Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Esta historia participa en el minirreto de mayo para La Copa de la Casa 2018/19 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
→ Aviso: Usé el extra de 100 palabras. Ambientado en un WI? donde Voldemort gana la guerra y Harry muere durante la Batalla de Hogwarts.
Monodia
No es de su puta incumbencia saber por qué actúa como un maldito con los nuevos reclutas.
Los novatos necesitan aprender que estar al servicio del Señor Tenebroso es un honor que perdura hasta que su putrefacta sanidad ya no resista más; a menos que, naturalmente, sean una excepción como la encantadora Bellatrix. El lema de la Academia de los Caballeros de Walpurgis —un nombre que su señor escogió— versa: «O vives o mueres para Lord Voldemort; y si eres una mierda desertora con suerte, te conviene que nadie te encuentre».
Por cierto, los aurores aún existen. Mientras ellos cumplan las órdenes del Señor Tenebroso, se les permite conservar la vida.
Los tiempos cambian. Una vez que han derrotado al mocoso Potter y su señor ha asegurado su posición como Ministro de Magia, el primero paso ha sido adaptar la filosofía de los mortífagos para que sea socialmente aceptada. Todas las innovaciones que quiera hacer deben ser aprobadas por el Wizengamot. Su señor ha luchado contra los aclamados niños defensores de la luz —¿quién cojones inventó ese término?— por décadas; la mayoría no espera que respete las costumbres ancestrales.
Sonríe. Por supuesto que su señor se interesa por ese tipo de idioteces; sin embargo, no es él quien dialoga con esos malditos.
Esa es la responsabilidad de Lucius Malfoy.
—Estoy esperando.
El mocoso insiste en su estúpida pregunta completamente aleatoria. Merlín sabe que no quiere soportar una de las clásicas rabietas de Draco, por lo que deberá tomar un enfoque más suave.
—¿Qué mierda quieres?
—Vincent torturó a Potter por varios minutos. Simplemente vi lo que hacía. Gregory llegó y nos alertó que aquella sangresucia y Weasley nos encontraron en la Sala de los Menesteres —dice Draco distraídamente—. Vincent hizo el Fienfyre. A pesar que estábamos en bandos enemigos, Granger y Weasley nos salvaron a mí y a Gregory de la muerte… Pero nuestros respetivos mejores amigos perecieron. Y Vincent obtuvo la Orden de Merlín de Primera Clase solo por eso.
—¿Y qué? —dice Antonin, sonriéndole divertido.
—Nunca lo valoré en vida. Ahora soy conocido por ser uno de los mejores amigos de un héroe de guerra —murmura el muchacho—. Y ya ni siquiera puedo decirle que sí lo estimé, pero que era una mierda, y aún lo soy, para lidiar con esa basura conocida como sentimientos y emociones. Pansy siempre lo hizo por mí.
A veces, echa de menos aquellos días de gloria. Siempre ha sido una nueva misión, un nuevo éxito. Prefiere el trabajo de campo, es muchísimo más divertido. Nunca ha sido parte de su currículo enseñar a un montón de mocosos caprichosos. No obstante, su señor lo ha delegado como director de la Academia. No sabe qué demonios ha visto en él, pero no lo decepcionará.
Esa palabra nunca ha sido parte de su diccionario.
—Rowle.
No le ha dicho a su ex compañero que confía en él con su vida.
No le ha visto en cuatro años.
—¿Lo aprecias?
—Nunca lo diré —dice a Draco.
En este universo, Bellatrix está viva. Queda a su criterio si Fred murió o sobrevivió a la batalla. Los aurores continuarán existiendo hasta que los Caballeros de Walpurgis prueben su valía y, así, sean aceptados por el Wizengamot.
