Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.

Esta historia participa en el minireto de septiembre para La Copa de la Casa 2018-19 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black


Sangresucia inmunda


«—(…) Él intentó disculparse conmigo y yo lo rechacé.

—¿Brendon es tu novio?

—No, éramos amigos; hicimos una estupidez, que ambos planificamos, y le culpé en un arrebato de ira en el castigo que nos dio la profesora McGonagall; ni él se calló ni yo me tragué lo que pensé. Nos separamos. Creo que él terminó más herido que yo porque yo lo insulté diciéndole…»

Kay Formby y Eleanor Branstone, Espuela de caballero


Brendon está en la Heladería de Florence.

El mundo se caerá a pedazos el cualquier momento pero este riquísimo y celestial cono de mora azul es magnífico. «Me quedaré aquí. ¿Puedes comprar mis libros por mí, por favor?», dice a su hermana mayor. Ella sólo se ha reído y ha dicho que no cambie por nada.

Al terminarse el que tiene, se levanta de la mesa y va hacia Florence. Aunque el Ministerio de Magia ha asegurado en varios artículos de El Profeta que El Que No Debe Ser Nombrado no ha regresado y que Potter y Dumbledore están esquizofrénicos, hay algunos que simplemente no planean arriesgarse.

Otros andan por ahí como si nada pasase.

Y otros, como la familia Halrirk, simplemente no se creerán nada de nada hasta que presenten una evidencia.

—¡Kay!

Ahí está su amiga abanicándose con una hoja mal doblada de Corazón de Bruja. Brendon ríe, recordando la obstinada aversión de Kay hacia cualquier reportaje de «estúpidas parejas románticas», como ella suele decirles. Kay lo ve con altanería, del tipo que le da a Thora antes de decirle que se vaya a la mierda o que deje de joder, lo que ocurra primero. Honestamente, Brendon todavía no entiende cómo es que Kay ha caído en los juegos de Thora.

Es bien sabido por los Hufflepuff que Thora ha odiado a Kay desde que la ha visto, pero es un poco decepcionante para él que ella le haga caso.

—¿Quién te has creído, que te piensas que me interesas? —dice Kay.

—Somos amigos —le recuerda Brendon. Kay se ríe secamente—. Pero, ¿por qué actúas así conmigo? Tú y yo somos amigos por años. ¿Qué te hice?

—¿En serio tienes tan poca memoria que ya te has olvidado? —responde Kay—. Perdí la confianza de mis padres por seguir tu estúpida idea. ¡Ahora ya no puedo ir dónde yo quiera, con quién yo quiera sin que mamá y papá me critiquen por todo!

—Pero no es tan malo como parece. Mis padres también me regañaron y…

—¡Piérdete!

—Kay. Kay, te lo suplico. Por favor —dice Brendon tratando de tomar el brazo de su amiga. Kay lo aparta bruscamente—. Kay, por favor, escúchame.

—¡Desaparécete, sangresucia inmunda!

Jadea.

Sucede de nuevo.

¿Por qué otra vez?

¿Por qué Kay no ve que la quiere muchísimo, por eso no le ha importado…?

A Kay sí le importa.

Brendon sólo es un sangresucia inmunda.


Dato curioso:

—Kay Formby y Brendon Halrirk pertenecen a la generación del '92.