Kwenthrith

Lleva años luchando en solitario, manteniéndose firme ante las habladurías de los demás.

No le importa lo que piensen: está segura de que el vikingo es el padre de su hijo y lo demostraría.

Quiere ser una buena madre. Le habla a diario de cómo es su padre, de las aventuras que él le contaba. De lo fascinante que fue conocerle.

Cuando lo hace, él se ríe y le pide que le cuente más. Siempre se queda durmiendo en mitad de algún relato.

Le encanta verlo así, tan risueño. Y desea que algún día pueda estar así con su padre.