Capítulo 32
Los meses pasaron rápido, la navidad los encontró en el pueblo junto a toda su familia, Alex término la preparatoria y las ultimas semanas de su hijo en la casa comenzaron a correr.
Estaba recostado con Tomás a su lado dormido, Alex se acerco y se recostó junto a él, hacia semanas que hacía eso, no quería decirlo en voz alta, pero se daba cuenta que su hijo quería estar cerca de ellos, especialmente con él, ya que a veces solo se recostaba cuando hacia dormir a Tomás y terminaba dormido él también.
Luego de una hora de hablar sobre las plantas nuevas, se quedaron dormidos, los tres, Kurt, Tomás y Alex, cuando Blaine fue a recostarse se encontró con su hijo mayor ocupando su lugar, le resulto tan tierna esa imagen que saco su celular y les saco una foto, Tomás dormía entre ellos mientras Kurt tenía su mano sobre él como lo hacía con Alex cuando tenía esa edad, y éste ahora estaba durmiendo en su lugar tranquilamente.
Se retiro hacia la sala mirando la imagen en el celular, se sentó en el sofá pensando en que haría cuando su hijo fuera a la universidad, no quería sentir ese vacío que poco a poco aparecía en su pecho, ni quería imaginar lo que estaba sintiendo Kurt.
Intento que esas últimas semanas fueran lindas, pasaban todo el tiempo que podían juntos, pero poco a poco, hora tras hora, día tras día, ese tiempo preciado se iba sin poder detenerlo, hasta que el día llego, y debieron llevarlo a CityWell para regresar sin él.
Alex había estado en silencio todo el viaje, al igual que Kurt, Blaine intentaba hablar de lo que fuera, el silencio lo torturaba, al llegar a la cuidad vecina Alex cambio de humor y cuando conoció a sus compañeros de pensión estaba más animado.
Kurt recorrió la casona mirando cada espacio, no parecía conforme, la dueña les hablaba de todos los servicios que brindaba en su casa pero solo Blaine la escuchaba.
-Tienes la comida que te prepare?.- preguntó Kurt cargando a Tomás en el canguro, estaba de pie en la que sería la nueva habitación de su hijo.
-Si papi, la señora dijo que puedo dejarla en la heladera con mi nombre.- respondió Alex.
-Y la lámpara?, donde la pondrás?.- pregunto Kurt mirado todo.
-En esa mesa, junto a la cama.- respondió éste sacando la lámpara de una caja. -aquí, ves?, queda bien.-
Kurt miraba todo, especialmente si las paredes tenían humedad o algún hongo.
-Papi, es linda la habitación.- dijo Alex mirándolo.
-Tiene que mirar si hace frío o si se llueve, si tiene humedad, o si la cama es cómoda, es usado el colchón?.- pregunto Kurt levantando las sabanas.
-No se papi.- dijo Alex girando sus ojos.
-Son ásperas estas sabanas, usa las que trajimos.- pidió Kurt.
Alex sonrió.
-Ok.-
Kurt lo miro y sus ojos se llenaron de lágrimas.
-No llores papi, estamos a unas horas de distancia, y si algo no me gusta los llamare como me pidieron.- dijo Alex.
-Llámanos, no importa la hora, si algo sucede nos llamas por favor.- pidió Kurt al borde de las lágrimas.
-Si papi.- Alex se acerco y lo abrazo.
Blaine entro a la habitación y vio la escena, él también estaba triste pero no quería que su hijo se quedara angustiado.
-Bueno bebé, ya nos vamos.- dijo Blaine.
-Que?, aún es temprano.- Kurt no quería irse, se separó de su hijo pero lo miraba triste.
-Hay horarios aquí amor, y Alex debe acomodar sus cosas y ponerse cómodo, me dijo la señora McYale que hay un local de comidas vegetarianas aquí a la vuelta así que hambre no pasaras, usa la tarjeta que te di, y el dinero guárdalo en la caja que te compre, y lleva la llave en el colgante ese, no la dejes aquí y menos en tu billetera, no te das una idea de lo fácil que es robar una billetera, al menos con el colgante es más difícil.-
-Si papá, me lo dijiste unas veinte veces.- le respondió Alex.
-Y llama, envía mensajes para que sepamos como estas, o te llamare a cada cinco minutos.- le dijo Blaine.
-Ok.- respondió Alex.
-Yo llamare cada cinco minutos y Kurt cada tres.- le dijo a su hijo.
-Está bien papá, los llamare y les enviare mensajes.-
Blaine lo miro a los ojos y lo abrazo con fuerza.
-Cuídate, no salgas de noche, no hables con gente extraña, ni te juntes con muchachos de mala vida...- susurro preocupado, se separo y acaricio sus cabellos. -Si te sientes incomodo no dudes en llamarnos, o si sucede algo, lo que sea.-
-Está bien papá, no estés triste, llamare todos los días, a ambos, y me cuidare como me pidieron, no los quiero ver tristes, Tomás se pondrá mal, y papi llorara toda la semana, el viernes los llamare para que me vengan a buscar, de todas formas un bus sale dos veces al día al pueblo.-
-Si pero llamamos y vendremos, no regreses solo.- pidió Blaine.
-Está bien.- dijo Alex y abrazo a Kurt que intentaba en vano no llorar. -te enviare fotos de como acomodare las cosas, y si me hacen falta algo te aviso papi.-
Kurt asintió con la cabeza y beso su mejilla cuando se separaron, Alex se despidió de su pequeño hermano y Blaine tomo la mano de su esposo para salir de la habitación, en el camino cruzaron miradas con los compañeros de Alex y se despidieron de la dueña de la casona, Alex los despidió con la mano y cuando ellos regresaron al auto él respiro profundo mirando a los jóvenes que estaban allí.
Volvió a su habitación y decidió comenzar a acomodar sus cosas, pasaría muchas horas allí, asique debía hacerse a la idea de que sería su nuevo hogar.
Kurt lloraba en silencio, Blaine detuvo el auto a un lado de la carretera.
-Conejito Alex estará bien, está en un lugar seguro, y él sabe cuidarse.-
-Va a extrañarnos.- susurro Kurt.
Blaine miro a Tomas que dormía tranquilamente.
-Si, y nosotros a él pero es necesario ésto, nuestro bebé está en la universidad, y nos habituaremos a que regrese los fines de semana y en las vacaciones, veras que todo saldrá bien...- respondió mirándolo. -además, tenemos que ocuparnos de Tomás, él también nos necesita, mucho... Alex estará bien y se sentirá bien si nos ve bien a nosotros...-
Kurt se limpio las lágrimas y miro hacia Tomás, era verdad lo que decía su esposo, pero le llevaría mucho tiempo hacerse la idea que su pequeño no estaría en su casa.
Blaine puso en marcha el auto y siguió camino hacia el pueblo, sabía perfectamente que ese vacío en su corazón, no se iría pronto.
Alex por su parte termino de arreglar la ropa en el pequeño armario y miro como había quedado la habitación, le saco una foto para enviársela a su padre y luego le envió un mensaje y otro a Lili.
Respiro profundo y fue hacia la sala, allí estaban dos de sus compañeros de vivienda, uno de ellos, Jean, si mal no recordaba el nombre, se encontraba leyendo un libro y el otro, Claud jugaba ajedrez solo.
Él no sabía si acercarse a ellos así que solo mantuvo su distancia mirando la sala y el mobiliario.
-Oye, nuevo, Alex no?.- pregunto Jean.
-Si, Alex.- respondió mirándolo pero sin acercarse.
-Tienes dos padres?, o uno era tu tío?.- le pregunto curioso el joven.
-Tengo dos padres.- respondió Alex.
-O sea que son gays.- dijo Jean.
-Si.- Alex sabia que habían personas a las que no les gustaban las personas gays, esperaba que sus compañeros no fueran así.
-De dónde vienes?.- le pregunto Jean.
-De Caroline Village.- respondió Alex.
-Eso es un pueblo?.-
-Si, es un pueblo, está a una hora de aquí, es un pueblo costero.- respondió Claud mirándolos. -es curioso que una pareja gay viva en un pueblo, bueno en realidad nunca escuche de eso, tu naciste allí?.- pregunto a Alex.
-No, nací en Chicago, mis padres son de allí también.- respondió Alex con nerviosismo.
Ambos jóvenes se miraron y notaron el pequeño temblor en Alex y lo retraído que era.
-Aquí nadie es homofóbico, así que nadie va a darle importancia a eso.- dijo Jean.
-Que vas a estudiar?.- pregunto Claud.
-Botánica.- respondió Alex aun de pie sin acercarse a ellos.
-Es una carrera eso?.- preguntó Jean perdido.
-Si, quiero trabajar con mi padre en su invernadero y mejorar el tratamiento de las plantas.- respondió Alex.
Ambos jóvenes lo observaron notando que no era un niño tonto, más bien muy inteligente.
-Sabes jugar al ajedrez?.- le pregunto Claud.
Alex negó con la cabeza.
-Ven, es un buen pasatiempo, necesitaras uno si no quieres quemar tu cerebro en un libro.- dijo el joven volviendo la vista a su juego.
Alex se acerco a él y se sentó en la silla frente a la mesa.
-Tu que estudias?.-
-Psicología, voy en segundo año de mi carrera, tu comienzas mañana?.- pregunto Claud observando su juego.
-Si.- respondió a secas Alex.
-Mmmh, no hablas mucho verdad?...- pregunto mirándolo.
Alex no dijo nada, solo bajo la mirada.
-Si, cuando llegue era igual, pero me habitué a éste lugar, soy de Conection, sabes dónde queda?.- preguntó mirándolo.
-No.- respondió Alex con sinceridad.
-Nadie sabe, es un pueblo rural que no aparece ni en los mapas, está a tres horas de aquí y allí solo hay vacas e hierba seca, así que soy el privilegiado que puede ir a la universidad.- respondió el joven.
-Yo soy el único de mi familia que estudiara en la universidad.- dijo Alex.
-Bien, me gusta la gente tranquila, aquí todos somos de estudiar mucho, valoramos el trabajo de nuestros padres, su sacrificio para que lleguemos aquí, no pareces un joven de fiestas así que nos llevaremos bien, siempre y cuando comprendas las limitaciones que algunos tenemos.-
-Que tú tienes.- aclaro Jean mientras leía su libro.
-Ok, la mía...- dijo Claud mirándolo y luego observo a Alex. -a veces se me da por bailar.-
-Bailar?.- pregunto perdido Alex.
-Sufro de epilepsia, así que si me ves convulsionando en el suelo, no me vayas a pisar.- le respondió Claud.
Alex lo miro serio.
-No te preocupes, no es contagioso.- le dijo Claud en forma de burla.
-Eso lo sé, yo sufrí una convulsión cuando nací, y por eso tengo problemas de aprendizaje y para relacionarme con los demás...- respondió Alex. -eso me dijo mi doctora, es psicóloga.-
Claud lo miro con atención, Jean también lo observaba ya que escucho lo que dijo.
-Bien, tomas alguna medicación?.- preguntó Claud.
-No, fue solo esa vez porque mi mamá uso drogas en el embarazo.- respondió Alex.
-Ok... Sabes que eso que te sucede puedes revertirlo, o mejorarlo, con esfuerzo.- agrego Claud entendiendo la situación de Alex.
-Si, lo sé, siempre me esfuerzo mucho.- dijo mirándolo.
Claud cambio su postura con Alex, ya no estaba tan a la defensiva en su trato, comenzó a explicarle lo básico con respecto al ajedrez, Alex se sentía más a gusto a medida que pasaban las horas, no estaba Lili con él y le costaba entablar alguna conversación o una amistad, pero lo intentaría, esos jóvenes se parecían a él, al menos lo trataban bien.
Aún así, luego de cenar con ellos y con la señora McYale, llamo a sus padres y por primera vez durmió en una cama que no era la suya, ni la cama que ocupaba en la casa de su abuela, encendió la luz celeste y sintió la falta de sus padres, su beso de las buenas noches, o cuando iban a ver si estaba dormido, escuchaba el sonido de los autos afuera y el silencio de la casona, respiro profundo y sintió su celular vibrar, era Kurt dándole las buenas noches y eso lo tranquilizo, le respondió a su padre y cerro sus ojos intentando dormir. Su nueva vida ya había comenzado y debía ser valiente para vivirla con comodidad.
… … …
Un año después...
-Papá... Papá...- repetía Blaine frente a su hijo quien lo miraba sentado en su silla para comer, mientras agitaba el conejo de Alex y que ahora era de él. -vamos, dilo, papá...-
Kurt pasó por su lado buscando una taza y las galletas preferidas de su hijo.
-Papá... Cuando vas a hablar bebé?.- pregunto Blaine.
-Con Alex paso lo mismo, hablara cuando quiera.- respondió Kurt sirviendo leche en la taza.
-Y el otro bebé?, no saldrá de su habitación?.- preguntó Blaine mirando de lado a Kurt.
-Está estudiando, pusiste el lavarropas?.-
-Si, trajo mas ropa que nunca, que diablos hace?, correr todo el día?.- pregunto Blaine mirándolo.
-Hace calor, se baña a cada rato.- respondió Kurt llevado la taza y las galletas a su hijo.
Blaine observó a Tomás que sonreía tirando de las orejas del conejo.
-Es indestructible ese muñeco.- dijo sonriéndole.
Kurt regreso y miro el lavarropas para saber cuánto le faltaba, Tomás grito y se estiro hacia él, Kurt le sonrió y lo levanto de la silla para cargarlo.
-Papá quiere que hables pero tu solo quieres jugar verdad?.- pregunto Kurt a su bebé.
-Si, eso y comerse el papel.- dijo Blaine.
-Volvió a hacerlo?.- pregunto Kurt.
-Se lo saque de la boca, es muy rápido con esas manitos.- respondió Blaine tomando una mano de su hijo y besándola.
Alex apareció con evidente cansancio, y con la taza y las galletas en la mano, se sentó en la silla frente a su padre dejando las cosas sobre la mesa.
-Te ves fatal.- dijo Blaine. -Porque no sales un poco?, ve con Lili a dar una vuelta.-
-Tengo mucho que estudiar, y me duele la cabeza.- respondió Alex.
-Con más razón, ve a despejarte, en ese estado no podrás estudiar.-
Kurt lo miraba preocupado, en esas épocas de exámenes, Alex estudiaba mucho y a veces hasta hablaba dormido del estrés que tenia.
-Si, la llamare a ver si quiere que vayamos a dar una vuelta.- dijo Alex mirando como Tomás se metía una pata del conejo en su boca. -no puede jugar con otro muñeco?.-
-Ese es su preferido, como lo era para ti.- respondió Kurt.
-Lo va a babear todo.- dijo Alex sacando su celular para enviar un mensaje a Lili.
-No más que tú.- respondió Blaine sabiendo que a su hijo no le agradaba que Tomás fuera el nuevo dueño del conejo.
Alex envió un mensaje y espero la respuesta sentándose cómodo en la silla, Blaine y Kurt lo miraban y luego se observaron entre ellos, Kurt se sentó frente a él sosteniendo a Tomas que estaba de pie en su regazo.
-Bebé, sucede algo más?, hay algo que te preocupa además de el estudio?.- pregunto Blaine a su hijo.
-No.- respondió éste con cierto nerviosismo en su voz.
-Que sucede?, sabes que puedes contarnos lo que sea.- dijo Kurt sabiendo que algo angustiaba a su hijo.
Alex respiro profundo y comenzó a jugar con su celular.
-Es que tengo que aprobar éste examen o perderé el semestre, el anterior no salió muy bien.- respondió Alex.
-Pero dijiste que lo habías aprobado.- dijo Blaine mirándolo.
-Aprobé pero no me alcanzan los puntos para aprobar la materia, debo aprobar éste con más del setenta y cinco por ciento para no perder el semestre.- explicó Alex.
-Es mucho eso?.- preguntó Kurt sin entender.
-Mas de la mitad.- respondió Blaine. -hablaste con tu tutor?.-
-Si, él me dio esos apuntes para que complemente con lo que ya tengo... No quiero perder el semestre, me atrasare un año...- se lamento Alex.
-Mira, si te atrasas no importa, pero si te sobrecargas y te presionas de ésta manera, te bloquearas y no podrás estudiar, debes tranquilizarte, si no te alcanza para aprobar pues ni modo, pero no te presiones demás porque te hará daño, luego no podrás concentrarte como sucedió cuando ibas a la preparatoria, recuerdas?, querías aprobar con el mejor puntaje para poder ingresar bien a la universidad y luego no podías estudiar porque no te podías concentrar, recuerda lo que dijo la doctora, "tómalo con calma, aunque te tome tiempo, llegaras, pero no te presiones porque es peor."- le recordó Blaine a su hijo.
-Te hará mal Alex, tendrás que tomar pastillas para dormir de nuevo.- le dijo Kurt.
-Lo sé, pero no quiero perder éste semestre, recién comienzo.- susurro Alex.
-Y ésto te sucederá varias veces, así que tómalo con calma.- pidió Blaine. -inténtalo, no te presiones, eso no funciona.- dijo tomando su mano por sobre la mesa.
-Ok.- respondió Alex mirándolos. Su celular vibro y vio el mensaje de Lili. -iré buscarla al local.-
-Quieres llevar el auto?.- pregunto Blaine cuando Alex se puso de pie.
-No gracias, caminaré. Los veo luego.- respondió despidiéndose con un beso en la mejilla de cada uno de sus padres.
Alex salió y Blaine se quedo mirando la puerta pensando, giro hacia donde estaba Kurt y el también se encontraba con la mirada pérdida.
-Estará bien, se exige mucho pero seguramente ésto le servirá para tomar las cosas con calma.- comentó Blaine.
-Se enfermara como la ultima vez, estuvo dos días en cama por el dolor de cuerpo que tenia.- respondió Kurt preocupado.
-Hablare con Lili para que hable con él.- dijo Blaine esperando que Alex los escuchara.
Tomás grito fuerte y Kurt acaricio sus cabellos mirándolos y sonriéndole aunque aún con esa preocupación dentro de él.
-Intentemos que hoy y mañana sean para distraerse un poco.- Blaine se puso de pie y fue hacia el lavarropas. -recuerdas cuando se mudo a la casona?, al día siguiente llamo para que llevemos la almohada porque la que había allí no le gustaba...- dijo sacando la ropa.
-Eran feas esas almohadas y el colchón también.- comento Kurt jugando con Tomás.
Blaine saco las sabanas y las fundas de las almohadas del lavarropas.
-Si, y al parecer pasaremos cuatro años lavando ropa todos los fines de semanas.-
-El lavarropas de allá deja la ropa sucia, y el jabón huele horrible.- dijo Kurt.
-A quien habrá salido tan mañoso.- susurro Blaine sacando más ropa.
Kurt lo escucho pero no dijo nada, a él le gustaba que su hijo trajera la ropa para lavar.
Tomas reía mirando a Blaine y éste se acerco para hacerle muecas, la risa del pequeño hizo sonreír a Kurt que lo sostenía en su regazo.
-Come papel...- dijo Blaine besando sus mejillas y volvió a su trabajo, luego saco la ropa a tender, hacía calor y se secaría pronto.
Ellos pasaban sus días así, pendientes de alguna llamada o mensaje de Alex y atendiendo a Tomas que crecía rápidamente, aunque el que los llenaba de preocupación era Alex, pero esperaban que su hijo pudiera tomarse con calma las cosas.
Lili se quedo a cenar esa noche, Tomas se durmió temprano y ya que Alex y Lili se quedaron viendo una película en la sala, ellos aprovecharon para sentarse en el jardín y beber algo fresco mientras se relajaban, luego Alex y Blaine llevaron a Lili a su casa, al regresar todos se iban a dormir, aunque Kurt se levantaba para asegurarse que su hijo dormía bien, besaba sus cabellos y regresaba a su habitación, extrañaba mucho a Alex cuando no estaba y esos días él intentaba disfrutar de su pequeño, se acostumbro a eso, tuvo que hacerlo, los primeros meses lloro a diario, pero luego tuvo que hacerse la idea que Alex tenía que estar en la universidad porque era lo mejor para su hijo, y él debía apoyarlo, y así lo hizo, pero de la manera que podía lo protegía, lo cuidaba, aunque fuera grande nunca dejaría de hacerlo.
