Gunnhild

Está prisionera por alguien que ni conoce.

Siente odio, sobre todo por haber luchado en bandos contrarios. Ve que el hombre que tiene frente a ella es compasivo, e incluso la ha desatado.

Eso dice mucho de él. No quiere hacerle daño. Es piadoso. Solo tiene ganas de golpearle la cara.

Le abofetea. Se lo tiene merecido por cómo la ha hecho sentir.

Sin embargo, ha sido muy valiente por haberla liberado. Podría traicionarlo, hincarle su daga en el pecho y verlo morir. Pero no lo hace, porque sabe que es un hueso duro.

Puede que él valga la pena.