Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.

Esta historia participa en el minirreto de febrero para la Copa de la Casas 2019/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

Pareja sorteada: Remus Lupin/Nymphadora Tonks.


Un bebé en camino


Es imperdonable que haya cometido el error de engendrar a un bebé.

Quiere retroceder hasta el momento en que le ha dicho a Nymphadora que «Sí, acepto» o, quizá, hasta la época en que se ha refugiado en una pocilga que nunca podrá ser un dulce hogar. ¿En qué ha estado pensando al exponer a un inocente a la maldición de la licantropía? Conoce qué tipo de horrores tiene que soportar, más allá de la inminente transformación en cada luna llena. Ese es un detalle efímero que, con el pasar del tiempo, le ha dejado de importar.

Incluso le ha divertido el que los gemelos Weasley le hayan dado un collar anti pulgas en Navidad.

Sin embargo, ¿y si el bebé —su bebé— es vilipendiado por culpa de su irresponsable padre?

¿Y qué pasará con Nymphadora?

—Tranquilo.

Vuelve a ver a su esposa. Cualquier alegría se ha evaporado y ahora solo queda rastro de preocupación mezclada con confusión. Desea que Sirius estuviera aquí: a su manera, él siempre supo cómo aligerar el ambiente y convencerle para que vea el lado positivo de los problemas. Recuerda, con cierta añoranza, la enorme y grata sorpresa que sus mejores amigos le han dado al revelarle que son animagos.

El recuerdo de Peter es agridulce.

Aunque deteste al hombre en que se ha convertido, no puede enfadarse con la versión que fue parte del infame grupo de Los Merodeadores. Nadie pudo descubrir las verdaderas identidades de Lunático, Colagusano, Canuto y Cornamenta. A menos hasta que, por supuesto, James desposó a Lily: «Ya no le ocultaré nada a mi Lily–flor».

—Lo lamento, lo lamento… —balbucea y siente la necesidad de encerrarse en la habitación más cercana. Teniendo en cuenta que está en la casa de su suegra, quizá no sea una buena idea. Ya le ha dicho a Nymphadora cuál es el problema pero ella no lo entiende. No la culpa—. Nunca quise que esto pasara.

—¿Y si el bebé es un metamorfomago, igual que yo?

—Eso sería demasiada buena suerte, Nymphadora.

La vida nunca le ha permitido gozarlo.

¿Por qué empezará ahora?

—Solo porque lo dices tú —murmura ella. Su cabello se vuelve rojo por unos segundos, luego regresa a ser rosa chillón. Desde la muerte de Sirius, esta es la primera cosa que la hace genuinamente feliz. Y Remus lo va a estropear. Otra vez—. Todo estará bien.

Quiere creerle.

No puede.