Al cabo de unos minutos en que los tres estaban esperando, algun tipo de reacción que uno de ellos ejecutara. La Sra. Irie parecía estar a punto del colapso por exclamar y ordenar, Kotoko lucía tranquila mas no por eso, él podía asumir que así se encontrase su mente; él, por el otro lado, dudaba qué hacer para mejorar la situación que su entrometida madre recién ocasionó en su hogar.
Pudo haber provocado una colisión de caracteres entre ella y Kotoko, del cual, no hubiera sido bonito de presenciar.
Naoki, por supuesto, sabía que Kotoko era una persona de carácter libre e independiente, ella se movía a la dirección de sus deseos y era soñadora. Igual, sabía que su madre era una mujer explosiva e ingeniosa, dando muestras de afecto efusivas y un carácter severo cuando las cosas no salían a su modo.
Si esas mujeres chocaran entre ellas, el resultado sería desastroso.
—Oba-sama— Kotoko fue la primera en hablar. —No deje que sus emociones la dominen— Advirtió solemne, bajando los brazos que los separaban a los tres. Él notaba que su hermano los espiaba con respeto y admiración, acallado en el asiento del sofá, sosteniendo entre sus manos las películas que había traído Kotoko.
—Tienes razón, Kotoko-chan— Dijo en un suspiro, encogiendo los hombros en derrota.
—Es sentido común— Sonrió complacida con el objetivo de aplacar la situación.
—Baka— Refunfuñó Yuuki, captando la atención de Kotoko. —Con qué película empezamos?— Los ojos de Kotoko se desorbitaron, en lo que sus gestos se tornaban en una expresión pensativa.
—Hm— Dejaron escapar sus labios.
—No me hagas esperar— Advirtió Yuuki, quejándose con la cabeza mirando al techo
—Puedo ver la de Grease con ustedes?— La Sra. Irie intervino, dando pequeños saltos, entusiasmados, conteniéndose las ganas de dar el salto mayor.
—Por supuesto— Accedió Kotoko, sin quitar el gesto de su rostro.
La Sra. Irie pegó un salto de alegría y salió corriendo hacia la cocina, diciendo que traería palomitas para ver la película, y también unas cobijas para abrigarse en la sala.
—Se quedará Onii-chan con nosotros?— Cuestionó Yuuki, inseguro.
—Sí— Kotoko accedió nuevamente, frunciendo el entrecejo, preparada para decir. —Veamos la de Grease— Le dio la razón a su madre, para que no siguiera insistiendo en verla luego de tantos años sin haberla visto.
Al acceder, la Sra. Irie trajo las palomitas recién salidas del microondas, unas galletas de mantequilla y tazas de té y sobres de sabores para el té.
Naoki se sentó al otro extremo del sofá donde Kotoko y Yuuki se habían sentado, su madre se ubicó en el asiento de en medio de la sala, siendo así que era la que veía la película de frente.
Al empezar al película, a Naoki le pareció bochornosa, y a su vez, romántica; era curioso, porque él era un hombre que desconocía apreciar el amor cuando lo observaba en la pantalla, a manera que probablemente ver escenas de amor y de música combinadas no eran de su total agrado.
Echó un respingo pasados los veinte minutos de película, optando por dirigir su atención en Kotoko, quien, fruncía el ceño cuando su madre gritaba de emoción cada que empezaban a cantar los personajes.
Se notaba que a ella no le gustaba que la interrumpieran cuando veía una película nueva para ella. Sin embargo, y muy a su pesar, no podía satisfacer los deseos de acercársele. De acercase y poner su brazo encima de ella.
Volvió a suspirar abrumado, bajando la cabeza decaído, sintiendo la punta de sus dedos temblaban y punzaban en anhelos de sentirla cercana a él, aunque fuera en su propia imaginación, eso que ni qué! No importaba cómo la veía, o cuánto la deseara, lo que ansiaba tanto estaba a menos de tres metros de distancia y no podía tocarla.
Lamentó el hecho de que él era un patético perdedor, viendo una película de los años setenta en su casa en un viernes por la tarde en compañía de su entrometida madre, su callado hermano y su "amada" que aún no era su amada.
De pronto, su madre se levantó de golpe.
—Oba-sama?— Preguntó Kotoko, tomada por sorpresa. Yuuki, hizo el mismo gesto, acercándosele a ella de manera sigilosa; esto a Naoki fue casi intolerable, casi…
Su madre se puso a cantar la canción de "Summer nights", como una adolescente soñadora lo haría.
Kotoko puso gesto de sorpresa, esparciendo sus ojos ampliamente y la boca la hizo pequeña; Yuuki, se le pegó a Kotoko, colocando una mano sobre su brazo, incrédulo ante la actuación de su madre. En cambio, Naoki miraba esa escena como una desgracia. Su hermano menor tocando a su "amada" delante de sus narices? Imperdonable!
—Esta era de mis favoritas!— Chilló su madre, entusiasmada.
Naoki notó que Yuuki le cuchicheó algo a Kotoko en el oído y luego se rió de ello, para después ella decirle algo de regreso en el oído y éste igual se echó a reír.
Le molestó que entre ellos hubiera tanta confianza, cosa que con él no había en abundancia.
Se volvieron a cuchichear y esta vez se echaron a reír a carcajadas, Yuuki inclinándose en el hombro de Kotoko y ella recargando su mentón sobre su cabeza. Parecían pasarla bastante bien.
En verdad aborrecía no poder lograr lo que su hermano podía alcanzar.
Al finalizar la película, entre Kotoko y Yuuki se habían terminado las palomitas de maíz. Su madre se encargó de limpiar las cosas que trajo para ver la función, sin embargo, dejaron cierto tiempo para tener la oportunidad de ver cualquiera de las siguientes películas que sobraban. En eso, Naoki decidido a no dejar la oportunidad pasarle de frente, se dirigió al sofá donde Kotoko y su hermano menor conversaban alegremente.
Tomó asiento, mostrando indiferencia en su postura.
Por fortuna, Kotoko fue la primera en percatarse de su presencia.
—Ah— Se giró a verlo. —Naoki-kun, venías a unirte a nuestra conversación?— Dijo en gesto interrogante.
Yuuki se asomó detrás del brazo de Kotoko, ojeándolo con recelo.
Qué había entre ellos dos?
Antes de asentir, Yuuki interrumpió:
—Onee-chan— Le dijo a ella, jalándola de la camiseta polo. —Es entre nosotros dos— Advirtió severamente, poniendo sus ojos firmes sobre los ojos color avellana de Kotoko, quien, lo miró escrupulosa. —No le digas nada a Onii-chan—
¡Espera! Onee-chan? Desde cuándo Yuuki le decía Onee-chan a Kotoko?
No pudo disimular su molestia, frunciendo el ceño.
—Bueno, me parece razonable— Concluyó asintiendo con la cabeza, para después centrar su atención en Naoki. —Naoki-kun, lo siento, pero no podemos hablar contigo de este tema— Dijo tratando de sonar razonable, aunque para Naoki fue un hecho irritante.
—Sí— Aseguró su hermano menor, pareciéndole arrogante. —No es algo de lo que se pueda hablar contigo, Onii-chan—
—Por qué?— Preguntó él en tono molesto.
Ellos dos se miraron absortos en su propio tema, y él señaló como nota mental que no debía parecer muy presuntuoso, ya que a pesar de sentirse mal por sus sentimientos, enfrentarse a su hermano menor no conllevaría a un resultado favorable.
A su vez, le haría verse como el malo de la historia, y eso claramente no era su propósito principal.
Vio que entre Kotoko y Yuuki surgió un acuerdo, del que al parecer, no existían objeciones por parte de los dos. Asintieron y dirigieron su vista hacia él.
Kotoko fue la primera en hablar:
—Estoy tratando de ayudar a Yuuki-kun con un asunto importante que tiene en la escuela, si te entrometemos dejará de ser secreto—
—Así es— Asintió Yuuki firme. —Yo le dije a Onee-chan que no podía decirle a alguien ajeno a esto sobre el asunto— Él frunció el entrecejo, reflejando en sus ojos una determinación obstinada. —Además, no es algo en lo que me puedas ayudar tu, Onii-chan—
—No te excluimos de los demás temas de charla— Repuso Kotoko, agitando las manos en negación. —Pero, lo que andábamos discutiendo es algo personal de Yuuki-kun y me pidió que por favor no dijera nada—
Irritado, no otra opción mas que acceder.
Aunque accedería de momento.
Naoki se vio obligado a asentir, quieto.
Su corazón dio un vuelco salvaje en cuanto la sonrisa esperanzadora de Kotoko apareció reflejado en su infantil rostro, contenta de verle acceder y respetar su complicidad con su hermano menor.
Admitió sentirse excluido ante tal situación, mas no por eso, él debía bajar la guardia con Yuuki, puesto a que si su hermano tuviera su edad o un poco más, hubiera sido el novio de Kotoko sin dudarlo.
Naoki estaba consciente de que Yuuki sería mucho mejor prospecto para ser el novio de Kotoko que él, a pesar de ser de la misma sangre, Yuuki tenía mejores cualidades y menos defectos que él. De eso, no había dudas.
—Qué bien!— Kotoko dijo subiendo el tono de voz, alegre. —Pero, podemos conversar, Naoki-kun, de cualquier otra cosa— Aseguró con el pulgar.
—Sí, está bien— Espetó él, dirigiéndole una mirada retorcida a Yuuki, que a su vez, le observó extrañado con su comportamiento.
—Quería pedirte ayuda con algo— Kotoko irrumpió entre el juego de miradas que los hermanos Irie mantenían frente sus narices. Naoki, tomado por sorpresa, a la vez que se sintió conmovido con su repentina acción, la ojeó satisfecho.
—Qué es?—
—Tengo dificultad en hacer mi tarea— Comentó, haciendo un mohín. —Se me juntaron los trabajos y las notas de las materias y no sé cómo ordenarlas— Ella encogió los hombros, suspirando abrumada. —Crees que me puedes ayudar?— Levantó la vista, esperanzada.
Esa mujer no tenía conocimiento de sus emociones, porque sus mejillas se encendieron cobrando vida en su inexpresivo rostro, y sus ojos se iluminaron en amor, amor hacia ella. E indudablemente se propagó rápidamente hasta su duro y frío corazón que siempre se derretía cuando ella posaba sus ojos sobre los suyos, esperando alguna respuesta por su parte, a lo que conllevó un leve asentimiento de cabeza, avergonzándose de su conducta poco apremiante en relación al amor que sentía por ella.
—Sí— Su voz se escuchó áspera.
—Ay! Que bien— Sonrió ella, aplaudiendo. —Muchas gracias, Naoki-kun, eres el mejor!— Exclamó agradecida.
—Yo pudiera ayudar mejor— Interrumpió su hermano, provocando en él una sensación turbadora.
—Qué?— Ella se giró hacia Yuuki, en gesto interrogante. —Qué has dicho? Ayudarme mejor?—Él asintió petulante.
—Sí, es lo que ofrezco luego de tu ayuda durante estos días— Dispuso una sonrisa bonachona, perpetuando una mirada retadora hacia Naoki, quien, no se inmutó en regresársela con mayor intensidad, indispuesto a dejarse vencer. —Además, conozco mejores técnicas de estudio que Onii-chan—
—Oh, de verdad?— Ella habló sorprendida.
—Por supuesto— Concordó Yuuki, modesto. —Soy más joven, por lo que se me es sencillo conocer nuevas técnicas de estudio, incluso más efectivas que las que te ha enseñado Onii-chan hasta ahora—
—Pero, yo tengo un coeficiente intelectual mayor— Presumió Naoki, sonando hostil. —Y memoria fotográfica, de ningún modo se me pueden olvidar las cosas que veo y escucho una vez—
—Puede ser que tengas esa cualidad— Prosiguió Yuuki. —Pero, incluyo yo puedo ayudar a una Baka como ella, aunque yo todavía esté en primaria— Enarcó una ceja, riéndose entre dientes.
—Perdona que interrumpa— Intervino Kotoko, rechinando los dientes, incómoda. —Pero, ya me ajusté al modo de trabajo con Naoki-kun—
Él, conmovido, sonrió victorioso, cruzándose de brazos ante el disgusto que expresaba su hermano, haciendo una mueca y el gesto retorcido.
Toma esa, Yuuki, se dijo.
—Si no te importa, Naoki-kun— Agregó ella, resarciendo el encuentro entre ambos hermanos, obsequiándoles una sonrisa bienintencionada.
—En absoluto— Fue su respuesta.
—En serio?—
—No me molesta ayudarte— La miró de reojo.
La discusión había concluido ahí.
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P.D. Por fin capítulo hecho, una disculpa si me tardé en subirlo.
Espero que les guste
