NOTAS DE LA AUTORA

-Hola, antes que nada pido disculpas por la tardanza, es solo que estuve muy ocupada en estos días que casi ni pude respirar XD

-Después de mucho mi calendario volvió a liberarse y por fin pude traer de nuevo un nuevo capítulo, no se preocupen que ya estoy trabajando en el próximo.

-Ojalá disfruten con la historia.

-One Piece no me pertenece, los personajes son creación de Eiichiro Oda.


Capítulo 3


No—en la voz de Zoro y en todo su cuerpo se podía notar su instinto asesino, tan intenso y poderoso como su instinto protector, su lealtad absoluta—no te permitiré acercarte a él, si quieres los recuerdos de Luffy tendrás que pasar por sobre mi cadáver.

En cuestión de segundos los Sombrero de Paja en su totalidad se encontraban en posición de batalla.

La criatura los observó en silencio.

Humanos, que criaturas tan extrañas—ladeó la cabeza—hacen tonterías por razones inexplicables pero eso los hace interesantes…

Ella levantó una mano, todo acabó en ese instante.


Habían pasado ya dos horas y Ace aún no sabía nada de su hermanito.

No recordaba haberse sentido tan impotente alguna vez, ver la enorme cantidad de heridas y sangre salir sin parar del cuerpo de Luffy hicieron muchas cosas en Ace. Al principio sus músculos se tensaron y su mente quedó en blanco, luego poco a poco su cuerpo empezó a reaccionar, fue en ese momento que un miedo inmenso lo invadió y lo abrumó por completo.

Ace no sabía qué hacer, no había realmente nada que pudiera hacer para ayudar a su hermano y eso estaba a punto de volverlo loco, miles de preguntas sin respuesta cruzaban su cerebro en medio de una gran lucha para mantener su control y no invadir como un demente la enfermería en un intento de proteger a Luffy, pero lo que más le preocupaba al pecoso eran las heridas y la gran cicatriz que pudo divisar en el pecho de su hermano, Luffy era un hombre de goma así que no se le podía hacer ese tipo de cicatrices fácilmente. Sus llamas empezaron a arder al imaginar lo que pudo haber ocurrido.

Quizá él había cometido un error, quizá debió haber esperado más para partir, quizá no debió haber dejado a Luffy solo, quizá… '¡No!' se dijo, ellos habían prometido no arrepentirse de nada, Luffy le daría un puñetazo si se enteraba de lo que estaba pensando y Sabo desde donde quiera que estuviera probablemente le patearía.

Entonces una mano se posó en su hombro y una cálida taza se situó en sus manos.

—Toma—le dijo con una amable sonrisa.

—Gracias Thatch... —lo decía en serio, ese simple contacto de su nakama había logrado tranquilizar a la bestia que empezaba a formarse en su interior.

El cocinero suspiró, aún no se creía que el hermanito de Ace apareciera en el Moby Dick de la nada. Sin duda cuando Ace decía que siempre se metía en problemas no mentía en lo absoluto.

—Aún no explico cómo llegó hasta aquí—murmuró el pelinegro poniendo en palabras lo que Thatch estaba pensado.

—Hay cosas inexplicables en el Nuevo Mundo.

—Hay cosas inexplicables cuando se trata de Luffy…—levantó la cara con algo de duda— ¿les dijiste…?

Thatch sabía perfectamente a que se refería el menor.

—No, no he dicho ni una palabra—Ace puso una cara de alivio pero el mayor no había terminado—pero no podemos mantenerlo así por mucho tiempo. Todos saben que no eres del tipo sentimental, así que es obvio que el hecho de que casi incendias el barco y enloquezcas por completo al ver a un desconocido inconsciente que apareció de la nada provocará mucho revuelo. Ellos quieren saber quién es tan importante como para que actuaras de esa manera, de alguna forma evité el interrogatorio que Marco iba a hacerte pero debes decirles algo pronto.

—Lo siento—Ace realmente se sentía fatal por mentirle o bueno en este caso ocultarle información a sus nakamas, sin embargo por mucho que intentara no encontraba ese algo dentro de sí mismo que le permitiera abrirse por completo, solo con Thatch y su oyaji era capaz de mostrar más aspectos suyos, probablemente también con Marco—es solo que Luffy es mi hermano pequeño y mi única familia durante mucho tiempo, no sé qué haría si algo le pasara y yo no quería…

—Ace—el cocinero volvió a poner una mano en el hombro del menor—nadie te está obligando a que cuentes toda tu vida, es tu pasado y tú decides que hacer con él—le dio una sonrisa—solo te advierto que tendrás que lidiar con un gigantesco número de hombres curiosos pero estoy seguro que puedes asustarlos un poco con tus tendencias pirómanas her-ma-ni-to.

Una mirada llena de agradecimiento se posó en la cara de Ace y Thatch no pudo evitar preguntarse qué cosas debió vivir su intrépido hermano para encerrarse en sí mismo de esa manera, la falta de confianza le dolía pero el comandante entendía que el simple hecho de confesar tener un hermano era probablemente uno de los actos más valientes de Ace. Se sintió honrado y un poco feliz de haber sido el receptor de aquel acto de confianza, 'espero que la llegada de este Luffy pueda ayudar un poco' pensó.

En eso una enfermera salió para dar su diagnóstico y bueno, ser atropellada por un Ace muy ansioso.

— ¿Cómo está? —La mujer parpadeo unos instantes presa del susto y luego finalmente recuperó su tranquilidad.

—El muchacho está estable sin embargo recibió mucho daño, al parecer estuvo en medio de una gran lucha hace poco, y a raíz de eso la abrumadora cantidad de heridas en todo su cuerpo. Lamentablemente no puedo asegurar la presencia de secuelas.

Aquella información lo asustó pero en ese momento había algo más importante, algo que necesitaba hacer desesperadamente.

— ¿Puedo verlo?—necesitaba asegurarse de que su familia estaba bien, necesitaba ver a Luffy respirando, necesitaba asegurarse de que su hermano pequeño aún estaba con él, asegurarse de que no era como Sabo.

—Adelante pero solo unos minutos—ni bien terminó de hablar el muchacho desapareció dentro de la habitación, ella no pudo evitar sonreír con ternura.

Ace era el menor en el barco aunque por lo general eso no se notaba mucho debido a la personalidad del mismo, sin embargo esta era la primera vez que ella pudo verlo.

Pudo ver lo joven que realmente era su nuevo hermano menor.


Le dolía la cabeza y sentía como si lo hubieran golpeado hasta morir, por supuesto que eso no era suficiente para acabar con él, Sanji estaba tan acostumbrado al dolor que casi era como si se tratara de un viejo amigo.

Se levantó y encendió un cigarro para poco a poco empezar a caminar con una notable tranquilidad, hasta que reconoció el lugar.

'Así que estamos aquí de nuevo' una emoción que no fue capaz de identificar lo invadió, entonces lo escuchó a lo lejos.

— ¡Espera!—Sanji se estremeció al recordar a su vez lo que estaba viendo—¡SANJI! ¡¿Piratas de clase baja?! ¡Sé que decías cosas que no querías! ¡Deja de mentir!—'Oh rayos… capitán de mierda'— ¡¿Crees que así de fácil lograrás hacer que me vaya?! ¡Púdrete! No importa cuántas veces me patees, tú eres el único que siente dolor.

En ese momento vio a su hermosa Nami-swan decirle algo a Luffy pero las palabras no llegaban a él por completo

— ¡Nuestro viaje aún no termina! Estaré aquí esperando, si no regresas estaré aquí, ¡MURIENDO DE HAMBRE! ¡Tú eres el cocinero de mi barco! ¡No comeré nada que no sea tu comida! Incluso si tengo hambre o empieza a llover, estaré aquí y esperaré—Sanji no pudo evitar que las lágrimas se amontonaran en sus ojos mientras rememoraba de nuevo aquel momento— ¡Asegúrate de volver, Sanji! ¡Sin ti, yo, NO PUEDO CONVERTIRME EN EL REY DE LOS PIRATAS!

Sin poder evitarlo, la emoción lo volvió a abrumar y con un llanto silencioso volvió a avanzar.

'Esto va ser difícil' pensó.


Él no se tranquilizó hasta que fue capaz de notar su respiración. Cuando finalmente pudo contemplar bien a su hermanito soltó el aire que había estado conteniendo desde quien sabe cuánto tiempo.

Tomó una silla y la ubicó cerca de la cama donde sus nakamas habían acostado a su hermano. Al observarlo más a fondo notó algunas diferencias con el recuerdo que él mantenía de Luffy desde su partida de Villa Foosha, la más notoria era sin duda la enorme cicatriz en el pecho.

— ¿Dónde te hiciste esto Lu? —Pasó sus dedos por ella, parecía que ya la llevaba hace tiempo pero él no recordaba que Luffy se la hubiera hecho cuando estaban en la isla— ¿qué te pasó Luffy? —en ese momento una mano tomo la suya y la apretó.


Luffy había despertado un poco desorientado, le dolía todo el cuerpo y tenía mucha hambre. Ya estando un poco más lúcido empezó a observar su entorno, el lugar le parecía extraño, ningún miembro de su tripulación estaba con él y luego para completar el cuadro un extraño sujeto pecoso le miraba con una expresión que no podía descifrar.

Después de un tiempo preguntó.

— ¿Quién eres tú?—el contrario se balanceó como si lo hubieran golpeado.

— ¡Lu no juegues conmigo!

— ¿Lu?—ladeó la cabeza algo confundido y observó fijamente al extraño—El único que me dice así es Sabo y tú no eres mi hermano, te pareces pero no eres rubio— frunció el ceño, por algún motivo se sintió mal al decir aquello, como si estuviera traicionando a alguien, alguien que por más que se esforzaba no lograba recordar.