"Los placeres de la pobreza han vencido a mi burlada revolución"

En cuanto vio el Okonomiyaki, notó su presencia al lado del puesto de Kin-chan.

—Ah, hola Naoki-kun!— Lo saludó agitando el brazo libre. Él se tensó de cuerpo completo producto de sus nervios que amenazaban con mostrarse visibles frente ella. —Es tu puesto?— Apuntó específicamente a su puesto, a lo que él asintió.

—De quién más?— Le dirigió una mirada sarcástica.

—Voy a pasar— Tomó asiento en una de las mesas vacías de su puesto, colocando su comida en la mesa y sacó los palillos.

—No te juntes con el enemigo, Kotoko!— Exclamó Kin-chan tratando de retenerla.

—Pero si quiero ayudar a mis amigos— Rezongó obstinadamente, ingiriendo un trozo de Okonomiyaki a su boca con placidez. —No tiene nada de malo—

Naoki se acercó a darle el menú de su puesto que consistía en: 1 orden de Okonomiyaki acompañado de una bebida de tu elección, o el combo de Okonomiyaki, un postre de los que estuvieran disponibles y una bebida gratis.

De postres tenían: Anmitsu, pudín de natillas, pan de Melón o melonpan, y Wagashi.

—Hm, tienen postres— Comentó observando atentamente el menú, en lo que él la esperaba con su libreta de tomar órdenes, sintiendo que su corazón latía como loco.

—Si— Aseguró serio. —Puedes pedir el combo, pero como pediste de otro puesto, no creo que consumas otra cosa aquí— Fingió molestia en lo que se reía seco.

—Quiero pudín de natillas— Ordenó lanzándole a la cara el menú, para después continuar comiendo el Okonomiyaki que le hizo Kin-chan. —Por favor— Remarcó sacándole la lengua en broma. Sin percatarse él de mucho, supo que entre ellos la barrera que le impedía estar juntos decrecía gradualmente, y eso le brindaba esperanzas de poder estar juntos. Sonrió de lado y se fue por el pedido.

Una vez trayéndole el postre, ella lo invitó a sentarse en la mesa para conversar y ponerse al corriente. Aunque al principio se negó por su orgullo, al ver que le insistía en querer conversar, no pudo objetarse por lo que no se inmutó en sentarse.

—De qué quieres hablar con tanta insistencia?— Reprimió una sonrisa que se escapaba de su boca.

—Quiero ponerme al corriente de lo que ha sucedido con todos en la familia— Dijo, comiendo una cucharada del pudín con frondosidad. —Como Oba-sama, Oji-san, Chibi y Yuuki-kun— Y él qué? No contaba como miembro de la familia? Frunció el entrecejo. —Por supuesto que tu también— Agregó traviesa.

—Pensabas sacarme de la casa?— Inquirió bromeando, a la vez que se cruzaba de brazos en pose altiva. —O tomar mi lugar?—

—Nada de eso— Se rió de su pregunta, por lo que no pudo evitar sentirse pleno por su parte. —Cuéntame, soy todo oídos— Hizo señas de estar preparada para escucharlo, poniendo la parte del dedo pulgar detrás de su oreja.

—Chibi ha crecido—

—Y qué más?— Presionó.

—Madre te extraña— Siguió seco. —Yuuki está igual, papá trabajando como de costumbre—

—Y tu?— Preguntó con signo de interrogación. —Qué hay de 'ya sabes'?— Enfatizó bajando el tono de voz, moviendo las cejas bruscamente.

—Qué?—

—Lo de medicina— Replicó incrédula. —Qué hay de eso?—

Ella estaba interesada en su vida, no se le había olvidado aquella conversación que tuvieron en su departamento, donde él le confinó pensamientos profundos que se guardaba por privacidad o en todo caso, no considerarlos relevantes para andarlos contando a cualquiera que lo conociera.

—Cuándo presentaras el examen de transferencia?— Insistió.

—No me presiones— Hizo una mueca de súplica.

—No es presión de mi parte— Fingió estar impresionada; él sonrió queriendo soltarse a carcajadas por la expresión que ella hizo. —Es tu sueño, Naoki-kun, no el mío— Puso sus manos a su pecho. —Si fuera el mío, desde el principio hubiera elegido irme a medicina aunque mi padre creyera que estoy demente— Subió sus manos a su cabeza abriendo los ojos en señal de sorpresa. —No le des más vueltas cuando sabes que eso es lo que quieres, y a mi me interesa que tu estés bien—

—Por qué?— Interrumpió tomado por la curiosidad de escucharla decir el comentario con tanta fuerza. Acaso sus sentimientos respecto a él comenzaron a cambiar? Quiso sonreír de la misma emoción que sentía.

Ella trastabilló como si no se hubiera esperado su pronta interrupción, pero se recuperó rápido.

—Porque te tengo aprecio, y no se, creo que más que amistad he comenzado a verte de otra forma— Subió las cejas como tratando de averiguar si lo que decía tenía cierta coherencia, y para él, fue haber probado parte de la felicidad en un breve instante. —Te agarré cariño y respeto, no como el que los demás de la escuela te tenían con miedo, sino el respeto hacia tu persona que es lo que cuenta— Asintió con el dedo índice recalando lo que decía. —Y es porque siento que nos llevamos muy bien! Sí!— Sonrió complacida. —Por eso me interesa verte bien, el saber que puedes crecer como persona no porque te lo diga yo o tus padres, sino porque tú quieres ese cambio en tu vida— Afirmó segura de sí. —Ese cambio que defina tu vida—

Se quedó petrificado ante sus fundamentos, pero por sobretodo, regocijante al saber que ella le tenía aprecio y su manera de verlo estaba cambiando al igual que él cambiaba. Ambos estaban cambiando para que sus lazos se fueran uniendo con el paso del tiempo, hasta que sus sentimientos fueran correspondidos.

Sabía que debía ser paciente, y que la paciencia como tal, era una virtud.

Por lo que permanecería al margen, cerca de ella, para que sus sentimientos cambiaran y fuesen inclinadas hacia él y no a otro.

—Haré el examen en invierno para entrar en primavera— Dijo claro. —Cuando haga el examen le diré a mis padres que quiero ser doctor, de ahí en fuera, no lo dejare pasar por más tiempo— Aseguró.

—Me parece perfecto!— Hizo el visto bueno. Recién ella había terminado el pudín de nata sin dejar rastros de que antes hubo comida en el plato, por lo que no batallaría en lavar los platos que se les fueron prestados para el evento.

Se levantó a rejuntar el plato vacío para después seguir conversando.

Cuando regresó vio que Ryo, el mejor amigo de ella, había arribado a la mesa. Puso los ojos en blanco, pensando que vino para arruinarle el momento que pasaban. Gruñó.

—Ya estás lista?— Le dijo en tono presionándole. Ella asintió, frotándose los dedos de las manos encima del otro, viéndolo de reojo y haciendo un mohín dudoso. —No tengas miedo, las cosas saldrán perfectas, ya veras que sí— Aseguró condescendiente.

—Seguro?—

—Como que soy tu mejor amigo— Presumió frotando sus nudillos en el pecho dándole la apariencia de ser confianzudo, además de obstinado. Naoki rodó los ojos, prestando atención a lo que sucedía. —Ahora vámonos, es momento del espectáculo!— Resopló, tomándola de la mano. Desaparecieron de su vista.

Naoki sin percatarse de lo que hacia, tiró un par de sillas que formaban parte de su stand, también dobló el palo de la escoba con la que barría el piso.

Qué estarán tramando?

Su respuesta no tardó en llegar cuando Matsumoto vino a darle la noticia.

—Aihara cantará en la entrada del campus— Anunció incómoda, moviendo cada tanto la cabeza en incredulidad y estragos de molestia que se le escaparon de la voz.

—Qué?— Cuestionó él, sin ocultar el asombro de su voz.

—Lo que escuchaste— Dijo molesta. —Aihara cantará frente a todos para promocionarse en el concurso—

—Cuándo será eso?— Él estaba interesado en ir a su lado que en prestarle atención a las quejas de Matsumoto.

—En menos de cinco minutos—

Salió corriendo hacia la entrada del campus donde supuestamente cantaría Kotoko, aunque lo dudó al principio, no parecía ser una mentira ya que hacía rato que los escuchó conversar sobre el tema. Sin embargo, no le cabía la menor duda de que ella se arrepintiese de presentarse ante los estudiantes si se les era conocida no por su voz, sino por su talento en el basquetbol y eso que pertenecía en el equipo varonil.

Al arribar al sitio, vio que en efecto la noticia era verdadera.

Había instalado un escenario pequeño con su micrófono, set de batería, bocinas Marshall, guitarra eléctrica Fender Stratocaster y un bajo Rickenbacker recargados sobre la bocina.

El humo provenía de las esquinas bajas del escenario producido por Jinko y Satomi; Ryo, por el otro lado, daba la bienvenida con el micrófono con amplia seguridad y claridad de palabras.

—Les presentó a Aihara Kotoko!— Gritó extendiendo su mano derecha hacia la dirección de unas escaleras que conducían al escenario en su totalidad.

En eso, ella salió detrás de la barrera que protegía al escenario por la parte trasera en una tela de color negro.

A Naoki casi se le cae la quijada de la impresión.

Ella traía el pelo suelto en ligeros rizos en la parte media de su cabello para darle volumen a la caída, delineador color negro colocado debajo de los ojos resaltando un efecto oscuro y misterioso, pantalones acampanados de color negro, camisa de lino de manga corta color negro con detalles floreados en la zona inferior de ambos costados que se desplegaban como raíces de una flor conectadas al inicio de la camisa, botas de tacón español de color negro.

En fin, usaba negro de pies a cabeza.

A la vez que los usaba con gran estilo, confianza y alto porte en sus manos que se dejaban mover en ritmo a la canción que comenzaba por sonar siendo tocadas por el grupo que la acompañaba, y era curioso mencionar que aquellos muchachos estuvieran en la presentación si no eran sus amigos, al menos eso creía él.

La canción de "Los placeres de la pobreza" de Héroes del Silencio retumbaba y vibraba con intensidad, añadiéndole el canto que salía de su voz con infundia.

El público parecía estar perpleja al principio en que la canción empezó, pero con el paso de las letras, el hielo seco, los movimientos artísticos que ella ejercía, motivó al público a embelesarse con la presentación y presencia que el grupo presentaba.

.

.

.

.

P.D. (Mención a la canción "Los placeres de la pobreza" de Héroes del Silencio)

NOTA: Hola! Estoy un poco dudosa en subir o no el capítulo, pero sé que debo seguir escribiendo porque no hay nada mejor que escribir. Este capítulo es corto, mas no por eso no se debe de disfrutar. Los próximos quizás sean cortos o quizás sean largos, pero la longitud no determina si son malos o buenos.

Espero y les haya gustado el capítulo, si les gustó pueden dejar sus comentarios, sino disfruten de la lectura.