Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.

Esta historia participa en el minirreto de diciembre para La Copa de la Casa 2019/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.


Desacuerdos en el museo


Se convenció que no podía asesinar al mejor amigo de su hermana solo por ser un egocéntrico insoportable, a pesar que su convicción se veía severamente desafiada en cada ocasión que el mocoso decidía que su opinión merecía ser escuchada o debía ser tomada en cuenta. «Fue idea de los señores Evans, Petunia. Los tres podemos elegir a qué exposición ir», le recordó y su única respuesta fue caminar más rápido.

—¿Estás segura de que vamos en la dirección correcta? —dijo Severus por duodécima vez en la noche, como si no tuviera algo más que hacer. Petunia consideró detenerse y obligarle a callarse, pero decidió que no estaba de humor para combatir otra inminente migraña—. Esta es la cuarta vez que veo esa estatua patética y las luces están apagadas desde hace largo rato.

—¿Y qué harás? ¿Agitar tu varita mágica para desaparecer ese muro de allá? —preguntó con cierta ironía y se cruzó de brazos—. Da al quinto corredor, creo. Y por ahí entramos a este piso antes de que alguien decidiera que era una imperiosa necesidad ver las pinturas.

—¿Te parece que tengo la edad necesaria para realizar un hechizo de tal complejidad? Haré explotar la sala o peor, y eso asumiendo que puedo hacer que funcione de una manera medianamente aceptable; además, mi magia de manos no es tan avanzada como te imaginas y no obtendré mi propia varita en el corto plazo.

No quería ser vista interactuando con él.

Con la elección de ropa que usaba, no quería imaginar qué reacción tendrían sus amigas.

Además que se suponía que Severus tenía nueve años, ¿y aún seguía creyendo que esas estupideces relacionadas con el inexistente mundo de la magia eran reales? Al menos Lily, con la imaginación desbordante que poseía, no se creía dichas idioteces.

—¿Es que no entiendes el significado de una broma?

—Eso depende. ¿Ya entendiste el significado de hacer una broma? —masculló entre dientes y puso los ojos en blanco. Petunia supo que la puerta se abrió por el chillido que emitió, ¿en qué momento Severus la sobrepasó? Le restó importancia y maldijo al encontrarse en otro pasillo sin iluminación—. Me gustaría que Lily estuviera aquí. Ella es más simpática que tú.

—A toda persona que pueda soportarte por más de cinco minutos sin tratar de matarte deberían tacharles de locos. Con semejantes balbuceos sinsentidos, ¿cómo convenciste a mi hermana para que se juntara contigo? Ella puede conseguirse un acompañante que esté a su nivel.

—Uno, estás conmigo. Dos, ha pasado más de una hora. Tres, nunca balbuceo y menos sinsentido; y, por cierto, no necesitas de mi ayuda para no entender una explicación. Eso ya lo haces muy bien por tu propia cuenta. ¿Qué tan difícil es entender el uso de la belladona? Cuatro, de por sí ya te tiene a ti y me prefiere a mí.

—¿Es que nunca te callas, niñato insufrible?

—Esto reafirma el que la simpatía solo le pertenece a una hermana Evans.

Tuvo un tic en el ojo.


Tengo el headcannon de que Lily y Severus fueron mejores desde muy jóvenes, y que Petunia y Severus encontraron hasta la razón más tonta para no concordar con el otro.