Cuando Aika y Seiya caminaba por la avenida en dirección al parque donde habían dejado al resto ambos recibieron un mensaje en sus respectivos celulares.

—Yaten dice que se fueron al departamento de Meioh y las demás a discutir sobre el tema concerniente a ti —comentó el pelinegro observando a la chica.

—Si, tambien me llegó el mensaje, más bien Serena me lo mandó —se río —sólo espero que cuando me vea no me quiera hacer dormir en la calle.

—Bueno, será mejor que tomemos un taxi para llegar allá —le comentó Seiya acercándose a la orilla de la banqueta para hacer parada a un taxi.

—Eras una persona famosa aquí ¿qué acaso no tienes autos privados y demás? —Preguntó con cierta burla.

—No son necesarios ahora pero cuando quiera puedo darle una vuelta en ellos a su majestad —se burló Seiya a lo que Aika frunció el ceño.

—Vete al carajo —dijo con desdén haciendo la parada am taxi y subirse en la parte delantera enseguida.

—Vamos, tu puedes ser cruel pero ¿si yo lo hago te enojas? —cuestionó sentándose en la parte de atrás.

—Sólo da la maldita dirección y vámonos, estrellita musical oxigenada —dijo con desprecio dirigiendo su mirada hacia la calle pero una pequeña sonrisa de burla se asomó en sus labios, después de eso Seiya dio la dirección y se dirigieron al lugar.


Aika y Seiya pronto llegaron al departamento donde fueron recibidos por Hotaru quién les permitió la entrada enseguida con una sonrisa a lo que la pelilila acarició su cabeza y se dirigió a la sala junto a Seiya.

Ambos notaron como Serena estaba sentada en un sofá mientras frente a ellas estaban las chicas mirándola con los brazos cruzados y los otros dos chicos sólo observando la situación a lo que Seiya y Aika se miraron entre sí e hicieron un gesto de que estaba en problemas, Hotaru pronto volvió con ellos y observó de igual forma el panorama.

Aika rodó los ojos con una leve risa para después sentarse en los tomabrazos del sofá junto a la rubia.

—Lo siento, debí llegar antes a auxiliarte —comentó Aika con cierta burla.

—Eres una arpía —musitó Serena con un puchero.

—Creo que ya pueden detenerse, después de todo tu no divulgaras lo que sabes ¿no? —dijo Taiki con tranquilidad.

—¿De qué hablas? Con eso puedo volverme millonaria en unos cuantos segundos —refutó Aika con arrogancia provocando que la miraran de mala gana haciéndola estallar en risas —por supuesto que no diré nada, hace mucho tiempo que se todo esto y hasta ahora no he abierto la boca, asi que pueden estar tranquilos.

—Sí que la señorita Tsubasa tiene sentido del humor —comentó Seiya rodando los ojos.

—Tus comentarios no tienen valor para mi, estrellita musical egocéntrica —refutó Aika con burla.

—No sé porque tengo la sensación de que esa chica y tu podrían llevarse bien —le susurró Michiru a Haruka quién sonrió con cierto orgullo.

—Si que tienes un sentido del humor torcido, Aika —espetó Serena con gracia dándole un codazo, de pronto su celular vibró a lo que la rubia lo tomo en sus manos levantandose del sofá y caminando un poco.

—¿Te han mandado algo? —Le preguntó Aika al notar como el semblante de su amiga había cambiado, entonces Serena con fuerza lanzó el objeto contra la pared.

—¡Serena! —Exclamó Mina alarmada pero la rubia salió rápidamente de ahí —¡Serena! —La llamó al escuchar la puerta abrirse precipitadamente.

—¡Bombón! —Gritó Seiya corriendo detrás de ella, las otras intentaron hacer lo mismo.

—Dejen que él se encargue —les dijo Aika con seriedad acercándose a donde estaba el celular tirado tomándolo.

—¿Dejamos que ese tipo lo maneje? —Cuestionó Haruka.

—Fue el que más rápido reaccionó —respondió Aika revisando el celular el cual encendió pero tenía la pantalla rota —y mucha gente con ella sólo la abrumara y la hará cerrarse.

—¿Qué es lo que vio? —Preguntó Hotaru a Aika quien observaba la pantalla del celular.

—Esto fue lo que vio —respondió enseñando la pantalla —esos idiotas se sacaron boleto al infierno —musitó entre dientes, Mina tomó el objeto.

—"Para que veas que fácil es encontrar un reemplazo" —citó Mina el mensaje observando la foto donde Darien salía con una tipa.

—Esos imbéciles han cavado su propia tumba —murmuró Haruka crispando los puños.

—Una tumba demasiado profunda —agregó Aika mirando un punto muerto de la habitación.

—Malditos imbéciles —se quejo Mina pasando sus manos por su cabello.


Serena seguía corriendo rápidamente mientras las lágrimas caían de su rostro, cuando Seiya logró alcanzarla la chica trató con desespero de soltarse de su agarre pero el pelinegro la abrazo con fuerza haciendo que la rubia de a poco se calmara mientras las lágrimas empapaban su camiseta.

—Pensé que habria una posibilidad de que ellas vieran su error —la rubia no dejo la posición en la que estaba —de que de verdad volvieran a ser mis amigas pero me dieron la espalda.

—Lo que paso es que ellas debieron apoyarte y no dejarte sola —le dijo acariciando su cabello rubio —ellas no valoraron la amistad que tu les brindaste y él no valoro el amor que decía tenerte pero que tu si le tenías.

—Creo que a final de cuentas solo eso me demostró el porque estaban a mi lado —dijo entrecortada la chica sin levantar su mirada aun —sólo por ese futuro que se destruyó como lo hace una taza al caerse.

No llores, ya que te ves hermosa cuando sonríes, te lo prometo, no dejaré que vuelvan a lastimarte —le dijo voviendola a abrazar.

—¿Enserio me equivoque? ¿Hice algo mal? ¿no fui lo suficiente? —Preguntaba mientras el llanto volvía —parece ser que sólo vivía en una fantasía y que en verdad los cuentos de hadas no existen.