Amantes

(…)

"Esto está mal"

"Pero entonces, ¿Por qué me gusta tanto?"

Estas palabras eran repetidas, constantemente, en la mente de Naruto.

Más, sus pensamientos fueron interrumpidos al sentir que a su lado alguien suspiraba, y una pequeña sonrisa se formó en su rostro bronceado. Atrajo el cuerpo femenino hacia él, para así poder sentir la calidez que emanaba de éste.

Sí, no se arrepentía de haberla encontrado aquella ocasión, en un parque. Hinata paseaba sola, pero mantenía la mirada perdida en algún punto lejano, Naruto se acercó a ella de inmediato, quería ver si podía ayudarle en algo, y al ver aquellos ojos perlados, el rubio quedó embelesado profundamente.

Que si éste estaba casado, si, lo estaba, pero su matrimonio no lo hacía feliz, no lograba llenarlo por completo. Pero Hinata, vaya que ella parecía poder hacer eso, con un solo roce de su piel contra la de él, le transmitía miles de sensaciones.

Llevaban apenas viéndose por dos meses y entre ellos las cosas iban de lo mejor. Prácticamente conocían todo el uno del otro.

Naruto sabía que Hinata estaba casada, pero era un matrimonio por conveniencia, y ni si quiera ella sentía amor por su esposo, el cual siempre trataba de complacerla. Y Naruto, vivía en un infierno con su esposa, siempre tratando de comprarle cualquier capricho que se le antojara.

Vio el rostro femenino dormir plácidamente, y le dio un beso en la frente.

Naruto sabía que la amaba, tanto como ella lo amaba a él.

Puede que esto que hacían estuviera mal visto, y si era así, pero a Naruto poco le importaba ya, si tenía a su lado, al menos por un corto periodo de tempo a Hinata.

Quería todo de ella.

Su olor, que se pudiera impregnar hasta en su piel.

Su calidez, que poco a poco fue instalándose en su corazón.

La amaba con locura, pero odiaba el hecho de que solo pudieran verse por corto tiempo. Le llenaba de rabia y celos el saber que Hinata conviviera con su marido todos los días, que durmieran en la misma cama.

A Naruto le dolía tanto eso. Sin embargo, con solo ver el rostro tierno de su amor prohibido, el odio y el dolor se iban apagando de a poco.

Como quisiera él siempre estar a su lado, sin tener que esconderse y amarse en silencio.

(…)

Espero que les haya gustado uwu