"Acabo de morir en tus brazos esta noche"

Abatido por no ser tomado en cuenta, en cierta forma excluido de la vida de Kotoko. No se encontraba de humor de hacer nada, mas que ver las cuatro paredes de su habitación mientras se consolaba con la música que le recordaba a ella. Recordaba el abrazo que se dieron en la enfermería: aquel momento imborrable, las sensaciones de sentirse querido le invadían el cuerpo completo dándole la espina de querer volverlo hacer. De querer sentirse correspondido.

Sus padres iban a salir al día siguiente a una boda, el Sr. Aihara los acompañaría al evento del fin de semana y él tenía clases en la tarde; todos dejarían solo a Yuuki, por fortuna, Kotoko se ofreció a cuidar del chamaco porque se quedaría solo y nadie lo iba a poder cuidar.

Admitió que se sintió palidecer al saber que si llegaba temprano, tal vez la vería unos minutos antes de que se marchara. Necesitaba convencerla de que volviera a vivir en su casa.

Se llevó su walkman y el nuevo casete que adquirió en la tienda de música en uno de sus días de tristeza por la chica: Please de Pet Shop Boys. Lo escuchaba a diario en el curso del metro ida y regreso, también cuando estudiaba en su cuarto sentado en el escritorio y cuando se asomaba por la ventana queriendo respirar el aire fresco de la noche.

Los aires de invierno se veían venir conforme la temperatura descendía y el uso de abrigos y bufandas era ya una necesidad; él solamente se limitaba a usar el abrigo negro de botones que portaba en esa estación del año.

Su cabello castaño había crecido a causa de su descuido, ya que se ausentaba de sus necesidades personales por estar pensando en alguien más.

Se puso gel en el cabello esa mañana y se peinó con el cepillo queriendo aparentar el crecimiento de su cabellera castaña. Esperaba no atraer demasiado la atención de las chicas porque si se iba de un peinado diferente o usaba una prenda nueva, babeaban por verlo diferente.

A pesar de que sus sentimientos eran nuevos y extraños en su cuerpo, le agradaba sentirse de esa manera, como si fuera un reto nuevo especialmente diseñado para él.

Sus sentimientos los consideraba como nuevos, que era en cierta forma, verdad; jamás se había enamorado de alguien en su vida, y no esperaba hacerlo en el futuro.

Mas el destino le jugó una pesada carga encima que lo sometió y zarandeó como si un rayo se hubiera estrellado contra su cuerpo, atravesándolo de a poco y luego, de un parpadeo.

A pesar de esto y aquello, de una situación lo guiaban a otra, decidió proponerse una meta:

Su meta era enamorar a la chica que le provocaba tantas sensaciones y sonrisas, quería que ella se sintiera de la misma manera que él.


Encaminado en el metro, se recargaba para ver mejor los movimientos veloces con que las cosas pasaban desapercibidas para el ojo humano. Aquellos objetos que no se pueden ver, pero se sienten: El amor.

Siendo la tarde se encontraba sentado en una banca del campus de la universidad, leyendo un cuento policiaco para saciar su aburrimiento antes de almorzar algo e irse a la casa.

Su celular vibró dentro del bolsillo del pantalón, lo sacó viendo que decía "Aihara". Qué podría ser?

Moshi Moshi— Respondió.

—Naoki-kun!— Un grito de Kotoko le retumbo en el oído. —Es Yuuki-kun, esta muy grave—

Una punzada de preocupación le surgió.

—Explícamelo bien— Ordenó saber.

—Cuando llegue a la casa, me lo encontré tirado en el piso de la sala, estaba vomitando y se quejaba de un dolor en el estómago, llamé a una ambulancia y ya estamos en el hospital. Te necesito para firmar el permiso familiar para que lo puedan operar.— Imploró con la voz desesperada. —Por favor, apúrate, Yuuki te necesita—

—Voy para allá—

Su momento de tranquilidad desapareció de la faz de la tierra, corrió tan pronto como pudo. Su hermano debía de estar bien, lo más probable es que fuera un problema en el intestino y las cosas se arreglaran. Necesitaba llegar rápido.

Cuando arribó al hospital, buscó tan pronto como dispuso de la información, dónde estaba su hermano menor.

Entrando al cuarto de espera, vio a su hermano encamado con los ojos llorosos y a Kotoko con expresión desencajada, en estado de sin saber qué hacer y cómo comportarse.

—Ya firmé los papeles— Habló en apuros. Ella notó su presencia y casi se cae de la silla del susto.

—Naoki-kun,— Expresó agradecida. —Viniste—

—Por supuesto que iba a venir— Se acercó a ver a su encamado hermano, posó su mano sobre su cabeza pequeña, sobando sus cabellos castaños idénticos a los suyos.

—Onii-chan— Murmuró en regocijo.

—Todo estará bien, te operaran y estarás como nuevo, si?—

Yuuki asintió ante el gesto.

—Cuál es el diagnóstico?— Preguntó ella, con una mueca de duda. —Solo me dijeron que lo tenían que operar y que consiguiera a un familiar para firmar el permiso—

—Indigestión, sus intestinos se atoraron y necesitan desbloquear el paso— Explicó con pocos detalles, hasta que el médico apareció con tres enfermeras, llevándose al niño encamado hacia la sala de operación.

—Empezaremos con la operación, pueden retirarse— Avisó el médico joven. —No permitimos visitas a estas horas del día porque ya es tarde—

—Son las ocho— Protestó la chica. —No es tan tarde—

—Pero la operación tardará, necesitan descansar y mañana a primera hora pueden visitarlo, por favor comprenda las normas— Pidió de buena manera el médico que lucía presuroso por irse a la sala de cirugía.

—Kotoko, vámonos— Naoki la tomó del hombro indicándole que debía de hacer caso a las ordenes del médico.

Estando parados afuera del hospital, él se inclinó sobre su cabeza exhausto de la preocupación de su hermano.

—Kotoko, gracias— Puso una mano en su cabeza, acariciando los mechones de cabello negro y suave.

Ella volteó lagrimeando un poco, lo abrazó fuertemente entre sus brazos apretando sus manos sobre su espalda, él correspondió el gesto, reposando su cabeza sobre su coronilla, inhalando el aroma dulce de la chica que lo relajaba a extensiones más allá de sus capacidades humanas; un aroma adictivo. Se sentía como la canción que ella le puso una vez en casa, cuando se ponía el estéreo en el hombro y bailaba sin ritmo ("(I just) died in your arms" de Cutting Crew), abrazándola ahora daba la impresión de querer estar siempre en esa posición tan reconfortante, moriría por estar así.

—Estaba tan asustada, pensé que era algo grave, no supe qué hacer mas que llamar una ambulancia y hablarte a ti— Inhalaba agitadamente. —Sabía que podía confiar en ti y que vendrías a salvarlo—

—Hiciste bien— Aseguró con calma. —Fue lo mejor que pudiste hacer, mantener la calma y actuar—

Ella se separó de él, limpiándose las pocas lágrimas que salieron de sus ojos con los antebrazos y el lado dorsal de la mano.

—Ya estoy bien, gracias Naoki-kun— Dio bocanadas profundas para tranquilizar su respiración agitada del mismo susto. Hasta hallarse estable rompió el silencio, como siempre. —Te quieres quedar a dormir en mi depa?— Sugirió despreocupada.

Escuchó bien?

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P.D. (Mención a la canción de "(I just) died in your arms" de Cutting crew)

Qué les ha parecido el capítulo?