No. No va a cambiar, hagas lo que hagas nunca cambiará. Su comportamiento es abuso emocional y violencia psicológica. No le interesa cambiar.
Escucho el sonido de la alarma, abro mis ojos, por suerte hoy era sábado entonces podía tomarme todo el tiempo del mundo, me levanto y voy directo a la cocina, ¿adivinan mi desayuno?, no, no son pancakes, esta vez desayuné fruta y un té. Estaba sentada en el balcón de mi apartamento y pensando sobre los difíciles días de trabajo que he tenido pasada una semana, ¿por qué los hombres tienen que ser tan tontos?, bueno no todos, tampoco quería generalizar, pero si varios de mis compañeros en el trabajo, he tenido que aguantarme las ganas de golpear a varios de ellos por sus comentarios tan pesados y despectivos hacia mi persona y otras chicas de la oficina, lo bueno es que no me he dejado intimidar por ninguno de ellos, yo les voy a demostrar lo que es una mujer valiente, fuerte y capaz.
Eran aproximadamente las 11am de la mañana y tenía que ir a devolver el auto que había rentado, así que me desperece, me levante del sofá y fui a alistarme. Pensé que sería buena idea dar una vuelta por la ciudad después de regresar el auto, por lo que decidí ponerme algo bonito, una falda en color palo rosa por encima de la rodilla, una blusa blanca sencilla, una chaqueta de jeans y zapatillas blancas, me peine un poco, maquillaje ligero y lista…tome mi bolso, las llaves del auto y me puse en marcha.
….
—Señorita todo está bien con el auto, pero, debemos cobrarle un adicional por la multa —Dice sonriendo la chica que me estaba atendiendo. Me molestaba su cara sonriente como si fuera algo bueno tener que pagar una multa por culpa de un imbécil que no sabe conducir, era inevitable no pensar en ese idiota cada vez que alguien me recordaba la bendita multa, yo no creía en el amor a primera vista, pero, ahora creo que, sí existe el odio a primera vista, ¡Sakura ya contrólate y deja de pensar en alguien que no merece la pena! me digo a mi misma, pero es que todo esto era inevitable.
—Está bien, no hay problema —Digo resignadamente agachando mi cabeza y entregando mi tarjeta para pagar el recargo. ¡Ahhh! Exclamo con rabia en mi interior ¡como odio a ese tipo en serio! Pensaba mientras firmaba el baucher por $400, definitivamente mi mal augurio me acompañara siempre.
—Eso sería todo señorita que tenga buen día —Comenta ella después de que le pago, me da mi tarjeta, asiento con mi cabeza, me despido de la chica y retiro del lugar, tomo un taxi y me dirijo al centro de la ciudad.
No dejare que mi día se arruine por esta tontería, pensé mientras iba en el taxi esperando llegar a mi destino.
….
Después de un rato llegue al parque, sin duda alguna esta ciudad era bella, se podían ver los árboles, los grandes edificios y todo rodeado por un hermoso lago, el día estaba precioso hacia sol y soplaba una fresca brisa, me senté unos minutos en una de las bancas, cerré mis ojos, tome un poco de aire y suspire…
—¡Todo va a salir bien! —Me digo a misma en voz alta, de repente…
—¿Está siendo difícil el trabajo? —Escucho una voz masculina bastante familiar, volteo, doy un pequeño brinco por la sorpresa de ver quien está sentado junto a mí y tan cerca.
—¡Jefe! —Digo sorprendida al ver esos ojos azules tan cerca de mí.
—¡Hola Sakura! —dice con una gran y amable sonrisa—. Guarda las formalidades para el trabajo, puedes llamarme Fye no hay problema — él continúa sonriendo.
—Pero no creo que eso sea… —Trato de decir, más sin embargo no puedo continuar porque él me interrumpe.
—Se que los japoneses son muy educados, pero, ahora estas en Estados Unidos esas formalidades no son necesarias—
Yo me quedo observándolo pensativamente o ¿viendo sus bellos ojos? - ¿Sakura? – dice mientras siento que pone su mano en mi cabeza - ¿Estas bien? – dice mirándome confundido.
—Lo siento —digo con una risa nerviosa—. Está bien te llamare por tu nombre entonces —Me rindo y digo con una sonrisa.
—Excelente, y dime ¿qué haces aquí? —Pregunta y por alguna razón su presencia me podía nerviosa y me costaba que las palabras salieran de mi boca.
—E-este…yo…yo… paseando, si estoy paseando quería conocer la cuidad y como es fin de semana aproveche —Respondo nerviosa.
—Ahhh ya veo… oye ¿no te gustaría ir a comer algo conmigo? —Dice casualmente con su amable sonrisa.
—¿QUÉ? —digo sorprendida, puedo jurar que mis ojos casi se salen.
Él se ríe un poco ante mi reacción
—No te pongas así es solo una comida, de verdad no me equivoque eres una chica muy linda… ¿entonces qué dices? — la verdad no sabía qué hacer tampoco qué decir, porque ¿cómo él era capaz de decir esas cosas tan despreocupadamente?, ¡oh! Esperen ¿será otro choque cultural?, los chicos acá tal vez son más ¿confianzudos?, todos esos pensamientos pasaron por mi mente en cuestión de segundos…
—No creo que sea correcto que salga a comer con mi jefe, alguien podría vernos y mal interpretar las cosas —Digo con algo de pena, realmente no me sentía cómoda aceptando su propuesta.
Él sonríe un poco ante mi respuesta —Sakura no estamos en horario laboral, durante nuestro tiempo libre somos libres de hacer lo que queramos y salir con quien queramos, si eso es lo que te preocupa, además es una comida, estas sola en esta ciudad ¿cierto? — al escucharlo, suspire, él tenía razón era tiempo libre y yo estaba sola un poco de compañía no me caería mal, además es una ciudad bastante grande ¿quién podría vernos?
Después de estar sumergida en mis pensamientos unos minutos, decido contestarle —Está bien vamos es solo una comida —Aceptó sonriendo.
—Bien conozco un buen restaurante acá cerca, ¿vienes en auto? — dice mientras se pone de pie y me mira.
—No recién lo regrese porque era rentado —Contestó.
—No te preocupes, podemos ir caminando porque es cerca y mi auto esta parqueado cerca de ahí —
Tras su comentario, me levante y nos fuimos caminando, el lugar si estaba relativamente cerca del parque y durante el camino íbamos hablando del trabajo, dijo que había notado ciertos comentarios pasados de tono y que también había visto como varios de los chicos me miraban mal, pero que no me dejara, que los pusiera en su lugar, que no me regañaría por eso, después de todo él era el jefe del departamento, sin duda, alguna su comentario me animo, definitivamente él si era una persona confiable.
Después de caminar un poco llegamos al lugar, era un restaurante que se especializaba en hamburguesas, la idea me pareció buena y realmente se me antojo, hicimos nuestro pedido, él no me permitió pagar mi parte, ya que había sido su idea que fuéramos comer, aunque no me gustan este tipo de detalles no tuve más opción que aceptar y al final quedamos en que lo invitaría un helado después y como amo el helado me pareció una excelente idea. Nos encontrábamos sentados en nuestra mesa…
—Cuéntame cómo es que una chica tan joven y bella como tu vino a parar a esta ciudad —Pregunta curioso.
—Bueno estaba aburrida de mi vida en Japón todo era muy rutinario, quería salir de mi zona de confort por eso decidí aventurarme — digo bastante emocionada.
Él me sonríe —sin duda alguna una chica valiente y decidida —Comenta de forma alegre.
—Sí —Afirmé animada, realmente me gustaba que las personas reconocieran la clase de persona que yo era.
—Tengo curiosidad sobre algo —Dice mientras inclina un poco más su cuerpo hacia mi. Yo le veo curiosidad pura en los ojos.
— Dime —Respondo confundida
—¿Qué es eso de una multa? —Tras su pregunta mi semblante cambio totalmente porque mis pensamientos fueron directamente a aquel idiota castaño, no tuve más opción que contarle esa desagradable experiencia y mi mala suerte que ahora trabajamos juntos, mi fastidio se hizo evidentemente notable, todo esto mientras terminamos de comer, salimos del restaurante y nos dirigimos hacia la heladería.
Llegamos a la heladería, al parecer era bastante famosa porque había muchísima gente, tras esperar, por fin pudimos hacer nuestro pedido, él pidió un helado de chocolate y vainilla, y yo uno de fresa y vainilla, nos sentamos afuera del lugar en unas mesitas, y termine de contarle la dichosa historia.
—Lo siento es demasiado gracioso — dice riendo mientras yo lo quiero asesinar con mi mirada — ¿quieres que lo despida? — pregunta sonriendo, mis ojos casi salen al escuchar su pregunta, por supuesto que quería que lo despidieran, así no tendría que verlo nunca más.
—¿Puedes hacer eso? — pregunto con un brillito en los ojos, animada e ingenuamente, él se atraganta con el helado y comienza a reír
—Lo siento, era una broma, no puedo hacer eso —Yo hago un puchero, su broma me molesto un poco porque jugó con mis sentimientos, así que, en venganza, pegué mi helado en su cara.
—¡Hey! ¿qué te pasa? —Dice viéndome un poco molesto, yo me rio, él explota en risa mientras hace lo mismo con su helado en mi cara, admito que fue bastante divertido, realmente la estábamos pasando muy bien.
…
—Sakura Kinomoto ¿con que fue por eso por lo que conseguiste el trabajo? ¡por andar con el jefe! Te comerían viva en la oficina si vieran esta escena ahora mismo — dice un castaño de ojos miel mientras se encuentra en esa tienda pagando su helado.
¿Quién podría verlos?, Si señores, Sakura Kinomoto se olvidó que ella es la reina del mal augurio, y para su mala fortuna su amado compañero de trabajo Syaoran Li se encontraba comprando un helado en la misma tienda donde ella y su jefe se estaban divirtiendo y pasando un buen rato juntos.
…
Suena la alarma, son las 6:00am, el inicio de una nueva semana laboral, me desperezo y me levanto, preparo mi desayuno y me siento en el balcón a disfrutarlo, sin duda alguna la brisa y el sol matutino me llenaban de energía positiva para empezar mi día con el pie derecho, decidí no hacer caso a esos comentarios tan feos, Fye me dijo que en unos días ya pasarían, así que los ignoraría y concentraría 100% en el trabajo, al final de cuentas para eso vine a este país a trabajar en lo que me gusta.
Una vez que terminé mi desayuno me fui a duchar, mi outfit de hoy, una falda corté "A" por debajo de la rodilla color rosa pálido, una blusa de mangas anchas color crema y tacones nude, nuevamente peinado y maquillaje ligero y ¡lista! Eran las 6:45am cuando, salí de la casa rumbo trabajo.
Ya no tenía auto, así que tristemente debía tomar el autobús. Después de caminar por un rato llegué a la parada, no sabía que el camino de mi apartamento a la parada era un poco lejos, me dolían los pies, así que, me senté unos minutos, dado que el autobús aún no había llegado. Eran las 7:25 am y el bus nada que aparecía, así que decidí preguntarle a un señor… y ¿adivinen qué?, me equivoqué de parada, aquí no pasaba el autobús que me dejaba cerca del trabajo, ¡Tonta!, una vez más el universo conspirando contra mí, claramente iba a llegar tarde, eran las 7:30 am y no había ningún taxi cerca, pero, ya he aprendido a tomar estas cosas con humor, raro sería que no me pasara.
Iba caminando muy rápido, por no decir que, corriendo a la oficina, según mis cálculos llegaría más rápido, pero, no soy muy buena en matemáticas, así que, mis cálculos no eran confiables, me detuve en un semáforo, de repente un auto se orilla y se detiene frente a mí, baja la ventana…
—¿Sakura? —dice alguien con de ojos azules bastante familiares para mí.
—¡Fye! — digo sorprendida y con mis mejillas sonrojadas, no sé si de la vergüenza o de la carrera.
—Sube yo te llevo —Habla y me ofrece con su amable sonrisa.
—No creo que sea correcto que nos vean llegar juntos —Dijo.
—Linda, no creo que estés en condición de hacerte del rogar ya vas muy tarde —Me interrumpe diciendo eso, con una sonrisa linda en su rostro.
Yo miro mi reloj, me sonrojo aún más, él tenía razón
—Está bien te tomo la palabra — respondo apenada mientras él me abre la puerta, me siento, cierro la puerta, suspiro y cierro mis ojos, estaba cansada, había corrido mucho, de repente siento a Fye muy cerca de mí, abro mis ojos sorprendida
—El cinturón — dice mientras voltea y me mira fijamente a los ojos, en ese momento yo sentí que mi corazón se detenía nuestras caras estaban demasiado cerca —. Vamos o ambos llegaremos tarde — pone el carro en marcha, yo estaba roja de la pena y juro que él podía escuchar lo acelerado de mi corazón.
Y no era porque me gustará o algo así, sino que simplemente su acción me tomo desprevenida.
Finalmente llegamos al parqueo.
—Recuerda ignorar a esos idiotas — me guiña un ojo y baja del auto. Por mi parte yo hago lo mismo, bajo del auto.
...
Y una vez más, la reina del mal augurio topa con suerte, no se percató que uno de sus compañeros de cabello negro, los vio bajar y llegar juntos a la empresa.
—De verdad que no pierdes el tiempo, Fye — dice sonriendo maliciosamente mientras baja de su auto.
. . .
Cuando llegué a la oficina, sentí el mismo aire tenso y pesado que sentía desde hacia una semana. No era muy agradable el ambiente cuando posaba un pie en aquel departamento lleno de hombres.
Estaba consciente de que no era muy bien recibida en aquel espacio, pero quisieran o no, me tenían que aceptar de una u otra forma.
Y, aunque en ese momento en serio estaba tratando de evitar escuchar y poner atención a todo lo que me rodeaba, me estaba pareciendo una tarea imposible.
—¿Lo han visto? Ha llegado con Fye ¿no es eso muy sospechoso?
—Lo es, les dije que ella había entrado por algo así, era obvio
—Tenia que ser mujer ¡sólo mírenla! Se nota de lejos que siquiera sabe qué se hace por aquí
Decidí hacerme la de oídos sordos, más porque aquello me daba pena ahora que estaba al lado de Fye.
De verdad aquellos tipos me estaban haciendo sentir mal, incluso pensé por un momento correr hacia el baño, taparme la cara y lloriquear como cobarde un rato, pero, esa no era Sakura Kinomoto.
Así que, con todo el enojo combinado con gasolina y unos fósforos, comencé a voltear de a poco mi cuerpo, aunque, cuando me di cuenta alguien ya estaba delante de mí.
Ý juraba que podía reconocer aquella espalda, porque justamente yo venía viéndola desde hacía unos segundos atrás ¿Cómo es que alguien podía moverse tan rápido? O ¿es que había estado tan sumida en mis pensamientos que no me había percatado de la acción? En dado caso y la cosa más creíble es que hubiese pasado la segunda.
No podía ver el rostro de Fye, no mentía, su forma de actuar me había tomado realmente desprevenida. No sabía siquiera lo que iba a hacer en aquel momento. Y por un lado estaba temerosa, demasiado para mi gusto.
—Me parece poco ortodoxo que digan todas esas cosas sobre la señorita y aún más yo estando aquí —Dijo —, y con esto no quiero decir que lo pueden hacer a mis espaldas, señores, así que pido que guarden sus comentarios en su cabeza, o me veré obligado a mandar una queja a derechos humanos ¿entienden? —Yo me quede hecha una piedra, literal. Congelada en mi lugar veía como todos habían guardado silencio y ahora sus expresiones se encontraban más bien temerosas, pero algunas… algunas se encontraban más bien un tanto recelosas y molestas.
Fye, quien era mi jefe, me había defendido de todo el personal de programación. ¡Y dios! No saben lo bien que se sintió que por fin alguien se animara a hablar, y, no es que yo no pudiese, de hecho, apenas iría a dar la cara ¡pero esperen! Esto se pondrá más bueno que lo anterior.
—Además, ya no permitiré que alguien más siga diciendo semejantes mentiras sobre mi ¡hemos llegado juntos, sí! Pero eso no nos convierte en amantes o en algo así ¿Qué tan cerrados de la mente están para creer esas cosas tan ambiguas sobre una mujer? —Declaró molesta mientras me poso delante de Fye. Yo también tenia que pelear mis batallas, no todo el tiempo iba a tener a alguien que me ayudara.
Cuando terminé mi pequeño discurso, un golpe seco se escucho contra un escritorio de madera. Yo me sobresalte un poco e inmediatamente volteé hacia el emisor de aquel sonido tan grotesco que se escuchaba aún peor con todo el silencio que había.
—¡No puede ser! Seguro que la defiende sólo por ser mujer y quien sabe qué más —Exclamó un tipo. Yo juro que casi quise abrir la boca de sorpresa, pero suponía que mi cara de consternación decía muchas cosas.
Cuando sentí por detrás que Fye daba un paso, yo lo detuve con mi antebrazo.
Estaba molesta, sí, estaba tan molesta que esta vez no me iba a resistir, tan molesta como hace años no lo estaba.
Sentía el ceño notablemente fruncido, las manos hechas puños y mi cara al rojo vivo. Incluso sentí que en ese momento podía bufar como un toro, aunque no sonara muy elegante para una mujer, claro ¡pero daba igual!
Cuando me di cuenta, mis pasos se habían dirigido directamente hacia el tipo ese y me le había plantado enfrente con la cara bien alto y mis ojos bien puestos en los suyos, como si quisiera retarlo. Él no se inmuto mucho, pues ni siquiera vaciló cuando yo estuve muy, muy cerca de él.
—Escucha, puedo defenderme sola, y, sino lo había hecho antes es porque estaba esperando a que pasara con el tiempo y ustedes se calmaran con sus comentarios, pero este ha sido el límite, no tienen derecho a humillarme, nadie lo tiene, y el que sean personas tan prejuiciosas sólo hace que sienta mucha lastima por ustedes, porque ni siquiera se han dado tiempo de conocerme, de ver mi trabajo y el esfuerzo que pongo día con día —Estalle con una voz fúnebre que no sabia de donde había salido, ciertamente hasta yo me había sorprendido, pero, sentía que nadie estaba ya a mi alrededor, las voces -y si es que las había-, se escuchaban lejanas, incluso sentí como mi mandíbula se tensaba y como mi cuerpo temblaba ante las fuertes reacciones causadas por la furia corriendo por mí.
Cuando desperté del aturdimiento a mi alrededor noté como el ambiente se tornaba aún más pesado, casi miré todo en cámara lenta, juraba que no me venia venir lo siguiente, porque el tipo frente a mi dirigía una de sus manos directamente a mi cara. Dios ¿Por qué todo esto me tenía que pasar precisamente a mí?
Por inercia, claro, puse los brazos alrededor de mi cara, creo que, tratando inútilmente de cubrirme, pues sabía de antemano que el tipo debía de tener más fuerza que yo.
Pude sentir, que a pesar de llevar una mano dirigiéndose a mí, las dos se había posado en mis hombros, yo casi me sentí desfallecer cuando me agito terriblemente, haciéndome tambalear un poco.
Yo sentí ese acto sólo unos segundos, porque luego todo quedo en relativa paz para mí, en esos momentos apretaba con bastante presión mis ojos, no los quería siquiera abrir un poco porque sentía que lloraría con ganas frente a todos, y, yo no haría eso porque no quería parecer alguien débil.
Entonces, escuche como había voces intensas peleando, podía reconocer muy bien la del tipo, y… también podía reconocer la de Fye.
Se supone que yo sólo había ido a trabajar a ese lugar, no a conseguir atención, citas romances o amantes ¡definitivamente no! Por eso me sentía tan triste, porque yo era la que indirectamente estaba causando todo aquello, haciendo que las personas se metieran en problemas por mi culpa.
—Hey Sakura, ya todo esta bien, abre tus ojos —Me dijo una voz cerca. Yo no obedecí al instante, me quedé en mi sitio con una postura totalmente rígida mientras apretaba mis labios para no dejar salir ningún gemido ahogado —. Tranquila, ya ha pasado todo —Habló nuevamente la voz. Yo de a poco fui abriendo mis ojos y me topé con unos azules que me miraban con preocupación.
Fye toco mi cabeza suavemente brindándome una sonrisa cálida que podía transmitir apoyo y entendimiento de su parte.
Lamentablemente yo no pude devolverle el mismo gesto, y, en cuanto estuve totalmente ubicada, hablé.
—Tengo que ir al baño —Murmure suavemente mientras lo alejaba de mi y salía disparada de aquel lugar.
No tenía idea de lo que había sucedido, pero eso no era lo que me importaba por el momento, sólo quería estar sola, pensar sola y tal vez llorar sola.
Cuando ubique los sanitarios entre sin darme cuenta muy bien en donde me encontraba, honestamente sólo quería meterme a uno de esos, lavarme la cara con agua y gritar en silencio.
Abrí la puerta con cero cautela, mis tacones resonaron en el azulejo del lugar, demasiado para mi gusto realmente, pero eso no me importo mucho porque sólo tuve tiempo de pensar en dirigirme a la llave de agua, y cuando estuve cerca de ella estire mi mano para abrirla… y ¿había dicho ya que soy un poco patosa? Por no decir que mucho.
Si no lo había dicho, entonces este era el momento perfecto para hacerlo, pues ¿adivinen qué? ¡sí! De nueva cuenta el destino jugaba demasiado mal contra mí, la suerte definitivamente no estaba de mi lado ¿y saben por qué? Porque se me había ocurrido forcejear demasiado con la llave que ahora la había roto, ¡y no! Eso no es lo peor ¡el agua estaba saliendo a chorros! Claro que inútilmente estaba tratando de tapar la "pequeña" fuga que salía, pero, la verdad es que no estaba siendo demasiado fácil y para ese punto ya tenia mi blusa llena de agua.
La cosa se complico cuando escuche que alguien abrió la puerta del sanitario, la adrenalina comenzó a correr por mis venas, estaba asustada, era obvio que yo no sabia como arreglar fugas, así que tal vez la persona que venía entrando podía ser mi salvación, aunque, no, porque ¿de cuándo acá los hombres entraban al baño de las mujeres?
Y, es que lo crean o no, mi alma se había caído hasta el suelo al ver y comprender finalmente que me había equivocado de sanitarios, y en ese momento no pude hacer nada más que sonrojarme y al mismo hacer una mueca de resignación.
Que alguna alma se apiadará por favor de mi en este momento, sí, o que si no me llevará con ella a un sueño y que alguien me sustituyera metiéndose a mi cuerpo para afrontar lo que se me venía encima.
El que venía hacia mi con el ceño fruncido y muchas preguntas en su cara era Li Shaoran, mi no tan agradable compañero de departamento que derecho no tenía de verme en semejante situación. Y es que era tan penoso que cuando dirigí mi vista hacia abajo, vi que agua ya había humedecido mi falda y que el agua corría sin piedad hacia él, entonces, cuando vi que Li abrió sus labios no pude evitar lanzar un lamento al vacío.
—¿Qué rayos hiciste? —Me pregunto aún a la distancia, mostrando en su voz algo de consternación y enojo. Yo sólo pude tragar en seco. Era lógico que había roto la llave, y aún así el idiota preguntaba. ¡Que coraje!
—¿Por qué no dejas de hacer preguntas estúpidas y te dignas a ayudarme? —Respondí con otra pregunta. Él levanto una ceja, como no creyéndose lo que yo acababa de decirle, y es que había tenido poco tacto para pedirle lo que yo suponía era un favor, bien, tal vez ya estaba arrepintiendo de lo anterior dicho.
—Ni creas —Refuto, soltando un bufido mientras se cruzaba de brazos y fruncía más su ceño. Yo rodé los ojos, y alcé mi vista hacia el techo, realmente no sabía que hacer y realmente ya me estaba cansando de la posición en la que estaba —, arréglatelas tu solita —Finalizó. Y, para cuando el paso cerca de mí, más exactamente detrás, yo solté sin intención la llave, porque realmente sentía las manos entumecidas, entonces… entonces paso algo muy, muy feo.
Sí, por inercia yo había quitado mi cuerpo del agua para no mojarme más, pero justo el chorro estaba cayendo en ese instante en la cara y ropa del chico Li. Él trato también de taparse un poco con sus manos, por suerte reacciono muy rápido y se quitó, aunque, el agua si le había llegado a mojar demasiado.
Volteo a verme con sus ojos ardiendo, y me hizo recordar la escena que había sucedido unos minutos atrás con el tipo aquel. Yo me aleje por instinto de Li, temiendo de que quisiese hacerme algo.
—¿¡Qué rayos hiciste?! Eres tan, tan infantil que tu única forma de molestar es mojarme todo el traje —Espetó. Yo me estremecí un poco al escuchar su voz, realmente estaba furioso, pero juraba que no lo había hecho a propósito.
—¡No lo hice con intención! ¡Ni quién te quiera también poner mucha atención! —Estallé de pronto. Él frunció su ceño y se acercó nuevamente a mí, yo ya no pude retroceder mucho, porque sino topaba con una pared que estaba detrás.
—¡Eres una torpe! Odio a las chicas como tú que sólo causan problemas —Dijo con veneno en su voz. Yo apreté mis manos en puños. Realmente me estaba cansando de que me insultaran por ser una mujer ¡tampoco es que yo hubiese pedido serlo!
—¡Pues que bueno, igualmente no me interesa saberlo! —Le grité, encarándolo finalmente, y bendito sea el que me dio finalmente el valor —. No me interesa si te agrado o no, no busco tu aprobación en el mundo, no sientas que tus opiniones serán de interés para mí, porque te equivocas si piensas eso —Cuando me di cuenta, ya me encontraba poniendo un dedo encima de su pecho, golpeándolo suavemente, para hacerle entender que yo no temía por sus palabras "hirientes"
—¿Ah sí? —¡Ahhh! Este idiota no se callaba con nada —. Pero, debes saber que eres insoportable para todos aquí, que nadie te soporta y que has hecho que despidan a un amigo mío —Declaro muy cerca de mí, ni siquiera me había dado cuenta de cuando había puesto ambos brazos alrededor de mi cuerpo, encerrándome contra la pared y él.
No estaba para nada cómoda con su cercanía, ni mucho menos con sus comentarios que sabía que tenían toda la verdad. Lo que no me creía es que hubiesen despedido a alguien por mi culpa, si fue así, no creo que yo haya sido precisamente la mala ahí.
Cuando pude retomar otra vez el control de mis pensamientos, vi como él se alejaba sigilosamente a la salida, dejándome ahí, con el aire retenido en mis pulmones que pude expulsar cuando lo tuve muy lejos de mí.
Definitivamente esto no era bueno. Menos porque había una llave rota de agua por mi causa.
. . .
—Le juro que no hice nada con intención, pido mil disculpas, descuente todo de mi sueldo, pero… por favor no me despida, además, le juro que yo no quise provocar al tipo ese —Rogaba mientras veía con preocupación a Fye delante de mí. Me encontraba sentada delante de su escritorio, y él se encontraba detrás de este, mirándome fijamente. Se veía serio, no me gustaba el semblante que llevaba para nada.
De repente él rio, y yo casi me quise tallar los ojos cuando lo vi, no entendía muy bien la situación, incluso me removí en mi lugar un tanto incomoda, no sabía si se estaba burlando de mi o… algo así.
—Lo siento —Articulo de pronto mientras otra risilla salía de su boca, yo sólo asentí y en ese momento mis mejillas se sonrojaron de la vergüenza. Definitivamente me estaba perdiendo del chiste en la situación.
—Y-yo…
—En serio lo siento, Sakura, pero realmente, tú no tienes la culpa de nada, el tipo te quería golpear o algo así, el personal no iba a estar muy de acuerdo con eso, y por eso lo despidieron —Declaró él volviendo a la normalidad. No estaba de más decir que su semblante mostraba conformidad y felicidad, pues, me brindaba una sonrisa que hasta me podría parecer coqueta.
—¡Ya entiendo! —Dije de pronto levantándome de mi lugar e incluso sobresaltándolo a él. Y es que había recordado lo que Li me había dicho en el sanitario, a la persona que habían despedido era a su amigo, justo el que me había retado, ¡pero vaya! Bien decía el dicho "dime con quién andas y te diré quién eres" (*) esa era prueba claro de que Li era todo un hombre machista y que definitivamente necesitaba una lección de vida.
—Sakura… —Me llamó Fye. Yo baje mi mirada hacia sus ojos y ladee mi cabeza, confundida.
—¿Sí? —Pregunté. Sus ojos estaban mirándome demasiado fijamente, incluso pude sentir su intensidad a través de ellos. Cuando ya no pude con su mirada, retiré la mía y en ese momento pude sentir como mi cara ardía nuevamente.
—Si pasa algo así, nunca dudes en decírmelo —Musito bajo, pero claro. Yo me volví a verlo sorprendida. Sin duda, aunque había esperado algo así de él, pero no de forma tan directa como lo acababa de pronunciar.
Seguramente que mi cara era un tomate, sí, un tomate muy rojo.
De pronto observé como posaba una de sus manos en la mía y la encerraba, no pude evitar sentir mi corazón acelerado, y sólo era por el hecho de que no estaba acostumbrada a ese tipo de atrevimientos.
Iba a intentar quitar mi mano sutilmente, cuando sin previo aviso él se paro de su asiento y rodeo el escritorio tan rápido que cuando lo tuve cerca, muy cerca, el aire escapo lentamente de mí.
—Por alguna razón quiero cuidarte, me parece que es porque me pareces tan tímida y linda a la vez —Dijo, suave y lento, casi lo sentí pasional, aunque no conocía mucho el concepto, pero al menos yo así lo captaba, porque su mirada podía transmitir algo extraño… algo diferente.
Y cuando pude reaccionar, me di cuenta de que había puesto sus labios en mi frente, y que decir que casi me sale humor por las orejas, ¡era demasiado para mi pobre corazón!
Después de que él se separar de mí, yo me quede viéndolo con impresión, simplemente no daba mucho crédito a lo que había hecho, pero podía sentir muy bien unas sensaciones asfixiantes recorriendo todo mi cuerpo. Unas sensaciones entre agradables e incomodas.
Baje mi mirada para no toparme con la de él, porque no lo negaba, estaba nerviosa. Demasiado.
—G-gracias —Musite por lo bajo. No tuve el valor para ver lo que él hacía, pero pude escuchar como una sutil y suave risilla se apoderaba de la oficina.
Realmente estaba que ardía de emociones encontradas…
. . .
La chica esa se había salido con la suya, pero, sabía que aún tenía un comodín muy bien guardado para poder hacer que todos la odiaran un poco más, porque Kinomoto no sólo se había metido con mi traje, sino con mi empleo y uno de mis amigos, y, eso simplemente no lo podía olvidar ni perdonar fácilmente…
Y: ¡Hola queridos lectores! En esta ocasión como ya habrán notado venimos juntas en las notas de autor y creo que así será de ahora en adelante jeje.
Bueno... ¿qué decir del capítulo? Honestamente a mi me encanto mucho ¡ah! Y antes de que me olvidé del detalle, por ahí les úbique un (*)...
Yo no sé si en todos lados se usan los refranes o si significan lo mismo, entonces para que nadie se confunda, les voy a poner el significado:
(*) Dime con quién andas y te diré quién eres': por acá en mi país siempre se usa para decirle indirectamente a alguien que ya sabe cómo es sólo por la compañia que trae, por ejemplo, hay un chico que se junta con puros pandilleros y se la pasa todo el día con ellos ¿qué creería que es el chico? ¡Bingo sí! Pandillero. Realmente no sé si me expliqué muy bien pero cualquier duda no vacilen en comentar;)
N: ¡Hola bellos lectores!...primero gracias por leer esperamos que les haya gustado, a mi al igual que ha Yuki ¡me encanto! el capítulo.
Vieron hubo un poquitín de romance en este capítulo ¿qué opinan de Fye?, y ¿alguien más quiere matar a Syaoran? aparte de mi Jaja, de verdad queremos saber sus opiniones sobre esta historia, así que, esperamos sus hermosos comentarios jeje
Sabemos que la temática es un poco fuerte, pero, es una cruda realidad con la cuál queremos hacer conciencia,así que, esperamos que nos sigan apoyando.
Sin más...se despiden...
Nana-Chan
Yuki-Meh
