S: ¡Yeah! aparece Tsuna.
X: ¡YAMAMOTO!
H: ¡LAMBO!
S y X: ¿Quién eres tú?
H: Este ya me voy….
S: Atrápala X, que no se escape
X: No escapara
S: En lo que X atrapa a la intrusa continuemos…
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SEGUNDO LAZO
Era un martes por la mañana en Nanimori, Japón y exactamente en la residencia Sawada, en el pasillo del costado de la escalera Nana se encontraba hablando por teléfono con su querido, apreciado y amado esposo Iemitsu.
"No hay problema, aún hay una habitación que guardo algunas cosas;….; Tsu-kun sabe Italiano:….; claro que le enseñara:….; yo también te amo;…..; tan romántico;…..; nos vemos" después de colgar el teléfono se iba a poner a hacer el desayuno, sin embargo sus planes fueron detenidos ya que casi de inmediato volvió a sonar el teléfono, con lo que volvió a contestar "Buenos días, residencia Sawada, habla Sawada Nana;…..; Yamamoto-san;….; si no hay problema;….; nos vemos para el almuerzo" con todas estas noticias estaba más que feliz ya que vendrían muchas personas a comer así que tenía que preparar un gran banquete además que abría que celebrar el que su hijo se graduó, pero primero el desayuno, así que se puso manos a la obra.
Luego de terminar de hacer el desayuno se dirigió a la escalera para llamar a su hijo, lo llamo varias veces pero aun así no respondía su llamada, por lo que como hace ya varios años atrás fue hasta la habitación y entro, se sorprendió ver todo ordenado excepto por sus medias que estaban en su cama pero con esto se dio cuenta que su hijo había madurado un poco, aun así tomo aire hablo "Sawada Tsunayoshi que saco 17 en su examen de matemáticas", de inmediato como si fuera la mejor alarma del mundo Tsuna se despertó con un grito.
"¡Espere ya iba a cuadrar!" Fue lo que dijo al despertar, hasta que oyó una risita de parte de su mamá "solo eras tú, pensaba que estaba en un examen"
"Vamos a desayunar Tsu-kun" dijo Nana divertida, mientras se retiraba de su habitación para que se pudiera cambiar.
"Está bien, en un momento bajo" respondió ya más tranquilo, se levantó y se alisto rápidamente aunque no tenía sentido apurarse, no tenía más clases, ya no vería a su amigo seguido, ni tendría esas noches de estudio en las que tanto se divertían y sufrían, era algo triste dejar la universidad después de estar tanto tiempo en ella, pero ahora aprovecharía su corto periodo de vacaciones para descansar, con esos pensamientos bajo a la cocina y vio a su mamá felizmente cocinando, eso era sospecho muy sospechoso para su gusto.
"Vamos siéntate, tengo buenas noticias" dijo Nana, mientras tomaba asiento para desayunar con su hijo.
"¿Qué noticias?" pregunto algo preocupado por la sonrisa que le estaba dando.
"Tu papá llamo" con eso fue suficiente para saber que eran malas noticias, al menos para él "para decir que va a venir un chico Lambo de Italia para que se quede acá por un tiempo, pero no sabe japonés, tú le podrás enseñar no es así" estaba sentenciado sobre todo con esa sonrisa que le brindaba, sus vacaciones estaban arruinadas.
"Sí, claro" no podía negarse, pero como haría para llegar aquel chico a su casa si ni siquiera sabía el idioma, a qué clase de idiota se le ocurría mandar a alguien a otro país sin saber siquiera el idioma de este, aunque estaba más que seguro que fue la idea de su padre.
"Y hoy va a venir a almorzar Yamamoto-san con su hijo, para conocerte" dijo Nana tan rápido que Tsuna apenas pudo procesar la información "tendremos una comida animada" termino de decir.
"¿Yamamoto-san?" pregunto Tsuna, se le hacía conocido el nombre pero no recordaba quienes eran exactamente, además que fue eso de conocerlo, cuanto habría hablado su mamá de él para que quisieran conocerlo.
"Es el dueño del Takesushi, su hijo fue al mismo colegio que tú" respondió Nana simplemente.
"Ya veo" es lo único que se le ocurrió decir a Tsuna, ya que seguía sin saber quiénes exactamente eran dichas personas.
"Aún tengo muchas cosas que comprar en el mercado" dijo pensativa Nana, mientras hacia una lista de lo que necesitaba.
"Yo puedo ir a comprar los ingredientes" se ofreció Tsuna, al fin y al cabo no tenía nada que hacer, además quería saber que tanto había cambiado Nanimori.
"Ara eso sería de gran ayuda, entonces aquí está la lista y el dinero" acepto feliz, podría arreglar algunas cosas más antes que llegaran sus invitados.
Así después de terminar de desayunar Tsuna salió al mercado a comprar las cosas que estaban en la lista, aunque se sorprendió un poco de la hora ya eran las 9 de la mañana, así que se apuró un poco el paso, en el camino vio a un chico desorientado pero no tenía tiempo para estar distrayéndose así que paso de frente, sin darle importancia, seguramente ya encontraría a su familia, aunque no sabía porque pensaba que estaba cometiendo un error, no podía ser tan grave o sí.
Después de unas horas de lucha con varias señoras para conseguir un ingrediente que al parecer era el último que quedaba, juro que jamás volvería a subestimar a una, lo habían pateado e incluso le habían gritado en repetidas ocasiones, por lo que llego exhausto a su casa, y aun eran las 11 supuso que su mamá podría cocinar varios platos, y no se equivocaba ya que en apenas en dos horas hizo un banquete entero, sinceramente no sabía cómo podía cocinar tan rápido, después le pediría el truco ya que el apenas para un plato se demoraba una media hora siquiera.
Ya era la una y media de la tarde con lo que sonó la puerta, y Tsuna viendo que aun su mamá estaba terminando de poner la mesa abrió, y vio a un señor de la edad más o menos de su mamá, así que supuso que era el señor Yamamoto, pero estaba solo no se supone que vendría con su hijo "Buenas tardes Yamamoto-san" saludo con respeto.
"Buenas tardes, tú debes ser Sawada Tsunayoshi" respondió con alegría Yamamoto.
"Si, pero pase ya está listo el almuerzo" dijo Tsuna tratando de ser lo más cortes posible, era su invitado después de todo.
"Gracias" se limitó a responder, aunque estaba un poco preocupado por su hijo no llego a la hora pactada, ni respondía el celular, pero esperaba que fuera por estar ocupado, dentro de un rato volvería a llamarlo, si aún para eso no respondía lo buscaría.
"Buenas tardes Yamamoto-san, ¿Y su hijo?" pregunto Nana ya que le había dicho que vendría con él.
"Si, pero me parece que está ocupado en un momento lo llamare" respondió, pese a esto Nana lo noto extraño.
"Puede llamarlo desde aquí si desea" dijo ya que no podía dejarlo así.
"Gracias" dijo mientras Tsuna le indicaba donde estaba el teléfono, timbro otra vez el celular pero no respondían, hasta que al fin contestaron "….., no soy el padre del dueño del celular,…., entiendo,…..,si le diré que lo recoja,…., hasta luego" suspiro había dejado su celular en la oficina de migraciones, como se comunicaría con su hijo ahora no sabía muy bien que hacer, se dirigió a la cocina y les comento del asunto, haciendo que se preocuparan.
"No se preocupe Yamamoto-san, Nanimori no es lugar muy grande, podemos buscarlo, además es probable que haya ido a su casa" dijo Tsuna tratando de tranquilizar a Yamamoto-san.
"Tienes razón, me podrían ayudar a buscarlo" pidió Yamamoto sabía que su hijo se podía cuidar solo pero aun así no podía evitar preocuparse.
"Por supuesto" respondieron Tsuna y Nana, pero al momento sonó el teléfono de la casa de inmediato Nana fue a responder.
Luego de un momento volvió preocupada "Tsu-kun tenemos que buscar a Lambo-san al parecer ha debido llegar hace ya cinco horas" dijo Nana "además no sabe el idioma debe estar perdido" termino de hablar mientras le daba una hoja con descripciones físicas del chico.
Tsuna ya sabía que algo así pasaría, pero empezó a leer la hoja y se sintió culpable, estaba seguro de haber visto a aquel muchacho cuando iba al mercado, si tan solo se le hubiera acercado, pero ya importaba tenían que encontrarlos "Vamos a buscarlos" dijo Tsuna con toda su determinación.
Así se dividieron, Yamamoto iría por el sur, Tsuna por el norte y Nana se quedaría en la casa ya que había la posibilidad que Lambo llegara ahí, emprendieron a la búsqueda, preguntando a personas y yendo a lugares concurridos, ya eran las 5 de la tarde y nada de encontrarlos Tsuna ya estaba preocupado, pensaba en llamar a la policía si no lo encontraba dentro de una hora más, pero lo distrajo su celular ya que empezó a sonar, vio que era el número de la compañía en la cual tenía la entrevista de trabajo así que contesto de inmediato "Buenas tardes,….,si habla con él,….., para cuando,….., tan pronto,…,entiendo estaré ahí,…., adiós" termino de hablar en Italiano, esto era un problema ahora su entrevista se había adelantado para la quincena del mes, que haría ahora, pero no pudo pensar más ya que alguien le toco el hombro.
"Disculpa, pero ¿Usted sabe Italiano?" pregunto un joven de su edad pensó Tsuna.
"Si" respondió Tsuna, y vio como el joven se puso alegre de inmediato, aunque después de verlo se dio cuenta de un chico que estaba detrás del joven, era el mismo al que estaba buscando, era Lambo gracias al cielo "Tú eres Lambo" solo dijo para cerciorarse.
"Conoces al chico, que bueno" entonces Yamamoto se alegró, ya que no lo tendría que dejar en la policía después de todo.
"Hola" dijo Lambo en japonés que se notaba que le faltaba práctica.
"Hola Lambo, soy Tsunayoshi Sawada hijo de Sawada Nana, estábamos preocupados por ti, vamos a la casa debes tener hambre" dijo Tsuna en italiano para que le entendiera.
"Si gracias, vamos por favor he estado perdido por varias horas" respondió Lambo feliz de haber encontrado a la persona indicada.
"Me retiro, ya no tengo nada más que hacer" dijo Yamamoto dispuesto a irse a su casa.
"Espera" lo detuvo Tsuna "ni siquiera me he presentado soy Sawada Tsunayoshi, mucho gusto" es lo mínimo que podía hacer Tsuna había cuidado a Lambo.
"Soy Yamamoto Takeshi, el gusto es mío" dijo, tenía hambre y quería irse.
"Tú eres el hijo de Yamamoto-san, te ha estado buscando toda la tarde, vamos a mi casa" dijo Tsuna aliviado había encontrado a los dos, así que de inmediato llamo al padre de Yamamoto informándole todo.
"Oye, Tsuna-san no me podrías enseñar Italiano, voy a viajar dentro de unas semanas a Italia y necesito aprender al menos lo básico" Yamamoto aprovecho la situación.
Bueno eso no se lo esperaba, pero ya tenía que enseñarle a alguien japonés así porque no ayudarle también a Yamamoto "Está bien, pero como es que dieron conmigo"
"Gracias" dijo Yamamoto "y bueno estabas hablando extraño por tu celular y luego Lambo-san me dijo que es italiano asi que nos acercamos a ti" explico.
"Entiendo, pero no hubiera sido más fácil ir a un café y poner traductor en el buscador" dijo Tsuna pensativo.
"Jajaja no se me había ocurrido" respondió "pero no importa igual te encontré" termino de decir relajado, con lo que Tsuna casi se cae de impresión.
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X: Ahora si te atrape, responde ¿Quién eres?
H: Soy H y quiero ayudar
S: Vaya al menos aquí hay alguien que quiere ayudar.
X: Hey no soy tan vago he
S: Eso lo podríamos discutir….
H: Jajaja gané
X: No yo soy su ayudante
S: Mmmm, podría pensarlo, en fin chicos gracias por los review realmente me alegran la vida, y perdón por demorarme tanto en actualizar, pero la próxima tratare de que sea más rápido.
X: Que dices S, yo soy tu ayudante no ella.
H: No ahora yo soy su ayudante.
S: Nos vemos en el siguiente lazo, bye bye.
X y H: No nos ignores.
