Katya

Le resulta emocionante. Sabe que su parecido con esa otra mujer es increíble, o eso le ha hecho creer Ivar, pero le gusta.

Le gusta ver cómo la observa desde las sombras.

Le gusta ver su rostro cuando ella aparece y se le acerca, provocando su lascivia o su ira.

Le gusta ser admirada por ese invitado del que apenas sabe nada.

Se pregunta cómo será estar con alguien como él, con un tullido. Le parece mucho más interesante que su propio esposo, que solo sabe hablar de sí mismo.

Tal vez se acerque a él cuando nadie les mire.