Capítulo 24
Pasaron varias semanas antes que Alex decidiera decirles que tenía contacto con Samantha, y fue exactamente como lo suponía, Blaine no lo tomo nada bien.
-No lo entiendes verdad?, ella es peligrosa Alex!, es manipuladora, mala, es una maldita!.- grito Blaine.
-Basta.- lo corto Kurt, sentado junto a Alex y tomando su mano. -es su madre, no lo olvides.-
Blaine miro a Kurt que parecía enojado con él, Alex observaba sus manos tristemente.
Miro hacia la puerta de salida, no sabía qué hacer para que Alex entendiera el error que cometía al hablar con su madre.
-Ella no te quiere.-
-No le digas eso.- le reprendió Kurt.
-Es la verdad, crees que un mes en recuperación hace ocho años la hizo recapacitar?, o la hizo ser mejor persona?, no!, querrá llevarte por el mismo camino que anda ella, arruinarlo como lo hizo con su vida.-
-Ni tu ni yo podemos prohibirle que la vea, es su madre.- le dijo Kurt.
-La veras?.- pregunto sin creerlo.
-Quiero... quiero verla cuando vayamos a Chicago...- respondió nervioso Alex.
Blaine se paso las manos por la cabeza y camino hacia un lado y hacia otro.
-Quiere ver a su madre Blaine, es importante para él.- dijo Kurt notando lo angustiado que estaba su hijo.
Blaine lo miro y respiro profundo, Alex no sabía lo que estaba haciendo.
-Ella es mala...- dijo calmándose y acercándose a su hijo. -te hizo daño una vez y lo hará nuevamente.-
-Pero ya no tengo ocho años, no puede llevarme a ningún lado.- respondió Alex mirándolo.
-Es cierto, pero querrá que sigas su ejemplo, ella usa drogas, cosas que en tu vida viste, aquí solo ves cerveza cuando yo compro y la bebo solo, ella vive drogada y alcoholizada, con gente a su alrededor que es peor que ella, crees realmente que dejaría que mi hijo se acerque a alguien así?... Siempre te pido que no tengas amistad con esos jóvenes que beben en la playa y hacen desmanes, porque son mala influencia, sé de que hablo Alex, yo fui uno de ellos, o crees que termine en un reformatorio porque era un jóven modelo, así conocí a Samantha, bebiendo, me robo cada vez que pudo, hasta tuve que hacerme un ADN para estar seguro que eras mi hijo.-
- Blaine.- lo reprendió Kurt.
-Quiere ver a la madre?, pues debe saber quién es... Ella no es Lili, ni Anna, ni Mandy ni su madre, no es Grecia, no es como ninguna mujer que conoces, y ella querrá llevarte a ese infierno en el que vive.-
-Solo quiero hablar con ella, tú y papi van a estar ahí.- le dijo Alex.
-Si estoy frente a ella la matare.- susurro Blaine.
-Yo estaré contigo.- le dijo Kurt.
-Te odia lo olvidaste?.- le pregunto Blaine.
-Él quiere verla y yo estaré allí.- le respondió Kurt.
Blaine se miro con su esposo y luego a su hijo, éste lo miraba con angustia en sus ojos, eso lo hizo sentirse muy mal, Alex no tenía la culpa de la madre que tenia, y él no podía dejar a su hijo y a Kurt en manos de Samantha.
-Bien... Yo iré, pero a la primera que haga Samantha, no la ves nunca más en tu vida Alex, no la dejare lastimarte o a nuestra familia otra vez.-
Alex asintió con la cabeza con los ojos lloroso.
Kurt beso su mano, no quería verlo así, sabía que Blaine tenía razón, pero su hijo necesitaba ver a su madre, y él lo acompañaría.
Blaine sentía su corazón romperse, Alex estaba angustiado y él tenía el peor deber del mundo, mostrarle una realidad de la que lo protegió todos éstos años. Se acerco a él y lo abrazo, no lastimaría a su hijo, no sabía que sucedería, pero Samantha no le haría daño a su hijo, ya una vez cruzo la línea de lo moral, y por su familia lo haría de nuevo.
… … …
Alex se sentó junto a sus padres en el centro comercial, se encontraría con su madre pero en otra mesa, llegaron a un acuerdo con sus padres y se quedaría cerca de ellos pero en otra mesa para hablar con su madre a solas.
Samantha apareció por la galería principal y Alex se puso de pie, miro a sus padres y Kurt le dio una sonrisa mientras Blaine miraba serio la mesa, fue hasta su madre y se detuvo frente a ella.
-Hola.- saludo sin acercarse, Samantha estaba muy diferente a su último recuerdo de ella.
-Hola.- dijo ésta acariciando su rostro.
-Vamos a sentarnos por allí.- pidió Alex señalando con la cabeza una zona cercana a donde estaban sus padres.
Samantha fue con él mirando mal a Kurt y a Blaine, se sentó en una mesa frente a su hijo y le sonrió.
-Eres un hombre.-
Alex sonrió de lado evitando su mirada.
-Sé que hice mal las cosas antes, no debí... No pensé con claridad... lo siento, por todo.- se disculpó Samantha.
-No debiste. No sé porque querías separarme de mis padres.- le dijo Alex serio.
-Quería tenerte conmigo, pero hice todo mal, lo entendí después... Espero puedas perdonarme.-
Samantha parecía realmente arrepentida, Alex suspiro entendiéndola, o intentaba hacerlo, tomo su mano por encima de la mesa acariciando los dedos de su madre, realmente era muy diferente a lo que recordaba, pero esa sensación al tocarla no la olvido. Le sonrió de lado y vio una lágrima escapar y recorrer la mejilla de ella, esos ojos tan idénticos a él eran lo que por muchos años lo atormentaron, pero ahora le transmitían otra cosa, una calidez muy diferente a todo lo que conocía.
Blaine los miraba atentamente, Kurt también lo hacía, estaban en completo silencio, un silencio que se instalo desde que Blaine se entero que Alex hablaba con su madre y Kurt lo sabía y no le había contado, no estaba enojado con su esposo, pero si desilusionado, Kurt jamás le oculto algo, ni tampoco Alex, y Samantha logro eso, que le guarden secretos a él.
-Sigues enojado?.- preguntó Kurt mirándolo triste.
Blaine no dijo nada, miro sus manos mientras doblaba una y otra vez una servilleta de papel.
Kurt fijo sus ojos en su hijo, no quería que su esposo estuviera así con él pero sabía que Alex necesitaba a su mamá mas allá de quien fuera ella.
-No estoy enojado contigo, pero si decepcionado.- dijo mirándolo a los ojos. -Porque me ocultaste que Alex se hablaba con Samantha?.-
-Él me lo contó porque sabía que te enojarías, y decimos decírtelo juntos... Tú te enojas mucho cuando se habla de Samantha.- respondió Kurt.
-Y te parece que no tengo razones?.- pregunto serio Blaine.
-Si, pero él quiere verla, hablar con ella, lo necesita.- respondió Kurt.
Blaine se quedo en silencio, observó a Alex hablar con su madre, estaba sonriendo, tranquilo, cómodo. No entendía porque la necesitaría, quien necesitaría de Samantha, nadie querría una madre como ella, era preferible ser huérfano como él.
Suspiro profundo ante ese pensamiento, él era huérfano, odio tanto a sus padres cuando se entero que lo abandonaron que se juro nunca desear tener padres y nunca los tuvo, Samantha era como sus padres, ella abandono a Alex o peor, lo vendió antes de nacer, y lo cambio por dinero cuando nació, pero Alex no era él, ellos lo criaron de otra manera, con valores que él no conoció de niño, no tenía necesidad de odiar a nadie porque ellos siempre lo cuidaron, protegieron y amaron de tal manera que jamás guardo rencor ni pregunto porque. Ese era su hijo, su orgullo, y evidentemente Alex necesitaba lo único que ellos no podían reemplazar, una madre.
Cayó en la cuenta de lo que le sucedía a su hijo, algo que ni él por no tener padres, ni quererlos; ni Kurt por tener a Grecia, vivieron. La necesidad de una madre.
-Entiendo que necesite a su madre...- dijo mirando a su esposo. -pero tengo miedo de lo que Samantha pueda contarle de nuestra vida anterior, de lo que hacíamos, y que él nos odie por eso, por engañarlo, por no contarle...- Blaine suspiro pensativo. -no puedo evitar que ella lo lastime, porque lo hará, solo podemos enseñarle que esa vida anterior que todos tuvimos fue un error del que estamos arrepentidos...-
-Yo no quiero que le hablemos de eso.- dijo Kurt serio.
-Ni yo, pero si ella habla deberemos sentarnos con él para aclararle la situación, nosotros no seremos los malos de la película.- respondió Blaine.
-Crees que el piense que somos malos?.- pregunto Kurt angustiado.
-No, es inteligente y sabe que su madre no es de fiar, menos después de lo que hizo, pero va a querer ponerlo en nuestra contra, espero que él nos pregunte a nosotros antes de sacar una conclusión, espero con todas mis fuerzas que ella no arruine a nuestra familia.-
Kurt entendía a Blaine, aunque Alex era feliz con ver a su madre, él no pensó que Samantha podría contarle lo que hacían antes de que naciera y eso le dio miedo, no quería perderlo.
Se tomo las manos nerviosamente, él le ayudo a Alex a poder ver a su madre pero jamás se le cruzó por la cabeza, la idea que Samantha hablara de ellos y de su vida anterior.
Blaine lo observó y supuso lo que le sucedía, suspiro profundo, Kurt era muy inocente como su hijo. Tomo sus manos sobre la mesa y se miraron a los ojos.
-Nuestro hijo fue educado por nosotros, debemos confiar en lo que hicimos con él, en el joven que es, y debemos hacer mucho hincapié en que vaya a la universidad y estudie para ser alguien, porque así él tendrá la cabeza ocupada en su futuro y no en las idioteces que hace Samantha...- llevo las manos de su esposo a sus labios depositando un beso en ellas. -somos su ejemplo a seguir, más allá que necesite a su madre en su vida, él tiene una familia, a nosotros, y deberemos mantenernos firmes con su educación o ella lo llevara por el mismo camino que tomo.-
-No pensé en nada de eso cuando él me dijo que quería ver a su madre... No pensé...- dijo Kurt negando con la cabeza.
-Lo sé... Lo sé conejito... Porque eres muy bueno, al igual que Alex pero Samantha es mala, y ella piensa en todo... Pero si llega ese momento, confió en que Alex nos preguntara, y allí hablaremos de lo que necesite saber, no más de eso, entiendes?.-
Kurt asintió con la cabeza, Blaine le sonrió de lado y deposito un beso en sus labios.
Alex vio ésto y sonrió, pensó que sus padres estaban peleados pero al parecer no era así.
Samantha los observo, vio a Blaine apoyar su frente en la de Kurt y luego lo beso, hizo una mueca y se giro rápidamente.
-Que asco.- susurro inconscientemente.
Alex la miro serio.
-No es un asco, se dan besos porque se aman, están casados.- le dijo a su madre.
-Si, pero no es normal, son dos hombres.- respondió Samantha como si fuera una obviedad.
-Si es normal, solo es diferente, como yo, como mi papá Kurt.- dijo Alex.
-Ese no es tu padre, no tiene tu sangre.-
-Si es mi padre...- dijo serio y en tono bajo, no le gustaba que hablara así de Kurt. -es mi papá y lo amo... Él es el que me hacia dormir cuando no podía, o se queda conmigo cuando estoy enfermo, él me hace todas las comidas que quiero, o les corta los bordes al pan...- señalando el sándwich que tenia frente a él. -papi me entiende y me ama porque soy su hijo, tenemos los mismos gustos, y me siento seguro y tranquilo con él, también con papá, pero con mi papá Kurt es diferente, él es diferente como yo... Sabes?, tengo una doctora que me habla de todo ésto, ella me explico muchas cosas.-
-Una doctora?, porque?, que clase de doctora es?.- preguntó Samantha.
-Una que me habla, y yo le habló, desde niño la veo, antes solo jugábamos, y ahora ella me ayuda a entender algunas cosas, pero no como mi tutor, él me ayuda con la tarea del colegio.- explico Alex.
-Porque tienes que ir con esa gente?, yo nunca necesite de nada de eso... no entiendo porque te envían con ellos.-
-Porque mi medico lo recomendó... Él me explico... Porque me costaban algunas cosas... Y es porque usaste drogas en el embarazo.- le dijo Alex mirándola.
-Lamento haberlo hecho, era joven y estúpida... Pero estas bien, eres un joven sano, sigues siendo vegetariano?.- pregunto ella evitando el otro tema.
-Si, me gusta así.- respondió Alex.
-Eso es sano, y que deseas hacer cuando acabes la preparatoria?, podrías mudarte aquí, podríamos mudarnos juntos.- dijo ella con una sonrisa.
-No... No voy a mudarme aquí, voy a ir a la universidad, en CityWell, estudiare para ser abogado... O tal vez doctor, papá dice que aún puedo elegir, que lo puedo pensar bien.-
-Vaya... O sea que no nos podemos mudar juntos.- dijo ella.
-No mamá. No te conozco.- contesto él.
Samantha lo observo unos instantes.
-Eso lo podemos cambiar.- dijo ella tomando su mano.
Él sonrió de lado. Eso llevaría tiempo aunque realmente quería conocer a su madre.
