Capitulo 22

Fueron a buscar los conejos, eran dos, uno blanco y otro marrón que eligió Kurt, luego se dirigieron a la casa de Benjamín, él les regalo un sofacama que tenía desde hacía años pero estaba en perfecto estado, vivía con su sobrino que le hacía masetas y artesanías para que Kurt vendiera en el invernadero, Benjamín ya estaba muy grande para trabajar pero hacia algunas cosas con madera para vender, y ayudaba a Blaine en alguna ocasión.

-Gracias Benjamín, vendrán a comer torta?.- pregunto Kurt.

-Si claro, durante la tarde iremos, tus padres ya llegaron?.- pregunto Benjamín.

-No, llegan al medio día.- respondió Kurt.

-Mi suegro le tiene miedo a los aviones, así que viajan todos juntos.- comento Blaine mientras se aseguraba que estuviera bien amarrado el sofacama al tráiler que le prestó Benjamín.

-Y Alex?.- preguntó el hombre mayor.

-Duerme.- respondió Kurt.

-Bebió mucho anoche?.- preguntó el sobrino de Benjamín.

-Todo lo que tenía azúcar, no les dieron alcohol.- respondió Blaine.

-En serio?, porque un grupo de muchachos se quedo en la playa y estuvieron haciendo idioteces en la plaza, incluso colgaron el calzón de alguien en una de las luces.- comentó el hombre.

Blaine y Kurt lo miraron sorprendidos.

-Pues, nosotros fuimos a buscar a Alex y a Lili a la hora que salieron y estaba todo bien.- dijo Kurt.

-Esos seguro fueron los muchachos que se juntan en el desfiladero, los amigos de Mandy, ese Dante o algo así que se burla de Alex, él y sus amigos estuvieron pintando los bancos de la plaza la otra vez, vinieron a comprar pintura en aerosol y los saque de la ferretería, le prohibí a Jimmy que les venda pero es el padre de ese tonto es el que las compra y se las entrega.- comento Blaine.

-Te dije que eran ellos, ya había sucedido antes, si no dieron alcohol en la fiesta, seguro que esos jóvenes lo compraron para tomarlo después.- comentó Benjamín.

-Eso hubiera hecho yo.- dijo inconscientemente Blaine.

Ambos hombres lo miraron con curiosidad.

-Cuando tenía esa edad hacia eso. No por nada termine en un reformatorio.- dijo observándolos.

-Estuviste en un reformatorio?.- preguntó el sobrino de Benjamín.

-Si, por robarme un auto, el del director del orfanato.- respondió Blaine asintiendo con la cabeza.

El sujeto se quedo sorprendido, Benjamín ya conocía la historia y no le dio importancia.

-Por eso le está encima todo el tiempo a Jimmy.- le dijo Benjamín a su sobrino.

-Pues a ese le falto poco, con esos amigos que tenia, uno término en la cárcel, ayer me entere en el mercado.- comento éste.

-El que me rompió las plantas en casa, Anna me lo dijo ayer.- Kurt recordó la conversación con su vecina cuando fueron a buscar a Lili.

-Ese no sabe lo que le espera.- dijo Blaine. -nos vamos, tenemos el regalo de Alex en el auto.- le mostró la caja con ambos conejos.

-Huh!, son para comer?.- pregunto el sobrino de Benjamín.

Kurt lo miro consternado.

-No.- respondió Blaine riendo. -Alex es vegetariano.-

Miro a Kurt que observaba mal a hombre.

-Los esperamos en casa, vamos amor.- dijo Blaine caminando hacia la puerta del auto.

Kurt se despidió de ambos con una sonrisa y salió hacia el auto.

Blaine condujo con cuidado hasta su hogar, a Kurt no le gusto para nada el comentario del sobrino de Benjamín, no tenía nada de gracioso.

Ni bien llegaron entraron el sofacama que era pesado, lo dejaron en la sala y descansaron un rato, debían mover los muebles para que quedara bien, y eso les llevo su tiempo, Kurt recordó que habían dejado a los conejos dentro del auto y fue a buscarlos, mientras Blaine preparaba el desayuno de su hijo.

-Menos mal no hace tanto calor.- dijo Kurt entrando con la caja con los conejos.

-Que tal si se los dejamos en la cama?, se va a llevar una gran sorpresa .- preguntó Blaine con una sonrisa.

Kurt sonrió ante la idea y fueron juntos a dejarle el regalo, Alex dormía sin reparo, su habitación era ordenada en lo que Kurt podía mantenerla ordenada, ellos pusieron los conejos sobre la cama y estos iban y venían pero Alex no despertaba.

-Vamos, ya despertara.- susurro Blaine.

-Y si los aplasta?.- preguntó preocupado Kurt.

-No los aplastara, no te preocupes, vamos a preparar el desayuno.- respondió Blaine.

Salieron a la cocina y prepararon el desayuno, Alex no había despertado, y decidieron despertarlo ellos, regresaron a la habitación de su hijo quien seguía durmiendo, los conejos daban vueltas sobre la cama y Blaine tomo uno y lo puso en el rostro de su hijo riendo por lo bajo, Kurt sonrió cuando su hijo despertó limpiándose el rostro y miro al conejo que le caminaba encima.

-Que?... un conejo...- dijo Alex observándolo bien y sentándose en la cama.

-Cuidado que allí hay otro.- advirtió Kurt al notar que su hijo no vio al que estaba a un lado de él.

-Conejitos.- dijo Alex tomándolos a ambos con una sonrisa.

-Feliz cumpleaños bebé.- saludo Blaine besando sus cabellos.

-Feliz cumpleaños.- dijo Kurt tomando su rostro y besando su mejilla.

-Gracias, hacia mucho no teníamos conejos, muchas gracias.- les dijo a ambos sonriendo.

-Dieciséis años...- Blaine se emocionaba mucho en cada cumpleaños de su hijo, no podía creer lo rápido que crecía.

Kurt acaricio sus cabellos igual de emocionado.

-Los quiero mucho.- les dijo Alex a ambos.

-Y nosotros a ti bebé.- le respondió Kurt.

-Cámbiate que ya está el desayuno.- dijo Blaine sonriéndole.

Ambos salieron de la habitación y Kurt acomodo unos cojines en el nuevo sofacama.

-Tal vez sea más cómodo para Simón dormir allí.- dijo Blaine mirando a su esposo.

-Si, eso estaba pensando, crees que Alex se moleste?.- preguntó Kurt.

-No, le dará igual mientras duerma con los conejos.- respondió Blaine comiendo unas galletas.

Kurt término de acomodar el mueble y fue con su esposo.

Alex se estaba lavando los dientes, un conejo apareció por la sala, el otro estaba con él en el baño.

-Que nombre les pondrán?.- pregunto Blaine ya que los conejos eran de su esposo y su hijo.

-No sé.- respondió Kurt.

-Son niños no?, no me fije, espero que ambos sean del mismo sexo o tendremos una conejera pronto.- dijo Blaine mirando a Kurt.

-Luego nos fijamos.- respondió éste.

Alex salió del baño con el conejo en la mano, lo acariciaba con una sonrisa.

-Como los llamaremos?.- preguntó a su padre.

-No sé, que nombre quieres ponerles.- preguntó Kurt.

-Mmmh...- Alex miro el conejo que tenía en su mano, era marrón claro como su traje cuando era niño. -chocolate?.-

Blaine sonrió mirando a su esposo.

-Bueno, y a éste?.- pregunto Kurt.

-Copito, como la nieve porque es blanco.- respondió con entusiasmo Alex.

-Me gusta.- dijo Kurt sonriendo y tomando el conejo blanco. -Hola Copito.-

-Ok, bienvenidos Chocolate y Copito.- dijo Blaine mirando a ambos animales. -ahora, que vayan a comerse todo en el jardín y así desayunamos que tengo hambre.-

Kurt le entregó el conejo a su hijo y éste los llevo al jardín.

-Chocolate y Copito.- susurro Blaine riendo.

Kurt sonrió feliz, Alex regreso y vio el sofacama.

-Esta lindo.- dijo acercándose.

-Si, pero estábamos pensando que tal vez es más cómodo para mi papá dormir allí, no te molesta dormir en el sillón?.- pregunto Kurt a su hijo.

-No hay problema.- respondió Alex. -Hay torta?.- pregunto esperanzado.

Blaine fue a la heladera y saco la torta helada para su hijo.

Éste sonrió ampliamente y Kurt también.

-Es un ritual ésta torta.- dijo Blaine colocándola sobre la mesa.

Alex adoraba su cumpleaños porque sus padres lo consentían en todo.

Le habían comprado ropa y un celular, Alex no tenía uno, tal vez para los demás muchachos eso era lo principal en sus vidas pero para Alex no, aunque se alegro cuando abrió el paquete y comenzó a usarlo.

Al mediodía llegaron sus abuelos, Kurt estaba muy feliz de ver a su padre, a veces no podían viajar tan seguido y su padre había estado algo enfermo, le preocupaba su salud, trabajo de limpieza en una fábrica y eso le perjudico su salud.

-Otra vez conejos?.- pregunto Chad mirando a los animales en brazos de Alex mientras bebían un batido en la cocina.

-Si, Chocolate y Copito.- respondió Alex sonriéndole.

-Ok.- Chad sabía que su nieto era un niño sin maldad y ni idea tenia del mundo ya que sus padres lo tenían en una burbuja, pero le preocupaba cuando tuviera que enfrentar la realidad.

Grecia negó con la cabeza mientras preparaba el almuerzo con Blaine.

-Y dime... Ya tienes novia?.- le pregunto Simón a Alex.

-No.- respondió nervioso Alex.

Simón se miro con Chad y Grecia que también miraba a su nieto volvió a su trabajo.

-Le gustan las chicas?.- pregunto Grecia por lo bajo a Blaine.

-Si, creo que su amiga, pero como es Lili...- dijo éste pero Kurt entro a la casa con verduras en su mano.

-Hay que cerrar la huerta.- le dijo a su esposo.

-Yo sabía que su lugar favorito seria tu huerta, a los otros les encantaba también.- comento Blaine siguiendo con su trabajo.

Kurt comenzó a lavar las verduras mientras Grecia preparaba una masa.

-Me regalaron un celular.- dijo Alex a sus abuelos.

-Vaya, ya era hora, a tu edad debías tener uno.- dijo Chad.

Alex hizo un mohín acariciando los conejos.

-Lili me hizo una cuenta en Instagram pero no se cual es la contraseña, ella la sabe.- dijo Alex a sus abuelos.

-De tu cuenta de Instagram?, ella tiene tu contraseña?.- preguntó Chad.

-Si, yo no la recuerdo.- respondió él.

-Que raros que vienen los muchachos ahora.- dijo mas para si mismo Simón.

-Es que ella si tiene celular, yo no entiendo eso, o sea si lo entiendo pero era solo para jugar, ahora que tengo uno le pediré la contraseña.-

Grecia miro a Blaine sin creerlo, éste le hizo un gesto con el rostro, era obvio que el carácter que no tenía Alex lo tenía Lili.

-Quieren ver las fotos del baile?.- pregunto Kurt con una sonrisa.

-Si!, el baile!, hay mas fotos?, o son las que me enviaron?.- preguntó Simón.

-Anna me envió las que sacamos en su casa.- respondió Blaine buscando su celular y se lo entrego a Chad.

-Vaya, que guapo!, y la niña es muy linda también.- dijo éste ultimo y le mostró las fotos a Simón, Grecia se acerco para mirarlas.

-Hacen linda pareja.- dijo Grecia mirando a su nieto.

Alex tenía las mejillas rojas hasta las orejas, miraba los conejos que mantenía en su regazo y sus abuelos escondieron una sonrisa.

-Y como la pasaste?.- pregunto Chad.

-Muy bien, me encanto!, bailamos con Lili y comimos muchas tortas.- dijo con una sonrisa.

-Bailaron?.- pregunto Grecia con una sonrisa.

-Si, ella me enseño, conoce muchas canciones, todas las que toco la banda.- respondió con entusiasmo.

-Vaya... Y que mas hicieron?.- pregunto con picardía Chad.

Kurt lo miro sabiendo hacia donde iba esa pregunta.

-Nada. Mis papás nos fueron a buscar a las once y llevamos a Lili a su casa.- respondió Alex.

-En serio?, a las once los fueron a buscar?, como quieren que tenga novia si se termina la noche a las once?.- pregunto Chad a Blaine y a Kurt.

Simón comenzó a reír a carcajadas mientras Alex los miraba atento.

-Era la hora en que terminaba la fiesta.- dijo Kurt.

Blaine no dijo nada, solo oculto una sonrisa.

-Ninguna fiesta termina a las once de la noche, que es eso?, tú fuiste a alguna fiesta que terminara a las once Blaine?.- pregunto Chad indignado.

-Yo tengo prohibido hablar de eso. Ni de sexo.- respondió Blaine.

Kurt lo observo mal y Grecia sonrió negando con la cabeza.

Chad miro a Kurt.

-En serio?, tiene dieciséis años.- dijo Chad.

Kurt no dijo nada, pero miro serio a Chad, él no quería que Alex aprendiera todo lo que Blaine y Chad aprendieron a esa edad.

-No puedes tenerlo en una burbuja, le vas a hacer daño, él es un adolescente que debe vivir su juventud.- dijo Chad.

-Es un niño.- contradijo Kurt lavando las verduras.

-Que hacías a los dieciséis años?.-le pregunto Chad a Simón.

-Me tatué el nombre de mi banda preferida.- respondió Simón mostrando su brazo.

-Yo empecé a fumar, tabaco entre otras cosas.- dijo Chad.

Kurt lo miro consternado, Alex abrió los ojos al oírlo y Blaine comenzó a reír.

-Pues yo solo cocinaba y estudiaba.- dijo Grecia para aplacar la situación.

-Yo me robe un auto y me dieron una paliza antes de mandarme al reformatorio.- dijo Blaine. -les gane a todos.- río por lo bajo al ver el rostro de Kurt.

-Ves?, todos vivimos la juventud, a nuestra manera.- dijo Chad.

-Y tu papi?, que hacías a los dieciséis.- le pregunto Alex a Kurt.

Éste lo miro sin saber que responder, esos eran años que era mejor olvidar.

-Tu papá se comportaba muy bien, era como tú, igual, si hubiera tenido un conejo, seguramente no lo hubiera dejado nunca.- dijo Grecia, miro a Kurt y acaricio su rostro. -era un niño muy bueno, sereno, educado, sumamente responsable, jamás me dio un problema...- ella sonrió observando a los ojos a Kurt. -el mejor hijo.-

Kurt le sonrió de lado con sus ojos cristalinos.

-Entonces ya sabemos a quien salió Alex.- dijo Chad.

-Eso siempre lo supe.- comento Blaine cambiado de tema.

-Si, pues... No te gusta ninguna muchacha?.- pregunto Simón a su nieto.

-No.- respondió Alex.

-Ninguna?... Y un chico?.- preguntó nuevamente.

-No. Me gustan las chicas pero ninguna de aquí.- respondió Alex con decisión.

-Y quien te gusta?.- pregunto Chad.

-Una actriz, de mi serie preferida.- respondió Alex sonriendo.

-Una actriz...- susurro Blaine negando con la cabeza.

Kurt siguió con su trabajo mirando a Grecia con una sonrisa, ésta lo miraba de igual manera.

-Bueno, a mí me gustaba una actriz también, creo que a todos nos gustaban las actrices a esa edad.- comento Simón.

Se quedaron hablando hasta el almuerzo, luego llego Lili con sus hermanos y más tarde Mandy, pasaron una linda tarde y decidieron recorrer el pueblo cuando bajo el calor, cenaron en el local de Anna, y durante la noche Lili se quedo a mirar una serie con Alex.

Le encantaba ver a su familia completa, a su hijo disfrutar de sus abuelos, de sus amigos, a su esposo mirarlo con una sonrisa como lo hacía Blaine en ese momento, y de esa vida tranquila que llevaban allí.