Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.

Esta historia participa en el minirreto de diciembre para La Copa de la Casa 2018/19 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

Petición: cómo George Weasley supera la muerte de Fred, por GinLyra.


El arte de entenderse sin palabras


La única manera en que vio cómo Fred pudo envejecer fue por aquel error en aquella poción.

Mientras que en cada parte de la Madriguera había un recuerdo con su hermano, en Sortilegios Weasley él ponía una máscara de felicidad que nadie criticaba. Era el único dueño de la tienda, era su responsabilidad que los clientes se sintieran bienvenidos aunque el mundo estuviera desmoronándose alrededor de él. A nadie le importaba que ocupara casi todo su tiempo en diseñar nuevos artilugios o en encargarse de la parte económica de una empresa, nadie le ordenaría que descansara o que le ofreciera una poción para dormir sin soñar.

Su madre sufría aún después de seis meses, Percy seguía tan culpable como la primera semana, y sus hermanos y su padre no estaban en mejores condiciones.

Pero no sería quién recogiera los pedazos o quién soportara la compasión y lástima.

—¿Me puedo sentar aquí?

Era Penny. La conoció en la segunda gran apertura de Sortilegios Weasley en donde ella compró una caja de marcas tenebrosas comestibles*. Vio la desolación en su mirada cuando le preguntó si la llevaría. Verity le informaba que Penny solía frecuentar el lugar, ya sea que entrara o que deambulara alrededor de los mismos escaparates. Poco después de que Harry le comentara que Penny era la madrina de Teddy, lo entendió: Penny sólo estaba honrando la memoria de Tonks.

—Sí.

Penny le sonrió, débilmente. Esperaba oír un «no deberías ser tan exigente contigo mismo» o un «te estás haciendo daño» que nunca llegó. Se le quedó mirando, preguntándose cómo Penny permanecía tan intocable. Aunque había aceptado que estaría solo y que tendría que aguantar su propio reflejo, todavía era incapaz de hablar de su hermano.

El primer cumpleaños sin su hermano estaba muy cerca y se le hacía nudo la garganta. No estaría con nadie ese día, tampoco se lo diría a Verity, quien había tomado como propósito de vida cuestionar cada decisión que tomaba.

—Iré a visitar a Nymphadora —dijo Penny. George suspiró, desganado—. ¿Me quieres acompañar? Andrómeda está mimando a Teddy y Harry está estresado por sus prácticas de auror.

—¿Y después iremos a la tumba de… de mi hermano? —susurró. Sería la primera vez que lo iría a ver—. No tenemos que ir si no quieres —añadió, presuroso.

—Creo que podríamos ir juntos de ahora en adelante.

Penny le sonrió.

—Tú… —George se interrumpió—. Gracias, Penny.


*Referencia a la viñeta #8: Mantén la calma de esta compilación.