Capitulo 26

Viajaron varias veces a Chicago hasta que comenzaron el tratamiento con un especialista, Kurt se hizo algunos análisis de sangre aunque odiaba eso, Blaine le pidió que lo mirara mientras le sacaban sangre esa vez, luego tuvo que dejar una muestra de esperma en un recipiente pero Blaine se tuvo que quedar afuera y Kurt tardo casi una hora dentro del consultorio hasta que salió con la muestra.

Pasaron las fiestas en Chicago, Alex se vio cada día con Samantha y ella parecía más estable, había comenzado a trabajar en una perfumería, hacia meses que no consumía nada y eso enorgullecía a Alex, aunque él quería que sus padres pudieran entablar una relación con Samantha pero para Blaine eso era imposible, Kurt estaba dispuesto a hablar con ella, y hasta se saludaban, Blaine por el contrario solo la miraba sin hablarle, con intenciones de sacarle los ojos por momentos. Por eso Alex no tensaba la situación, se conformaba con que lo dejaran hablar con su madre en la cafetería o en el parque siempre con ellos cerca.

Para el cumpleaños de Kurt viajaron a Chicago para pasar unos días allí y cuando menos lo esperaban Blaine recibió un llamado que cambiaría sus vidas.

-Hola!.- dijo Blaine cuando atendió el teléfono.

Kurt lo observaba pensado que era alguien del pueblo, Blaine quedo sin habla por un momento hasta que se despidió de quien estuviera hablando con su mirada perdida.

-Que sucede?.- pregunto Kurt preocupado, todos miraban a Blaine con curiosidad.

Éste se acerco a Kurt con una media sonrisa.

-Seremos papás, vamos a tener otro bebé...- le dijo sonriendo y con sus ojos llenos de lágrimas.

Kurt sonrió y Blaine lo abrazo con fuerza, Grecia se emociono mucho al igual que Simón y Chad, Alex solo miraba serio, no pensó que se daría tan rápido todo ésto.

-No estás feliz?, vas a tener un hermanito!.- le dijo Simón a su nieto.

Alex hizo una mueca y Blaine lo miro con atención, Kurt no había notado nada porque Grecia lo estaba felicitando.

Se acerco a su hijo que estaba sentado, lo abrazo y beso sus cabellos.

-Nadie te quitara el lugar de hijo mayor y el mimado de la familia... Ahora tendrás una responsabilidad muy grande, serás un ejemplo a seguir para tu hermano o hermana, serás su héroe.- le dijo a su hijo.

-Héroe?.- pregunto Alex confundido.

-Si, escuche que para los hermanos más pequeños el hermano mayor es un ejemplo a seguir, hará lo que tú hagas, irá a donde tu vayas, y querrá ser lo que tú seas.- le respondió con una sonrisa Blaine. -y te amara incondicionalmente, como Kurt y yo.-

Alex lo miraba atento, Kurt se acerco y beso sus cabellos acariciándolos, había escuchado lo que le decía Blaine y entendió que su hijo no estaba muy feliz con la noticia.

-Siempre vas a ser el bebé.- dijo Kurt.

Éste sonrió de lado mirándolo.

-Ahora te gusta, dentro de unos años o cuando tengas novia no estarás tan feliz, vendrás a decirnos, "ya soy grande papá".- dijo Blaine sonriendo.

-Él no será grande.- Kurt estaba seguro de eso y abrazo a su hijo mientras sonreía.

-Si, cuando quiera salir con la novia deberás repetirlo en voz alta...- le dijo Blaine. -bien, vamos a festejar!, un nuevo integrante de la familia está en camino!.-

Blaine estaba muy emocionado, todos lo estaban, Alex sonrió cuando Kurt deposito un beso en su mejilla, no quería sentirse mal pero temía que su papá no lo quisiera como antes, aunque evidentemente Kurt no dejaría de amar.

… … …

Esa semana fueron a ver a la mujer que llevaba al bebe en su vientre, ellos la habían elegido meses antes, tenían una buena relación y hablaban por teléfono seguido. Estaban muy felices, a pesar que debían regresar al pueblo, esa sensación de felicidad los acompañaba constantemente.

-Todas las maletas están cerradas?.- pregunto Kurt a su esposo.

-Si, ya las revise.- respondió éste mirando los boletos de avión.

Kurt fue a la sala y reviso las maletas para asegurarse.

-Ya las revise Kurt!.- le grito Blaine desde la cocina sabiendo que estaba haciendo su esposo.

-Eso dijiste la última vez y se abrió antes de meterla en el avión.- susurro Kurt revisando el equipaje.

Alex estaba enviándose mensajes con su madre de la que se había despedido una hora antes, Chad llegó con Simón para despedir a la familia en el aeropuerto, saludo a Kurt y se quedo hablando con él, mientras Grecia salía de su habitación con un paquete en las manos y se lo entrego a su nieto.

-Ésto es para ti, para tus gastos, no compres tonterías, y toma...- dijo entregándole otro paquete. -tus galletitas preferidas.-

-Gracias abuela.- dijo Alex y depósito un beso en su mejilla.

Blaine miraba todo con una media sonrisa, su hijo era el más consentido de la tierra, de eso no tenía dudas.

-Bien, ya nos debemos ir.- dijo a su hijo. -guarda eso en tu bolso, en la maleta no.- le pidió a Alex.

Éste hizo eso mismo y guardo su celular, fueron a la sala donde saludaron a Simón y salieron todos al aeropuerto.

Las despedidas eran siempre igual, en especial para Kurt, subieron al avión y partieron a CityWell, allí debían buscar su auto y partir al pueblo, siempre era el mismo viaje, solo que cuando llegaron al pueblo se encontraron con una obra en construcción cerca de su casa, algo que cuando se fueron no estaba. Alex estaba dormido y Blaine manejaba mientras miraba con Kurt las casas que se estaban construyendo.

-Son cuatro?.- pregunto Blaine.

-No tres... esa da al fondo de la casa de Anna.- respondió Kurt.

-No sé si me gusta tener tantos vecinos.- comento Blaine estacionando el auto en su casa, ya era de noche y no había luz en la calle, como siempre, pero esa construcción prácticamente frente a su casa no le agradaba.

-Pero recién la están construyendo.- dijo Kurt mirando a su hijo y moviéndolo. -despierta Alex, ya llegamos.-

El joven se desperezo y se quito el cinturón de seguridad, Kurt bajo junto a Blaine, éste último abrió la puerta de su casa y encendió las luces.

-Son casas como las nuestras, las levantaran rápido.- dijo caminando hacia el baúl del auto donde estaba Kurt abriéndolo.

-Que es eso?.- pregunto Alex mirando que habían maquinas frente a su casa.

-Están haciendo una casa, cerca del pueblo hay otras dos.- respondió Kurt.

Alex tomo su maleta mirando hacia la construcción con curiosidad.

-En vez de hacer mas casas porque no ponen luces en las calles, o la arreglan, los cráteres que hay pueden confundirse con los de la luna.- dijo Blaine con molestia.

Kurt entro a la casa con una maleta, detrás de él su hijo y Blaine con la suya, la casa estaba cálida, hacía frío para esa época, aun así llovía mucho.

-Le avisaste a Benjamín que llegamos?.- pregunto Alex a Blaine.

-No, ya le aviso, de todas formas a los conejos los buscaremos mañana.- respondió éste.

-Llamare a mi mamá.- dijo Alex caminando hacía su habitación.

-Hay que cenar, no vayas a dormirte.- pidió Kurt.

A Blaine aún no le agradaba que su hijo hablara tan seguido con Samantha, pero Kurt tenían razón cuando le decía que a Alex le hacía bien hablar con su madre y hablar de ella, al menos con él.

Kurt se acerco a su esposo, lo abrazo y lo beso en los labios con una sonrisa.

-Seremos papás.- dijo emocionado.

-Si, y tendremos un bebé igual a ti.- respondió Blaine besándolo con amor.

Kurt no podía dejar de sonreír, se sentía muy feliz, podía respirar felicidad al igual que Blaine.

-Sabes, estoy pensando que aprovechare estos meses antes del nacimiento para darnos amor, luego nos esperan seis años mas de hacer el amor en el baño.- susurro en el oído de Kurt.

Éste se mordió el labio mirándolo con picardía, a Blaine le encantaba cuando su esposo estaba en sincronía con él, desde el primer día que hicieron el amor no dejo de desearlo y hasta ahora a pesar de ser padres y de una vida rutinaria ese deseo aún existía.

-Ya vamos a cenar?.- preguntó Alex acercándose a ellos.

-En un ratito.- respondió Kurt besando por última vez a su esposo en los labios y dedicando su atención a preparar algo para comer. Blaine se apoyo en la mesada mirándolo con una sonrisa enamorada, Kurt lo observaba de lado por momentos sonriendo también.

Alex giro los ojos y se recostó en el sofá, saco su celular del bolsillo de su jean y le envió un mensaje a Lili.

Kurt comenzó a hacer la cena con ayuda de Blaine, estaban agotados por el viaje como Alex que se durmió en el sofá sosteniendo su celular.

-Bebé, vamos a cenar.- dijo Kurt despertando a su hijo.

Alex se levantó con sueño y fue con Kurt a la mesa.

-Recuerdas como eran esos días?, cuando nos levantábamos cinco veces por noche para cambiar pañales y preparar mamaderas... Y pensar que volveremos a eso.- dijo Blaine con una media sonrisa.

-Tanto se levantaban?.- pregunto Alex comiendo.

-Si, y mas, dormir dos horas era una bendición.- respondió Blaine a su hijo.

Éste los observo atento, sonaba a una pesadilla.

-Y además dormiste con nosotros hasta los seis, y si fuera por Kurt aún dormirías en nuestra cama.-

Alex negó con la cabeza, su padre exageraba cuando quería.

-No me crees?, si no dormiste solo antes fue porque Kurt no quiso, cuando tenias cinco te llevaba a dormir la siesta a tu habitación y cuando te dormías Kurt te sacaba de la cama y te acostaba en la nuestra, o miento?.- le pregunto a su esposo.

Éste siguió comiendo, miro a su hijo que lo observaba extrañado y suspiro pesado.

-Te podía suceder algo allí solo.- le dijo Kurt.

Blaine miro a su hijo quien entendió que su padre Blaine no era el extremista, sino Kurt.

-Y con el bebé que harán?, donde dormirá?.- pregunto esperando que no sea con él.

-Conmigo, como tú cuando eras bebé.- le respondió Kurt a su hijo.

-Hasta los seis probablemente.- comento Blaine cenando.

Kurt no lo miro pero sabía que sería así.

Alex oculto una sonrisa y siguió comiendo, al día siguiente debía ir a clases y estaba agotado, su celular sonó y miro el mensaje, era Mandy que le preguntaba si había llegado, él le respondió y sus padres lo miraban curiosos.

-Es tu mamá?.- le pregunto Kurt.

-No, es Mandy.- respondió Alex.

-Termina de comer y ve a dormir.- dijo Blaine.

Alex siguió cenando, realmente tenia sueño, así que ni bien termino de comer, se despidió de sus padres y se fue a dormir, Blaine y Kurt se quedaron limpiando y luego se acostaron no sin que Blaine pasara por la habitación de su hijo para asegurarse que descansaba bien.

-Está dormido?.- preguntó Kurt bostezando y acostado en la cama cuando Blaine entro a la habitación.

-Si.- respondió éste acostándose. -sé que dije que podríamos darnos amor pero realmente estoy destruido.-

Kurt sonrió con sus ojos cerrándose del sueño.

-Te amo.- le dijo abrazándolo.

Blaine sonrió y beso sus labios.

-Yo también te amo conejito, hasta mañana.-

-Hasta mañana.- dijo Kurt apoyando su rostro en el pecho de Blaine, éste lo abrazo dejándose llevar por el sueño.

La vida había cambiado para ellos, aunque la rutina seguía, cada momento que pasaba seria uno menos para la llegada de su pequeño hijo.