Serena cerró la puerta detrás de sí, por unos segundos se recargó en la fría madera mientras su mirada se encontraba pérdida en la nada de su habitación, pronto camino a su cama en pasos mecánicos y se dejó caer en el colchón hundiendo su rostro en las sábanas mientras estás se humedecían por las lágrimas aún frescas que estaban en sus mejillas.
—Maldición ¿qué acaba de ocurrir? —Se preguntó internamente mientras sentía arder su brazo, con pesadez lo revisó notando los dedos marcados en el aún, la rubia se quedó ida observándolo hasta que su celular comenzó a vibrar a lo que sin ánimo alguno tomó el objeto en sus manos notando en la notificación que era una videollamada de alguien registrada como "Dulce de Estrellas", Serena tomó una bocanada de aire para después responder —hola... —Saludó con una leve sonrisa forzada, su receptora de cabellos y ojos lilas le miró con preocupación.
—Sere ¿todo en orden? —Le preguntó aquella chica con delicadeza.
—No, Aika —respondió Serena soltando un suspiro —ha pasado algo malo, por así decirlo —musitó sin fuerzas desviando la mirada alarmando a la chica.
—¿Te han lastimado? —Le preguntó Aika provocando que la rubia mordiera su labio —¡¿Quién te ha hecho daño?! —Cuestionó mostrando su enojo.
—Yo... —Musitó cohibida, Aika frunció el ceño notando que la rubia mantenía su mirada desviada a lo que suspiro.
—¿Tu prometido tuvo algo que ver? —Aika notó como Serena agachó más la mirada hacia el suelo —escucha, si el idiota se pasó de la raya te aseguro que acabaré con su vida —dijo la pelilila con suma seriedad, entonces Serena tomó una bocanada de aire y dirigió su mirada a la pantalla.
—Me había llamado, quería que nos miráramos en su departamento, me tomó por sorpresa ya que usualmente pues planeábamos vernos con anticipación pero al final de cuentas fui —contó la rubia haciendo una mueca —tuve un extraño presentimiento pero creí que exageraba, el caso es que al llegar me cuestionó acerca de la vez que Seiya estuvo aquí en la casa cuidando de Chibi Chibi y de mi.
—La vez que hizo de guardaespaldas y después llegaron tus amigas ¿no? —Preguntó Aika a lo que la rubia asintió.
—El asunto es que me cuestionó exactamente el hecho de que estábamos juntos, o más bien resaltando más el momento en que las chicas llegaron encontrando que él salía del baño sólo en una toalla —Aika frunció el ceño.
—Eso fue porque Chibi Chibi le embarró el pastel —afirmó la pelilila confirmando que sabía aquella historia —pero no entiendo ¿por que te cuestionó si eso había sido por un accidente?
—¡No lo sé! —Exclamó Serena enojada —es decir ¡yo se que debí contárselo pero no era tampoco como si lo estuviera ocultando! —Sus ojos se llenaron de nuevo de lágrimas —el punto es que me tomo como una cualquiera, ni siquiera me creyó cuando le conté como habían sido las cosas, el simplemente decía que seguro me había metido con Seiya siendo que él siempre me respeto —Aika miró con tristeza a la rubia al notar las lágrimas que cayeron de sus hermosos ojos azules —total, una discusión se armo, cuando me quise ir me tomó del brazo reteniéndome y al final terminé nuestro compromiso. —Finalizó pasando el dorso de su mano por las mejillas retirando las lágrimas.
—Y supongo que esto aún no se los has dicho a ellas ¿no? —La rubia negó —¿Te preocupa como reaccionen?
—Desde que supieron de aquel futuro buscaron cuidar que se cumpliera pero ahora he acabado con eso —susurró Serena —pero yo no iba a soportar, de un tiempo hacia acá sentí que las cosas con Darien se estaban volviendo más "pesadas" por así decirlo y que el de pronto me trate como me trató hace un rato... No iba a quedarme para que me haga infeliz por completo.
—Y tu salud tanto física como mental son primero, si en donde estás no estás bien ya es mejor alejarte —dijo Aika con dulzura —ellas no tienen derecho alguno de atarte a un futuro en el que serás infeliz y si de verdad son tus amigas y por su puesto son fieles como guardianas entonces respetarán tu decisión porque ante todo tu eres su princesa y no le deben nada al príncipe de la tierra —dijo la pelilila con convicción —aunque si de pura casualidad salen con una tontería seguramente yo ya estaré en Japón —agregó con una sonrisa.
—¿Que quieres decir? —Le preguntó Serena confundida mientras se deshacía su peinado de odangos.
—Que mañana mismo me voy a Japón y llegaré a tu casa, despues de todo estoy de vacaciones —dijo como si no fuera la gran cosa —además acá en Francia no hay nada que hacer y mis padres están de viaje siempre, así que dile a mamá Ikuko que iré para allá para que me aliste la habitación de huéspedes.
—Te juro que no te cambiaría por nada —dijo sonriendo la rubia.
—Y si lo hicieras te iría y te arrastraría amiga mía de mi corazón —bromeó provocando que Serena rodará los ojos.
—Te adoro, tonta —con eso ambas cortaron la videollamada dejando a la rubia mas alegre.
Serena se encontraba de pie estando cara a cara con Rei mientras a su lado estaban Amy y Lita y atrás de ellas las Outhers junto a Mina.
—¿Qué es lo que sucede? Me llamaron con urgencia y ahora no dicen nada —dijo Serena un poco preocupada después de llegar a prisa al templo.
—¿¡Puedes explicarme como es eso de que echaste el futuro a la basura?! —Le cuestionó Rei de manera furiosa.
—¿De que hablas? —Le preguntó Serena con seriedad, sabía lo que decía pero no le gustaba para nada la actitud de la pelinegra.
—Acerca de que rompiste tu compromiso con Darien —dijo Amy con seriedad.
—Sacrificamos mucho y ahora todo eso lo echas a la basura, es demasiado egoísta de tu parte —dijo Lita con seriedad.
—Asi que ya se enteraron —articuló Serena cruzándose de brazos.
—¡Claro que nos enteramos! ¡Darien no los contó después de que te largaras del departamento sin dar más explicaciones! —Le gritó Rei.
—¡Disculpa que no tolerara más estar cerca de él después de como me trató! —Refutó Serena furiosa —¡¿Qué acaso no les contó todo?! ¡¿Les contó cómo me gritó?! ¡¿Les contó cómo de zorra no me bajo?! ¡¿Les contó que me lastimó el maldito brazo?! —Cuestionó mirando a Rei acortando la distancia entre ellas —¡No voy a estar con alguien que me tratara como basura! ¡Puede que sea una ingenua, floja y glotona! ¡Pero ni loca voy a ser infeliz ni siquiera por un futuro que "debo" cumplir!
—¡¿De que diablos hablas?! —Rei colocó sus manos en los hombros de la rubia —¡El futuro es algo por lo que luchamos! —La sacudió alarmando a la rubia por unos segundos —¡¿Cómo te atreves a destrozarlo sólo por una pequeña disputa que claramente llevaste a los extremos?!
—¡Ya sueltala, Rei! —Le Exigió Mina de forma molesta jalandola del brazo.
—¡¿Estas de acuerdo con lo que ha hecho?! —Le cuestionó Lita a la de moño rojo quién frunció el ceño.
—¡Por supuesto! —Afirmó la protegida por Venus con convicción colocándose frente a Serena.
—¿Ustedes no dirán nada? —Cuestionó Amy a las Outhers quienes miraban con seriedad a Serena quién mantenía la mirada desviada de ellas.
—Si nuestra princesa dice que lo sucedido con Darien fue algo serio, que la hizo querer apartarse de él, entonces es algo que debemos respetar —dijo Setsuna con seriedad, Serena elevó su mirada hacia ellas sorprendida.
—¡¿En serio la seguirán en su maldito egoísmo?! ¡Echa a la basura todo por lo que nos sacrificamos! —Exclamó Lita, Michiru en silencio se abrió paso entre ellas caminando hasta Serena a la cual tomó cuidadosamente del brazo.
—¿Egoísmo? ¿Sacrificio? —Cuestionó la de cabellos aguamarina llevando con sigo a Serena hacia sus compañeras siendo seguida por detrás por Mina —¿Escuchan con cuidado las palabras que utilizan? —Preguntó con cierta severidad colocando a Serena entre ellas, entonces Hotaru abrazo a la rubia quién sonrió con sus ojos llorosos —¡Ella es la princesa de la luna! ¡Descendiente de la Diosa Selene! —Exclamó con severidad mirándolas —¡Ustedes son sus guardianas las cuales le juraron lealtad y comprensión!
—Deshonran el juramento que hicieron —dijo Haruka con desdén —si su decisión es dejar a ese idiota tenemos que respetarla, porque ante todo está su felicidad antes que su deber.
—Yo hubiera querido el futuro que fue mostrado, pero si ese futuro hará infeliz a nuestra princesa o la pondrá en riesgo entonces es mejor respetar lo que ella desee —agregó Hotaru.
—¡Esto es un completo error y nos abstenemos de aceptarlo! —Exclamó Rei exasperada.
—¡Entonces son unas malditas traidoras que no tienen el derecho de llamarse guardianas Sailor! —Gritó Mina encarándola —¡Debes desear su felicidad antes que su infelicidad!
—¡Era de esperar que estuvieras de su lado! —Irrumpió Amy frustrada.
—¡Estoy de su lado porque antes que todo es mi amiga! —Mina empuñó sus manos con fuerza mientras miraba a Rei con cólera.
—¡Ya es suficiente! ¡Estoy cansada de escuchar sus gritos y reclamos! ¡Es la decisión que eh tomado así que si no están conformes no tienen porque seguir atadas a mi! —La rubia salió del lugar corriendo perdiéndose entre las calles.
Serena llegó al parque donde se sentó en una de las bancas sintiendo sus ojos ardiendo.
—No puedo creerlo, quiero negarme a creerlo —ella comenzó a sollozar de nuevo —todo este tiempo ¿estuvieron junto a mi por compromiso? ¿por el deber a cumplir una "obligación"? ¿por un futuro que es uno de muchos? —la rubia dirigió su mirada a los niños que jugaban —que horrible es que te rompan el corazón de esta manera, es tonto —Serena pasó el dorso de sus manos en sus mejillas secando sus lágrimas.
Pronto detrás suyo se acercaron tres siluetas que se posicionaron frente a la banca sobresaltando a la rubia.
—Ey, bombón —le llamó aquel de cabellera larga y oscura.
—¡¿Seiya?! —Nombró al susodicho para después levantarse rápidamente y abrazarlo —¡¿Que haces aquí?! —Le cuestionó sonriendo levemente separándose un poco de él, ambos se miraron a los ojos unos segundos hasta que cierto peliplateado carraspeó su garganta captando la atención de la rubia —¡Yaten! ¡Taiki! —Los nombró ella feliz separándose de Seiya y abrazando a ambos. —Me alegro de verlos —expresó mirándolos a los tres —¿Cómo han estado? ¿Qué han hecho? ¿Cómo está la princesa Kakyuu?
—Toma aire primero —le dijo Yaten con una pequeña sonrisa en sus labios —si que no cambias —comentó rodando los ojos haciendo que la rubia riera nerviosa.
—Hemos estado bien, estuvimos trabajando en la reconstrucción de nuestro planeta y la princesa está bien —respondió Taiki con tranquilidad a las preguntas de la chica.
—Eso es fantástico —expresó Serena con sinceridad colocando su mano en el lado izquierdo de su pecho.
—Y dinos, Bombón —la chica desvío su mirada hacia Seiya —¿Cómo has estado? —Preguntó con cierta preocupación, después de todo podían notar las ligeras manchas rojas bajo los ojos de ella.
—Estoy bien —respondió ella con una sonrisa forzada.
—Tu rostro no dice eso —comentó Yaten con seriedad cruzado de brazos —eres mala para mentir —agregó con tranquilidad logrando que Seiya le fulminará con la mirada.
—Bueno, si me ha pasado algo recientemente... Muy recientemente —repitió con cierta irritación —solo que es algo largo —dijo encogiéndose de hombros.
—Si quieres podemos escuchar, después de todo tenemos tiempo —comentó Seiya con una sonrisa.
—¿Seguros? —Les preguntó ella con el ceño fruncido a lo que asintieron —bien, entonces comenzare —dijo dirigiéndose a un área verde para sentarse en el césped siendo seguida por ellos, tomó una bocanada de aire y comenzó a hablar.
La tarde comenzaba a caer y dos jóvenes caminaban por una avenida mientras conversaban.
—Entonces ¿tomaste una carrera en psicología? —Le preguntó Seiya a la rubia quién asintió con una sonrisa.
—Quiero poder trazarme metas que me ayuden a superarme mejor —le dijo Serena mientras doblaban en una esquina logrando visualizar su casa —¿Qué harán a partir de ahora que vivirán aquí?
—Seguramente volveremos a nuestra trayectoria musical, así que espero verte en los conciertos —dijo coqueto a lo que Serena rodó los ojos.
—Igual de egocéntrico que siempre —refunfuñó ella divertida, pronto llegaron a la casa de la chica —gracias por acompañarme y espero verte luego.
—Fue un placer acompañarla, princesa —dijo juguetón haciendo una reverencia provocando que Serena se riera.
—Ya mejor lárgate —murmuró ella aún riendo para después dirigirse a la puerta, siendo observada por Seiya gasta entrar a casa.
—Ese idiota no te merece, necesitas a alguien a tu lado que no apague tu dulce sonrisa, que no te haga dudar de si te quiere y necesitas amigas que de verdad se preocupen por ti —pensó el pelinegro soltando un suspiro —ojala pudiera darle una paliza al imbécil —agregó en sus pensamientos para darse la vuelta y emprender su camino a su departamento.
Serena volteó hacia la sala observando a sus padres junto a su hermano en el sofá viendo el televisor.
—He llegado —anunció la rubia para disponerse a subir.
—Cariño —le llamó Ikuko evitando que subiera el siguiente escalón —alguien espera por ti en tu habitación —comentó con una leve sonrisa, Serena abrió sus ojos con sorpresa para rápidamente correr hacia arriba —¡No te vayas a caer! —Advirtió su madre con una sonrisa.
Serena abrió la puerta de su habitación abruptamente encontrando a cierta pelilila sentada en la cama, quién al verla se levantó y se abalanzó sobre la rubia cayendo ambas al suelo.
—¡Aika! —Exclamó Serena con felicidad aún en el suelo abrazadas.
—¡Ya esta aquí tu mejor amiga, querida! —Dijo con cierta arrogancia a lo que ambas comenzaron a reír a la par.
[...]
