Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Esta historia participa en el juego de quidditch de enero para La Copa de la Casa 2018/19 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
La calamidad de la impotencia
¿Qué demonios…?
El equipo debería estar celebrando en la sala común. Sin embargo, Fabián mantenía los ojos enfocados en el suelo bastante decaído por lo que sucedió veinte minutos antes. Tessa Stimpson lanzó una bludger en su dirección para hacer que se desviara y no pudiera atrapar la snitch antes que el buscador de Ravenclaw. Debió estar presionada para recurrir a un truco tan imprudente. Aunque no tuvo la intención de herirlo, lo hizo. El niño tenía buenos reflejos, pero no pudo evitar que la pelota impactara contra su escoba, después que la atrapó, y fue propulsado hacia una de las torres.
Stimpson pareció tan culpable. Le importó un carajo.
Se encontraban en la enfermería. El equipo estaba buscando a madame Pomfrey. Fue absurdo suponer que iba a estar aquí en cada momento que un estudiante se lesionara, o se habían acostumbrado demasiado a que estuviera disponible veinticuatro horas, siete días a la semana que no anticipó un día en que no fuera así. Nunca creyó que fuera posible sentir tanta indignación hasta que entró y descubrió que Fabián tenía la piel llena de escamas y se rehusaba a hablar.
¿Qué podía decir para animarlo? La labia no era una de sus virtudes a menos que quisiera iniciar o empeorar una pelea. A pesar que Johan y Rufus decían lo mismo, Johan lo expresaba de un modo en que nadie podía contradecirlo. Hasta parecía que todos confiaban en su lógica imperfecta.
—No es para tanto —dijo Fabián con una voz sibilante.
—¿Quién te hizo esto?
—Un cazador. Exclamó «¡Enhorabuena, Slytherin!» —respondió. Su lengua era bífida—. Está bien.
—No puede quedar impune. Sabes quién fue.
—No es importante —insistió Fabián, acongojado.
—Fabián…
—Mi hermano se vengará y acabará en detención, ¡de nuevo! Es probable que repita tercero si continúa así y Molly está muy estresada por los TIMO.
—Como si tu hermana fuera a permitir eso. Por muy maestro en el fino arte de procrastinar que sea, Gideon no va a cometer ese error —lo contradijo—. Di el nombre. Nadie más que Hooch lo sabrá —añadió, en un tono de complicidad.
Fabián lo susurró.
—Si tiene una contusión… —gruñó una voz iracunda cinco minutos después.
Se estremeció cuando Molly Prewett apareció en la escena. Prefería que una profesional se encargara de sus heridas pero no tenía el deseo de la muerte prematura de una manera espectacularmente dolorosa de su tímpano. La prefecta caminó hacia su hermano menos y le empezó a sanar, sin decir nada. Cierto bromista suicida se iba a arrepentir de haber nacido.
Se preparó mentalmente para la llegaba de Gideon. El sentido de la responsabilidad volvía a él cuando alguno de sus hermanos lo necesitaba. Además que era muy perspicaz para descubrir cómo desquitarse creativamente de la gente. Y, por una vez, Molly no lo iba a detener.
—¿Qué sabes, Winickus?
—Lo mismo que mi equipo —respondió. Agradeció que Molly no se volviera a él—. Lo lamento.
—No fue tu culpa.
—¿A quién voy a asesinar? —preguntó Gideon.
Johan Montague (OC) es de Slytherin mientras que Tessa Stimpson (OC) es de Ravenclaw.
No veo a Fabián y Gideon como gemelos, lo siento. Investigué sobre los hermanos Prewett y no hay mucho que se diga sobre ellos. En mi headcanon, Molly es la mayor, la más responsable y de Gryffindor. Gideon es dos años menor que su hermana, lo que los maestros consideran un alumno problemático y un Ravenclaw. Y Fabián es un año menor que su hermano, un Slytherin, el único deportista de la familia y el más apacible de los tres.
