Serena se encontraba sentada en el medio de la cama en posición de buda con los ojos cerrados mientras hacía ejercicios de respiración.
—¿Cuánto tiempo más resistirá, princesa de la luna? —Le cuestionó él. —Ya han pasado dos meses desde que empezó todo esto.
La risa de Caos resonaba en la mente de aquella rubia quién abrió sus ojos lentamente donde se pudo apreciar como estos habían cambiado a un color violeta, ella solo suspiró profundo ante la irritable risa de la que ya se había acostumbrado, entonces se levantó de la cama y se dirigió al espejo.
—Responde a mi pregunta, princesa —Serena se miró fijamente en el espejo con el entrecejo fruncido —¿Por qué no le has contado a tus amigos lo que pasa? —Cuestionó —¿Acaso no puedes decirles que te estás dejando consumir por la oscuridad? ¿O es otro su motivo, princesita caprichosa?
—No es algo que te importe, si lo hablo con alguien o no lo hago, deja de molestar —respondió con cierta agresividad —me he alejado de todos, evadí demasiado a las chicas e incluso a Darien, ya perdí la cuenta de cuantas excusas he dado, incluso cuando Zafiro ha intentado joder con sus monstruos me encargo lo más rápido posible de ellos para desaparecer de escena y en casa me la llevo encerrada en mi habitación ¿cuánto más podré hacer esto? —ella suspiró con cansancio —incluso he descubierto nuevos poderes sólo porque estoy con el estúpido Caos en mi cuerpo —rodó los ojos.
—Tarde o temprano conocerán la verdad, no la podrás mantener oculta más tiempo —y con aquellas ultimas palabras su voz se desvaneció.
—La verdad ya me he acostumbrado a tus parloteos por lo que ahora me da hasta flojera escucharlos y espero otro diálogo diferente —musitó para después dirigirse a su armario de donde tomó su bolso y salió de su cuarto para salir de casa.
Serena comenzó a pasear por el parque intentando tomarse un respiro pero de improviso de encontró con las chicas y Darien a lo que inmediatamente intentó darles la vuelta pero Lita corrió hasta ella y la tomó del brazo deteniéndola.
—¿Por qué querías evitarnos, Serena? —Le preguntó Rei con preocupación pero la rubia intentó no mirarles y sólo se zafó del agarre de la castaña.
—Sólo tenía algo más que hacer —respondió Serena manteniendo la mirada abajo.
—Parecía como si quisieras escapar —dijo Darien intentando mirarla a los ojos.
—Casi se cumplen tres meses desde que sacas excusas, nos evades y siempre tienes algo que hacer ¿por qué actúas tan raro? —Cuestionó Mina —¿Ha pasado algo que no nos has dicho?
—Ya les dije que no pasa nada —respondió Serena notablemente irritada.
—¡¿Entonces porque rayos nos evitas?! —Preguntó Lita alzando la voz desesperada —¡Después de todo lo que nos dijiste aquel día después de la escuela simplemente te alejaste!
—¡Yo he estado ocupada! —Exclamó Serena mirando hacia el suelo —¡Ya se los dije!
—¿Durante casi tres meses? —Cuestionó Setsuna —¿haciendo que? —Preguntó preocupada pero Serena sólo se limitó a morder su labio y Rei harta de que no les mirara a los ojos se acercó a ella y levantó su mentón obligándola a mirarlos dejándoles notar que los ojos de ella ya no eran azules sino violetas.
—Tus ojos... —Murmuró sorprendida Michiru.
—No tenias que hacer eso —musitó con suma molestia la rubia mientras quitaba la mano de la pelinegra de su mentón con cierto desdén.
—¿Por qué no nos hablaste lo de tus ojos? —Preguntó Haruka con seriedad.
—¿De verdad quieren saber? —Preguntó de pronto la voz de Zafiro saliendo de entre los árboles alarmando a las Inners y Darien que miraron la figura del individuo en shock, las Outhers sólo le miraron con confusión pero al notar el cuerpo tenso de ellos rápidamente se pusieron en alerta verificando cada movimiento que daría.
—Zafiro ¿estas...? —Murmuró Mina aún sorprendida de tener ante si a aquel individuo.
—¡Es imposible! —Exclamó Rei —¡Estabas muerto!
—Claro que lo estaba —confirmó Zafiro con burla para después dirigir su mirada hacia Serena con malicia quién le miró con frialdad —la verdad es que fui revivido para servir a un nuevo amo, o mejor dicho... —lentamente comenzó a caminar hacia Serena quien no se movió de su posición pero los demás al ver como el quería acercarse a ella se interpusieron entre ellos —quiero decir, servir a mi nueva ama, la señorita Moon —corrigió provocando que Serena apretara la mandíbula.
—¿De qué estás hablando? —Preguntó Amy un poco confundida mirando de reojo a Serena.
—Bueno, Caos fue quien me revivió —aclaró Zafiro haciendo un ademán con su mano.
—Eso es ilógico —refutó Hotaru —Caos fue sellado por la princesa una vez libero a Sailor Galaxia de él.
—Te equivocas, Caos pudo seguir libre gracias a su nueva portadora —le respondió Zafiro con una sonrisa provocando que Serena le mirara amenazadora —¿No tienes algo que decirles, señorita Moon?—Le cuestionó a la de ojos violetas quién sintió la morada de ellos sobre ella pero se limitó a mirar a la cara al tipo.
—¿De qué habla, Serena? —Le preguntó Lita con un inexplicable nudo en la garganta pero la rubia no respondió, no podía hacerlo.
—De lo que hablo es que ella es la nueva portadora de Caos —reveló Zafiro alarmando a los demás. —Cuando ella expulsó la oscuridad de Sailor Galaxia una pequeña parte de esa energía entro al cuerpo de su princesa y ahora ella es, por asi decirlo, mi jefa, pero no quiere admitirlo.
—¿Eso es verdad? —Preguntó Darien con cierto temor notando como la rubia simplemente mordía su labio.
—Si, esa es la verdad —confirmó Serena con seriedad a lo que el resto le miró en shock, preocupación y cierto miedo.
—Bien, yo ya he cumplido con mi tarea de revelarlo, no me lo agradezcas, señorita Moon —dijo Zafiro para después desaparecer.
Rei se acercó rápidamente a la rubia y le planto una cachetada, rápidamente fue tomada por Lita de los brazos mientras Michiru y Haruka se colocaban frente a Serena haciendo un espacio entre ambas a la vez que Setsuna y Hotaru se colocaron al lado de la rubia quien mantuvo su mirada oculta bajo su flequillo.
—¿¡Por qué diablos ocultaste algo tan delicado?! —Le cuestionó Rei alterada deshaciendo el agarre de Lita —¡¿Por qué lo ocultaste?!
—¡No te atrevas a levantar tu mano contra ella de nuevo, Rei! —Le gritó Haruka molesta —¡Ella cometió un error pero eso no significa que tengas el derecho de actuar tan violentamente!
—¡Ella nos oculto algo que es demasiado delicado, Tenoh! —Refutó Darien de inmediato, más decepcionado que molesto pero Haruka ante esas palabras tensó su mandíbula —¡La reacción de Rei no es la más acertada pero es entendible!
—¡No es acertada ni entendible! —Recalcó Hotaru mirando al pelinegro.
—¡Rei tiene razón! —Intervino rápidamente Lita —¡Es de esperar está reacción porque fue una imprudente!
—¡Nos ocultaste algo sumamente delicado, Serena! —Exclamó Amy con preocupación mirando directamente a la rubia.
—¡¿Qué acaso no había confianza entre nosotros?! ¡¿Qué acaso nos ocultamos todo?! —Cuestionó Mina.
—¡Ya es suficiente! —Exclamó Michiru de manera exigente totalmente irritada ante la situación —¡No pueden gritarle a ella de esa manera!
—Lo único que están haciendo es apoyar el hecho de que nos oculto demasiadas cosas —dijo Rei con frialdad, Serena quién se había mantenido en silencio sosteniendo su mejilla hinchada de pronto se dirigió hasta Rei y le dio una fuerte bofetada haciendo que todos callaran.
—No me vuelvas a golpear —le ordenó Serena con seriedad —¡No te atrevas a volver a levantarme la mano en tu vida! —Exclamó sintiendo su sangre hervir y sus ojos a punto de derramar lágrimas —por esto mismo yo sabia que no debían saber nada ¿quienes se creen para cuestionarme o enfadarse conmigo? Es mi problema que Caos este en mi cuerpo, no voy a estar soportando sus reclamos y peleas, estoy harta de que sea yo a la que siempre juzguen y critiquen por lo que hace —una lágrima rodó por el rostro de la chica quién sentía un indescriptible enojo —yo no tengo por que rendirles cuentas de nada —con esas últimas palabras la rubia se alejó de ahi rápidamente a lo que ninguno supo como reaccionar, nadie sabia que hacer en ese momento.
Serena entro con molestia a su cuarto encerrandose con seguro y aventandose a la cama.
—Ya veo, la razón por la que no hablabas con ellos era porque podían actuar de esta forma ¿no? —le cuestionó Caos con suma tranquilidad, la rubia sólo hundió su rostro en la almohada mientras el objeto se humedecía por sus lágrimas —pensaste que irían tras de ti en ese momento ¿No? Pero la verdad es que no les importas y solo eres su muñeca.
—Sólo por esta ocasión, guarda silencio —murmuró ella casi rogando intentando que su voz no se quebrara.
—Sólo comento lo que he visto, lo que he notado y deducido —argumentó él y de pronto la habitación se tornó oscura haciendo a la rubia elevar su rostro de golpe encontrándose con la figura de un hombre —ellos no hicieron nada para seguirte, te dejaron sola, incluso la persona que dijo que te amaba —él se recargó sobre el colchón con su rodilla acercando su cuerpo a ella quien intento moverse y retroceder pero fue apresada con cuidado del mentón con la mirada fija en sus ojos aturdiéndola —ellos solo te han juzgado, incluso te lastimaron físicamente —agregó acariciando con su pulgar la mejilla algo roja de la rubia quién soltó más lágrimas sin poder apartar la mirada de aquellos ojos tan opresores —pero podrías dejar de sentir ese sentimiento de soledad —ella no pudo articular palabra alguna, sólo sus labios temblaron —ya no sentirás dolor, angustia o miedo —lentamente él se acercó más a ella haciendo que el cuerpo de la rubia quedará recostado completamente en la cama mientras él estaba sobre ella sosteniendose de su mano libre y sus rodillas —sólo necesitas aceptarme —susurró juntando su frente a la de ella quien estaba totalmente perdida en su oscura mirada —sólo necesitas aceptarme como yo te acepte a ti —agregó acercando sus labios a los de ella quien se estremeció.
—Yo... —Musitó temblorosa sintiendo su corazón latir con fuerza mientras lo que había sucedido pasaba por su cabeza, recordaba la hostilidad que una vez tuvieron las Outhers con ella, el carácter pesado de Rei con ella, la frialdad que a veces mostraba Darien en su relación, todo lo que le había ocasionado ser una princesa reencarnada o una guerrera Sailor y una nueva lágrima cayó de sus ojos —aceptó —entonces Caos la besó haciendo que ella abriera sus ojos en shock para después cerrarlos y rodear sus brazos por la espalda de él quien pronto se volvió una masa de oscuridad que la envolvió por completo, de pronto ella estaba sobre la cama, la habitación habia vuelto a ser la de antes pero ella estaba con sus ojos cerrados con ambas manos sobre el vientre a la vez que vestía un vestido negro corto que resaltaba su figura y una luna negra invertida en su frente, entonces ella abrió sus ojos y se sentó en la cama para después ponerse de pie y caminar al centro de la habitación.
Ella dirigió su atención al espejo observándose a si misma con frialdad y después desapareció entre una bruma oscura.
[...]
