Capítulo 2. The First Secret
Difícil prueba es guardar un secreto peligroso.
A la mañana siguiente, Roxanne se despertó sudando frío. El mismo sueño se repetía cada que cerraba los ojos. Sus padres sabían de aquel sueño. Los primeros años fueron lo más difíciles, ya que gritaba y se ponían histérica, haciendo aún más difícil la tarea de dormirla, pero con el tiempo, ella misma se fue controlando.
Se bajó de la cama y camino al tocador para alaciar su enmarañado cabello. Después se puso las pantunflas y salió de la habitación, bajando las escaleras y dirigiéndose a la cocina. Cuando entró, no encontró a su madre. Extrañada, salió de su casa. No había ni un alma cerca. Se preguntó dónde estarían todos. Busco en los límites del bosque y le pareció demasiado extraño que no hubiera nadie cuidando la casa o cerca de esta.
Aún así, sentía una presencia cerca de ella. Miró a todos lados, buscando al dueño de aquella mirada tan pesada, sin embargo no consiguió localizarla. Cansada de buscar se dirigió de nuevo a su casa. Antes de entrar un ruido captó su atención, se giró de nuevo al bosque, alerta.
—¿Mamá?—preguntó y como respuesta obtuvo un gruñido—¿Quién anda ahí?—alzó la voz y agudizado su mirada. La vista que percibió a continuación le tomó completamente por sorpresa. Un lobo gris, del tamaño de un caballo, salía del bosque a paso tranquilo, sin quitar la vista de ella. Esta, le miró asustada. El lobo se acercó lentamente, haciéndole retroceder en los escalones de la casa, hasta que Roxanne pisó mal y cayó hacia atrás. Tragó en seco cuando el lobo estuvo a centímetros de ella.
—¡Seth!—gritó la voz de Leah a sus espaldas. El lobo gris giró su cabeza y contempló a Leah por unos instantes. Detrás de Leah surgieron Jacob y Paul. Roxanne agrandó los ojos al escuchar que el lobo se llamaba Seth.
—Rox ¿estás bien?—preguntó Jacob acercándose a ella. La joven aún se encontraba en estado de shock.
—¿Qué demonios está pasando?—logró decir al ver a Jacob y luego al lobo. Su respiración era agitada. Paul negó con la cabeza y Leah le dio un golpe en la cabeza a el lobo.
—Idiota, Seth—dijo Paul acercándose—Sam nos matara—se quejó. Roxanne seguía sin comprender.
—¿Seth? ¿Mi papá? ¿El lobo te entiende? ¿El lobo se llama Seth? ¿Que rayos pasa aquí?—preguntó totalmente aturdida. Miró a Leah en busca de ayuda y esta se acercó, acariciando su cabello.
—Tranquila, todo esta bien—le dijo con dulzura. Miró a un costado de Leah y el lobo entró corriendo al bosque. Unos segundos después, Seth salió de entre los árboles.
—¿Qué demonios está pasando?—preguntó de nueva cuenta, con la voz temblorosa.
—Cálmate Roxanne—pidió Jacob amablemente.
—¿Cómo cojones quieres que me calme? Acabo de ver a un lobo del tamaño de un caballo.
—Perdón por asustarte Rox—se disculpó Seth acercándose lentamente, Roxanne volvió a retroceder. Su mente procesaba lo que acababa de ver y oír, no entendía nada.
—¿Asustarme? ¿De qué hablas?—dijo la pelinegra entrecortadamente.
—Yo era el lobo—aclaró Seth. Paul se golpeó la frente con la mano.
—Ya se descubrió el lobo—murmuró Leah—Tendré que avisarle a Sam—y sin previo aviso salió corriendo en dirección al bosque. Entraron a la casa, Roxanne sintió que sus piernas comenzaban a ceder de la impresión. La sentaron en la silla frente al comedor de madera y le sirvieron un vaso de leche.
—¿Seth...Seth...es..un...un...un hombre...lobo?—tartamudeó ella mirando a los presentes.
—No solo Seth...—dijo Jacob y le miró extrañada—Todos los pertenecientes a la manada de tu padre lo somos—. La mente de Roxanne estaba hecha un lío tremendo. Su mente se detuvo ante la última frase de Jacob.
—¿Mi padre es un hombre lobo?—preguntó asustada.
—En primera no somos hombres lobo, sino metamorforos—aclaró Paul. Roxanne procesaba toda la información, sin entender nada. Un ruido la sacó de sus pensamientos. Sus padres y el resto de la manada entraban por la puerta.
—Rox...—pronunció su padre al verla en el silla. La mencionada sintió una extraña sensación recorrerle.
—¿Por qué no me lo dijiste?—Roxanne se incorporó de la silla, mirando a su padre molesta. Sentía que la habían excluído.
—Rox, tu padre y yo decidimos no contártelo porque aun eras muy pequeña y no creías en nuestras leyendas—habló su madre. La chica negó con la cabeza.
—Pudieron habérmelo explicado—acusó con su dedo a sus padres. —No soy tan tonta, pude haberlo entendido—se quejó.
—Rox si nos dejaras explicarte...—comenzó su padre.
—¿Explicarme qué?—replicó igual de molesta que antes—¿Qué son metamorforos?
—Roxanne..—volvió a decir su madre.
—No, no quiero oírlos—gritó y subió corriendo las escaleras cerrando la puerta de un portazo, colocándole el seguro instantes después. Sintiéndose excluída, se dio una larga ducha. Al salir se puso lo primero que entró, ropa bastante cómoda. Intrigada prendió su laptop y comenzó a buscar en internet.
Puso en el buscador "Hombre Lobo". Un montón de respuesta a su búsqueda bombardearon su pantalla. Le dio Clic a la primera página y comenzó a leer.
"El hombre lobo, también conocido como licántropo, es una criatura legendaria presente en muchas culturas independientes a lo largo del mundo. Se ha dicho que este es el más universal de todos los mitos (probablemente junto con el del vampiro), y aún hoy, mucha gente cree en la existencia de los hombres lobo o de otras clases de «hombres bestia». Todas las características típicas de aquel animal - como son la ferocidad, la fuerza, la astucia y la rapidez- son en ellos claramente manifiestas, para desgracia de todos aquellos que se cruzan en su camino. Según las creencias populares, este hombre lobo puede permanecer con su aspecto animal únicamente por espacio de unas cuantas horas, generalmente cuando sale la luna llena.
En el folclore y la mitología, un hombre lobo es una persona que se transforma en lobo, ya sea a propósito o involuntariamente, a causa de una maldición o de otro agente exterior. Se asoció la transformación con la aparición de la luna llena, pero este concepto fue raramente asociado con el hombre lobo hasta que la idea fue tomada por los escritores de ficción moderna. La mayoría de las referencias modernas están de acuerdo en que un hombre lobo puede ser asesinado si se le dispara una bala de plata, aunque esto es producto de la narrativa moderna y no aparece en las leyendas tradicionales, aunque algunas clásicas dicen que se puede matar cortándole la cabeza y arrancándole el corazón. Como dato adicional, en versiones modernas, se agregó la idea que ha existido una fuerte rivalidad entre vampiros y hombres lobo."
Negó con la cabeza, no podía ser cierto todo aquello que leía. Los hombres lobo mataban gente inocente, se transformaban en luna llena, eran bestias sin la capacidad de pensar. Estaba demasiado aturdida como para pensar, su mente no lograba entender el porque le habían ocultado aquel peligroso secreto, sin duda el primero de muchos.
