Capítulo 25
Regresaban de la cita con el especialista en fertilidad y Blaine estaba visiblemente entusiasta, Kurt le sonreía a su lado dentro del auto, desde que salieron del consultorio que su esposo no dejaba de hablar de todo lo que explicó el doctor, él había entendido la mitad pero básicamente solo debía dejar una muestra de semen en un frasco y ya, el resto lo hacían los doctores aunque les costaría todo lo que tenían ahorrado y eso le preocupaba.
-Dijo que tenía un setenta y cinco por ciento de efectividad, es mucho, yo creo que debe ser el mejor del país.- comento Blaine conduciendo el auto.
-Es muy costoso, dijiste que habían más doctores para ver, tal vez alguno cueste menos.- le dijo Kurt.
-Si, pero no iremos con el que cueste menos solo por eso, que tal si no es tan eficiente y tenemos que hacerlo más de una vez, nos costara mas.- le respondió Blaine.
-Podemos ver los otros y luego decidimos.- dijo Kurt mirándolo.
Blaine estuvo de acuerdo en eso.
Llegaron a la casa de Grecia y vieron el auto de Simón, Kurt siempre se alegraba de verlo, se habían quedado en Chicago hasta ese día para ir a la cita con el especialista pero debían regresar al pueblo, Alex se encontró con Samantha casi todos los días y eso los dejo nerviosos. aunque parecía que su relación con su madre seria tranquila.
Entraron a la casa con una sonrisa, Alex hablaba con Simón y con Grecia en la cocina, Kurt se abrazo con su padre a quien no veía desde el viaje anterior.
-Como estás papá?.- pregunto Kurt sonriente.
-Muy bien, ya estoy instalado en el departamento, deben ir, justo lo estaba invitando a Alex.- le respondió Simón.
Su nieto sonrió y Blaine saludo con un abrazo su suegro.
-Iremos con gusto.- le respondió éste.
-Y como les fue?.- preguntó Grecia a Kurt y a Blaine.
-Bien, el médico nos explicó todo y nos dijo que él tenía un setenta y cinco por ciento de probabilidades de efectividad, es mucho para éste tipo de procesos.- explico Blaine emocionado.
-Pero cuesta mucho.- dijo Kurt sentándose junto a su padre.
Blaine hizo una mueca.
-Pero hay otros doctores no?.- pregunto Grecia.
-Si, tenemos cita con ellos también.- respondió Blaine.
-O sea que eso del bebé no será pronto.- dijo Alex.
-No te gusta la idea de un hermanito?.- preguntó Simón a su nieto.
Alex hizo un mohín.
-Tú siempre serás el mimado.- dijo Grecia acariciando el rostro de éste.
Alex le sonrió de lado, Blaine lo miro con una sonrisa.
-Y Chad?.- preguntó Kurt.
-En el taller ese donde va siempre.- respondió Grecia. -te quedas a comer Simón?.-
-Si por supuesto.- respondió éste.
-Te gusta tu trabajo papá?.- pregunto Kurt.
-Si, es muy tranquilo, solo reviso que las puertas de las oficinas estén cerradas y camino como loco por todo el edificio con el otro cuidador, es realmente tranquilo.- respondió Simón.
-Al menos no estás con esos químicos que te perjudicaron tanto.- comento Blaine.
-Si, unos meses allí y aun tengo que hacerme análisis de sangre todos los años, de saber que eran tan perjudicial esas cosas no habría aceptado el trabajo.- dijo Simón negando con la cabeza.
-Pero estas bien verdad?.- pregunto Kurt preocupado.
-Si, el doctor me dijo que tendría alergias el resto de mi vida, que me hacían los análisis para controlar que no me salga alguna cosa rara pero dan por descontado que eso suceda, estuve allí casi tres meses por suerte.- respondió Simón.
-Deberían estar prohibidas esas empresas.- comento Blaine.
-Lo están, pero parece que el gobierno no está interesado en hacer que la ley se cumpla.- respondió Grecia.
Chad ingreso con una sonrisa a la casa, Blaine supuso que había hecho algún buen negocio.
-Hola a todos!, como estas Simón?.- preguntó Chad saludando.
-Bien y tú?, como estas?.- respondió éste con una sonrisa.
-Genial, acabo de vender el auto de Grecia, ese que nadie quería... Aki lo hizo en realidad.-
-De verdad?, era una reliquia.- comento Blaine.
-Como haces para vender los autos como si nada?.- preguntó Simón a Chad.
-Conozco a muchas personas que tienen talleres de autos y siempre necesitan repuestos.- respondió Chad sentándose junto a su nieto. -hay que enseñarte a conducir, tus padres a tu edad ya sabían.-
-Papá estuvo enseñándome pero me da miedo, el auto es como un dinosaurio.- comento Alex.
-Oye, ese auto era de mi padre sabias?.- le preguntó Grecia.
-Es de antes de la existencia de los dinosaurios.- susurro Chad.
Grecia lo miro mal.
-A mí me gusta el auto.- dijo Kurt.
-Funciona bien, tampoco es como si fuéramos a correr carreras con él, además me ofrecieron un montón de dinero por el, un coleccionista, pero dijimos que no, ese auto es de la familia.- Blaine sonrió con orgullo.
-Yo te enseñare, le enseñe a Kurt, y es el mejor conductor del país, si hubieras visto como volaba...- dijo Chad pero se detuvo al recordar que habían cosas de las que no se debía hablar.
-Papi conducía rápido en la cuidad?.- preguntó Alex mirando a Kurt con una sonrisa.
-Si, cuando debía comprar el pan.- respondió Grecia observando a Chad.
-A qué edad aprendiste a conducir?.- pregunto Simón a su hijo.
-Como a los quince, no recuerdo bien.- respondió Kurt.
-Si, esa edad tenias.- dijo Chad.
-Me hubiera gustado enseñarte.- Simón se lamentaba muchas cosas, muchos momentos que no pudo vivir con él.
-Pero podemos enseñarle a nuestro nieto.- le dijo Chad a Simón con una sonrisa.
-Me gusta eso.- concordó Simón.
-Luego de ir al departamento del abuelo podemos salir a dar una vuelta?.- pregunto Alex mirando a sus padres.
Blaine miro a Kurt quien hizo un mohín con una media sonrisa.
-Ok, pero tengan cuidado.- les pidió a ambos hombres.
-Si, no te preocupes.- le dijo Chad.
-Ya está el almuerzo.- dijo Grecia.
Alex sonrió ampliamente, cuando sus padres intentaban enseñarle a conducir, Kurt se ponía nervioso y terminaba discutiendo con Blaine y él no se animaba a hacer mucho.
Almorzaron en familia y luego salieron hacia el departamento de Simón, Grecia, Kurt y Blaine regresaron en un auto, y Simón junto a Chad salieron a dar una vuelta con Alex al volante, él estaba muy feliz por salir con sus abuelos, ellos eran los mejores abuelos de todo el mundo.
… … …
Salieron con Alex a comprar una torta para Grecia, era su cumpleaños y Blaine quería regalarle algo.
-Mira quienes están allí!.- dijo Blaine mirando unos hombres cerca de ellos. -Hey!.-
Aki se giro y aunque habían pasado algunos meses de la última vez que se vieron, sabía bien quién era.
-Hola!.- saludo cuando Kurt, Blaine y Alex llegaron a ellos.
Se abrazaron con Blaine y Aki miro a Kurt y a Alex con atención.
-Los recuerdan?.- le pregunto a sus amigos. -Es Kurt y Blaine.-
Los hombres los miraban atentos, y Blaine junto a Kurt a ellos.
-William?... Alan... son William y Alan!.- le dijo Blaine a su esposo.
-No puedo creerlo.- dijo William. Se acerco a ellos les dio un abrazo a cada uno, algo que a Kurt le sorprendió.
-Vaya, hace muchos años que no sabía nada de ustedes.- dijo Alan sin moverse de su lugar y observo a Alex con curiosidad.
-Es nuestro hijo, Alex... Ellos son... Viejos amigos...- le dijo Blaine a su hijo con una sonrisa.
-Hola.- saludo tímidamente Alex.
-Hola.- dijo William mirándolo y a Kurt.
-Si, recuerdo cuando eras una cosita de éste tamaño cuando te vi por primera vez.- dijo Aki mostrando con sus manos el tamaño que tenia Alex cuando era un bebé.
Alex sonrió, Kurt no decía nada, casi no reconocía a los hermanos, estaban muy diferentes.
-Pasaron veinte años de la última vez que nos vimos, ustedes... Me dijo Aki que se mudaron al sur.- comento William.
-Diecisiete, unos meses más tal vez, es el tiempo que llevamos casados con Kurt.- respondió Blaine con una sonrisa, le alegraba ver a sus viejos amigos. -y ustedes?, que hicieron de sus vidas?.-
-Anduvimos de una ciudad a otra, hace una semana que estamos aquí.- respondió William.
-Y tus hijas?, deben estar grandes.- pregunto Blaine.
-Soy abuelo, tres veces ya.- respondió William con una sonrisa.
-Wow!, yo espero no serlo por un par de años, Alex debe ir a la universidad primero.- comento Blaine mirando a su hijo con una sonrisa.
Kurt sonrió de lado, Alan lo observaba de una manera extraña, tal vez como siempre lo había hecho, solo que ahora él veía las cosas diferentes.
-Se parece a ti, tu hijo se parece a ti.- le dijo Alan a Blaine.
-Si, tiene mis risos.- dijo éste mirando a Alex. -y tú?, tienes hijos?.-
-No.- respondió Alan.
Blaine noto lo cortante que era y supuso que no había cambiado nada.
-Porque no nos juntamos esta noche en el bar?, le diré a Chad y podríamos recordar viejos momentos.- pregunto Blaine.
Kurt no dijo nada porque no tenía pensado volver a ese bar.
-Si, hace mucho no veo a Chad.- comento William.
-Le diré que nos vemos allí, ahora debemos buscar una torta para Grecia, me alegra verlos, realmente hacia mucho que quería saber de ustedes.- les dijo Blaine sonriendo.
-Nos vemos ésta noche.- dijo William palmeando la espalda de Blaine.
Aki hizo lo mismo antes que Blaine, Kurt y Alex siguieran camino hacia la tienda.
Estaba emocionado, Alex le pregunto a ambos como habían conocido a sus amigos y Blaine le contó que vivían en la pensión donde conoció a Kurt.
Éste estaba en silencio, pensando, le traía muchos recuerdos ese encuentro reciente, algunos lindos y otros no tanto.
Una vez en la casa de Grecia y luego de cenar y comer de la torta que habían comprado, Chad y Blaine salieron hacia el bar, Kurt no quiso ir, prefería quedarse a mirar una película con Alex.
El bar estaba diferente, Grecia lo había remodelado, ya no había muchachas dando vueltas dentro, solo alguna que vendía cigarrillos y las que servían los tragos, aunque seguían las apuestas por el póker.
William estaba sentado junto a su hermano, Aki bebía una cerveza mientras sonreía, Chad negó con la cabeza ni bien los vio, Blaine sintió un deja-vu en ese momento, era como si el tiempo no hubiese pasado.
-Ey!.- dijo Chad a William y Alan.
William se puso de pie y se abrazo con Chad, hacia mucho no se veían, Alan hizo lo mismo con una sonrisa, Blaine los saludo a los tres y se sentó en la mesa, le sirvieron una cerveza y las anécdotas de todo lo vivido comenzaron a llenar el ambiente, llevándolo a ese día que se cruzó con Chad en la calle y lo invito a participar en la banda, cuando entró a esa pensión y sintió ese aroma y que ahora recordaba al hablar de aquellas situaciones que compartió con esos hombres ya entrados en años, con canas y surcos en sus rostros que cambiaban su fisonomía pero no su talento para embaucar a quienes querían, él oyó cada aventura que sus amigos vivieron luego que tuvieron que dejar Chicago entre las balas, él les contó cómo llegaron a Carolina del Norte y su llegada al pueblo, su regreso a Chicago para buscar a su hijo y lo que vivieron con Alex, obviamente era el que tenia las anécdotas menos divertidas, él ya no vivía de lo ajeno y la vida en familia no era una aventura como la vida que tuvieron los demás.
-Asique ahora eres un hombre de trabajo.- comento Alan con una media sonrisa.
-Si, la ferretería es un ingreso de dinero, es la única que hay en el pueblo.- respondió Blaine.
-Vaya, quien iba a decir que te convertirías en un hombre de familia...- dijo William. -aunque debo reconocer que siempre lo sospeche, tú y Kurt eran... diferentes... No me mal interpretes, solo que siendo jóvenes y estando en pareja, supuse que formarían su familia, Kurt es alguien que se notaba deseaba una familia.-
-Si, Kurt fue quien... me impulso a reconocer a Alex, a ser padre, no fue fácil, nos casamos en el pueblo, en la playa en realidad, y para ser honesto yo no quería regresar a Chicago, por ningún motivo quería dejar esa vida que llevábamos, mas después de lo que le sucedió a Chad... nos costó al principio, pero cuando nació Alex y luego de superar el ataque de pánico que tuve al darme cuenta que era padre, todo salió bien, regresamos a nuestro hogar y los días se fueron volando, los años, y ya no me imagino otra vida que no sea esa, no recuerdo ni como se enciende un auto sin llaves.- confeso sonriendo Blaine.
Aki sonrió ampliamente al recordar algo.
-Si, cuando los vi en la calle con su pequeño realmente me di cuenta que esa era la vida a la que estaban destinados, tienen una familia.-
-Saliste de éstas calles, de esa prisión a la que nos destinamos sin darnos cuenta.- dijo Chad con una media sonrisa triste.
-Es cierto.- dijo William asintiendo con la cabeza.
-Y pronto seré abuelo de nuevo.- comento sonriendo Chad con más ánimo.
-Como es eso?.- preguntó Aki desconcertado como así también los hermanos que lo miraban sin entender.
-Kurt y yo estamos buscando un especialista en fertilidad para ser padres con un vientre subrogado, queremos tener un bebé de él.- respondió Blaine con una sonrisa.
-Wow!, eso es una gran noticia.- dijo William.
-Increíble.- comento Alan casi mas para si mismo.
-Si, espero sea pronto, dicen que eso lleva mucho tiempo.- dijo Blaine con esperanza.
Aki levantó su vaso frente a sus amigos.
-Porque seas padre nuevamente y pronto.- dijo con una sonrisa mostrando todos sus dientes.
Todos hicieron lo mismo con una sonrisa, Blaine sonrió lleno de emoción, eso esperaba también.
Las horas pasaron y las copas también, ya de madrugada sus amigos se retiraron y Chad se quedo con él, tenía que levantar la recaudación. Blaine se puso de pie y salió hacia afuera intentando que no se notara su trastabilleo, no bebía así desde hacia veinte años, y obviamente se notaba, Chad estaba en la administración con los empleados, él se quedó apoyado en una pared con sus ojos cerrados intentando no dormirse, pero una voz lo saco de su estado llamando su atención.
-Cuando te vi no creía que eras tú... Aunque no cambiaste nada, sigues siendo un borracho idiota.-
Blaine miro al sujeto que se le hacía conocido pero no recordaba de donde.
-Y tú quien eres?.-
-Estas tan ebrio que no me reconoces?, a Kurt lo recuerdas?.- pregunto el sujeto.
Blaine cayó en cuenta quien era, y su semblante cambio.
-Todd.-
-Si, evidentemente la memoria te funciona, aunque... no me dijiste si recuerdas a Kurt.- dijo el rubio con una sonrisa.
-Claro que lo recuerdo, me case con él.- dijo levantando la mano y mostrando su anillo de bodas. -hace diecisiete años que somos felices.- Blaine quería borrarle la sonrisa de un solo golpe pero no estaba en condiciones.
-Oh!... Mira!, que bien...- dijo con ironía Todd. -y dime estas aquí borracho hasta los pies porque eres feliz?, seguro que a él le atrae ésto?, porque hasta donde recuerdo le gustaban otras cosas.-
Blaine no soporto más y le tiro un golpe que acertó de casualidad.
-Maldito idiota!, no te voy a permitir que hables así de Kurt!, es mi esposo!...- grito justo en la cara de Todd antes que éste recobrara su postura y le diera un golpe en la mandíbula, luego todo se fue a negro.
- Blaine...- escucho a lo lejos. - Blaine?... Eres idiota?, porque lo golpeaste?...-
La voz de Chad se hacía más nítida y también su rostro sobre él.
-Me golpeo primero.- dijo Todd tomándose la mandíbula.
-Lárgate, hablaremos de ésto luego.- dijo amenazante Chad y volvió su atención a Blaine. -puedes oírme?, te puedes levantar?.-
-Maldito...- susurro con dolor de cabeza. -le voy a arra... Arrancar la... cabeza...- Intento incorporarse pero no pudo, su boca sangraba y le dolían los dientes. -Lo matare... no hablara de Kurt de nuevo...-
Chad le ayudo a incorporase aunque el estado de ebriedad mas la confusión por el golpe, no dejaban a Blaine hablar coordinadamente ni mucho menos moverse.
-Vamos a casa... A Kurt no le va a gustar ésto...-
-Kurt es mi esposo... MI ESPOSO!.- grito hacia la puerta del bar donde Blaine suponía que estaba Todd. -ese... ese es... un atrevido idiota...- dijo a Chad mientras éste le ayudaba a caminar hacia el auto. -me dijo que Kurt... que era un borracho infeliz... no que el borracho era yo y que Kurt era infeliz... Y que le gustan otras cosas... QUE SABE ESE QUE LE GUSTA A KURT?!.- grito enojado. -MALDITO IDIOTA!...- dijo queriendo regresar al bar.
-Basta Blaine!, Todd se fue y tu estas ebrio!, Kurt va a matarte y a mí también.- le dijo enojado Chad intentando llegar al auto con él.
-Se va a enojar?...- preguntó Blaine. -no, él me va a entender... Éste es un idiota!... Me golpeo!... Me golpeo en el rostro!...- le dijo a Chad mostrándole donde le dolía.
Chad logro meterlo en el auto y suspiro pesado, Blaine seguía hablando y despotricando, subió por el lado del conductor y salió hacia su hogar, Kurt se enfadaría, definitivamente ésto no le gustaría nada.
Al llegar a la casa intento que Blaine no hiciera ruido, más que nada porque Alex dormía en la sala contigua a la cocina y lo escucharía, algo que sucedió ya que Blaine no dejaba de hablar.
-Papá?...- pregunto Alex medio dormido. -que te sucedió?.-
-Bebé... tu duerme...- le dijo a su hijo haciendo un ademan con la mano para que su hijo volviera a la cama.
-Nada, no le sucede nada, bebió un poco de más... No es nada.- respondió Chad llevándolo a su habitación.
Kurt se levanto al oír que algo sucedía y se encontró con Blaine con el labio sangrando y murmurando cosas.
-Que te sucedió?.- le pregunto a su esposo.
-Conejito... El idiota de Todd me golpeo!... El muy maldito dice que no eres feliz!, que demonios le pasa a ese estúpido?!.- le respondió a su esposo apoyándose en la pared para llegar a él.
-Estas borracho?.- le pregunto al verlo así y lo confirmo cuando Blaine llego cerca suyo y pudo sentir el olor a alcohol.
-No, me golpeo... Te lo estoy diciendo.- le respondió Blaine.
Kurt lo miro serio y a Chad, luego observo a Alex que los miraba preocupado.
-Que le sucede a papá?.-
-Nada.- respondió serio Kurt mirando a su esposo.
-Te enojaste?, te digo que el idiota me golpeo... me dejo en el suelo y te enojas conmigo?.- pregunto Blaine sin creerlo.
-Vamos al baño... Te darás un ducha...- le dijo Kurt ayudándolo a caminar.
-No necesito una ducha... Quiero ir y decirle a ese quien es tu esposo...- Blaine no quería moverse.
-Duerme en el sofá.- le dijo Kurt dejándolo allí de pie y caminado hacia su habitación.
Chad giro sus ojos y los cerro luego negando con la cabeza.
-Kurt!, a donde vas?...- pregunto Blaine mirando hacia el pasillo de las habitaciones.
-Cierra la boca o Grecia nos echara a ambos, vamos al baño... Te darás una ducha y te prepararé café...- dijo Chad llevándolo al baño.
-Kurt ya no me quiere... No me quiere...- susurro con tristeza Blaine.
-Vamos Blaine que no estaré toda la noche contigo, a Kurt se le va a pasar...espero.- dijo Chad mientras entraba al baño con Blaine.
Alex se quedo mirando a su padre con inquietud, nunca lo vio así antes y le preocupaba.
Se recostó esperando que Blaine saliera del baño pero solo Chad salió y le pidió que siguiera durmiendo, y él se quedo dormido al cabo de uno minutos.
Al día siguiente Kurt se levanto recordando lo sucedido con Blaine, éste estaba dormido en un sillón de la sala, Alex descansaba en su cama y él estaba enojado.
Fue a la cocina a preparar el desayuno, no le gustaba que Alex viera así a su padre, y a Blaine le pidió muchas veces que no bebiera alcohol pero evidentemente no le hizo caso.
-Hola.- susurro Blaine cerca de él. Se despertó y escucho a Kurt en la cocina, quería disculparse, y como supuso su esposo estaba muy molesto. -Lamento lo de anoche...-
Kurt no lo miraba, solo siguió con su trabajo.
-Lo siento...- susurro a su lado mientras se a cercaba a él. -fui un tonto... Me perdonas?...-
Kurt lo observó de lado aún serio y molesto.
-Créeme que aprendí la lección... No vuelvo a tomar nunca más.- le dijo mirándolo.
-Alex te vio así, que ejemplo es ese?.- preguntó Kurt sin mirarlo.
-Lo sé, hablare con él luego... no me di cuenta que había bebido tanto... Lo siento, te prometo que no volverá a suceder...- dijo Blaine, sabía que a Kurt no le gustaba que bebiera, menos aparecer borracho.
Kurt se giro para mirarlo y noto el enorme moretón en su rostro y su labio lastimado.
-Que te sucedió?.- preguntó preocupado, la noche anterior no estaba así su esposo.
-Todd tiene una buena derecha.- respondió Blaine haciendo un gesto con sus labios, abriendo la herida.
Kurt no dijo nada, fue a la heladera y saco hielo, lo puso en un repasador y se lo coloco a Blaine en su rostro.
-Te duele?.- preguntó Kurt.
-Un poco, aunque si me duelen los dientes y la cabeza, cuando me di cuenta estaba en el suelo.- respondió Blaine tomando la mano de su esposo mientras lo miraba a los ojos. -me perdonas?.-
Kurt solo lo observó unos instantes sin decir nada.
-Te prometo que no sucederá de nuevo.-
-No volverás a beber y a pelear con nadie?.- le pregunto Kurt.
-Nunca más.- respondió Blaine con cara de niño bueno.
A Kurt le ganaba el corazón su esposo, le preocupaba lo que Alex pensara, que le perdiera el respeto por ésto.
-Hablaras con Alex, no quiero que crea que está bien beber.- le dijo a Blaine.
-Si, eso haré cuando despierte.- respondió éste.
Blaine mantuvo su mano junto a Kurt mirándose a los ojos.
-Porque peleaste con Todd?.-
Blaine suspiro pesado.
-Es un idiota, me vio borracho y me preguntó si te hacia feliz así, que él sabía que lo que te gustaba era otra cosa.-
-Él no sabe que me hace feliz, tú si.- dijo Kurt mirándolo a los ojos.
-Si, lo sé, y ésto no te hace feliz... No tengo excusas... Fui más tonto que Todd, me... saco de quicio... Caí en su provocación, y termine dando pena en el suelo, borracho y golpeado.- respondió Blaine apenado.
-No quiero verte así de nuevo.- Kurt entendía a su esposo pero ésto no era un buen ejemplo para su hijo.
-No volverá a suceder... Me perdonas?.- preguntó Blaine sacando con su mano la de Kurt y besándola. -me perdonas conejito?.-
Kurt sonrió de lado, y beso su mejilla.
Blaine sonrió también pero su labio volvió a abrirse.
-Está sangrando.- dijo Kurt poniendo el hielo nuevamente en su labio.
-Si supieras lo que me duelen los dientes, creo que me aflojo un par, se ve que hace ejercicios Todd.- susurro Blaine.
-No hables más de él. Dejo de existir para mí el día que me di cuenta que no quería a nadie más que a ti en mi vida, asique bórralo tú también.- le dijo Kurt serio.
-Tienes razón.- Blaine se sentía un tonto, su esposo tenía toda la razón del mundo.
Alex apareció por la puerta mirándolos.
-Estas lastimado papá?.- pregunto mirando a Blaine.
-Hola bebé, es solo un golpe, pero vamos a hablar de ésto, ven siéntate.- pidió a su hijo.
Alex se sentó en la mesa sin entender que sucedía, Kurt se acerco y beso sus cabellos, regreso a la mesada para continuar con el desayuno.
-Anoche en el encuentro con mis viejos amigos bebí alcohol, más de lo permitido...-
-Que es nada.- agrego Kurt mirando serio a su esposo.
-Exacto... y... Me encontré con alguien desagradable con el que tengo un problema... Normalmente no lo hubiera escuchado pero como fui un tonto y bebí, caí en su trampa de provocaciones y terminamos discutiendo... Nada de lo que éste orgulloso, le prometí a tu padre no beber y no cumplí, pero de ahora en más no volveré a hacerlo.-
-Porque te golpeo?.- pregunto Alex curioso.
Blaine lo miro y sabia que debía responder.
-Discutimos, él dijo cosas que no debía de tu papá y me enoje, lo golpee, pero obviamente él no había bebido.- explico Blaine.
-Conoce a papá el que te golpeo?.- pregunto Alex asombrado.
Y ahí estaba la pregunta que Blaine no quería responder.
-Es el ex novio de tu padre. Un completo idiota.- dijo sin más.
Kurt lo miro serio y a su hijo.
-Pero no justifica nada de lo que hice.- término de decir Blaine.
-Se pelearon por papi?.- pregunto su hijo mirándolo con una ceja alzada.
-Tengo problemas de celos.- Blaine no sabía que responder, así que dijo la verdad.
Alex oculto una sonrisa, sus padres no entendían que le causaba gracia.
-Te estás burlando de mi?.- le preguntó Blaine con sorpresa.
-No.- respondió negando con la cabeza Alex. -es que... No pensé que eras celoso de papi... Es... Extraño...-
-No es la primera vez que me cruzo con ese tonto, pero no hay que hacer lo que yo hice, nunca, ni beber ni arreglar las cosas a los golpes, me entiendes?.-
Alex asintió varias veces serio y miro a Kurt quien negaba con la cabeza.
-Ve a lavarte el rostro que ya casi esta el desayuno.- pidió Kurt a su hijo.
Alex se puso de pie y salió hacia el baño cruzándose con Grecia, ésta depósito un beso en su mejilla sonriéndole y siguió camino hacia la cocina.
-Buenos días.- saludo Grecia.
-Hola.- dijo Kurt mirándola con una media sonrisa.
Blaine intento sonreír pero solo logro que le sangrara nuevamente el labio.
-Y a ti que te sucedió?.- pregunto a Blaine.
-Me cruce con Todd en tu bar.- le respondió éste.
-Vaya, algunas cosas no cambian.- dijo seria Grecia.
-Fui un idiota.-
-Si. Eso seguro.- Grecia se sentó en una silla y Chad apareció por la puerta mirándolos.
-Hola... Como estas?, te sigue doliendo el orgullo?.- le pregunto a Blaine con una sonrisa justo cuando Alex regresaba a la cocina.
-Me duele más que eso...- respondió mirando a su hijo. -podemos cambiar el tema?.-
-Alex es grande, ya es un hombre, y algún día tenía que saber que su padre no sabe pelear, además de que es un completo idiota que no sabe tratar con otros idiotas.- le respondió Chad con una sonrisa y tomando una manzana de la mesa.
Kurt lo observó pero no dijo nada, Blaine tampoco respondió, esa era una gran verdad.
El desayuno transcurrió como de costumbre, no se hablo más del tema por el resto del día, y aunque Kurt estaba en silencio con él, un beso en la comisura de los labios de Blaine selló la conciliación entre ellos.
