Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.

Esta historia participa en el Reto #6: A flor de piel del foro Un Pequeño Rincón.

Flor sorteada: flor del jazmín.

Significado sorteado: clavel rojo que es aprecio y admiración.

Ambientado en un universo alternativo donde Oliver Wood quedó sordo después del accidente que tuvo en su primer partido en Hogwarts.


Azurine

"It seem like one of those nights

We ditch the whole scene

And end up dreaming instead of sleeping"

22, Taylor Swift


—Pensé que no la querías.

Siendo uno de los reservas de los Puddlemere United, no tenía mucho qué hacer a menos que fuera seleccionado para sustituir a alguien del equipo principal en caso que sucediera algún contratiempo. En su ignorancia, creyó que solo necesitaba presentarse en los Escuadrones de los Puddlemere United para demostrarse al examinador que podía detener cualquier quaffle que viniera desde cualquier dirección; tenía mucha experiencia en esa área, cortesía de los gemelos Weasley. Dejó de sonreír durante unos segundos al recordar a Fred, pero se sobrepuso con relativa rapidez.

Eso fue hacía cuatro años.

«Iré a visitar a George la próxima semana.»

En cualquier caso asumió que iba a ser fácil. Les comentó a sus padres que quería tener su posición en las reservas asegurada; una vez que saliera de Hogwarts, solo iba a preocuparse por cumplir el régimen de entrenamiento que su futuro entrenador le diera. Se preparó lo más que pudo, entrenó arduamente por días hasta que debió detenerse por culpa de un insignificante resfriado. «A ellos también les importan tus calificaciones, por eso nunca pude entrar», le dijo la señora Wood antes que abordara el Expreso de Hogwarts por primera vez. «Esfuérzate en ambas áreas», le aconsejó el señor Wood, que no entendía el fanatismo de su esposa y su hijo por un deporte al azar.

Esa frase provocó una discusión entre ambos.

Y Oliver aprendió muchísimo de la historia de los Puddlemere United esa noche.

Lo hizo, aunque no fue lo suficientemente bueno por sí mismo. Le pidió ayuda a Percy Weasley, con quien no hablaba a menos que tuviera que decirle que le pasara la sal. Compartían un dormitorio, pero no tenían nada en común. Cuando Percy le comenzó a dar tutorías después de las clases todos los días sin falta durante el primer año, para exasperación de Oliver. Su infantil mente decidió que Percy Weasley era extraño, pero que le agradaba; se hicieron amigos.

Al año entrante, tuvo ese accidente que cambió su vida para siempre.

«Oh, ella parece enojada.»

—Devuélveme mi mascota —le exigió la muchacha muggle cuando Oliver le volvió a prestar atención. Supuso que debía estar indignada y furiosa, por la forma en que fruncía el entrecejo. ¿Cómo había adquirido un jobberknoll? ¿Era pariente de un mago?—. No sé quién te crees que eres.

—Oye, tranquila —le pidió mientras sacaba discretamente su varita. La apuntó al rostro y le sonrió, con intención de tranquilizarla—. No te preocupas, ya no te ocuparás por esta ave pronto.

—Ni se te ocurra borrarme la memoria, Wood.

Parpadeó.

—¿Cómo sabes mi nombre?

—Morag; Ravenclaw por sorteo, Slytherin de corazón —respondió en un tono altivo. Oliver alzó una ceja—. Pensé que estarías de gira.

—No es mi turno aún —dijo con amargura—. Me considero afortunado por ser parte de las reservas. Pensé que me negarían la oportunidad cuando descubrieran que no puedo oír, pero les impresioné cuando detuve varias quaffle en mi prueba. Aun así —alargó la u— las lecciones son aburridas. ¿Quién necesita la historia? Sé todos los movimientos de memoria; pero no, eso no es suficiente. Y mi entrenador se enojó conmigo cuando insinué que no lo necesitaba. Solo diré que mi razonamiento fue probado muy, muy equivocado esa tarde —finalizó, algo sonrojado.

Lo que pasó era un secreto que se llevaría a la tumba.

Pero sus compañeros nunca lo dejarían olvidarlo.

—Ya es casi la medianoche, Wood. Devuélveme mi mascota ahora.

—La abandonaste en uno de los parques de Northumberland, en la parte muggle. —Le recordó—. La encontré. Me quiere a mí.

—Claramente Azurine tiene gustos cuestionables —Morag rezongó—. Aunque a Azurine le agrada la nueva novia de Blaise, así que supongo que no puedes ser tan mala compañía. ¡Pero aun así quiero a mi mascota! ¡AHORA!

—¿No era novio de Ginny?

—Solo porque dijo que era pasable para ser una traidora a la sangre no significa que fuera a ser su novio, o eso fue lo que Parkinson me dijo. Además en ese año ella fue novia de Thomas. ¿Cómo lo sabes?

—Harry me dijo que Ron se quejó por el nuevo novio, actual ex, de su hermana.

—Solo para que lo sepas, es Fay Dunbar. Fue una Gryffindor —añadió como si lo estuviera ignorando—. Fue contactada y contratada inmediatamente por las Flechas de Appleby después de su graduación. Ella es la razón por la que las Flechas de Appleby son populares actualmente. Y fue la única de Gryffindor con la que Blaise se relacionó en Hogwarts. Espera, ¡¿me espiaste?!

«Una de las ventajas de ser sordo es que mi tímpano nunca sufrirá. Creo.»

Se encogió de hombros.

No tenía interés en aprender datos médicos.

Le echó un vistazo a Azurine, que no había apartado la vista de su antigua dueña. ¿Esa ave estimaba a Morag todavía? Hacía semanas notó la actitud condescendiente de la muchacha hacia su mascota; cuando se dio cuenta que era un ave mágica, esperó el momento adecuado para hacer su movimiento. Reconoció la actitud tosca que vio en los gemelos Weasley durante años. Azurine era linda, se la quedó.

—Fue una casualidad —respondió Oliver.

—Por cierto, Flitwick dijo que tus ojos nunca se perdieron ese brillo de alegría. Estuviste aprensivo de las bludger, pero eso era esperable. Incluso intentaste volver a jugar el mismo año —le dijo Morag. Oliver la miró confundido—. Lo impresionante es que lo lograste. Ganaste la Copa de Quidditch. Fuiste aceptado en los Puddlemere United como futuro guardián, no como instructor. Eres… algo.

Oliver no sabía por qué Morag parecía avergonzada.

¿Ella admitió algo que nunca le dijo a nadie?

«Morag parece simpática.»

—¡Está decidido!

—¿Finalmente me darás a Azurine de vuelta?

—No. Muchísimo mejor. ¡Las dos la cuidaremos juntos!

—¡NUNCA!

Oliver rio.

El tiempo lo diría.


Esto fue inspirado por un comentario de Veronica Alejandra en la historia Honor al tejón (Capítulo 29).

En este universo, Oliver Wood aprendió a leer labios mientras estaba en Hogwarts.

Tema 37: Ojos. (O Eyes).