Tomaron el autobús saliendo de la universidad, dejando en el estacionamiento la bicicleta de Kotoko para no tener qué usarla.
En eso, él se mantuvo bastante compuesto a comparación de su anterior comportamiento en el campus donde hubo en ambos reacciones diferentes en relación al contacto físico que se originó a causa de la torpeza de Kotoko (si es que se le puede considerar como torpeza).
—Estás muy callado— Comentó Kotoko mientras iban caminando por el distrito de Shibuya en la hora del atardecer. Se alcanzaban a ver los rayos rojizos del sol ocultándose detrás del horizonte, dejando una ramificación de colores rojizos y anaranjados desvanecerse dándole paso a los colores obscuros que reflejaban al anochecer.
—Tu también— Recalcó mañoso, arqueando una ceja. —Igual, no me molesta que no hables— Agregó, en cierta forma tratando de provocar en ella una reacción. Había estado muy callada desde que dejaron la bicicleta en el estacionamiento, algo que no vio venir y le extrañaba verla de ese modo sabiendo que a ella se le caracterizaba el ser muy habladora.
—Insinúas algo?— Lo vio de reojo, subiendo la ceja izquierda, esbozando una sonrisa traviesa de lado.
—No lo sé— Fingió no entenderla, moviendo la cabeza de lado. —Y tú?— Arqueó las cejas, sonriendo de lado de manera mañosa. —Además qué es lo que estamos haciendo aquí?— Inquirió sobre el tema.
—Vine a filmar— Contestó escueta, ladeando la cabeza con manía. —A captar el movimiento aparente a través del lente de la cámara— Sacó su videocámara de la mochila como trofeo alzándolo al aire dando la impresión de que la estaba alabando.
—El movimiento aparente?— Repitió interesado.
—Sí— Aseguró haciendo el visto bueno. —A filmar las luces de noche— Especificó obviando lo dicho. —Y ya está oscureciendo lo que significa— Encendió la videocámara, emocionada. —Hora de trabajar!— Iluminó su rostro, apuntando los señalamientos alumbrados con el lente de la cámara buscando un punto fijo en el cual pudiera ella captar el movimiento que tanto buscaba encontrar.
—Eso es para un trabajo final?— Cuestionó en tono moderado, tratando de que su voz no fuera escuchada por la cámara, en caso de que alguno de sus amigos supiera que los dos fueron a filmar el trabajo.
Ella asintió.
—Debo captar el movimiento constante de las luces—Le notificó con el ojo abierto y el otro pegado al lente. —Y podemos hablar, le quitaré el sonido al video— Avisó tranquilamente, pareciendo desinteresada en el asunto de las preocupaciones de Naoki. —Dime, Naoki-kun, te gusta caminar por las noches en la ciudad?— Cuestionó sin mirarlo a la cara, detalle que le incomodó al sentirse no tomado en cuenta, aunque quizás la cosa no fuese así.
—Sí— Dijo de manera estática.
—Acompañado o solo?—
—Es relevante saber eso?— Inquirió subiendo la ceja izquierda de forma sospechosa, sosteniendo la mirada hacia ella que no lo volteaba a ver.
—No es necesario que me respondas— Siguió hablando como si nada. —Sólo quiero sacarte platica, para conocerte más— Enfatizó lo último de la oración, deteniéndose en seco. Naoki se quedó desconcertado por su repentina acción.
—Conocerme más?— Volvió a repetir, pero esta vez no quiso ocultar su emoción. Al contrario, sonó esperanzado.
—Sí, qué otra cosa puede interesarme más a parte de mi proyecto final?— Sacó de su mochila otro lente y lo cambió. Parecía segura con sus palabras, no obstante, Naoki no podía dejarse llevar por las emociones que recién estaba sintiendo y si actuaba de manera impulsiva pisaría un punto de no retorno. Temía ser descubierto antes de declararse él personalmente ante ella, a pesar de estar presenciando un momento en el que pudiera hacerlo. —Somos amigos…—Dejó la frase flotar en un hilo de voz que él interpretó como una amenaza, no con ella, sino con su persona.
—Kotoko— Habló claro, obteniendo la atención de la chica.
—Dime— Dijo una vez instalándole el nuevo lente a la cámara.
—Yo… yo… te gusto?— Preguntó ocultando su timidez, pero eso no restaba en que sus mejillas se habían ruborizado hasta el punto de sentirlas ardiendo.
—Si me gustas?— Dijo ella haciendo expresión de querer entender la pregunta.
Él asintió, reprimiendo su rostro a no lucir ilusionado.
—Me imagino que en el sentido romántico— Supuso, viéndolo a la cara.
De qué otro sentido puedo estar hablando?
Rodó los ojos, impacientado.
—Naoki-kun, si te soy sincera— Dijo arrugando las cejas, calmada mas que todo. —No estoy en situación de enamorarme, pero no puedo estar cerrada ante todo hombre que se me cruce enfrente—
Qué rayos significaba eso?
Él alzó las cejas completamente desorientado con la conversación, sin embargo a Kotoko no pareció importarle mucho el asunto porque en seguida prosiguió en filmar el movimiento continuo de los focos encendidos de noche.
Su día no estaba yendo en buena dirección, y qué otra cosa podía hacer al respecto si con acompañarla le bastaba? No entendía cuál era su urgencia en forzar los sentimientos de Kotoko en existir, en ser uno con los suyos.
Admitió que sí le importaba saber los sentimientos de Kotoko, mas no podía ingresar a un terreno desconocido sin haberse preparado para el impacto que pudiera recibir una vez entrando, porque si lo hacia, no habría escapatoria.
Pero, recién ella le dijo que no estaba cerrada ante cualquier hombre que se le cruzara enfrente, y si eso significaba que no había cerrado su corazón por completo? Eso quería decir que él tenía una oportunidad para enamorarla. Qué otra cosa podía significar?
Sonrió para sí con entusiasmo, tomando el rumbo que Kotoko iba a toda marcha con la videocámara en mano y la mochila colgándole en la espalda.
—Naoki-kun, apresura el paso— Le dijo ella girando la cabeza hacia su dirección.
—Ya voy— Espetó en tono molesto, bajando la mano hasta el bolsillo del pantalón, consumido por sus conflictos internos.
La vida no podía ser más cruel con él, siendo así, que a grandes rasgos el destino mismo lo detestaba con creces.
Se advirtió que no existía peor cosa que el destino, porque de haber sido bueno con él, viviría una vida muy cómoda a lado de Kotoko con cero estragos y cero conflictos para mantener a flote la relación. Se restregó en la cara que se lo había repetido varias veces hasta llegar a un punto de no retorno en su vida, que, a su vez se iba complicando porque seguía estando en la misma línea sin trazar de su meta.
Una línea que lo separaba de Kotoko.
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P.D. Kotoko en efecto, se está enamorando de Naoki y trata de alejarlo, pero creerán que será posible? Naoki no deberá de desaprovechar la oportunidad que se le presenta.
