Mientras la seguía por detrás, no se percató que ella estaba al borde de estrellarse contra un poste de luz.

En cuanto estuvo a punto de advertirle, vio que en vez de estrellarse contra el poste se estrelló con un hombre alto de semblante altanero.

El hombre la sostuvo en cuanto chocaron ambos cuerpos, viendo que ella suspiró del susto sin soltar la videocámara de su mano.

Entonces se dirigió hacia ella con la intención de apartarla del problema, en caso de que el hombre con el que se estrelló fuese una molestia; el aire casi se le escapa de los pulmones en cuanto se dio cuenta de quién era el hombre con quien se topó.

—Oh, lo siento— Kotoko se agachó pidiendo disculpas de buena manera, en cambio Naoki los apartó con el brazo derecho moviendo a Kotoko hacia su lado en instinto protector.

El hombre, o mejor dicho, el muchacho era el capitán canalla, el mismo que tiró a Kotoko no una, sino dos veces durante el partido de basquetbol el año pasado. Ese individuo no se merecía su amabilidad.

Naoki frunció el ceño, observándolo desdeñoso, mientras que el capitán canalla dobló las cejas de manera efusiva dando un paso atrás, aparentemente reconociéndolo al instante.

—Irie Naoki?— Musitó extrañado.

Asintió, suspirando desde la altura de su pecho.

—Esa chica es Aihara?— Apuntó a Kotoko con el dedo índice, en gesto dudoso.

—Te conozco?— Cuestionó Kotoko, arrugando el gesto como si quisiera recordar el rostro de aquel funesto muchacho, mas Naoki no quería permitirlo ser.

—Entonces en sí— Afirmó el muchacho moviendo la cabeza en dirección al cielo en alivio. —Nos conocemos, Aihara— Aseguró confianzudo, metiendo ambas manos a los bolsillos.

Kotoko lo miró confundida, ladeando la cabeza; Naoki, por el otro lado, se impacientaba y cómo no, si tenía enfrente a alguien que le hizo daño a Kotoko. Era un hecho que consideraba imperdonable.

—De dónde?— Ella quiso saber.

—De ninguna parte!— Dijo Naoki negando, tomó a Kotoko del antebrazo dispuesto a alejarse de ese sujeto, pero:

—Aguarda!— Exclamó el muchacho tomando a Kotoko del otro brazo, indispuesto a dejarla ir, de modo que parecía a distancia que ambos se peleaban por ella.

—Em…— Ella hizo una mueca incómoda, ausente de la situación en la que estaba forzada a vivir.

—Aihara, quiero pedirte disculpas— Masculló el muchacho alarmado, agachando la cabeza cual fuese un acto supuestamente noble. —Durante el partido de basquetbol yo tenía muchas ganas de tener la beca para entrar a Tonan, y me moleste cuando no la obtuve— Se detuvo para coger aire. —Me cegué, y fue un estúpido al herir a una mujer sabiendo que fue mejor deportista que yo—

Ambos se quedaron en silencio, aguardando a que el silencio transmutara de alguna manera, y con ver a aquel sujeto despreciable, él se percató que su expresión era sincera por lo cual no podía interferir a menos que Kotoko le pidiera que lo hiciera, aunque dudaba que fuese así.

Naoki le miraba el gesto pensativo, en cierta forma analizando al capitán canalla, a lo que él supuso, quizás la hirió por despecho, mas eso no justificó su comportamiento, por lo que no merecía su perdón.

Conforme los segundos avanzaban a través de las manecillas del reloj, él se impacientaba con el silencio de Kotoko. Le intrigaba lo que sucedía en su cabeza. Qué tanto pensará? Se preguntaba frustrado.

—Aihara?— Pronunció el muchacho. Naoki subió la mirada en dirección a éste mirándolo amenazante.

A Kotoko no le vuelves hacer daño, transmitió ese mensaje desde su mirar.

—No me digas Aihara, por favor— Habló Kotoko fuerte y claro, soltándose del contacto de Naoki, quien se alarmó de su acción.

—Yo…— El muchacho enarcó las cejas, sorprendido.

—Te disculpo por lo que hiciste esa vez— Dijo luciendo madura, segura de lo que decía. —Pero, te tardaste mucho en venir a pedirme disculpas— Rectificó, haciendo un movimiento rápido de cejas donde las subió y bajó para recalcar sus palabras.

—Sí, fue una mala movida de mi parte— Aseguró rechinando los dientes de la vergüenza. —En cuanto me di cuenta de mi error, me avergoncé terrible!— Se tapó la cara con las manos abiertas.

—No hay necesidad de que ocultes tu rostro— Mencionó Kotoko sonriendo de lado, provocándole a Naoki un vuelco en el corazón, sin anticiparlo como siempre. —No exageres—

Que no exagere? La piel de Naoki se paró efecto de las palabras de Kotoko, siendo tan comprensiva y tan amable, pero decirle a ese sujeto que no exagere, lo volvió loco.

—Eh sí— Musitó debajo de su aliento, bajando las manos de su rostro. —Se que no merezco ser tu amigo o algo por el estilo, pero tengo que decirte algo que probablemente te vaya a interesar— Dijo persuasivo.

—Algo que me interese?— Dijo ella en un suspiro.

—Sí— Afirmó bonachón (característica que irritó a Naoki hasta los huesos)

—Qué es?— Demandó saber, dando un pequeño paso al costado de Naoki, quien se paralizó de la impresión de notar que se le acercó aunque fuera un poco. —Dime—

—Alguien que tu conoces— Empezó en aire misterioso. —Me pidió que te buscara y te pidiera disculpas, pero igual lo hice porque tenía la intención de disculparme formalmente contigo por aquello que hice— Al ver que ella no habló, siguió. —Para no hacerte el cuento más largo, es alguien que conoces desde secundaria—

—De secundaria?— No dejó pasar ni medio segundo de haber terminado la frase, para que Kotoko irrumpiera intrigada. —Pero, quién?—

—Eso no me toca a mi de decir— Agitó la mano por detrás del hombro. —Sino a ti— Enfatizó, observándola de soslayo.

—Quiero que me digas— Pidió saber, pero él se estaba marchando del lugar despidiéndose con la mano al darles la espalda indiferente. —Oye! Ni siquiera me dijiste tu nombre—

—Nakagawa— Respondió a diez metros de distancia. —Ese nombre sí lo conoces—

De ahí, vieron cómo tomó el autobús en su debida parada, con ello desapareciendo de sus vistas como si de un figmento de su imaginación fuese.

—Nakagawa?— Repitió Kotoko forzándose a recordar.

—No te forces, Kotoko— Cercioró Naoki en tono sutil. —Es un tipo nefasto aquel, no tienes por qué hacerle caso—

—Pero si conozco ese nombre— Mencionó.

Él se frenó, sintiendo una pálida irritación sentándose furtivamente en la boca del estómago, sumándole que la garganta se le secó.

—Si?— Sonó falto de contención.

—Ah ya sé!— Exclamó en eureka. —Nakagawa Taketo— Abrió la boca en asombro, acompañada de sus grandes ojos que se alumbraban ante su descubrimiento.

Naoki no quiso emitir palabra, mas que fruncir el ceño.

Él ya no se hallaba de buen humor.

—Iba conmigo en el equipo de basquetbol— Comentó. —Pero, me extraña que haya dicho que estuvo conmigo en la secundaria, porque él estuvo en Tonan con nosotros pero un año más abajo—

—Ya veo— Sonó desconectado, desahuciado.

—Pero ese es tema para otra ocasión— Repuso Kotoko tratando de animarlo a su manera. —Sigamos con lo que vinimos a hacer—

—Más bien lo que tú viniste hacer— Recalcó referente, sintiéndose extraño del medio; hecho curioso para alguien de su tipo. —No yo—

—Bueno, lo que yo— Puso una mano en su pecho apuntándose a ella misma. —Vine a hacer— Le sonrió y siguió filmando el movimiento de las luces encendidas en la noche, a veces cantando una canción, otras a punto de estrellarse con desconocidos a lo que él fue a su auxilio cada que presenciaba semejante escenario.

La línea que lo separaba de Kotoko se iba incrementando y alargando en vez de acercarlos.

Pero, eso era lo que él creía.

Lo que no se esperaba era que el destino le tenía otras jugadas para el futuro, jugadas que quizás le brinden la felicidad que tanto buscaba como fugitivo en el ambiente.

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P.D. Otro capítulo listo para ser leído por ustedes. Aquí es la primera mención oficial de Taketo Nakagawa(aunque salió en el capitulo de "El partido" de la primera parte, pero solo mencionamos su nombre, no su descripción completa), quien saldrá en los próximos capítulos como otro pesado rival para Naoki, del cual, tratara de enfrentarse a su modo para que Kotoko no se enamore de él, aunque él desconozca que ella se está enamorando de Naoki.