Capítulo 30
Edith estaba tranquila, Kurt y Blaine presenciarían el parto, se encontraban a su lado mirando todo, especialmente al médico que comenzaría con la intervención. Kurt sentía que su corazón se salía de su cuerpo, tomo la mano de Blaine y la de Edith quien le sonrió, ella entendía lo especial que era él, Blaine no sacaba su vista del médico y de las enfermeras que iban y venían, los nervios lo consumían por dentro, lejos quedo la poca tranquilidad que aparentaba, ambos tenían las prendas necesarias para estar en la cirugía y a la expectativa de lo que estaba por suceder, el médico y sus asistentes comenzaron a trabajar, Blaine estaba más cerca de ellos pero no se animo a mirar, se encontraba aterrado para ese momento.
Solo unos minutos después vio cuando el médico levanto a Tomás, y oyó el llanto estridente de su hijo, una enfermera lo cubrió y él junto a Kurt se acercaron a su bebé como lo pidió el médico, la enfermera apoyo a Tomás en los brazos de Kurt y éste dejo de llorar, ambos lo acariciaron con adoración, era hipnotizante mirarlo, sentirlo, tocarlo, algo mágico. El médico les pidió que cortaran el cordón umbilical y Blaine lo hizo, llevaron a Tomás a una sección donde lo limpiarían y lo revisarían, mientras ellos lo observaban.
Toda su atención giro en su bebé, Kurt no dejaba de sonreír al igual que Blaine, su pequeño Tomás estaba con ellos.
Alex se encontraba en la sala de espera junto a su abuela y sus abuelos, estaba nervioso, nadie salía a decir nada y ya había pasado una hora, todos parecían tranquilos menos él.
-Familia Anderson-Hummel.- dijo un enfermero que salió de una oficina.
Todos se pusieron de pie mirándolo y éste se acerco a ellos.
-Pasen por favor.- pidió abriendo una puerta cerca de ellos.
Los cuatro pasaron a un pasillo donde siguieron al enfermero y éste abrió otra puerta.
En ella estaba el cartel con el nombre Tomás, ni bien entraron vieron a Blaine sentado junto a Kurt con el bebé en sus brazos.
-Hola.- susurro Grecia acercándose a ellos con una sonrisa.
Simón, Chad y Alex se acercaron junto a ella mirando al bebé, era muy pequeño, parecía dormido y tranquilo.
-Hola.- susurro Kurt.
-Como esta?, es tan hermoso...- susurro Grecia mirando a Tomás con una sonrisa enorme.
-Bien, muy sano, todo salió bien, es... Perfecto.- respondió Kurt emocionado mirando a su pequeño hijo.
Blaine noto que Alex solo observaba sin acercarse mucho, le sonrió y lo tomo de la mano.
-Ven, siéntate aquí.- pidió levantándose y cediéndole el lugar a su hijo.
Alex se sentó junto a Kurt mirando a su hermano, Blaine le sonrió a su esposo y éste coloco a Tomás en los brazos de su hijo.
-Tómalo despacio, no aprietes pero sostenlo con firmeza.- dijo Blaine sosteniendo las manos de su hijo.
-Es muy pequeño y liviano.- dijo Alex con miedo de que apretar demasiado.
-Si, y es tu hermanito.- respondió Kurt observándolos a ambos.
Alex sonrió y miro a Tomás, luego observo a sus abuelos que sonreían al igual que sus padres.
Suspiro sintiendo una emoción muy grande, le gustaba esa sensación.
… … …
Lo días pasaron con mucha felicidad, Kurt y Blaine tuvieron que comenzar de cero con la atención de Tomás, no recordaban como se cambiaba un pañal, pero eran inmensamente felices, luego de las dudas de Kurt por ser padres a esa edad y ya diecisiete años después, volvía a sentir su corazón desbordar alegría, como cuando Alex era un bebé, nuevamente tenía un hijo en sus brazos.
Simón disfrutaba de Tomás como no pudo hacerlo con Alex en sus primeros días de vida, Chad y Grecia también lo hacían, con una alegría plantada en sus corazones como cuando nació su primer nieto.
Llevaron a Tomás a hacer los controles y todo estaba bien, ya casi tenía un mes de vida, pasaba tan rápido el tiempo como sucedió con Alex, solo que en ésta ocasión el invierno se acentuó y Blaine temía que Tomás se enfermara.
-Conejito tengo los pasajes.- dijo Blaine con los papeles en la mano.
Kurt no quería irse aún, pero los primeros fríos se hacían sentir y Alex ya estaba resfriado.
-Los pañales no entran en la maleta.-
Blaine miro los paquetes de pañales y negó con la cabeza.
-Llevemos un par, son solo unas horas.-
Kurt metía la ropa doblada de Tomás en la maleta extra que llevaban, el pequeño estaba con Grecia quien lo mecía mientras intentaba hacerlo dormir, Alex se encontraba con Simón y Chad comprando víveres, regresarían al pueblo al día siguiente, ya era fin de mes y Alex estaba mas que ansioso para regresar.
-Alex se fue con Samantha?.- preguntó Blaine ayudando a su esposo.
-No, esta con mi papá y Chad comprando en el mercado, creo que ira después a ver a la madre, para despedirse.- respondió Kurt.
A Blaine no le gustaba que su hijo pasara muchas horas solo con la madre, a pesar que confiaba en él, varias veces Alex le contó que salieron con Samantha a pasear al centro comercial cuando debía estar con ella en su departamento, esa clase de cambios de planes lo ponían nervioso, él dejaba a su hijo con desconfianza con ella, y esas salidas imprevistas le traían malos recuerdos.
-Por suerte nos vamos, detesto que éste con él a solas.- susurro Blaine.
-Es la mamá, y se comporto bien todos éstos meses.- le dijo Kurt mirándolo.
-Mmmh... A ver cuando muestra su verdadero rostro, espero que no haga una idiotez, ella cree que no me doy cuenta pero sé que quiere algo mas.- dijo Blaine molesto.
Kurt no dijo nada, desde el primer día en que Alex volvió a verse con Samantha, su esposo despotricaba en su contra, ya era habitual, especialmente cuando su hijo tenía que verse con ella.
Grecia los miro desde la puerta de la habitación.
-Ya se durmió, es un ángel pero sin tu "na na, na na", no se duerme.- le dijo a Kurt.
Éste sonrió, él no sabía cantar canciones y así como con Alex solo canturreaba alguna melodía pero al parecer era más efectiva que cualquier canción de cuna.
-Es su voz, lo mismo sucedía con Alex, aún sucede.- dijo Blaine con una sonrisa.
-Aún haces dormir a Alex?.- pregunto Grecia con el seño fruncido.
-No, Alex duerme solo.- respondió Kurt.
-Pero cuando se enferma Kurt se sienta junto a él y esta "na na, na na" hasta que se duerme.- le dijo Blaine mirándola.
Grecia levantó las cejas y miro a Kurt.
-Porque no iba a cantarle?.- preguntó éste observándola.
-No sé, porque tiene diecisiete años y una novia?, si se casa te irás a su hogar a cantarle?.- le preguntó Grecia.
-Alex es un niño, como va a casarse.- respondió Kurt, no le gustaba cuando comenzaban a hablar como si su hijo fuera un adulto.
Grecia giro los ojos con un suspiro de derrota, regreso a la cocina donde Tomás dormía en una cuna, Blaine río por lo bajo, conocía a su esposo y sabia que nada lo haría cambiar de opinión.
Almorzaron todos juntos, Tomás era muy tranquilo pero igualmente ni Kurt ni Blaine le sacaban los ojos de encima, se dormía en los brazos de Kurt y así como sucedió con Alex, su voz lo tranquilizaba.
El que no estaba tranquilo era Blaine, dejó a su hijo en la casa de Samantha para que se despidiera de ella, lo dejo en la puerta de su departamento no sin mirar por sobre la madre de Alex para asegurarse que no había nadie más, ni nada extraño, Samantha lo miro molesta al notar ésto, pero no le importo, quería estar seguro de que su hijo no corría riesgo allí, luego se despidió de Alex y regreso a su auto.
Odiaba a Samantha y sabia que de alguna manera quería arruinar lo que construyeron con Kurt, estaba seguro de eso.
En la casa de Grecia su esposo y su hijo lo esperaban, Simón lo sostenía en brazos hipnotizado, experimentaba este abuelazgo de una manera muy especial, por momentos le caía alguna lágrima, le susurraba a Tomás y sacaba fotos todo el tiempo.
-Disfruta de él como no lo hizo con Kurt.- comento Chad de pie junto a Blaine, en la cocina mientras lo miraba. -me dijo que soñaba que era Kurt por momentos, como nunca pudo sostenerlo cuando era bebé... No me imaginó lo que debe ser tener un hijo y no poder acercarse a él... Su tía nunca lo dejo verlo, le recriminaba que por su culpa la madre de Kurt murió, que si él no hubiera aparecido en su vida, ella seguiría viva... Era un monstruo esa mujer, trababa Kurt como a un animal, no entiendo porque no dejo que Simón se hiciera cargo de él si ella no lo quería.-
Blaine suspiro observando a su suegro.
-Ella quería castigar a Kurt por haber nacido... Me llevó tiempo entenderlo, pero me di cuenta que ella odiaba a Kurt porque su madre murió dándolo a luz y por eso lo castigaba...- comentó Blaine con tristeza.
Kurt entro en la cocina mirando a su padre con su hijo, se sonrieron mutuamente y siguió camino hacia ellos.
-Las maletas están completas, Grecia está buscando un algo para guardar lo que quedo afuera, Alex a qué hora regresa?.- pregunto Kurt a su esposo.
-En una hora y media lo voy a buscar.- respondió Blaine mirando el reloj.
-Está bien.- dijo mirando nuevamente a Simón que le tarareaba una melodía a su nieto.
-Lo va a extrañar mucho.- comento Blaine mirándolo también.
-Todos lo extrañaremos, asique probablemente estemos por el pueblo muy pronto.- le dijo Chad.
Kurt sonrió mirándolo y a Blaine.
-Espero que así sea, me hubiera gustado quedarnos más tiempo pero Alex me está comiendo la cabeza para regresar al pueblo, quiere estar para Halloween, él y Lili se prepararon unos trajes, disfraces, algo así.- dijo Blaine.
-Son disfraces, van a ir a la fiesta que habrá en el club del pueblo así, y maquillados, me mostró en una foto como querían ir.- comento Kurt.
-Una fiesta?, no sabía nada de una fiesta.- dijo Blaine mirándolo atento.
-Me lo comento hoy en la mañana, pensé que había hablado contigo de eso.- le respondió Kurt.
-Agh! Ésto es idea de Lili, estoy seguro, hablare con Alex, porque no me dijo nada?.- se preguntó molesto Blaine.
-Tal vez porque estas todo el tiempo yendo y viniendo, despotricando con su madre y pendiente de Tomás, él está con el celular continuamente, con la que mas habla es con la novia.- dijo Chad mirándolo.
Blaine no dijo nada, solo lo observo y suspiro pesado.
-Tienes razón, soy un mal padre, lo deje de lado.-
-No digo eso, es solo que están ocupados en otras cosas y él tiene su vida de adolecente.- le respondió Chad.
-Si pero a Kurt le dijo y a mí no.- contradijo Blaine.
-Estoy seguro que te dirá, tal vez lo olvido.- dijo Kurt.
Blaine se sentía mal, él no quería que su relación con Alex cambiara, pero estuvo concentrado en otras cosas desde que nació Tomás.
Grecia apareció con una maleta pequeña, miro a Simón que caminaba de un lado a otro con su nieto y fue hacia Kurt.
-Encontré ésta, te servirá para lo que falta guardar.-
-Gracias.- respondió Kurt tomado la maleta.
-Quieren café?.- pregunto la mujer buscando la cafetera.
-Si, quedaron masas de hoy a la mañana?.- pregunto Chad.
-Tu glucosa estaba al límite lo olvidas?.- le pregunto Grecia.
-No, pero una galleta no hará la diferencia.- respondió Chad sentándose en una silla.
-Come de las mías, no tiene azúcar.- dijo Kurt sentándose junto a él.
Chad asintió con la cabeza, Blaine se sentó a un lado de su esposo y tomo su mano, éste le sonrió con amor, Simón se acerco y dejo con cuidado a Tomás en la cuna.
-Se durmió, es un angelito.- dijo sentándose junto a Chad.
-Cuando despierte tres o cuatro veces durante la noche te llamare para que lo hagas dormir.- le dijo Blaine sonriendo.
-Tantas veces despiertan?.- preguntó asombrado Simón.
-Si, Alex despertaba a cada rato, dormía más de día que de noche.- respondió Kurt.
Simón se quedo sin palabras, definitivamente él disfrutaba de la mejor parte.
Tomaron el café tranquilos hasta que Tomás despertó y Blaine fuera a buscar a Alex, no menciono que sabía lo de la fiesta esperando que su hijo se lo contara.
-Mañana a la noche estaremos en el pueblo no?.- pregunto Alex de camino a la casa de Grecia.
-Si, mañana estaremos allí.- respondió Blaine conduciendo el auto de Chad.
-Nos invitaron a Lili y a mí al baile de Halloween, papi me dijo que podía ir, puedo verdad?.- pregunto Alex mirándolo.
Blaine suspiro aliviado, lo miro y sonrió de lado.
-Si puedes ir, tienen los trajes verdad?.-
-Si.- respondió Alex sacando su celular y se lo mostró a su padre. -así iremos vestidos, y maquillados, Anna va a ayudarnos, ya hizo la ropa, se ve genial verdad?.-
Blaine quedó impresionado, la foto era de una pareja que estaban disfrazados de la muerte o algo similar, muy bien maquillados y bien vestidos.
-Es un concurso o algo así?.- pregunto Blaine mirando por donde conducía.
-No, es una fiesta que hacen en el club pero habrá una votación, como la reina y el rey de la fiesta, no lo sé, no vamos por eso, queríamos estar disfrazados de lo mismo para ir por las calles con sus hermanos, a la fiesta nos invitaron ayer.- respondió Alex.
Blaine le sonrió con cariño.
-Sabes que puedes contarme lo que sea verdad?, sé que estoy un poco enfocado en Tomás pero tu padre y yo siempre estaremos para ti, siempre... Lo que quieras decírmelo puedes hacerlo, lo que te preocupe, lo que desees... Eso no cambiara nunca, siempre estaremos para ti.- le dijo Blaine.
-Lo sé papá.- le respondió Alex con una sonrisa.
Blaine acaricio sus cabellos.
-Mi bebé esta grande, ya tiene novia, te irás a la universidad y te estaré llamando a cada rato, tenlo por seguro... Tienes una agenda propia, ya no te quedas a mirar el programa de bloopers con nosotros.- dijo con una mueca Blaine.
-Voy a buscar a Lili a esa hora.- respondió Alex con una sonrisa.
-Lili, van bien las cosas con ella verdad?.- pregunto Blaine.
-Si.- respondió Alex con una sonrisa.
-Mmmh... Pues, aunque son dos niños, si en alguna ocasión... Deciden dar un paso más en su relación... Sabes que podemos hablar de eso... Tu padre no es de... Tocar esos temas... Pero yo sé lo que es... Estar con una mujer.- dijo Blaine sin saber si era el momento o no de hablar de eso.
-Ok.- respondió nervioso Alex.
-Entiendes no?.- pregunto Blaine.
-Si, ya entendí papá.- respondió Alex un poco avergonzado.
-Bien. Ya eres grande para ciertas cosas, te hablamos de las relaciones sexuales hace años...-
-Ya entendí papá, cuando sea el momento hablare contigo de eso.- le dijo Alex sin mirarlo.
-Cuando llegue el momento no te acordaras de mí, ni de tu padre, ni de nada de lo que digamos, solo espero, por tu bien, que uses preservativos, o te acordaras de mí el resto de tu vida.- le dijo serio Blaine.
Alex no dijo nada, solo suspiro pesado. Blaine lo observo y Alex lo miro girando sus ojos.
-Sé todo eso, además Lili y yo no pensamos esas cosas papá.-
-Eso lo sé, muy bien lo sé, no piensas, y luego te arrepientes de no haber pensado.- le respondió Blaine.
-Papá te pasaste la casa de la abuela.- dijo Alex mirando hacia atrás.
Blaine se maldijo internamente y detuvo el auto para dar marcha atrás.
-Que no está prohibido hacer eso?.- pregunto Alex.
-No, no sé, bueno aquí no hay policías, no daré toda la vuelta por unos metros.- respondió Blaine.
Alex oculto una sonrisa y bajo del auto cuando su padre se estaciono.
Ni bien llegaron comenzaron a prepararse para el día siguiente, regresarían a su hogar con el nuevo integrante de la familia.
Esa noche les costó dormirse, Tomás dormía entre ellos, Kurt lo recostaba de lado y lo abrazaba como lo hacía con Alex cuando era bebé, Blaine recordaba bien eso, él no podía dejar de mirarlos, eran su vida, todo su mundo eran Kurt y sus dos hijos.
Al día siguiente se levantaron temprano y se prepararon para salir, eran muchas horas de viaje y eso les preocupaba. Se despidieron de su familia entre abrazos fraternales y alguna lágrima furtiva, Simón estaba extrañándolos antes de que partieran.
Subieron al avión y como era de esperar Tomás ni se entero de nada, Alex se durmió porque lo habían levantado muy temprano, Kurt solo deseaba llegar a su hogar al igual que Blaine. Ni bien llegaron notaron la humedad de la cuidad, Blaine y Alex llevaban las maletas mas grandes y Kurt llevaba a Tomás en los brazos, llegaron al auto y subieron todo al baúl, Kurt coloco a Tomás en el asiento que habían puesto antes de viajar a Chicago y luego se sentó junto a él, Alex iba de acompañante de Blaine, éste intento encender el auto pero no arranco.
-Que le sucede?.- pregunto Kurt.
-No lo sé, lo deje bien antes de viajar.- respondió intentando encenderlo nuevamente.
Al no tener respuesta salió y abrió el capot, parecía que todo estaba bien, fue adentro nuevamente e intento encenderlo pero no sucedía nada.
-Es la batería?, se le acabó verdad?.- pregunto Kurt.
-Espero que no, deje las luces apagadas, todo apagado, no se puede descargar sola, gasolina tiene, maldita sea...- dijo Blaine saliendo del auto nuevamente.
-Cuida a tu hermano.- pidió Kurt y bajo del auto, Alex lo miro y a Tomás quien dormía.
-Todo está bien, no sé que tiene.- dijo Blaine mirando los cables.
Kurt toco los cables notándolos fríos.
-Es la humedad, están húmedos, intenta encenderlo pero no cortes.- pidió Kurt.
Blaine volvió a su asiento e hizo como le dijo su esposo, espero unos segundo pero no sucedió nada, Kurt le pidió que lo hiciera de nuevo y esta vez encendió.
-Menos mal tú lo entiendes.- dijo Blaine.
-Hay que llevar a revisarlo, un día no encenderá mas.- respondió Kurt cerrando el capot y entrando en el auto.
Blaine condujo tranquilo hacia el pueblo, tanto Alex como Tomás se durmieron, al llegar Kurt despertó a Alex mientras Blaine abría la puerta de su hogar con algunas maletas.
-Ayuda a tu papá con las maletas bebé.- pidió en un susurro Kurt, mientras desabrochaba los cinturones del asiento de Tomás.
-Ok.- respondió Alex desperezándose.
Salió del auto y saco dos maletas del baúl, entro a la casa mientras Blaine salía de nuevo, dejó las maletas en la sala y tomo las suyas para llevarlas a su habitación, las dejo a un lado de la cama y le envió un mensaje a Lili avisándole que había llegado, regreso a la sala donde estaba su padre dejando mas maletas y Kurt entraba con Tomás y se sentaba en una silla de la cocina dejando el bolso del bebé sobre la mesa.
-Quedo una en el baúl.- dijo Blaine a su hijo.
Éste salió hacia el auto y saco la última maleta, miro hacia el frente notando nuevas maquinas de construcción, regreso a su hogar y dejo las maletas junto a las demás.
-Hay maquinas nuevas allá en frente.- le dijo a sus padres.
-En frente?.- pregunto Kurt mirándolo.
Alex asintió con la cabeza sentándose junto a él observado dormir a su hermano en brazos de su padre.
Blaine fue hacia la puerta y la abrió mirando, negó con la cabeza entrando a la casa nuevamente.
-No entiendo porque insisten en llenar el pueblo de casas, estábamos bien antes.-
-Puedes lavar la mamadera?.- le pregunto Kurt a su esposo ignorando su comentario.
Blaine busco la mamadera dentro del bolso y comenzó a lavarla.
-Tengo hambre.- dijo Alex mirando a Kurt y apoyando su cabeza en la mesa y cerrando los ojos.
-No te duermas, ya voy a hacer la cena, en mi armario hay una manta celeste, y otra de conejos, tráemelas así recuesto a tu hermano en la cuna.- pidió Kurt acuñando a Tomás.
Alex abrió los ojos y salió hacia la habitación de sus padres.
-La leche que usábamos con Alex no existe más, ésta huele extraño, como a medicamento.- dijo Blaine preparando la mamadera de su hijo.
-Es otra fórmula, no le hizo mal hasta ahora...- dijo dejando a su hijo en la cuna.
Alex entró con las mantas en la mano y se las entrego a su padre.
-Gracias.-
-De nada, ya cenamos?.- pregunto Alex con hambre.
-Un minuto Alex.- respondió Blaine buscando las cacerolas.
Kurt cubrió a su hijo ya que no habían encendido la calefacción y fue a hacer ésto mismo, mientras Blaine preparaba algo para comer.
Cenaron luego de unos minutos, estaban exhaustos, cuando Alex cayó en la cama ni siquiera recordó responderle a Lili el último mensaje que ésta le envió, Kurt llevo a Tomás a la cama luego que bebiera su mamadera y Blaine se acostó mirando a su bebé, fue a la habitación de Alex y lo cubrió con otra manta ya que hacía frío, beso sus cabellos, encendió la lámpara con luz celeste y apago la de la habitación, regreso con su otro hijo y su esposo, se coloco su pijama y se acostó también asegurándose que Tomás descansaba bien.
-Duerme?.- pregunto Blaine.
-Si.- respondió Kurt, miro a su hijo recostándose con cuidado a su lado. -A veces...- dijo en un susurro. -siento que el tiempo volvió atrás, cuando Alex era bebé.- miro a su esposo con una sonrisa mientras acariciaba suavemente la cabecita de Tomás.
-Si, es así, solo que nuestro bebé más grande está durmiendo en otra habitación.-
-No quiero que pase el tiempo.- dijo Kurt con emoción en su voz.
-Yo tampoco, quiero vivir en ésta alegría el resto de mi vida.- Blaine le sonrió y tomo su mano entrelazando sus dedos con los de Kurt. -te amo, mucho más que antes, no creí que eso se podía pero es así, soy padre nuevamente gracias a ti, como la primera vez.-
Kurt no dijo nada, solo sonrió.
Esa noche se durmieron sintiendo el aroma de su bebé mezclado con el de su hogar, ese lugar que nuevamente, era testigo de su felicidad.
