Una dulce joven de cabellos dorados se encontraba sentada a la orilla de la cama en su habitación mientras su mirada se mantenía pérdida a través de la ventana que dejaba entrar la luz del atardecer, la joven Serena Tsukino, la guardiana de la luna y reencarnada princesa pensaba detenidamente en varias cosas.

Hace un mes que el Caos se ha esfumado, el asunto con Sailor Galaxia se logró resolver después de tantas complicaciones —la reencarnada princesa suspiró —también se cumple un mes desde que la princesa Kakyuu se marchó junto a las Sailor Starlights —se colocó de pie y con sus pies descalzos llegó hasta el balcón donde abrió sus ventanas corredizas dejando que el aire helado de la naciente noche golpeara su cuerpo —se supone que después de todo lo sucedido las cosas volvieron a la normalidad aunque la verdad es que este mes a sido de muchos cambios —Serena dirigió su mirada a su tocador observando la foto que tenía con sus amigas —Amy justo empezó sus estudios para ser doctora, Mina está demasiado metida en una carrera como artista, Rei tiene planeado ser la dama de su templo y componer canciones, también Lita tiene planes para especializarse en la gastronomía —la rubia devolvió su mirada hacia el exterior notando como las estrellas comenzaban a salir —las exteriores están de viaje, seguro volverán pronto debido a los estudios de Hotaru y yo... —Ella camino hasta el barandal afianzando sus manos en él —yo he decidido irme por una licenciatura en psicología, seguramente laboral o clínica, aún no lo tengo claro —suspiro con pesadez —aunque eso sólo lo sabe mi familia, de alguna manera quiero darles la sorpresa a los demás, quiero demostrar que puedo lograrlo —volvió a desviar su mirada hacia al interior de su habitación mirando la foto de ella y Darien en el tocador —últimamente mi relación con Darien siento que no va a ningún lado, nuestras citas no son tanto de una pareja de novios o más bien de dos personas "comprometidas" —ella miró el anillo en su dedo —he caído en la cuenta de que ciertamente es frío con nuestra relación, siento que siempre soy la que demuestra de más mientras que él... ¿Me da por sentado? —Hizo una leve mueca —Si decidiera dejar a Darien ¿cómo reaccionarían las guardianas? Ya sé que el futuro fue revelado pero ¿Estarán dispuestas a que rompa ese futuro por mi felicidad? Se que ya no tendría a Rini y me duele en el alma eso pero ¿Que caso tiene el futuro sino estoy convencida de él en todo? ¿Si no voy a ser feliz? —Rió con ironía —es gracioso que la chica rubia de peinado gracioso, torpe y llorona que todos conocen se haga todo este cuestionamiento ¿No? —cierta tristeza se reflejó en sus ojos de pronto —además, lo he extrañado a él desde que se fue... ¿Es por la amistad que formamos? ¿O es porque quizás yo por él...? —Agitó su cabeza frenética —deja de pensar en eso Serena Tsukino —se burló de si misma hasta que golpearon a su puerta.

—Cariño la cena esta lista —habló Ikuko del otro lado de la puerta a lo que la chica se dirigió al comedor, justo al salir de la habitación el celular en su cama vibró.

En Kinmoku la princesa Kakyuu y las Starlights se encontraban en el castillo del reino el cual se encontraba lleno de esplendor debido a su reconstrucción.

—Gracias al empeño de todos hemos logrado devolverle su brillo a nuestro bello planeta —el tono de la princesa era de alegría pero al ver a sus mas fieles guerreras tan calladas les miró de manera seria —¿Que es lo que sucede mis guerreras? —Preguntó la princesa pero la verdad ella ya sabia que pasaba.

—Lo que sucede, princesa es que en verdad estamos muy orgullosas de haber contribuido en el renacimiento de nuestro hogar —habló Sailor Star Healer —pero la verdad es...

—Es que nosotras ya no sentimos que pertenecemos aquí —continuó Sailor Star Maker —la verdad es que...

—Nosotras ya nos habíamos acostumbrado a un vida en la tierra —habló Sailor Star Figther —y quisiéramos... Pues...

—Quieren regresar —la voz de la princesa era de dulzura mientras sonreía se igual forma —quieren volver, pero como hombres en todo el sentido de la palabra.

—Así es —le respondió con firmeza Healer —pero también pensamos que no la podemos dejar sola ya que somos sus guardianas, por lo que... No sabemos que hacer —las tres guerreras se encontraban de rodillas frente a su princesa y con la cabeza agachada.

—Tendré nuevas guardianas —las Starlights levantaron su cabeza con asombro mientras la princesa no dejaba de sonreirle a sus guerreras —si su felicidad está en la tierra debo dejarlos ir.

—Muchas gracias princesa por su comprensión —le agradeció con una sonrisa Fighter.

—Las quiero demasiado y lo único que quiero es su felicidad, si su felicidad es en la tierra entonces adelante...

Serena se encontraba de pie frente a la puerta del departamento de Darien, la joven de cabellos rubios meditaba por algunos segundos si debía ya entrar al lugar, después de todo, Darien le había llamado para que se vieran pero aquella llamada le había dejado una extraña sensación.

¿Por que tendré este extraño presentimiento? —Se cuestionó a ella misma metiendo la llave en el cerrojo desactivando el seguro de la puerta —Es como si algo me dijera que sólo estoy ante la puerta del desastre —ella giró lentamente el pomo para después darse paso al interior, una vez llegó a la sala encontró a Darien sentado en un sofá haciéndola sentir un extraño escalofrío al notar su porte serio —ya estoy acostumbrada a verlo serio, pero ¿por qué será que ahora no es como otras veces? —mordió levemente su labio antes de hablar —He llegado ¿Sucedió algo, Darien? De pronto me llamaste para vernos —dijo mirándolo desde su posición, el pelinegro se levantó en silencio y se dirigió hasta ella quedando a sólo unos centímetros frente a ella.

—Deseo saber algo, te preguntaré y espero a que me hables con la verdad —le dijo Darien a lo que Serena enarco una ceja.

—Esta ¿bien? —Respondió Serena dubitativa, algo le decía que estaba a punto de suceder algo que la dejaría con un mal sabor de boca.

—Quiero saber... ¿Es verdad que la estrellita musical estuvo una vez en tu casa a solas y que cuando las chicas llegaron él solo estaba envuelto en una toalla? —Cuestionó con cierta irritabilidad, inmediatamente detectada por la rubia.

Habla de cuando Seiya estuvo en casa haciendo el rol de guardaespaldas —pensó con seriedad mirando a Darien a los ojos en silencio —pero ¿como se entero? ¿alguna de las chicas se le escapó? No lo tome como algo serio así que se me pasó contarle —de pronto cayó en la cuenta de que se había mantenido en silencio y notó el notorio ceño fruncido de su prometido. —Si de quien hablas es Seiya, entonces si —afirmó —estuvo en mi casa pero, punto número uno, no estábamos solos, Chibi Chibi estaba ahí. Punto número dos, la respuesta de que él estuviera envuelto sólo en una toalla se debía a que Chibi Chibi le había ensuciado de pastel y le permití darse un baño. Punto número 3, el estaba ahí cuidando de nosotras como guardespaldas y punto número 4, no sé quien te dijo esto pero debes informarte primero antes de enojarte y reclamar con una mirada acusadora —dijo lo último con cierta molestia.

—¿Enserio crees que puedo tragarme todo eso? —Le cuestionó él con enojo —¡Di de una buena vez la verdad! —Alzó su voz haciendo estremecer a la rubia —¡¿Te estuviste revolcando con él?! ¡¿Al final cediste a sus "encantos"!?

—¡¿Disculpa?! —Exclamó ella exasperada —¡Yo jamás hice ni haría tal cosa tan desagradable! —Se defendió ante la notoria acusación —¡No te atrevas a expresarte así de mi! —Reclamó dando un fuerte paso hacia el frente —¡¿Qué acaso no me conoces?!

—¡¿Entonces por que no me hablaste de ello?! —Cuestionó el al borde de la histeria —¡¿Por qué tardaste tanto en responder cuanto de confronté por ello?!

—¡Porque intentaba pensar un poco acerca de ello que claramente no era nada malo! ¡Estaba meditando tu pregunta que notoriamente cargaba consigo una seria acusación contra mi! —Se defendió con firmeza respirando agitada —¿Sabes qué? —Cuestionó ella sosteniendo con firmeza su bolso calmando un poco su respiración —no tengo ninguna necesidad de estar aquí tolerando tu trato hacia mi —dijo con voz temblorosa mientras sus ojos se llenaban de lágrimas —me largo de aquí —rapidamente se dio la vuelta teniendo como objetivo dirigirse a la puerta pero Darien la alcanzó y tomó del brazo con fuerza girándola hacia él —¡Sueltame que me lastimas! —Gritó ella alarmada sintiendo la presión de los dedos del pelinegro encajarse en su blanca piel —¡Me duele, Darien! —Ella de pronto se sintió asustada al mirar a los ojos a aquel hombre que podría decir, amó —Tengo miedo, no lo reconozco... —Pensó ella sintiendo toda la hostilidad hacia ella.

—Mas te vale que me estés hablando con la verdad, Serena. —Dijo Darien con seriedad acercando su rostro hacia el de ella —porque si no...

—¡¿Si no que?! —Respondió ella a la defensiva, aún presa del miedo y con sus lágrimas a punto de escaparse le encaró —¡¿Eres capaz de hacerme mas daño que el que me estás haciendo ahora?! —El pelinegro de pronto aflojo su agarre en ella lo que aprovecho Serena para soltarse de una vez —¿Me golpearas? ¿Me gritaras más? ¿Que más harás a parte de tratarme como una zorra, Darien? —Le llenó de preguntas inundadas de tristeza — No te necesito en mi vida, no necesito alguien que me haga sentir de la manera que me estás haciendo sentir en estos momentos —las lágrimas recorrieron su rostro sonrojado por el enojo, la tristeza y la impotencia —te libero de ese futuro que estabamos "destinados" a cumplir —se retiro el anillo y lo dejó caer en el suelo —desaparece de mi vida —dijo aquello último con rabia para después darse la vuelta y correr hacia la puerta saliendo del lugar.