S: Hola, como ven estoy cumpliendo mi promesa.

X: Aun me sigue pareciendo sospechoso

S: Nada de eso, por cierto has puesto el arroz

X: Si ya lo puse.

S: Bueno sin más continuemos.

.

.

.

CUARTO CAMINO

Era un lunes por la madrugada, en Roma exactamente, un joven de 23 años, cabello plateado, moreno, con una bendita de en el puente de la nariz, y con un maletín en la mano salía presuroso de su casa, donde vivía con su hermana menor que era modelo por lo que aun dormía plácidamente, al igual que la mayoría de las personas ya que todavía eran las 4 de la madrugada, sin embargo él tenía que llegar al hospital Americano Romano, de donde lo habían llamado porque según le habían dicho varias personas habían llegado con graves quemaduras y necesitaban que los operaran eran como unas veinte, por un incendio, así que se puso a esperar a que apareciera un taxi, para su buena suerte, y lo tomo sin más.

"Buenos días, a donde lo llevo" pregunto el taxista.

"Al hospital Americano Romano, tengo que llegar rápido al EXTREMO" grito Sasagawa Ryohei, haciendo que el taxista se estremeciera.

"¿Alguna emergencia?" pregunto confuso el taxista.

"Tengo que operar a algunas personas de emergencia" dijo ya más serio ya que no tenía mucho tiempo, tenía que salvar algunas vidas.

"Eso si es una emergencia, suerte doctor, disculpe doctor no le molesta que prenda la radio" ya que le gustaba trabajar con música.

"No ninguna"

Así prendió la radio, empezaron a escuchar música hasta que de repente fue interrumpido "Se interrumpe la programación, para informar acerca de un incendio que ocurrió en la Pensavo Peggio, en donde se celebraba un concierto de música clásica, según dicen los investigadores este ocurrió por un accidente de un chef manipulando la cocina trayendo consigo 20 heridos y 5 muertos, a quienes aún no se les identifica, por lo que se les llevo al hospital Americano de Roma siendo este el más cercano, donde se les ara la necropsia correspondiente, con este serian 3 incendios ocurridos en espectáculos públicos, por lo que varios sospechan que sea intencional, dado el escenario, la policía italiana realizara una rueda de prensa a las 10 de la mañana, la cual emitiremos, no se despegue la programación" sin más siguió la música.

"Esto se pone cada vez más peligroso no cree doctor" comento el taxista.

"No vaya a ningún concierto, no quisiera verlo en el hospital" dijo Ryohei, preocupado ya que según recordaba su hermanita había comprado unos boletos para un concierto debut que se llevaría a cabo dentro de un mes, esperaba que no fuera nada grave.

"Eso téngalo por sentado, solo me vera conduciendo este humilde taxi" respondió, además que no tenía tanto dinero como para estar comprando boletos para una entrada a un concierto ya que ciertamente no eran muy baratos "Ya llegamos hospital Americano Romano"

"Gracias, aquí tiene su paga" sin más se salió apresurado del taxi.

Ya dentro del hospital vio como todas las enfermeras estaban corriendo de un lugar a otro, para que no se les vaya nadie, estaban ya algo desesperadas ya que los doctores aun no llegaban, entonces una de las tantas enfermeras vio a Ryohei e inmediatamente le informo acerca de la situación la cual se enfrentaban, rápidamente Ryohei como doctor que era ordeno que le llevaran a la persona más grave, para empezar a operarlo y que mientras tanto mantuvieran tranquilos a los demás, aunque todo era bastante ilógico ya que aparte de sus quemaduras, tenían heridas como si una espada los hubiera cortado, y lo más grave tenían balas incrustadas, que clase de incendio hacia eso, no tenía sentido, pero ahora no era el momento de pensar en eso, tenía que empezar a operar.

Luego de 12 horas de mantenerse en la sala de operación, salió por fin a descansar, se sentía realmente exhausto, ya que no era muy concurrente que este de tipo de cosas pasasen, así que se fue a tomar un café para relajarse un momento ya que aún no podía salir del hospital ya que aun había 5 personas que se encontraban en cuidados intensivos, fue a la cafetería tranquilamente, algo poco común en su actitud pero nadie decía nada ya que sabían que estaba ahí desde hace varias horas, pero aun así hubo una doctora que se le acerco tenía el cabello castaño atado con una cola, y era alta.

"Buenas tardes Ryohei, ¿cómo te fue?" pregunto Hana mientras lo tomaba de la mano para que se relajara.

"Todo fue bien, pero aún hay cinco personas que están en cuidados intensivos" respondió ya cansado.

"Ya veo, pero me parece que hay algo más que te molesta" dijo totalmente segura.

"Veras Kyoko tiene entradas para ese concierto y tengo miedo de que algo le pase" respondió sinceramente ya que sabía que no podía mentir a su novia.

"No te preocupes tanto, ya han puesto a un detective a cargo de los incidentes, además podemos ir con ella no te parece" dijo tratando de tranquilizar a su novio que sabía que era muy protector con Kyoko.

"Tienes razón iré a comprar unas entradas al EXTREMO" y sin más se fue corriendo, esperando encontrar aun boletos ya que pese que era dentro de un mes varios estaban interesados porque según decían era un músico muy talentoso.

Luego de comprar tres entradas, ya que él siempre se le daba por perder cosas o no recordarlas, fue a su casa para descansar un poco y después para volver al hospital para controlar el progreso de las cinco personas que estaban en cuidados intensivos, para cuando llego Kyoko ya se había ido, dejándole una nota que decía "Oni-chan, me fui al desfile de modas con Haru, llegare a las 10 de la noche, te deje tu almuerzo en el horno solo caliéntalo, con cariño Kyoko" leyó por lo que ya sin preocuparse demasiado calentó su comida y se fue a dormir por unas horas.

.

.

.

S: Y aquí nos quedamos.

X: Oye S no hueles a quemado.

S: Si, hay el arroz se quema, bye bye.

X: nos vemos en el siguiente camino, abre la ventana.