Capítulo 15
Estaban los tres sentados en esa cafetería, Alex entre sus dos padres, Kurt intentaba estar tranquilo, Blaine tenía los pelos de punta, habían pedido la merienda para Alex, aunque él no tenía hambre, estaba nervioso, quería conocer a su mamá, nunca pensó en ella pero ahora quería conocerla.
Samantha entró a la cafetería y Alex la miro atento, ella se acerco observándolo pero también a Kurt y a Blaine.
-Hola.- saludo mirando a Alex.
-Hola.- respondió éste.
-Hola Samantha.- saludo sin ganas Blaine.
-Hola.- susurro Kurt.
Ella puso mala cara pero se sentó frente a su hijo.
-Sabes quién soy?.- pregunto Samantha mirándolo con una sonrisa.
Alex asintió con la cabeza.
-Mi mamá.- respondió.
Samantha sonrió aún mas, Blaine jamás la vio sonreír así, parecía una persona diferente.
-Estas muy grande.-
-Tengo ocho años.- dijo Alex retraídamente.
-Y tienes amigos?.- pregunto Samantha con una sonrisa.
-Si, Lili es mi amiga.- respondió Alex.
-Te... Te traje un regalito...- dijo ella sacando un paquete de su cartera.
Blaine y Kurt la miraban sin decir nada, Alex tomo el regalo abriéndolo, era un pequeño auto que parecía de colección.
-Gracias.- dijo Alex mirándola con una media sonrisa.
-Te gusta?.- pregunto ella con esperanza en su tono de voz.
-Si, es como el de la película.- respondió Alex.
-Ya la viste?.- pregunto Samantha.
-Si, hoy la vi con mis papás y mis abuelos.- respondió el niño.
Samantha tenía una mueca y miro mal a Kurt, luego volvió su vista a Alex.
-Y dime, que más te gusta?.- pregunto Samantha mirándolo como si no existiera nada más.
Alex hizo un mohín mirando y jugando con el auto.
-Me gustan los conejos, tengo uno, y mi papá otro, el mío se llama Rufus, y el de mi papá Cartón, porque se comió la caja de cartón para escaparse, papá dice que en vez de conejo es ratón.- contó Alex.
-Vaya...- dijo sonriendo ampliamente Samantha. -y ellos duermen en esa caja?.-
-Deberían... Pero a veces duermen conmigo, en mi cama.-
-Duermen contigo?, y como se comportan?.- pregunto ella.
-Bien, aunque se meten en la huerta de papi, se trepan o se colan por debajo del alambrado, un día Estrellita piso a Rufus y la mordió, ella grito y lo quiso patear pero no pudo.-
-Quien es Estrellita?.- pregunto sonriendo Samantha.
-La cabra de Lili.- respondió Alex.
-Estrellita se llama?.- pregunto ella causándole gracia el nombre.
-Si, Lili se lo puso.- respondió Alex.
Samantha sonrió mirándolo.
-Te gusta donde vives?.-
-Si, vamos siempre a la plaza, y en verano vamos a la playa.- respondió Alex.
-A la playa?, vives cerca del mar?.- pregunto ella.
-Si, en un pueblo, en Caroline Village.- respondió Alex.
Blaine miro a Samantha quien no quitaba sus ojos de su hijo.
-Y la escuela te gusta?.-
-Si, no me gusta estudiar pero la escuela si.-
Ella sonrió ampliamente.
-A mí tampoco me gustaba estudiar.-
Alex sonrió mirándola.
Blaine lo observo, su hijo estaba disfrutando de ésto aunque él lo padecía, y Kurt ni siquiera levantaba la vista de la mesa, esperaba que no durará mucho, pero sabía que era el comienzo, por desgracia, Samantha se instalaría en su vida.
Dos horas estuvieron hablando, Blaine quería irse, Alex le pidió a su madre volver a verse al día siguiente, ella acepto obviamente, Kurt no dijo nada. El regreso a casa de Grecia fue en silencio, Alex estaba sentado en el asiento trasero del auto mirando por la ventanilla, Blaine lo notaba pensativo pero con buen semblante, el que estaba totalmente alejado de si era Kurt, miraba un punto fijo en el auto, aislado de toda realidad, y eso no era para nada bueno. Tomo su mano y éste se sobresalto, Blaine lo miro a los ojos notando esa tristeza que hacía años no veía, no quería que Alex se preocupara pero era él mismo el que estaba preocupado, Kurt retiro su mano y miro hacia afuera, perdido nuevamente.
Blaine se sintió impotente, se imaginaba que Kurt se sentía desplazado, perturbado por la idea que Alex lo dejara de querer, supuso que a la hora de decidir que Alex conociera a Samantha no pensó en lo que significaba eso, sabía que Samantha era un problema pero él era el padre biológico de Alex, en cambio a Kurt siempre le peso no tener lazo de sangre con su hijo.
Cuando llegaron Simón, Chad y Grecia estaban esperándolos, Alex se abalanzo hacia sus abuelos muy feliz, Blaine intentaba no demostrar el desagrado por esas dos horas que paso con Samantha, y Kurt fue directamente al baño.
-Kurt está bien?.- preguntó Simón preocupado al ver a su hijo tan extraño.
-Si, solo... Le duele el estomago, iré a verlo.- respondió Blaine.
Grecia y Chad se miraron sabiendo que algo no andaba bien, Simón intento distraer a Alex que se quedo mirando hacia donde salieron sus padres.
Blaine toco la puerta del baño donde estaba Kurt, éste no respondió, entonces Blaine entro mirándolo, su esposo se encontraba sentado en el borde de la bañadera, con los ojos llorosos y mirando el suelo. Él solo se sentó junto a él y tomo su mano.
Samantha le hizo sentir todo aquello que marco su vida, ese odio, el desprecio, y además lo dejaría sin su hijo, él quería que Alex conociera a su madre, que sintiera ese amor materno que ni él ni Blaine tuvieron, pero había olvidado que ella no lo quería, y que obviamente, Alex la preferiría a ella porque era su madre.
-Él jamás dejara de amarte.- dijo Blaine a su lado adivinando los pensamientos de Kurt. -seguramente sentirá cariño por ella, pero nunca serás tú, y nada de lo que ella diga lo hará pensar diferente.-
-Como sabes?.- preguntó Kurt.
-Porque te ama, eres su papá preferido, él no va a ir a ningún lado sin ti, sin mí tal vez pero sin ti no.- respondió Blaine mirándolo.
Kurt lo observo triste y con sus ojos acuosos.
-Yo quiero lo mejor para él, y si es su mamá...-
-A Samantha le va a durar poco lo buena madre, no es ninguna de las dos cosas, demás a ella la va a ver cuándo vengamos aquí.-
-Y si Alex quiere quedarse con ella?.- pregunto con miedo Kurt.
-No lo hará, no puede estar separado de ti, eso lo sé bien, y además tú tienes la tenencia de Alex, recuerdas ese papel que firmamos cuando él nació, ambos somos los padres, tiene ambos apellidos, y solo tú y yo podemos decidir sobre Alex, y ninguno de los dos lo dejara en manos de Samantha... Si por algún motivo yo no estoy... prométeme que jamás dejaras que Samantha se llevé a nuestro hijo... nunca debes dejarlo con ella sola, es peligrosa Kurt, es capaz de cualquier cosa cuando está drogada... Ella puede hablarle, verlo, jugar con él, pero siempre bajo nuestra supervisión, por más que Alex quiera estar solo con ella o salir al parque, jamás hay que dejarlo sólo con ella, entiendes Kurt?.- preguntó Blaine mirándolo serio.
Kurt asintió limpiando sus lágrimas.
-Y nuestro hijo ahora necesita de nosotros, de nuestro apoyo y comprensión... es nuevo todo ésto para él, hay que acompañarlo y cuidarlo...- dijo Blaine limpiando un rastro de lágrima del rostro de su esposo. -Él te necesita, y a mí, pero más a su papá favorito y comprensivo.- le dio una media sonrisa que Kurt le devolvió tristemente. -sé que es feo tenerla en frente y soportarla, pero no dejes que ella te haga sentir mal, sé fuerte, no dejes que te vea mal porque ella ama dañar a las personas, y más a ti, porque te elegí para formar a mi familia, y porque él te ama más que a mi incluso.-
Kurt lo observo y asintió con la cabeza, miro el suelo asimilando lo que su esposo le dijo, Alex no dejaría de quererlo, confiaría en eso, y si Blaine le pedía que no dejara a su hijo sólo con Samantha, no lo haría, él era su papá, para Alex y para la ley, eso significaba algo, no dejaría que le quitaran a su hijo.
Blaine acaricio su rostro llamando su atención, le sonrió de lado preocupado.
-Entiendes conejito?, solo tú y yo decidimos sobre Alex porque es nuestro hijo, nuestro, no de Samantha, más allá que sea su madre, ella no puede decidir sobre él, nosotros debemos protegerlo, especialmente de ella.- le dijo mirándolo a los ojos.
Kurt asintió comprendiendo, tomo la mano de Blaine apoyándola sobre su rostro mirando a su esposo, Blaine sonrió, y junto sus frentes cerrando sus ojos.
-Tenemos que ser fuertes, te necesito conejito, te necesito fuerte...- Blaine lo miro a los ojos para asegurarse que Kurt entendía lo que estaba sucediendo. -ésto recién comienza, debemos acompañar a Alex y cuidarlo, como lo hicimos siempre, pero ésta vez deberemos protegerlo de él mismo si es necesario, puede que haya cosas que ahora no entienda, y nosotros deberemos guiarlo... Samantha le hablara de todo lo que no queremos que se entere, probablemente intente arruinar lo que formamos porque ella no forma parte de ese mundo, querrá destruir nuestra familia, asique deberemos estar alerta sobre lo que ella habla con él, es muy astuta...- susurro Blaine perdido en sus pensamientos.
-Pero ella querrá lo mejor para él, es su hijo.- dijo Kurt mirándolo.
-Ella quiere lo mejor para ella, crees que quiere tener contacto con Alex porque piensa en él?... No amor, ella piensa en ella, en nadie más, y cuando demuestre quien es, lastimara a Alex, y allí deberemos estar nosotros...-
Kurt recordó cuando Samantha lo dio a luz, como se refirió a Alex, no la entendió en ese momento y no la comprendía ahora, pero suponía que estaba arrepentida, aunque si era como Blaine decía, y él la conocía bien, probablemente no fue buena idea que Alex la conociera siendo aún un niño.
-Lo cuidaremos.- dijo Kurt mirándolo.
Blaine acaricio su rostro.
-Vas a ser fuerte conejito?, no será fácil, pero necesito que seas fuerte, como esa vez cuando me dispararon y debiste cuidarlo sólo, fuiste fuerte, y ahora deberás serlo otra vez.-
Kurt asintió con la cabeza varias veces.
Blaine beso sus labios, tenia terror de lo que podía suceder, de que Samantha pusiera a Alex en contra de ellos, pero lo habían educado bien, y su hijo era muy inocente y los amaba, confiaba en que podrían sobrellevar ésto juntos y con sabiduría.
-Vamos a cenar... Si?.- pregunto mirándolo con una sonrisa aunque opaca.
-Si.- respondió Kurt intentando sonreír.
Blaine sabía que sería muy difícil, pero debían estar preparados para cualquier cosa.
Salieron del baño y Alex se acercó a ellos.
-Te sientes mal papi?.-
Kurt le sonrió y acaricio su rostro.
-No, estoy bien, quieres cenar?.-
-Si, pero estas triste y tienes los ojos rojos.- respondió Alex mirándolo.
Kurt no sabía que responder.
-Es que a papi le cayó mal algo que comió y se lavo el rostro... Vamos bebé, vamos a comprar algo para comer, que quieren comer?.- pregunto tomando de la mano a su hijo, y caminando hacia donde estaban Grecia, Chad y Simón.
-Yo cocinare.- dijo Grecia.
-Ok, entonces le ayudare, y tú me ayudaras.- le dijo a Alex que seguía mirando a Kurt. -amor, le preparamos su comida favorita?.- le pregunto a su esposo.
Kurt asintió con una sonrisa y fue con ellos.
Simón se daba cuenta al igual que Chad que algo sucedía, Grecia se miro con Blaine que negó con la cabeza, no quería que Alex se angustiara, ésto debían enfrentarlo ellos y ya hablarían con su familia luego, primero debía lograr que Kurt se calmara y Alex la pasara bien, luego hablaría con sus suegros, ellos seguramente los ayudarían también.
