Capítulo 16

Habían pasado varios días y ya debían regresar al pueblo, las pequeñas vacaciones habían terminado, se encontraron con Samantha a diario y era desgastante, ella ya sabía que se verían nuevamente dentro de un mes más o menos, Blaine tuvo que darle su número de teléfono ya que ella quería estar en contacto con Alex, Kurt estaba más tranquilo, y él también, solo quería regresar a su hogar y seguir con su vida.

Se despidieron de Simón y de Chad con un abrazo, Grecia mantenía a Alex junto a ella, se notaba que lo extrañaba cuando no estaban allí.

-Adiós papá.- se despidió Kurt de Simón.

-Adiós hijo, cualquier cosa que suceda me llamas.- dijo éste.

-Está bien, pero no te preocupes, en el pueblo las cosas van a regresar a la normalidad, eso dice Blaine.- respondió Kurt a su padre.

-Lo sé, seguro será así... Estaré por allá en unas semanas.- dijo Simón mirándolo con una media sonrisa.

-Te estaré esperando.- Kurt lo abrazo nuevamente con una sonrisa.

Alex se despidió de sus abuelos con un beso y Kurt lo tomo de la mano para ingresar a la zona de embarque, siempre hacían eso, Blaine también lo hacía, a veces había mucha gente en el aeropuerto por eso nunca perdían de vista a Alex.

Llegaron al pueblo y buscaron su auto como de costumbre, Alex estaba agotado, siempre sucedía eso, y mas con el viaje en auto, ellos habían hablado con él y le explicaron de una manera que él pequeño entendiera porque ellos siempre se quedarían en los encuentros con Samantha, a Alex le pareció bien, no le molestaba, de hecho parecía feliz con todo eso, con el encuentro con su madre y poder verse con ella junto a ellos. Blaine supuso que su hijo esperaba una gran familia, algo que no sucedería, Samantha no se integraría a la familia, ni sus abuelos le darían lugar para hacerlo, Grecia no hablaba de ella y Chad y Simón no opinaban sobre ella, solo escuchaban a Alex cuando regresaba de su encuentro con su madre y les contaba todo lo que hablaba con ella.

Llegaron a su casa ya agotados, Alex debía ir al colegio al día siguiente, despertarlo costó mucho y más que cenara. Kurt lo llevo a dormir y luego de asegurarse que su hijo dormía bien regreso a la cocina donde Blaine terminaba de limpiar.

-Imagino que se durmió.- dijo Blaine mirando a su esposo.

-Si, ni siquiera extraña a los conejos.- respondió Kurt.

-Le avise a Benjamín que llegamos y me dijo que los conejos están bien, de hecho me conto que al parecer Cartón se comió las plantas de Loraine, supongo que tendrás que reponerlas.-

Kurt hizo un mueca con su boca, habían dejado los conejos con Benjamín y Loraine ya que Blaine no quiso dejarlos con Anna, supuso que se comerían las plantas de Loraine porque ella no las tenía con una cerca.

-Deseaba tanto regresar.- dijo Blaine cerrando los ojos.

-Yo también. Crees que Alex extrañe a su mamá?.- pregunto Kurt.

-No, la vio unos días y un par de horas, dentro de unos días ni recordara lo que hablaban con ella... Vamos a dormir, estoy destruido.- pidió Blaine.

Kurt sonrió y lo tomo de la mano llevándolo a su habitación, ambos estaban muy agotados, y sabían que la rutina no esperaba y debían estar descansados para enfrentar el día por venir.

… … …

-Asique tu mamá se parece a ti?.- preguntó Lili sentada junto a Alex en el patio del colegio.

-Si, aunque ella tiene el pelo oscuro, papá me dijo que se lo pinta, que cuando era niña lo tenía como yo.- respondió Alex comiendo de un sándwich.

-Y cómo es?, es linda?.- pregunto la niña.

Alex hizo un mohín.

-Supongo que si.-

-Como no sabes?, es como nuestra maestra?.- pregunto la niña nuevamente.

-No, es como la señorita Lewis pero no usa falda... Ni el pelo recogido, y tiene el rostro pintado siempre...-

-Se dice maquillada.- lo corrigió Lili.

-Bueno así, y usa pantalones de cuero, y unos zapatos muy altos, como los del sargento de policía.-

-Zapatos de hombre?.- pregunto Lili mirándolo curioso.

-Pues no, son como esos pero diferentes, es que en Chicago hace mucho, mucho frio y la ropa es diferente que la de aquí.- respondió Alex mirándola.

-Si, la ropa que te regalan tus abuelos son para vestir a Santa Claus... Y ella es buena?.-

-Si, le gustan los videos juegos, y las películas de autos, también tiene tatuajes!, le vi uno en la mano, eran unas letras, no le pregunte... Pero le preguntare que es cuando la vea de nuevo.-

-Cuando la veras de nuevo?.- preguntó la niña.

-Cuando regrese a Chicago.- respondió Alex.

-Porque?, ella no vendrá a verte?.- preguntó Lili intentando entender.

-No, dice que está muy lejos.- respondió Alex mirándola.

-Pero tus abuelos vienen, y viven allí también.- dijo Lili.

Alex la miro de lado pensando.

-Tal vez tiene mucho trabajo, de que trabaja?.-

-No sé, no me dijo...- respondió Alex mirando el suelo.

Lili noto a su amigo triste.

-No te pongas así, seguro podrá venir en algún momento.-

-Es que... Escuche a mis papás hablar... en realidad los escuche discutir cuando la vi por primera vez, y mi papá Blaine no quiere a mi mamá... Tal vez por eso ella no quiere venir.- explico Alex.

Lili lo miro mordiéndose el labio.

-Se le pasara... Mi papá no quiere a mi abuela, la mamá de mi mamá, siempre dice que es una metida y que para ella él es un haragán, y es cierto, mi abuela siempre le dice eso a mi mamá, ellos pelearon a los gritos una vez, mi papá se enojo y se fue con el camión, mi mamá se enojo con mi abuela y ella dijo que no regresaría al pueblo a visitarnos y luego para el cumpleaños de Jimmy regreso... Es normal que se peleen, siempre sucede eso... Pero ahora tienes una mamá y ella siempre va a estar... Aunque... No creo que pueda vivir aquí con tus papas, al señor Kurt no le gusta que le toquen las cosas, y el señor Blaine tiene mal carácter a veces, no quiere a Estrellita.- dijo Lili mirando a su amigo.

-Tu cabra se quiso comer a Rufus.-

-Estaba jugando.- contradijo la niña. -de todas formas, hay papás separados, como los de Max, su papá vive en otra ciudad y él viaja para verlo, o para irse de vacaciones con él, tú te irías a vivir con tu mamá a la cuidad?.-

-Sin mis papás?.- pregunto Alex.

-Si?, con ella solo.-

-No. Sin mis papás no, además mi papá me dijo que ellos siempre debían estar cuando me viera con ella, me dijo que no puedo andar sólo con ella en la ciudad, que no tenía permiso mi mamá para salir conmigo a pasear solos.- respondió Alex.

-Y porque?, es tu mamá, porque no puede salir a pasear contigo sola?.- preguntó curiosa Lili.

-No sé. Pero estaban muy serios, y mi papá Kurt lloro después que nos vimos la primera vez, estaba triste, me dijeron que le dolía el estomago pero sé que no es así, y mi papá Blaine estaba triste también.- explicó Alex mirándola.

-Tu papá lloro y estaba triste?.-

Alex asintió con la cabeza.

-Tus papas son buenos, ellos deben saber porque no quieren que vayas a pasear con tu mamá solo... Una vez vi una película, donde un niño se iba con su papá y la mamá no podía verlo, ella los siguió y luego se llevo al niño y el papá lo buscaba por todo el país y nunca lo encontró, tal vez tus papás tengan miedo que te suceda lo mismo.-

Alex la miro con miedo, nunca se le ocurrió que podía ser por eso que sus papás no lo dejaban estar solo con su mamá.

Lili comió de su sándwich mirándolo.

A los pocos minutos el timbre sonó dando aviso que debían regresar a clases pero Alex estuvo disperso pensando en lo que su amiga le había comentado. Él se había dado cuenta que sus padres no estaban bien con su mamá pero no decían nada, escuchó bien a Blaine enojado porque su madre había aparecido, no la quería, no sabía porque pero sabía que no la quería, y luego cuando Blaine y Kurt hablaron con él y le dijeron que siempre que se encontrarán con su mamá lo harían con ellos, creyó que era porque Blaine no la quería, aunque Kurt no decía nada. De todas formas él no quería estar solo con ella, no la conocía y si sus papás no querían que hablaran con ella a solas, él no lo haría, tal vez Lili tenía razón y sus papás tenían miedo de su mamá.

La maestra le llamo la atención por estar desconcentrado, Lili lo observó adivinando porque estaba así, él solo siguió con su tarea intentando ignorar al resto de sus compañeros que lo miraban.

A la salida Blaine y Kurt lo esperaban, siempre era así y eso le gustaba. Les sonrió y los saludo, se despidió de Lili quien se fue junto a sus hermanos a su casa.

Kurt sonreía y beso su frente, se abrazo a su cintura mirando a Blaine que sonreía, su papá lo calmaba, cuando Kurt le hablaba o simplemente lo abrazaba él se sentía tranquilo.

Amaba a sus padres, no quería que eso cambiara, y sabia que eso no sucedería, que siempre seria así porque sus padres lo amaban y lo cuidaban mucho.

-Iremos a buscar los conejos?.- pregunto Alex antes de subir al auto.

-Mira en el asiento.- respondió Blaine.

Alex miro a través de la ventanilla y ambos conejos estaban en una jaula.

Sonrió y abrió la puerta sentándose junto a la jaula y sacándolos, Blaine entró junto a Kurt sonriendo y mirando a su hijo.

-Porque están en una jaula?.- pregunto Alex.

-Porque se comieron unas plantas de Loraine.- respondió Blaine.

-Ponte el cinturón y déjalos en la jaula hasta que lleguemos a casa.- le dijo Kurt mirándolo.

Alex hizo ésto mismo y Blaine puso en marcha el auto.

-Como te fue en el colegio?.- preguntó Kurt.

-Bien...- dijo Alex mirando los conejos. -mañana nos entregan las computadoras, dijo la maestra que deben ir los padres a retirarlas.-

-Tenemos que ir ambos?, mañana debo ir a hacer arreglos con Benjamín.- pregunto Blaine.

-Voy yo solo, no creo que tengamos que estar los dos.- respondió Kurt.

-Estas seguro que sabes usar esa cosa?, tú papá y yo no tenemos mucha idea de eso.- preguntó Blaine mirándolos por el espejo retrovisor.

-Si, desde primer año nos enseñan, todos sabemos.- respondió Alex metiendo los dedos en la jaula para tocar a los conejos.

-Te extrañaban.- dijo Kurt mirándolo.

-Yo también.- respondió Alex sonriéndole.

-Si hubieras visto como saltaron cuando oyeron la voz de tu padre, parecían la cabra de Lili.- dijo riendo Blaine.

Alex miro a su papá sonriendo, él no era el único que amaba a su papá Kurt.

Ni bien bajaron Alex llevó la jaula con los conejos y se sentó en el suelo de la sala liberándolos.

-Ve a cambiarte de ropa, luego juegas.- pidió Kurt.

Alex cargo los conejos y los llevo a su habitación.

Blaine vio a su hijo con ambos animales y negó con la cabeza sonriendo, se acerco a Kurt y lo abrazo por la espalda hundiendo su nariz en su cuello, éste sonrió abrazando los brazos de su esposo.

-Te dije que regresaríamos a nuestra vida, a la paz de nuestro hogar.- dijo Blaine.

Kurt sonrió, se abrazo más fuerte, luego se giro con una enorme sonrisa para depositar un beso en los labios de su esposo, al que le siguieron varios más.

Alex fue hasta la cocina con ambos conejos en sus brazos, miro a sus papás sonriendo, no cambiaba por nada del mundo a su familia, era feliz así.