miro sus manos pensando, no sabía qué hacer.
Alex estaba sentado en el suelo junto a la puerta de la habitación de sus padres, los oyó discutir, y la duda que tenía ya la había esclarecido, esa mujer que tenía sus ojos, era su madre.
… … …
Al día siguiente Kurt le preparaba el desayuno a su hijo, éste estaba en silencio, triste, Blaine terminaba de alistarse, Grecia se encontraba ayudando a poner la mesa, Chad miraba al niño sabiendo lo que le sucedía.
Blaine se sentó junto a él, y cuando ya todos estaban en la mesa y desayunando decidió enfrentar ésto en familia.
-Me imagino que te estás preguntando quien era esa mujer... La que estaba ayer...-
-Es mi mamá.- lo corto Alex mirando su desayuno.
Blaine se miro con Kurt y el resto de la mesa.
-Si, es tu mamá.- confirmo Kurt.
-Desde que naciste que no sé nada de ella... Se fue del hospital y no volvimos a vernos... Ella y yo... Me dijo que estaba embarazada cuando éramos novios con tú papá, y él... Decimos tener una familia...- explicó Blaine evitando ciertas cosas que Alex no tenia porque saber.
-Se llama Samantha...- dijo Kurt mirando a su hijo.
Alex no decía nada, solo los miraba y los escuchaba.
-Tu... quieres conocerla?.- pregunto Kurt observándolo.
-No se.- respondió Alex.
-Si...- Blaine tomo aire dejando pasar el nudo que se formo en su pecho. -si quieres puedo intentar contactarla y... podemos ir a una cafetería para que hablen... hablemos... Si quieres verla por supuesto.-
-Papi vendrá también?.- pregunto Alex mirándolo.
-Si, si quieres si.- respondió Blaine.
Alex se quedo pensativo, quería conocerla pero tenía miedo.
-Bueno.- respondió el niño.
Blaine tenía la esperanza que no deseara verla, pero ahora debería buscarla, el único lugar que conocía y donde podría estar era su viejo vecindario.
-Ok, luego iré a buscarla y hablaremos... Yo...- Blaine no sabía cómo explicar la situación, no encontraba las palabras. -no hablamos de ésto antes con Kurt porque no sabía si ella algún día aparecería, y... esperaba que fueras más grande para contarte sobre ella.-
Alex asintió con la cabeza, aún seguía con esa mirada triste.
Grecia y Chad no dijeron nada, no querían opinar, sólo Blaine y Kurt podían decidir, más allá que Blaine parecía necesitar hablar con ellos allí, no podían intervenir.
Blaine tomo la mano de su hijo y beso sus cabellos.
-Sólo queremos lo mejor para ti... Si nos equivocamos es porque es difícil para nosotros, deseo que sigamos teniendo la vida que teníamos, los tres juntos, pero no sé qué sucederá y eso... me pone nervioso...-
Alex miro a Kurt y luego abrazo a Blaine, éste sintió la angustia de su hijo, algo que no sucedía desde que era bebé, eso lo puso mal, Kurt se acerco y acaricio los cabellos de Alex, sabía que se sentía así desde que vio a Samantha.
-Todo va a estar bien...- dijo Blaine mirando a su hijo y besando sus mejillas. -quiero que disfrutes de las vacaciones y de los abuelos, no te preocupes por ésto, todo va a estar bien, te lo prometo.-
Alex asintió con la cabeza y miro a Kurt que esbozo una media sonrisa, y luego beso su mejilla.
-Y para eso iremos con Simón y Chad está tarde a mirar esa película de autos que te gusta.- le dijo Kurt sonriéndole.
Alex sonrió y miro a su abuelo apoyando su cabeza en Blaine, éste suspiro sosteniéndolo junto a él, temía perderlo.
-Ok, y yo prepararé una torta.- dijo Grecia esbozando una sonrisa, sabía que Kurt y Blaine estaban preocupados y eso no ayudaba a Alex.
Éste se tranquilizó mucho, le sonrió a su padre y Blaine le devolvió la sonrisa.
-Termina tu desayuno, luego iremos a comprar ropa.- dijo Kurt.
Alex se sentó nuevamente terminando de comer con mas ánimo, Blaine lo miraba con preocupación, Kurt acaricio lo cabellos de su esposo y éste lo miro, esos ojos cristalinos lo llenaron de tranquilidad, si estaban juntos en ésto podrían lograrlo.
Al terminar de desayunar, Grecia, y Kurt fueron a comprar ropa, él y Chad salieron rumbo al viejo vecindario a buscar a Samantha, era un lugar que Blaine deseaba olvidar, junto a ella.
Entro al complejo de departamentos Chad se quedó en el auto, él sabía que Samantha debía estar allí, siempre regresaba allí, busco su departamento recordando la última vez que estuvo frente a esa puerta despintada, cuando llegó respiro profundo antes de tocar, esperó unos segundos y luego escucho los seguros de la puerta y el rostro de Samantha observándolo seria.
-Te aburriste del marica?.- pregunto ella.
-Vengo por Alex.- respondió Blaine.
Samantha cambio el semblante y lo dejó entrar, Blaine observo el departamento, estaba desordenado como siempre.
-Bien, te escucho.-
Blaine la miro y respiro profundo nuevamente, sabía que se arrepentiría de ésto.
-Alex quiere conocerte, quiere saber de ti.-
Samantha parecía otra persona en ese instante, sus ojos parecían brillosos, expectantes, anhelantes, tanto fue su cambio que llego a convencerlo que realmente le interesaba su hijo.
-Él te lo dijo?.-
Blaine la miro.
-Si. Le dije que desde que nació no te vi mas, no necesita saber lo demás... A las cinco estaremos en ésta cafetería...- dijo entregándole un papel. -espero que aproveches ésta oportunidad, depende de él si quiere volver a verte o no... Pero si sucede, si quiere verte de nuevo, será siempre bajo mi supervisión y la de Kurt.-
-Ese también ira?, porque?.- pregunto Samantha en su habitual postura.
-Porque Alex quiere que su padre éste junto a él, y así será... Tú no impones las reglas, no estás en una situación de pedir nada, agradece que Kurt está de acuerdo con ésto porque si fuera por mi jamás verías a mi hijo.-
-Es mi hijo también, salió de mí, no lo olvides.- dijo ella.
-No me olvido, ni olvido cuando me pediste dinero para abortarlo, ni que lo vendiste a sabe dios quien, o que te drogaste en el embarazo y MI hijo casi muere... En que mierda pensabas?, porque hiciste eso?, tanto lo odiabas?... Sabes las consecuencias de las drogas en un bebé, lo que puede sucederle?... No... Tú no sabes nada, no sabes lo que es oírlo llorar sin poder hacer nada, ni que tenga problemas de aprendizaje y necesite ayuda para estudiar constantemente, o que sea introvertido y le digan el rarito... No sabes nada porque no estás ahí, no estuviste allí, y mejor que fue así, porque lo único que evita que te arranque la cabeza es Alex.- le dijo Blaine con tranquilidad.
Ella lo miraba a los ojos desafiante, como si nada de lo que le dijo la afectara.
-A las cinco en esa cafetería...- dijo caminando hacia la puerta -sé puntual, no me voy a quedar a esperarte.-
Blaine salió del departamento sintiendo ganas de llorar, nunca pensó estar nuevamente frente a ella, a esa persona que tanto dañó al ser más importante de su vida.
