Capitulo 31
Oyó un sonido fuerte y los vidrios vibrar, el sonido era un motor, estaba seguro de eso, uno de una máquina grande que en ese momento comenzó a hacer un sonido estridente.
-Maldita sea!.- dijo Blaine levantándose enojado aunque con cuidado por su bebé, quien dormía a su lado junto a su esposo.
Kurt escuchó el sonido y puso la mano sobre Tomás que estaba despertando.
-Que es eso?, otro huracán?.- pregunto perdido.
-No...- respondió Blaine colocándose una chaqueta abrigada. -son esos imbéciles con sus maquinas.-
-Papá... Qué es eso?.- pregunto Alex medio dormido de pie frente a la puerta de la habitación matrimonial.
-Las maquinas esas...- respondió Blaine saliendo hacia la puerta de salida.
Alex fue tras él y Kurt se levanto dejando su almohada en su lugar para resguardar a Tomás.
-No salgas que hace frío.- le dijo a su hijo.
Éste se quedo mirando a Blaine que fue enojado directo a la obra.
-Oigan!, OIGAN!.- grito Blaine a un hombre que lo miro extrañado.
-Que desea?.- pregunto el sujeto.
-Pueden apagar esa cosa?.- preguntó Blaine con enfado.
-Disculpe?, no lo oigo.- dijo el hombre intentando oírlo.
-QUE APAGUE LA MIERDA ESA!.- grito mas enojado Blaine señalando la máquina que hacia tanto ruido.
El sujeto le hizo una seña al que manejaba la máquina para que la apagara y se dirigió hacia él.
-Que sucede señor?.-
-Tengo un hijo recién nacido, esa cosa no puede estar aquí haciendo ese sonido, parece un tren!.- respondió Blaine.
-Lo lamento, es la única que tenemos por ahora y necesitamos terminar ésta etapa.- dijo el hombre.
-Cuanto va a durar ésto?.- pregunto Blaine.
-Dos semanas.- respondió el sujeto.
-No pueden hacerlo en otro horario?.- preguntó Blaine esperando llegar a un arreglo.
-No, en éste horario trabajamos y si me permite seguiremos trabajando.-
El sujeto se giro y regreso a donde estaba la maquina, ésta comenzó funcionar haciendo ese sonido infernal nuevamente.
Blaine se giro enojado y regreso a su hogar, Kurt y Alex miraban desde la puerta.
-Dice que ésto durará dos semanas.- respondió a la mirada cuestionadora de su esposo y de su hijo. -como mierda se supone que dormiremos con ese sonido?.- agrego entrando a su hogar.
Kurt cerró la puerta y Alex se sentó en una silla aún con sueño, Blaine fue hacia la habitación notando a Tomás inquieto, no volvería a dormirse, eso era seguro.
-Y que haremos?.- pregunto Kurt entrando detrás de él a la habitación.
-Comprare tapones para todos.- respondió Blaine levantando a Tomás para acunarlo ya que comenzó a llorar.
-Pero él no puede usar eso.- dijo Kurt haciendo alusión a su pequeño hijo.
-Hablaremos con el médico, aunque sea para que duerma en la mañana... Sabía que éstos idiotas traerían problemas, no sé como consiguieron el permiso para seguir construyendo.- Blaine seguía enojado.
-Ve a ducharte, yo le preparare una mamadera y tal vez se calme.- le dijo Kurt, la maquina dejo de funcionar y respiro profundo deseando que no vuelva a hacer ese sonido.
-Ok, espero que eso sirva.- Blaine le entrego a su pequeño a su esposo y se quito la chaqueta.
Kurt tomo una manta y envolvió a Tomás con ella, lo llevo a la cocina mientras Blaine entraba al baño, Alex estaba dormido en la silla.
-Bebé, ve a la cama e intenta dormir un rato más.-
Alex bostezo y salió hacia su habitación.
Tomás había dejado de llorar, lo coloco en su cuna y comenzó a hacer la mamadera, no tardo mucho en prepararla pero su hijo comenzó a llorar de nuevo cuando la maquina empezó a funcionar nuevamente, el sonido lo había despertado.
Le dio de comer con un dolor de cabeza que se estaba acentuando, escucho maldecir a gritos a Blaine, y Alex apareció en la cocina nuevamente.
-No puedo dormir.-
Kurt lo miro sin saber qué hacer, serian días largos.
… … …
Halloween llegó y Alex se encontraba en la casa de Lili preparándose para salir a la calle junto a su novia y los hermanos de ésta, Kurt y Blaine estaban allí también, y cuando Alex y Lili se presentaron en la sala, quedaron impresionados con el maquillaje y las vestimentas de ambos jóvenes.
-Madre mía...- susurro Blaine. -están geniales.-
-Dan miedo.- dijo Kurt mirándolos atentamente.
-Ese es el punto, personalmente los maquille para que queden impresionante.- dijo Anna.
-En serio van a dar miedo.- Danny sonreía al verlos y luego a sus otros hijos que estaban disfrazados. -Oh... Pero si es Jasón... Disfrazado de Jasón... Esa es mi motosierra portátil?.-
-Necesito un arma.- respondió el menor de sus hijos.
-Llevaras el cuchillote que hice, deja eso.- reprendió Anna.
-Se nota que es de utilería mamá.- se quejo el niño.
-Entonces no llevas nada.- le respondió ésta.
El pequeño dejo la motosierra y tomo el cuchillote de utilería.
Blaine sonreía al ver a su hijo disfrazado, saco su celular y comenzó a sacarles fotos.
-Lejos quedo el disfraz de conejo...- comento mirándolo.
Kurt lo observaba impresionado, si no fuera su hijo le daría miedo.
Alex y Lili se sacaron todas las fotos que pudieron y luego salieron a recorrer las calles, después irían a una fiesta en el club del pueblo, Blaine le pidió que le llame para ir a buscarlos, esperaba que lo disfrutara.
-Bien, miramos una película?.- pregunto Anna.
Blaine asintió con la cabeza y Kurt solo miraba, no le gustaban las películas de miedo así que esperaba que fuera una película para reír.
Alex y Lili recorrieron todo el pueblo con Will y Jasón, y otros niños amigos de éste último, luego regresaron a la casa de Lili para dejar a sus hermanos y volvieron al pueblo, Blaine y Kurt los acompañaron para ver cómo era esa fiesta, parecía una más de las tantas que se hacían para esa fecha en el club. A Kurt le daban miedo las decoraciones, caminaron con Blaine pero regresaron a su casa ya que estaban agotados.
A media noche Alex le envió un mensaje a su padre y Blaine fue a buscarlos con el auto, el pueblo se lleno de jóvenes disfrazados y realmente la noche de brujas parecía en su esplendor.
-Como estuvo la fiesta?... qué es eso?.- pregunto mirándolos a ambos ya que traían una corona cada uno de color negra y con puntas.
-Fuimos los reyes de la fiesta, y nos dieron ésto.- respondió Alex con una sonrisa y mostrándole un cetro de madera tallada, con una calavera en la punta, mientras se sentaba junto a su padre y cerraba la puerta del auto.
-Wow!...- dijo impresionado Blaine. -es... es... Espeluznante.- susurro.
-Si, esta genial.- Lili parecía muy entusiasta en el asiento de atrás.
-Ok...- Blaine le dio marcha al auto pero freno de golpe cuando un muchacho que parecía mal herido cayó sobre el capot. -Que mierda!.- dijo abriendo la puerta para salir y ayudar al joven.
-Papá es una broma.- le dijo Alex tomándolo del brazo para que no bajara.
Blaine miro al joven que le sonrió, y luego se puso de pie para salir caminando.
-Maldita sea, que susto me dio, de verdad me lo creí.- dijo cerrando la puerta y mirando al joven. -espero no encontrarme con otra sorpresa en el camino.-
Kurt los esperaba con Tomás recostado en su pecho, se había sentado en el sillón mientras miraba un programa de comidas, se sentía agotado y tenia sueño, pero el que decidió no dormir, era su pequeño hijo.
Alex entro a la casa con una sonrisa enorme.
-Hola papi.- saludo Alex acercándose a él.
-Hola bebé, que es eso?.- pregunto Kurt mirando la corona.
-Me coronaron rey de la fiesta y a Lili reina.- respondió Alex sentándose junto a él.
-Vaya, ya la llevaron a su casa?.- pregunto Kurt mirando con impresión el cetro y la calavera.
-Si, estaban todos los amigos de Jasón allí, no creo que duerma.- respondió Alex.
-Mmmh...- dijo Kurt mirando de lado el cetro.
-Te gusta?, esta genial.- pregunto Alex mostrándoselo más de cerca.
Kurt negó con la cabeza y evito mirarlo.
-Déjalo en tu habitación, no lo quiero ver por aquí.- pidió Kurt.
Alex negó con la cabeza, a su padre le daban miedo esas cosas.
Blaine entro suspirando.
-El loco ese me dejo pintura en el auto...- se sentó frente a su esposo dejando las llaves del auto y la del garaje en la pequeña mesa. -puedes creer que cuando regresábamos de la fiesta, un loco se tiro encima del auto, parecía lastimado, le sangraba el rostro y tenía como el ojo afuera...- dijo recordando con impresión. -y resulto que era un bromista, salió caminando muy sonriente... Que locos están.-
Kurt lo miro consternado, oyó un pequeño ronquido a su lado y era Alex que se había dormido.
-Bien, se término la noche para él.- comento Blaine mirándolo con una sonrisa.
-La nuestra recién comienza.- dijo Kurt haciendo alusión a su otro hijo quien parecía no querer dormirse.
-Yo lo duermo, ve a descansar...- pidió a su esposo mientras se acercaba a Alex y lo despertaba. -ve a dormir bebé.-
Alex bostezo y beso la mejilla de Kurt y luego la de Blaine. -hasta mañana.-
Kurt sonrió, y se limpio el maquillaje del rostro.
-Dejara todo eso en la almohada.- comento Blaine y tomo a Tomás de los brazos de su esposo para hacerlo dormir.
Habían regresado a esas noches interminables y caminatas eternas para hacer dormir a su pequeño, pero aun así, no se arrepentían de ese milagro que tenían en sus brazos en ese momento.
… … …
El pueblo se extendió por la costa, con el transcurso de los meses más casas aparecieron, aunque no todas se vendían, ellos no tenían vecinos aún, algo que agradecían, el invierno llegó sin hacerse esperar, lentamente los planes para la navidad llegaron con él, Tomás crecía sano, lleno de atenciones por parte de sus padres, Alex pasaba más tiempo de lo usual con Lili lo que a Blaine lo mantenía alerta.
-No es mi primer cita papá, ya tuvimos muchas con Lili.- dijo Alex a su padre mientras Blaine lo miraba atento.
-Lo sé, pero uno nunca sabe cuando sucederán las cosas, tú y Lili son jóvenes y hormonales, así que llevaras ésto todo el tiempo en tu billetera...- dijo entregándole una caja de preservativos. -lleva algunos y úsalos porque son para eso, si Lili llega a quedar embarazada, Kurt se muere, yo me voy a querer matar y Danny querrá matarte a ti... Úsalos Alex, no querrás ser padre tan pronto, solo hace falta que no se cuiden una sola vez para que eso suceda.-
Alex estaba colorado hasta las orejas, tomo la caja y la guardo en el bolsillo de su pantalón.
-Si necesitas mas, yo tengo o tu padre, en el cajón que está al lado de nuestra cama siempre hay, y en la caja que esta sobre el mueble del baño también.-
-Porque hay tantos?.- preguntó curioso Alex.
-Porque tu padre y yo siempre nos cuidamos...- le respondió. -Aunque seamos dos hombres y ninguno se pueda quedar embarazado, hay que cuidarse igual, tu padre y yo teníamos una vida... Sexual activa antes de conocernos, y pues con tu madre no me cuide y ya ves lo que sucedió, tu padre siempre se cuido, aun así nos hicimos controles de sangre y esas cosas, pero seguimos usando preservativos, es mas higiénico y...-
-Está bien, no quiero saber.- se apresuró a decir Alex.
-Úsalos, de verdad lo digo, por ti, por ella, úsalos.-
Blaine no sabía si Alex entendería o si seguiría su consejo pero debía hacerlo, estaban solos en la cocina ya que Kurt dormía con Tomás, él aprovechó para tener esa conversación con su hijo, a Kurt no le gustaba hablar de esos temas pero Alex debía tomar conciencia de lo que sucedería si no se cuidaban con Lili.
-Tú y ella?.- pregunto con cautela mirándolo a los ojos.
-No papá.- respondió vergonzoso Alex.
-Ok... Pero ya sabes, llévalos contigo siempre, escuchaste?.-
-Si papá te oí.- respondió girando sus ojos Alex.
-Espero te acuerdes cuando llegue el momento.- dijo en un suspiro Blaine.
Alex lo miraba sin decir nada, estaba incómodo se notaba pero esa conversación debían tenerla.
-Vamos a preparar el desayuno, tu hermano es un reloj.- dijo poniéndose de pie.
-Papá... Gracias.- le dijo Alex mirándolo.
-No me agradezcas, quiero lo mejor para ti, y mientras pueda protegerte de todo lo malo y evitar que tomes decisiones equivocadas, estaré siempre detrás de ti, aunque te resulte pesado y fastidioso. Ese es mi deber de padre, y porque quiero lo mejor para ti.-
Alex le sonrió y Blaine beso sus cabellos.
-Ven, prepara el café que yo haré la mamadera.- dijo a su hijo con una sonrisa.
Kurt apareció con Tomás en brazos ya cambiado, su rostro demostraba que no había dormido nada, y definitivamente su humor tampoco.
-Hola... Buen día.- saludo Blaine y se acerco a su esposo para tomar a Tomás y darle la mamadera.
-Hola.- dijo secamente Kurt y fue a ayudar a Alex con el desayuno.
-Hola papi, yo haré el desayuno.- le dijo su hijo al verlo con semejante semblante.
-Siempre hago yo el desayuno.-
-Siéntate amor, Alex quiere consentirte.- pidió Blaine sabiendo que Kurt no estaba de mucho humor.
No dijo nada y se sentó, más bien se dejo caer en la silla, no podía pensar del dolor de cabeza que tenia, los ojos le ardían, hasta los dientes le molestaban, se sentía cansado y sin ánimo, Tomas estuvo despierto hasta la madrugada, Blaine lo hizo dormir pero luego despertó y aunque no lloraba, él no estaba tranquilo hasta que no se durmiera, algo que sucedió a las cuatro de la mañana, cuando Kurt cerró los ojos, la alarma de Alex sonó y luego durmió unos minutos más antes que su hijo despertara nuevamente.
No recordaba sentirse así antes, aunque probablemente con Alex le deber haber sucedido más de una vez, pero en éste momento solo quería dormir y no pensar en nada más.
-Amor?.-
Miro a su esposo que estaba alimentando a su hijo y luego noto el desayuno en la mesa, comenzó a comer sintiendo que ni el tenedor cortaba el pan, luego noto que tenía una cuchara en la mano, por alguna razón se lleno de angustia y los ojos se le llenaron de lagrimas.
-Estas bien papi?.- le pregunto Alex.
-Conejito, ve a dormir si?.- pidió Blaine con cariño.
-No puedo...- respondió limpiándose una lágrima. -llegan las masetas...-
-Yo las recibo, las dejo dentro y ya, estas cansado amor, no dormiste nada, descansa o terminaras enfermando, yo me hago cargo, no te preocupes.-
-Pero y Tomás?.- le pregunto mirándolo.
-Lo llevo a la ferretería como hacía con Alex, ve a dormir, te dejaremos el desayuno aquí, para que después desayunes, ve conejito.- dijo Blaine con amor, Kurt estaba destruido realmente.
Miro a Alex con culpa.
-Luego lo comeré.-
-Está bien papi, ve a dormir.- Alex sonrió y le dio un beso en la mejilla.
Sonrió ante eso, miro a Tomás y beso su cabecita, y luego beso los labios de su esposo.
Se puso de pie y fue hacia su habitación, se metió en la cama e intento dormir.
-Papi.- llamo Alex desde la puerta. -toma, para que duermas bien.- su hijo se acerco y le entrego el conejo que una vez fue de él.
Sonrió llevándolo a su nariz.
-Gracias bebé.- dijo sonriéndole.
Alex le sonrió de nuevo y salió de la habitación, él se aferro a ese muñeco y cerro sus ojos, aunque el cansancio seguía allí, el dolor de cabeza había menguado, y ese aroma lo llevo a esos años cuando Alex era niño, y el sueño lo abrazo acogedoramente.
Blaine preparó a Tomás mientras Alex limpiaba lo que uso para hacer el desayuno, paso por su habitación para asegurarse que su esposo dormía y luego salió rumbo al pueblo con sus dos hijos en el auto.
Kurt despertó cuando escucho a Alex en la cocina, estaba desorientado, no sabía cuanto había dormido pero se sentía mejor. Se levanto y fue a la cocina donde estaban sus hijos y su esposo almorzando.
-Hola papi.- dijo Alex sonriendo al verlo con la almohada impresa en su rostro.
-Hola conejito.- saludo Blaine con Tomás en los brazos.
-Buen día, qué hora es?.- pregunto dejando un beso en la frente de Alex y fue a saludar a su esposo y a su hijo de la misma manera.
-Pasado el medio día, fuimos con Alex a comprar algo para comer y cocinamos, dormiste bien?.-
-Si, hacia mucho no dormía así.- respondió con sinceridad Kurt sentándose junto a Blaine y tomando la mano de Tomás. -Como se comporto?.-
-Muy bien, un ángel, él deja su "modo diablito" para la noche cuando queremos dormir nosotros.- respondió Blaine con una sonrisa mientras miraba a su pequeño hijo.
Alex se puso de pie y le sirvió el almuerzo a su padre.
-Gracias.- dijo Kurt.
-Estas de mejor humor?.- pregunto con una sonrisa Blaine.
-Si, dormir me hizo bien.- respondió Kurt.
Alex miro a su padre quien dio un suspiro.
-Que bien, porque recibí las macetas y... Estaban todas rotas, el del transporte dijo que el seguro las cubre pero no encontré las boletas de la compra.- dijo Blaine observándolo con una mueca.
Kurt lo miro serio, y luego a la comida.
-No te preocupes, haremos el reclamo y llegaran las nuevas la semana que viene.- dijo Blaine sabiendo que su esposo estaba enojado.
-Porque las rompieron?, no tendré macetas hasta que me traigan las nuevas si es que no están rotas también.- pregunto Kurt mirándolo.
-Dijo que es largo el viaje y estaban mal embaladas, si quieres pedimos el dinero y compras en otro lado, o le pides a Michael muchas más, y te saldrán menos porque no te cobrará el transporte.- le respondió Blaine.
Se quedo mirándolo y pensando que era lo que más le convenía.
-Le pediré el dinero y le pagare a Michael, pero necesitare de varios modelos y de diferentes materiales, no sé si podrá hacerlas.-
-Le preguntaremos, seguro puede.- dijo Blaine.
Alex los miraba, cuando salió del colegio su padre estaba cargando a Tomás en el canguro y discutía con los hombres del transporte, las cajas de macetas estaban abiertas y él sacaba pedazos de éstas pidiendo explicaciones. Se imagino que no sería una linda noticia para su padre cuando despertara, pero Blaine sabia dar noticias, al menos a Kurt.
-Yo aprobé mi examen.- dijo para alegrar la tarde de su padre.
-Si?, eso es muy bueno.- Kurt sonrió ampliamente mirándolo.
-Si, nuestro bebé es súper inteligente, me lo dijo Anna, Alex tiene las mejores calificaciones.- agrego con orgullo Blaine.
Kurt sonrió aun más.
-Pues estudio mucho mas, así no será tan complicada la universidad.- respondió Alex.
El rostro de Kurt decayó, el tema de la universidad lo evitaba, no quería ni pensar en ello.
-Ese es mi bebé.- dijo Blaine aun sabiendo que era doloroso pensar, en que quedaban pocos meses para que su hijo se fuera a la universidad. -Bien, éste bebé se durmió, así que se va a la cama.-
Kurt beso la cabecita de su hijo antes que Blaine lo lleve a la cama.
Alex termino de almorzar con él, le hablaba de todas las cosas que harían con Lili ese fin de semana, lo escuchaba y no podía creer que su hijo hubiera crecido tanto, Blaine llego a su lado y se sentó para terminar de almorzar, él solo lo miro sintiéndose afortunado, tenía una familia hermosa, algo que alguna vez soñó de niño, era una realidad hoy en día.
