Capítulo 33

Kurt estaba sosteniendo a Tomás para que caminara, Blaine se encontraba sentado en el suelo esperando a ver si su hijo iba hacia él, Tomás quería gatear pero Kurt lo ponía de pie, el pequeño gritaba mirando su muñeco y luego observo a Blaine.

-Papapapapapapapa... Papapapapapa... Papá.- dijo mirándolo y sonriéndole.

Blaine abrió los ojos grandes y sonrió ampliamente.

-Dijo papá... Dijo papá.-

Kurt beso sus mejillas y lo miro brindándole una sonrisa.

-Papá... Papapapapa...- empezó a gritar riendo.

Kurt reía mientras lo sostenía, Blaine se puso de pie y se acerco a ellos para besar las mejillas de su pequeño.

-Mi bebé dijo papá, nos dijo papá.-

Blaine estaba a punto de llorar cuando Tomás se estiro hacia el conejo y Kurt lo soltó, el pequeño dio unos pasos hasta el sofá para llegar al muñeco y lo tomo con una sonrisa.

-Papá.- dijo Tomás mirando el conejo.

-Le dijo papá al conejo?.- preguntó Kurt observándolo.

-Camino!... Lo viste?, camino!, hablo y camino al mismo tiempo.- dijo Blaine sonriendo.

-Pero le dijo papá al conejo.- repitió Kurt.

-No importa eso, debe ser porque paso mucho tiempo moviendo el conejo frente a él y repitiendo papá, lo importante es que hablo y camino!, todo al mismo tiempo!, será un niño prodigio!, ya verás.- dijo buscando su celular. -di papá otra vez!.-

Kurt lo miro serio, y luego a su bebé que intentaba caminar hacia él, sonrió y abrió sus brazos para recibirlo, Tomás sonrió cuando llego a él mientras sostenía el muñeco.

-Grabe todo... Mi bebé camina y dice papá.-

Blaine se acerco y lo lleno de besos, se sentó en el suelo y junto con Kurt intentaban que siguiera caminado.

… … …

Tomás tenía cuatro años y una fascinación por los conejos como sucedió con Alex a esa edad, usaba un disfraz de conejo casi todo el día, su cumpleaños había pasado pero nadie podía sacárselo, cuando debían bañarlo era un griterío y los berrinches más escandalosos de la historia.

Se quedaba con Kurt en el invernadero todo el día, solo cuando éste debía viajar al otro pueblo a buscar alguna mercadería especial, Blaine lo llevaba a la ferretería, y los fines de semana intentaban salir en familia con Alex, pero ese sábado su hijo saldría con Lili y ellos decidieron ir al parque solos para disfrutar de la tarde, aunque no todo salió como esperaban.

-Vamos al hospital.- dijo Kurt entrando a la casa y camino directo al refrigerador para sacar hielo.

-Ese maldito me rompió la nariz.- Blaine se sostenía el rostro, la nariz le sangraba y le dolía.

Tomás fue a la habitación de sus padres pero se detuvo frente a la habitación de Alex.

-Hola Lili.- dijo con su pequeña voz.

Se oyó el golpe de la puerta cerrándose y Tomás fue con sus padres que estaban desorientados con lo que escucharon.

-Papi, Alex cerró la puerta... Lili estaba durmiendo con él y cerró la puerta cuando me vio.- se quejo Tomás con Kurt.

Éste lo miro y a Blaine adivinando lo que estaba sucediendo.

-Vamos al hospital, no me deja de sangrar.- dijo Blaine intentando desviar la atención de Tomás.

-Pero papá...-

-Vamos bebé que a papá le duele la nariz.- dijo Kurt tomando las llaves del auto para salir nuevamente.

Fueron al hospital y desde allí le enviaron un mensaje a Alex avisándole donde estaban, su hijo mayor se presento solo en la sala de urgencias preocupado.

-Que sucedió papi?.- pregunto al ver a Kurt.

-Estábamos en el parque y alguien aventó una pelota directo en el rostro de Blaine, le rompieron la nariz, está adentro de la sala con el médico.- explico Kurt observándolo.

Alex miro hacia donde estaba la sala y luego a su hermano.

-Porque no te quedas con Tomas así yo entro con tu padre.- pidió Kurt.

-Si.- respondió Alex.

Tomás estaba jugando en el suelo con unos autos, Kurt iba a entrar en la sala cuando Blaine salía con un vendaje en su nariz.

-Me rompió la nariz el muy maldito.- dijo Blaine.

-Ya podemos regresar a casa?.- pregunto Kurt.

-Si, fuiste a la recepción?.- preguntó Blaine, sonaba extraño al hablar, parecía que tenia las fosas nasales tapadas.

-Si, ya hice todo.- respondió Kurt.

-Ok.- dijo Blaine y miro a Alex que lo observaba preocupado.

-Puedes creer que un idiota me rompió la nariz con la pelota.- le dijo a su hijo.

-No se debe decir idiota.- lo reprendió Tomás.

-Si, no se debe decir.- dijo Kurt mirando a su esposo acusatoriamente.

-Encima me reprenden.- se quejo Blaine caminando junto a su familia hacia la salida del hospital.

Kurt condujo de nuevo a la casa con sus hijos y su esposo, Blaine despotricaba ya que le dolía el rostro, al llegar a su hogar, Kurt le ayudo a Blaine a cambiarse de ropa porque se le dificultaba, Tomás quedo al cuidado de Alex que estaba más al pendiente de los mensajes que se enviaban con Lili que de su hermano.

Ya entrada la noche y después que Tomás se durmió, Alex pretendía irse a dormir pero Blaine lo detuvo.

-Tu padre y yo queremos hablar contigo.-

Alex no dijo nada, se sentó nuevamente esperando a su padre. Blaine lo miraba sin decir nada, Kurt regreso y los observó, se sentó junto a Blaine, habían cosas que aclarar.

-Que sucedió hoy?, porque estaban aquí si debían estar en el cine?.- preguntó Blaine.

Alex se puso nervioso y miro la mesa.

-Íbamos a salir, pero... Le estaba mostrando mis apuntes a Lili...- respondió Alex. -y... Pues las cosas tomaron otro rumbo... Y terminamos haciendo el amor.- dijo casi en un susurro.

Kurt no dijo nada, miro a Blaine quien no se sorprendió, él sabía que eso sucedería.

-Se cuidaron?.- pregunto Blaine.

-Si.- respondió sin mirarlos Alex.

-De verdad se cuidaron?.- preguntó Kurt serio.

-Si, nos cuidamos.- respondió Alex avergonzado.

-Bien, eso es lo importante...- Blaine suspiro aliviado, miro a Alex pensando que su hijo ya era un hombre.

-Con Lili queremos casarnos.- dijo Alex sin mirarlos.

-Que?.- pregunto Kurt con el seño fruncido.

-Lili está embarazada?, espera, cuantas veces ustedes... Esta no fue la primera vez?.- preguntó alarmado Blaine.

-No está embarazada y si fue la primera vez, para ambos.- respondió Alex nervioso.

-Entonces porque se quieren casar?.- pregunto Kurt sin entender.

-Porque nos amamos.- respondió Alex como si fuera una obviedad.

-Bueno, si se aman, pero para casarse falta que te recibas, compres una casa, y tengas un trabajo.- dijo Blaine serio.

-Eso me llevara años, Lili y yo queremos casarnos el año entrante.- respondió Alex mirándolos.

-No, son dos niños.- dijo Kurt contundentemente.

-Porque?, tú y papá tenían nuestra edad cuando se casaron.- respondió Alex observando serio a su padre.

-Eso fue diferente.- le dijo Kurt mirándolo a los ojos, no dejaría que su hijo hiciera algo así siendo un niño.

-Que es lo diferente?.- preguntó Alex.

Kurt iba a responder pero Blaine tomo su mano, oponerse no los llevaría a ningún lado, eso lo sabía bien.

-Bebé, no hay razón para que no se casen más que por el hecho que para mí y tu padre son dos niños, pero la única razón por la que no debes hacerlo ahora es por que debes recibirte, te queda un año nada mas, y ese año lo pueden usar para buscar un hogar, porque deberán comprar una casa y vivir solos, y luego que te recibas tendrás trabajo con tu padre en su invernadero y en la universidad como ayudante del laboratorio, pediste ese puesto hace un año, y te dieron la oportunidad de practicar allí porque tienes buena calificaciones... Trabajaste muchísimo para ésto y es lo que te dará una oportunidad para darle algo mejor a tu familia, a la que formes con Lili...- dijo Blaine mirándolo serio.

Alex no dijo nada, su padre tenía razón en eso.

-Sabes...- dijo Blaine mirando a Kurt sabiendo que su esposo no estaría muy de acuerdo con lo que iba a decir. -sabes porque tu padre y yo elegimos venir a éste pueblo a formar una familia?.-

-Porque Chicago era un lugar violento.- respondió Alex observándolos.

-Si, pero todas las ciudades son violentas... Tu padre no sabía la existencia de éste lugar, fui yo el que compro la casa, quería venirme a vivir aquí solo, quería dejar a tu padre en Chicago.-

Alex lo miro serio y a Kurt quien fijo sus ojos en la mesa.

-En Chicago vivíamos de una manera... diferente, muy diferente, pero estaba enamorado de tu padre, por eso me quedaba en la pensión, hasta que malinterprete una situación, tu padre quería decirme que me quería y yo pensé que quería a su ex, esa noche junte mi dinero, esperé toda la noche hasta que abrió la inmobiliaria y compre ésta casa para mí, iba a tomar mis cosas y dejar la pensión... Iba a dejar Kurt... Pero él... Cuando fui a buscar mis cosas, él me dijo lo que sentía y me di cuenta que estaba equivocado...-

-Y luego se vinieron aquí?.- pregunto Alex.

-No, no le dije a tu padre lo que hice, Samantha me dijo lo del embarazo, eso si se lo dije a Kurt... La razón por la que estamos aquí es porque unos hombres querían hacerle daño a Kurt, querían matarlo y a mí porque estaba con él, de hecho tuvimos que huir de Chicago en el instante que nos atacaron en la pensión e hirieron a tu abuelo Chad.-

Alex quedo sin habla, miro a su padre y a Kurt que se ensombreció y solo miraba la mesa fijamente.

-Porque querían lastimar a papi?.- preguntó angustiado.

-Porque una persona cometió un delito y tu padre lo vio, no cometiendo el delito pero si lo vio donde supuestamente no estaba... Un sujeto mato a su esposa y dijo que se suicido, en realidad él estaba con ella y la mato, Kurt lo vio cuando se asomo por la ventana y él sujeto creyó que lo vio asesinando a su esposa, lo cual no fue así pero éste sujeto decidió buscarlo... Quería matarlo. A todos de hecho, y Chad nos defendió, él salió herido, y Kurt y yo debimos tomar lo que pudimos e irnos de Chicago por miedo... No podía permitir que dañaran a tu padre... Y ésta casa era lo único que tenia... Al principio seria unos meses, pero luego supimos que ese sujeto fue a la cárcel por lo que le hizo a su esposa, y tú estabas por nacer, e hicimos de éste lugar nuestro hogar... Para que crezcas libre y seguro... Tu padre y yo trabajamos día a día para eso, él en el invernadero con Carol y yo en la ferretería con Benjamín, nos casamos cuando supimos que éste era nuestro hogar, cuando estuvimos seguros del futuro que tendríamos, del que queríamos construir... Te cuento ésto, porque quiero que te des cuenta que casarse es solo un paso, si amas a Lili le darás el futuro, el mejor futuro, trabajaras a diario para tener una casa para ella, para que sus hijos estudien y sean mejor que tú porque serán tu orgullo y no te permitirás que pasen alguna necesidad...- Blaine suspiro pesado mirándolo a los ojos. -Si la amas, si realmente crees que es el amor de tu vida, estudia, termina tu carrera, y compra una casa linda, dale un futuro contigo, yo no tuve esa oportunidad, pero Benjamín me dio la posibilidad de trabajar con él al igual que Kurt con Carol, y así pudimos darte ésta vida, a ti y a Tomás... no te equivoques, elige lo mejor para tu futuro porque así podrás darle lo mejor a Lili.-

Alex era un hombre, y ya era hora de tratarlo como tal, no quería que su hijo equivocara el camino, esperaba que entendiera que era lo mejor para él.

Su hijo lo observo en silencio, Kurt tenía los ojos llenos de lágrimas y Blaine tomo su mano, se miraron mutuamente con todos esos recuerdos dolorosos, pero sabiendo que dejaron muy atrás esa vida.

Kurt suspiro sintiéndose sostenido por su esposo como sucedió siempre, miro a Alex quien parecía pensativo.

-Hablare con Lili, tienes razón papá.- le dijo a Blaine y luego miro a Kurt, se puso de pie y deposito un beso en la mejilla de cada uno. -los amo.-

Se fue a su habitación y Blaine y Kurt se quedaron solos sentados en silencio.

-Tomara la mejor decisión.- susurro Blaine.

Kurt se apoyo en su hombro sin decir nada, solo suspiro esperando que así sea.

… … …

Los meses pasaron y efectivamente Lili y Alex se comprometieron pero dejaron su casamiento para cuando Alex terminara su carrera, eso dejó más tranquilos a los padres de ambos jóvenes.

Blaine y Kurt fueron a buscar a Alex a la universidad, cuando regresaron Blaine comenzó a preparar la cena mientras Kurt separaba la ropa que era de Alex para lavarla, Tomás, que ya tenía cinco años, fue a la habitación de su hermano mientras éste sacaba sus libros de su maleta, el pequeño se sentó en su cama mirándolo.

-Que quieres Tomás?, no toques mis cosas.- le dijo mirándolo serio.

Tomás no respondió, solo lo observo con esa mirada tan idéntica a Kurt, se parecía mucho a su padre, en muchos aspectos.

-Que quieres?.- le pregunto cambiando el tono de voz.

-Jugar a los autitos.- respondió Tomás.

-Bien, ve a buscarlos.- dijo Alex terminando de sacar sus cosas.

Tomás fue a un mueble de Alex y sacó dos autos a control remoto.

-Tienes tus juguetes en mi habitación?.- Alex bufo por lo bajo. -ven vamos.-

Tomás sonrió y le entrego un auto a Alex quien lo tomo y salieron hacia la sala, se sentaron en el suelo para jugar un rato.

A Kurt le gustaba verlos así al igual que a Blaine aunque por momentos parecían ambos de la misma edad.

-Quiero dormir con Alex.- pidió Tomás luego de cenar.

-Conmigo porque?.- pregunto perdido.

-Porque no te ve nunca, te extraña, te hace dibujitos todos los días para que los veas.- respondió dijo Kurt mirándolos.

-Si ya los vi.- dijo sin ganas Alex.

-Déjalo que duerma contigo, no te va a morder.- le dijo Blaine levantando las cosas de la mesa.

Alex miro a Tomás y termino accediendo.

Kurt le puso el piyamas de conejos y lo llevo a la cama de Alex, éste estaba enviándose mensajes con Lili y solo le dejo lugar a su lado hacia la pared para que su hermano no cayera de la cama. Tomás se acostó con una sonrisa y Kurt lo arropo, Alex llevaba un piyama con conejos también, Kurt se los compraba en Chicago cuando viajaban a ver a sus abuelos, se despidió de ambos y dejo la luz celeste encendida.

-No te vayas a hacer pis en mi cama.- le advirtió Alex a su hermano.

-Tú no te hagas pis.- respondió Tomas sonriéndole.

Kurt regreso con el conejo.

-Toma bebé, duerman bien.- Kurt beso la frente de ambos y Alex miro el conejo entre las brazos de su hermano negando con la cabeza.

-Ese conejo era mío antes.- reprocho Alex.

-Es mío.- dijo Tomás abrazándolo más.

Alex bostezo y cerro sus ojos queriendo dormir, y lo logro por un momento, ya que en la madrugada Tomás despertó y se sentó en la cama.

-Papi...-

Alex lo miro medio dormido.

-Que te sucede?.-

-Quiero ir con papi.- susurro Tomás.

-Ya duérmete.- pidió Alex cerrando los ojos nuevamente.

-Quiero ir con papi.- dijo Tomás a punto de llorar.

Alex suspiro cansado y se levanto, cargo a su hermano que sostenía al conejo entre sus brazos, y fue a la habitación de sus padres quienes dormían tranquilamente.

-Papá... Papi!.- llamo dejando a Tomás sobre la cama de sus padres.

-Que?!, que sucedió?.- pregunto Kurt sentándose alarmado mientras Blaine se apoyaba en sus codos para mirarlos.

-Quiere dormir contigo.- respondió Alex regresando a su habitación.

Tomás trepo hasta Kurt y se acostó entre sus padres, Blaine volvió a dormirse mientras Kurt abrazo a su hijo que sostenía al muñeco. Unos minutos después todos estaban dormidos nuevamente.

Al día siguiente Alex se fue a buscar a Lili luego de desayunar, ya que era sábado decidieron descansar en su hogar pero fueron a almorzar al local de comida de Anna, y allí estuvieron a esa hora, Lili trabajaba con su familia en el local todo el día, pero cuando Alex estaba en el pueblo aprovechaban para salir, al mediodía almorzaban todos juntos en ese lugar y luego salían a dar una vuelta. A veces Tomás insistía tanto que Lili y Alex debían llevarlo con ellos a pasear, al igual que cuando se quedaban en la casa de éste a mirar alguna película, el pequeño siempre estaba con ellos.

Antes de fin de año viajaron Chicago, Grecia, Chad y Simón siempre los esperaban ansiosos, intentaban viajar seguido pero dependían de los días en que Alex tenía menos carga horaria o exámenes.

-Hola mi bebé.- saludo Grecia mientras abría sus brazos para recibir a Tomás que corrió hacia ella.

Chad y Simón saludaron a su nieto y a Blaine y Kurt con una sonrisa, Grecia también lo hizo y beso las mejillas de Alex quien sonreía feliz, necesitaban esos días para despejarse, en especial Kurt y Blaine que venían de discusión en discusión desde hacía varios días.

Luego que llegaron a la casa y dejaron las maletas en la habitación, se sentaron en la cocina de la casa de Grecia para ponerse al día, Alex les contó sobre cómo iba en la universidad mientras Tomás estaba sentado en el regazo de Chad jugando con un juguete que le regalo éste, Simón notaba que algo sucedía entre Blaine y Kurt ya que ambos estaban sentados lejos uno del otro y ni se miraban, cuando llego la hora de almorzar, Blaine quiso ir a comprar una torta que era una tradición en la familia, y Simón aprovecho para hablar con Kurt.

-Que sucede con Blaine?.- pregunto cuando éste fue a la cocina a buscar algo para Tomás.

-Nada, porque?.- pregunto Kurt.

-Están distanciados, algo sucede.- respondió Simón.

Kurt titubeo un poco y luego miro hacia la sala donde estaban Grecia y Alex.

-Discutimos, mucho, Blaine quiere que Tomas duerma en la habitación de Alex pero yo no quiero.-

-Pues, tal vez deberían llegar a un acuerdo no te parece?, no pueden pelear por eso, además Tomás es grande...-

-Es un bebé.- contradijo Kurt mirándolo.

-Un bebé que necesita su espacio.- dijo Simón con cautela, sabía que su hijo tenía mucho apego con el pequeño, lo mismo sucedió con Alex.

-Pero no para que duerma solo, es muy pequeño para eso.-

-Es cierto, pero necesita su espacio, no puede dormir con ustedes para siempre.-

Kurt suspiro y miro hacia otro lado, Simón en estos años aprendió que su hijo tenía su carácter y cuando se trataba de sus hijos, los únicos que lo hacía entrar en razón eran Grecia o Blaine.

-Estoy seguro que si te sientas a hablar con él podrán llegar a un arreglo, no estén distanciados, ustedes son una familia, una bella familia, y se aman, tú y Blaine nacieron el uno para el otro.-

-Pero se pone testarudo, yo no voy a sacar a Tomás de nuestra cama porque llora.- dijo Kurt.

Simón lo miraba ocultando una sonrisa, la pelea que tenían su hijo y su esposo era realmente muy singular.

-Bien, probablemente si Tomás llora, Blaine no lo dejara en otra habitación, pero el niño necesita su espacio, Alex lo tuvo porque él no?.-

Kurt no dijo nada, en eso su padre tenía razón.

Blaine entro con la torta y miro a su suegro y a su esposo.

-Hace calor.- dijo dejando la torta en la heladera.

-Si, el verano no se hace esperar.- dijo Simón.

Kurt salió hacia donde estaba Grecia con Tomás llevando un jugo de su hijo, Blaine lo miro con algo de tristeza, no le gustaba estar enojado con su esposo.

-Hablen las cosas, Kurt tiene una forma de ser muy especial, pero llegaran a un acuerdo.- le aconsejo Simón.

Blaine suspiro mirándolo, él deseaba eso pero Kurt se cerraba y nadie podía convencerlo.

Chad ingreso observándolos con curiosidad.

-Que sucede?.-

-Estos que están distanciados.- respondió Simón haciendo alusión a Blaine y a su hijo.

-Kurt y tú?, pero porque?.- pregunto Chad.

-Kurt no quiere que Tomás tenga una cama en la habitación de Alex, está cerrado en que debe dormir con nosotros.- explicó Blaine.

-Es un bebé, pero bueno, necesita una habitación también.- razono Chad.

-Es lo que le digo pero no me escucha, no quiere que compre una cama, y Alex tampoco ayuda, no quiere a Tomás en su habitación, están todos en mi contra.- dijo Blaine con en seño fruncido.

-Alex es grande, se casara pronto, esa habitación será para Tomás de todas formas, y con Kurt... Sabes cómo es, no lo contradigas, compra la cama, ponla en la habitación de Alex y Tomas ira a jugar allí, él solo se mudara de cama cuando quiera, lo mismo sucedió con Alex...- le dijo Chad. -no pelees con Kurt, sabes cómo es, luego llora una semana, es cuestión de dejar que el tiempo transcurra nada más.-

Blaine lo miro y luego al suelo, no quería estar así con Kurt era verdad, esperaba llegar a un acuerdo y poder volver a la normalidad.

-Salgan a dar una vuelta y arreglen sus cosas, no quiero verlos así todo el fin de semana, se supone que es para estar en familia pero no así, distanciados.- le pidió Chad.

Blaine asintió con la cabeza y fue a la sala donde estaban Kurt, Grecia, Alex y Tomás.

-Kurt, necesito que me acompañes a... Comprar algo.- dijo Blaine.

Su esposo lo miro y a Grecia que no entendía nada, se daba cuenta que Blaine quería hablar a solas con él. Se puso de pie y Blaine salió hacia la puerta de salida, Kurt tomo una chaqueta y salió tras él.

Grecia miro a su nieto y a Chad que se acercaba a ellos junto a Simón.

-Que sucede?.- pregunto Grecia.

-Tienen que hablar.- dijo Chad.

-Es por lo de la habitación de Tomás, papá quiere que duerma en mi habitación y papi no quiere, yo tampoco quiero.- dijo Alex sentado en la que era su cama.

-Ya estas grande Alex, colabora un poco, tu hermano debe dormir en tu habitación, no hay más lugar, y está grande para dormir con sus papás.- dijo Chad a su nieto.

Alex se quedo en silencio, no le agradaba la idea que Tomás le robara su habitación.

Kurt iba junto a Blaine en el auto, éste no tenía pensado un destino, solo quería arreglar las cosas con su esposo.

-No quiero estar así contigo... Te extraño, mucho.- dijo Blaine observándolo de lado.

Kurt no lo miraba, él tampoco quería estar así con su esposo, pero no dejaría que Tomás durmiera solo en otra habitación.

-No es que no quiera que Tomás duerma con nosotros... Que deja-vu...- susurro. -Ya pasamos por ésto con Alex... Deseo que Tomás tenga un espacio propio como lo tiene Alex, él necesita eso, y cuando quiera se irá a dormir allí, pero comprare la cama para que juegue allí y no en la cama de Alex...-

-Él no quiere que Tomás se quede en su habitación.- dijo Kurt mirándolo.

Blaine detuvo el auto para hablar tranquilo con su esposo.

-Alex está celoso, él se ira y esa habitación quedara sola.- respondió Blaine.

-Pero vuelve los fines de semana.-

-Él se ira... se casara y se ira, y probablemente en unos años seremos abuelos y solo Tomás se quedara con nosotros... Hasta que forme su propia familia también...-

Kurt se angustio al tomar noción de eso, Blaine tenía razón.

-Quiero disfrutar de nuestro hijo, de ambos, pero sé que Tomas necesita su espacio y nuestra cama no lo es, Alex tenía su habitación, sus juguetes allí, su cama, su espacio, Tomás necesita eso.- le dijo a Kurt. -y yo necesito a mi esposo, a mi compañero...- dijo mirándolo a los ojos.

Kurt se mordió el labio, Blaine se acerco a él en busca de un beso y Kurt no se negó, él también necesitaba eso, necesitaba a su esposo, su amigo, ese amor que lo sostenía siempre. Sumió sus dedos en el cabello de Blaine, perdiéndose en ese beso conciliador, lleno de amor, mientras disfrutaba de esas sensaciones que lo dejaban en una nube. Cuando se separaron Blaine acaricio su rostro con una sonrisa, y volvió a besarlo con la misma ternura.

-Podremos... salir ésta noche?, solo nosotros...- pidió Kurt cuando se separaron.

-A donde quieres ir?.- pregunto Blaine acariciando su rostro.

-A ese motel que solíamos ir.- respondió Kurt.

Blaine sonrió con picardía.

-Hace más de un mes que no hacemos el amor, por supuesto que quiero ir allí, llamare para pedir una habitación.- respondió Blaine depositando otro beso en sus labios, pero Kurt lo tomo por la nuca profundizando el beso.

-Te amo.- dijo Kurt con una sonrisa.

-Yo también te amo conejito.- respondió Blaine.

Se dieron un último beso y Blaine puso el auto en marcha, regresarían a la casa de Grecia con una gran sonrisa.