Superhéroes

(…)

La ciudad era un caos total.

La gente corría hacia sus hogares a refugiarse. Todo era un completo descontrol, había destrozos por doquier de edificios que cayeron abruptamente sobre las calles.

En eso, el techo de una casa se estaba resbalando de sus vigas, e iba directo a un grupo de niños que corrían por ahí escapando del desastre. Pero uno cayó abruptamente al pisar mal una parte del asfalto. El pobre niño alzó la cabeza y, soltan/do un grito agudo, cerró los ojos esperando el impacto… El cual nunca llegó.

El niño, de repente, se sentía flotar. Lo iban sosteniendo unos fuertes brazos, mientras su capa roja ondeaba con el viento.

Todas las personas reunidas ahí captaron la escena. El héroe llamado kyubi había salvado exitosamente a un ciudadano. Sus fans gritaban como locos cuando apareció en escena, mientras, kyubi bajaba al pequeño para mantenerlo a salvo.

—M-muchas gracias—Dijo el pequeño encantado con aquel héroe, el cual mostraba una sonrisa de oreja a oreja por su rostro bronceado y azulada mirada.

—No fue nada'ttebayo.

La ciudad agradecía infinitamente la existencia de aquel personaje tan cotizado. Era fuerte, noble, gentil, entre otros aspectos. Todos lo amaban.

Más, había una persona que lo amaba más que todos esos fans suyos y que su amor era el más puro.

Kyubi se fue volando a otro lado ya cuando no había nada más que hacer y terminó de verificar que ya todo estuviera en orden. Y, satisfecho, dejó el sitio.

Llegó a su hogar, el cual se situaba casi a las afueras de la ciudad.

Entro a la casa con cuidado y en silencio, hasta que aparece alguien por el umbral asustándolo

—Amor, por fin estás de vuelta.

—Claro que si, querida.

—¿Cómo te fue, Naruto-kun?—Pregunta la mujer con un tono algo preocupado.

—Muy bien, hoy rescaté a un niño de que le cayera casi un edificio encima. Fue pan comido. —Naruto sonrió despreocupado. Y a Hinata le encantaba eso de él.

Hinata solo se acercó a él, pasando sus delgados brazos en el torso del rubio, y, poniéndose de puntitas le regaló un beso.

Naruto no se lo pensó dos veces y decidió corresponderle, ya que le encantaba que su esposa fuera así de espontanea, a pesar de ser de naturaleza tímida.

Después de separarse por falta de aire, ambos se encaminaron a a cocina, donde la pelinegra le tenía preparado un rico festín.

—Muchas gracias, amor. Lo disfrutare como siempre. —Y, sin más, comenzó a degustar de aquella deliciosa cena en compañía de su gran amor. Mientras tanto Hinata solo lo observaba con una pequeña sonrisa.

"A pesar de ser un héroe sigue comportándose como un niño"

Pero que más importaba si podía tener un amor sincero de Naruto Uzumaki.

(…)

Espero que es haya gustado la temática del miércoles.

Y, ¡perdón por no actualizar a tiempo! Estuve muy ocupada estos días y luego me dejaban tarea y demás cosas que tenía que hacer.

Peero, finalmente aquí les traigo un tierno oneshot.

Ojala les guste.

uwur