Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Esta historia participa en el minirreto de abril para La Copa de la Casa 2018/19 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
Situación escogida: Draco tiene una marca tenebrosa casera (se lo ha pintado él).
Ambientado en cuarto año.
Repercusiones previsibles
No le encontraba la lógica al asunto.
Su amigo había perdido el sentido de la decencia y aspiraba a demostrar cada una de esas cualidades tan propias de los Gryffindor.
—Puede hallar una chica que esté dispuesta a lidiar con él —dijo a Blaise—. Cuando la invitó al baile de navidad, Pansy se emocionó. La pobre pensó que finalmente se había dado cuenta de sus sentimientos. Sin embargo, lo que pudo ser una fantástica noche se fue a la mierda cuando se comportó como un patán.
—Además que fue tan imbécil para dar por sentado que estaría ahí para él, sin importar lo desconsiderado que fuera —añadió Blaise. Sacudió la cabeza como si estuviera pensando que Draco se había equivocado otra vez. En realidad, la idea de hacerse una marca tenebrosa casera fue una estupidez; no a todas las chicas le atraían los aspirantes a chicos malos—. Y míralo ahora. Está tan avergonzado que no sabe en dónde puede esconderse. Me recuerda a Weasley. Aunque al menos él se ahorró la humillación cuando huyó de la escena del crimen.
—Sí, sí. La chica Delacour —dijo Vincent. Abrazó al hurón malhumorado mientras que Gregory recuperaba su porción de pastel de chocolate—. ¿Quién hubiera creído que Pansy era buena en Transformaciones? Eso sí, Draco es adorable cuando no tenemos ni puta idea de lo que dice. Podemos comer lo que queramos sin que intente quitárnoslo. «Una rodaja a la vez», dice. «Solo una a la vez; no queremos que te vuelva a rescatar de aquel armario». Al demonio con él. Nadie se interpone entre mis postres y yo.
—O entre mis malteadas y yo. Siempre está robándomelas. Es por eso le puse picante. ¡Tuvieron que haberlo visto! —dijo Gregory y se echó a reír. El hurón chilló indignado y le dio una versión irrisoria de una turbia mirada—. Nunca lo vi huir tan rápido. Con excepción de aquella vez que Granger le dio una cachetada.
—Prometimos que no se lo diríamos a nadie.
—Draco pensó que lo prometimos —corrigió Gregory—. ¿Alguien tiene alguna idea de lo que se proponía? Hace años que Vin y yo aprendimos a simplemente hacer lo que quiere sin cuestionarlo. Nos confundía aún más con sus «explicaciones».
—Hacerla reír para que le haga la redacción de Herbología —respondió Blaise, jovialmente—. Le ayudé a «tatuarse». Es un pésimo dibujante. Al menos ya tenemos una nueva mascota.
El hurón gruñó.
