Can't Get You Out of My Head – No puedo sacarte de mi cabeza
Tenía unas ganas inmensas de escribir algo de yaoi fuerte desde hace un tiempo, así que… ¿Por qué no de una pareja que me agrada de mi serie de la juventud?... (Diciéndolo así suena un poco enfermo xD)
Admiro mucho a una escritora llamada JetravenEx que escribe también Yaoi de esta pareja, pero escribe en inglés y siempre escribe a mi personaje favorito como el Uke, y pocas veces me ha tocado leer yaoi de estos dos que me guste, así que… escribiré el propio Jejeje.
Disclaimer: Bakugan no me pertenece ni ninguno de sus personajes, este Fic se hace sin ánimos de ofender a nadie.
Este es solo un One Shot Lemon, no habrá continuación, así que, sin más que decir, disfruten.
Dan estaba frente a su computadora, sentado como una noche más en su vida cotidiana, pero… con una ligera diferencia.
No estaba conectado como siempre, hablando con sus amigos por el chat, no, en lugar de eso, escuchaba repetidas veces en su altavoz de su computadora la canción: Can't Get You Out of My Head de Kylie Minogue, era una canción que siendo un niño, la había escuchado sin sentido alguno, pues no sabía inglés antes (y tampoco era muy bueno hasta la fecha), pero apenas la encontró y supo el significado de la letra por la canción traducida (Benditos subtítulos y personas que se toman su tiempo en traducir algo, pensaba Dan), no podía evitar sentirse identificado con esa canción, en especial… viendo esas dichosas imágenes.
Estaba en la página principal de Bakugan, claro que sí, pero no en el chat… si no en uno de los foros, específicamente hablando, en una sección que alguien en la Web había abierto para hablar de ese enmascarado que les causaba tantos problemas a los Peleadores y a los Bakugan por igual: Masquerade.
La gran mayoría trataba de quejas y comentarios acerca del mencionado, pero Dan… estaba más interesado en las fotos que habían tomado algunos afortunados a distancia del enmascarado.
Si, Dan tenía un severo problema y un secreto hacia los peleadores, y es que: había caído enamorado del enmascarado.
En más de una ocasión, Dan se había reprendido a si mismo por haberse enamorado del ´´chico malo´´ como si fuera una de esas colegialas locas o como las fans que se habían enamorado de Shun y gritaban de la emoción al verlo, más de una vez, esas niñas le habían dado pena ajena.
Pero los sentimientos de Dan eran un poco más complicados que solo el atractivo físico que había sentido recientemente hacia el enmascarado, de lo cual, cuando supo que era lo que sentía, se sorprendió tan siquiera de ser Gay… ¿Era Gay?
La cosa era que lo admiraba y lo respetaba en más de una ocasión por ser como era, Demostraba una fuerza increíble en batalla, un aura de poder que podía intimidar a cualquiera para solo tener 14 años (según Wikipedia :V… y según Dan tiene 12 en la primera temporada… Creo que el FBI vendrá por mi Q.Q), era todo lo que Dan podía llegar a soñar ser cuando fuera un adulto, pero aun así, el rubio excedía con su forma de ser.
Por culpa de esas fotos, podía notar qué el joven rubio en realidad se veía algo ejercitado, la parte bajo sus mangas, mostraban ligeros rasgos de fuerza, Dan se preguntaba qué tan marcado tendría el cuerpo el mayor bajo toda esa ropa, y eso lo hizo sonrojar de él mismo y sus ideas impuras.
Para suerte suya, sus padres habían salido en un viaje de negocios por un par de días, y según cálculos de la madre de Dan (seguramente los cálculos más cercanos a ser ciertos), Dan tenía suficiente comida para él por esos días, obviamente el día se lo había pasado platicando (más bien, discutiendo) con Runo y con un par de Batallas y pasar el día con Marucho también.
Apenas Marucho supo que Dan se quedaría solo en casa, este ofreció una habitación para su amigo, pero Dan lo rechazo, dijo que quería pasar un rato con la casa sola por una vez en bastante tiempo. (Razón por la cual a esas horas de la noche, podía poner el alta voz de música sin que recibiera un chanclazo de su madre)
Drago sin embargo acepto la petición, quería charlar con sus amigos Preyas y Tigrera (En la versión japonesa, Tigrera es hombre) aunque fuera una vez en mucho tiempo, así que, en efecto, Dan tenía la casa para él solo esa noche.
El castaño, que estaba en plena pubertad, no podía evitar sentir ciertas urgencias en su cuerpo, sin mencionar que por eso aprovecho a estar en ese foro sin riesgo de que Drago creyera que Dan era un espía de Masquerade o fuera la conciencia sobre su hombro por solo esa noche, y en alguien de su edad (como en cualquier otra edad delante de esa) era normal querer desahogar sus deseos carnales él mismo, sin molestar a nadie, y el bulto en sus pantalones era una clara señal de su deseo al verla ahí mientras estaba sentado.
Era vergonzoso y humillante para su propio ego, y volvió la mirada hacia la computadora, de pronto, fijo su mirada en una de las fotos donde el rubio parecía sonreír, se veía incluso muy atractivo ante los ojos de Dan, hacia tanto tiempo que no podía sacarse de la cabeza al peleador Darkus, y al poder tener todo el tiempo del mundo para poder observar esas fotos (y no como en vivo, que el rubio solía desaparecer muy rápido), lucia aún más hermoso, intentando grabar cada rasgo disponible a la vista del castaño en su memoria, cuando se dio cuenta, su mano ya estaba acariciando su bulto sobre su pantalón, inundando sus mejillas en un intenso sonrojo, la canción que se repetía por quinta vez en el auricular, lo que lo hacía perder más la cordura.
Dan: ¿Por qué?... por… Ahhh… ¿Por qué no puedo sacarte de mi cabeza?
-¿Entonces esto haces en tus tiempos libres, Dan?-
La voz detrás de él lo hizo saltar del susto de la silla, más por qué lo habían atrapado con las manos en la masa, pero ahora estaba casi pálido al ver que la luz de su habitación revelaba al mismo de las fotos que estaba viendo, mientras la canción dejaba de sonar en los altavoces.
Dan: ¿Q-Que haces aquí?, ¿Cómo entraste?
La voz del castaño sonaba nerviosa, pero intentaba calmarla, después de todo, no dejaba de ser su enemigo mortal el que estaba justo frente a él.
Masquerade: Tome un atajo (refiriéndose a su habilidad de tele transportación a voluntad) Vine a retarte a una Batalla, pero veo que… estabas ocupado.
Dan no entendía del todo a que se refería el rubio, hasta que este, como leyéndole la mente, señalo con la mano sus pantalones, y Dan noto que su erección aún seguía palpitante, haciendo que la cubriera con las manos, avergonzado.
Masquerade: Parece ser que el pequeño Dan no juega solo con sus esferas Bakugan. (Comento el mayor, burlándose)
Dan: ¡C-CALLATE, eso no es de tu incumbencia! (Completamente rojo por el comentario irónico del enmascarado)
El rubio se acercó a Dan con algo en la mano, pero el brillo dentro de su máscara le hizo voltear hacia la computadora, dándose cuenta de que clase de material ´´estimulante´´ estaba teniendo el castaño.
Masquerade: … Interesante. (Menciono, volteando a ver a Dan)
Dan: N-N-NO ES LO QUE CREES, EN SERIO, LO QUE SUCEDE ES QUE YO-
El castaño no pudo continuar porque sus labios de pronto fueron apresados por los de Masquerade, ¿acaso eso era posible?, ¿No se habría quedado dormido frente a la computadora y estaría en una especie de sueño húmedo?, si eso ultimo era el caso, los labios del mayor se sentían demasiado reales y cálidos en su boca, sin mencionar que demasiado bien para los adentros de la mente de Dan, pero se separó un momento el rubio de sus labios, dejando enmudecido al menor.
Masquerade: Cállate, eres demasiado ruidoso, Kuso.
Dan estaba atónito, pero miro la invitación que Masquerade aún tenía en su mano derecha, haciendo que este también volteara y sonriera maliciosamente.
Masquerade: Ignórala, eso puede esperar. (Mientras mandaba a volar la carta a algún lugar del cuarto)
Antes de que Dan pudiera pronunciar algo, sus labios de nuevo eran atacados, pero esta vez, la lengua del mayor entro sin que este pudiera decir o reaccionar más allá de tensar los nervios de todo cuerpo, su lengua era cálida y se notaba que el rubio acababa de comer algo dulce y delicioso recientemente, haciéndola adictiva y causando que cerrara los ojos el castaño para saborearla por completo, mientras con las manos, el mayor tomaba su cabeza y su cintura para pegarlo más a su cuerpo y a su boca devorarla aún más, el castaño solo pudo aferrar sus manos a los hombros del mayor, era la primera vez que lo besaban de esa manera y siendo él, el que estaba siendo controlado, el rubio se separó lentamente del beso de Dan, dejando un hilo lascivo de saliva conectándolos, mientras el menor estaba temblando y en órbita por semejante beso recibido, haciendo sonreír con cierta malicia al mayor.
Masquerade: Apágala…
Dan: ¿Eh? (el castaño apenas entendía lo que el rubio le decía, aún seguía con su mente en blanco)
Masquerade: Apaga la computadora.
El rubio metió sus manos dentro de la camisa amarilla de Dan, sus dedos estaban fríos, haciendo que este soltara un grito, reaccionando de golpe.
Dan: Eh-Espera, ¡Ah! No hagas eso, t-tus manos, ¡No! (Las mejillas de Dan ardían y sus nervios estaban al límite)
Masquerade: Apágala y me detendré. (Decía con voz profunda, pero traviesa, estaba disfrutando de las reacciones del castaño)
Dan no tenía voz ni para responder, así que, sería mejor obedecer al mayor, volteo, con las manos del mayor aun dentro de su camiseta, tocando partes cálidas de su piel, y apenas y podía concentrarse para manejar el mouse de la computadora.
Dan: S-si sigues, no podre apagarla.
Masquerade: Eso es lo divertido, concentrarse para hacer el objetivo, es tu reto… ¿o acaso te rindes tan fácilmente?
En algún momento que Dan no noto, el rubio se había quitado su guante derecho y puso su palma fría sobre el estómago de Dan, haciéndolo soltar un grito a lo bajo, avergonzándolo y haciendo reír en el lóbulo de Dan al enmascarado, el cual no se había separado de él apenas había tocado su cuerpo.
El castaño logro salir de la página y poner a apagarse la computadora, cosa que le costó trabajo, ya que el rubio comenzó a mordisquear parte de su cuello y ese punto lo ponía con cada nervio de su cuerpo de punta, apenas apretó el botón para apagar la pantalla de la computadora. Su cuerpo fue jalado y cayó directo a la cama, casi de milagro no golpeándose la cabeza con la pared del otro lado.
Dan: ¡Oye! ¿Qué te pasa?
Masquerade sonreía mientras lo miraba ahí recostado, mientras apagaba la luz del cuarto, quedando a oscuras, pero conforme se acercó a la cama, la poca luz que entraba de la ventana le revelo que el rubio se estaba desabotonando su gabardina, dejándola caer al suelo, y de pronto tomaba con sus manos la camisa azul y sacándola por encima de la cabeza, también dejándola en el suelo y dejando su torso desnudo frente al castaño, el chico se quedó enmudecido, lucia mejor de lo que su imaginación frente a la computadora le había permitido creer.
Masquerade: ¿Te gusta lo que ves, Dani? (sonriendo por ver la expresión de asombro del mayor)
Dan no pudo contestar, sus mejillas estaban ardiendo en vergüenza, el mayor se acostó sobre Dan, poniendo todo su peso sobre el del castaño para evitar que este escapara, antes de que volviera a protestar, un tercer beso era dado sin misericordia por el rubio, haciendo que este pusiera sus ojos en blanco apenas las caricias de su lengua tocaban la de él, era demasiado débil al placer y a besar al mayor, pero eso no era lo único que el mayor hacía, dirigió su mano derecha hacia la entrepierna de Dan, la cual estaba dura cual piedra por la simple sensación del beso y la acaricio por encima del pantalón, haciendo que Dan rompiera el beso, completamente rojo.
Dan: No, p-por favor… es demasiado… no puedo.
Masquerade: ¿Qué es esto?, ¿acaso el pequeño Dani, que siempre se atreve a enfrentarme, tiene una debilidad? (se burlaba el mayor)
El castaño intentaba con la mano detener al rubio, pero el rubio era sin duda más fuerte que Dan, aferrándose más a su entrepierna y haciendo perder poco a poco la conciencia del menor, hasta que decidió detenerse y dejar respirar a Dan, recostado y tendido en su cama, intentando recuperar la cordura.
Sin embargo, el mayor solo se había detenido para empezar a quitar la chaqueta de Dan, pero cuando iba a continuar con la camisa de Dan, sus manos fueron detenidas por las del castaño, haciéndolo voltear a verlo.
Dan: D-de verdad… ¿vamos a hacer esto?
El castaño se veía nervioso, más el rubio le sonrió y acerco su rostro al del menor a escasos centímetros de distancia.
Masquerade: Tu eres quien estaba viendo esas fotos y tenía la erección (haciendo que el menor mirara avergonzado hacia otro lado, pero una mano hizo que mirara su reflejo en la máscara del mayor) te pregunto… ¿Tú quieres que pare?
Dan solo atino a cerrar sus ojos de vergüenza, mientras suavemente, su camisa era levantada y también dejaba al descubierto su torso frente al rubio, siendo iluminado por la luz a través de la ventana, la verdad era que Dan no se veía nada mal, pero si era más tímido que el mayor, sin embargo, ante la vista el mayor se relamía los labios y cuando Dan volteo a verlo, este aprovecho a tomar con los dientes su guante izquierdo y quitárselo lentamente, haciendo una expresión que hizo temblar a Dan de vergüenza y excitación, esto era más de lo que alguna vez el castaño hubiera soñado.
Una vez las manos del rubio estaban desnudas, sus manos frías se pasearon por el abdomen y la espalda de Dan, haciendo que este gimiera y se tensara bajo las caricias frías, pero gentiles del mayor, poco a poco, con el calor del cuerpo de Dan y el que empezaba a juntar la habitación, sus manos estaban cálidas y dejando pensar lo suficiente al castaño para pedir de vuelta los labios del mayor, el cual acepto complacido, en el beso, el castaño acariciaba la melena rubia del mayor y parte de su espalda con la otra, dejándose ambos llevar por las sensaciones, mientras sus caderas frotaban una erección contra la otra, pero Dan al abrir los ojos y separarse del beso una vez más, no pudo evitar hacer una petición.
Dan: Quítate la máscara… por favor… quiero verte.
El rubio, por un momento, cambio su semblante, pensándolo por unos segundos, después sonrió a lo bajo.
Masquerade: Se me ocurre un combate, Dan.
Dan: ¿Enserio?, ¿Ahora? (Preguntaba de mal humor, teniendo de rodillas al mayor frente a él, no noto en qué momento se puso entre sus piernas)
Masquerade: Jejeje, tranquilo, no me refiero a una Batalla Bakugan ahora mismo, mucho menos a estas alturas.
Dan: Entonces… ¿a qué te refieres?
Pregunto el castaño, pero su cara se volvió roja de nuevo y sus ojos estaban como platos al ver como el mayor se desabotonaba el cinturón frente a él y dejaba a la vista su bulto bajo los boxers negros del mayor.
Masquerade: Nos masturbaremos al mismo tiempo, el que se corra primero, pierde, ¿qué te parece, Dani, aceptas?
El castaño se puso un poco dudoso, pero era una apuesta justa, así que acepto, el rubio se bajó un momento de la cama para quitarse los zapatos y el resto del pantalón, mientras Dan se desabrochaba también el cinturón y bajaba sus pantalones, quedando en solo ropa interior al igual que el rubio, dejando su ropa ahora toda revuelta en el suelo y dejando su pantalón caer junto con sus calcetines. (En Japón, al entrar en una casa, hay que quitarse los zapatos antes de entrar, así que Dan ya no tenía los zapatos puestos, pues estaba en su casa)
El mayor volvió a acomodarse entre las piernas del castaño, haciendo contacto físico más directo, poniéndolo nervioso y avergonzado.
Masquerade: Lamento decir esto, pero… para este ´´enfrentamiento´´, la tela estorba. (El rubio no paraba de tener un tono juguetón con el castaño, parecía que en verdad se estaba divirtiendo)
Dan comprendía que le estaban diciendo, pero igual fue vergonzoso bajar su ropa interior, revelando su entrepierna expuesta y dura, goteando algo de pre semen, llenándolo de vergüenza.
Masquerade: Jejeje, eres adorable cuando quieres (mirando con ternura la cara que hacia Dan)
Dan: Cállate… es tu turno. (Intentando no sonar nervioso, pero fue en vano)
Masquerade sonrió divertido, bajo lentamente sus boxers, pegando su entrepierna a la del menor, mostrando que su miembro era ligeramente más largo y grande qué la de Dan, haciendo que el castaño quedara ligeramente mirando ambos miembros, hasta que el mayor tomo la mano derecha del castaño y la puso en la punta de ambos, mientras él con su mano sujetaba ambas erecciones, haciendo soltar un ligero gemido de sobresalto del menor.
Masquerade: ¿Estás listo?, haz tu mejor esfuerzo…
Dan apenas pudo concentrarse apenas el rubio comenzó el vaivén con su mano, el castaño hacia todo en su poder para poder concentrarse y acariciar las puntas de ambos miembros, sacando suspiros del mayor por igual, aunque el rubio era más hábil en eso.
Dan: Si sigues así… Hmm… tu g-ganaras con trampa. (Apenas podía hablar entre tantas sensaciones)
Masquerade: Ahh… también estas dando buena batalla, Danny. (Suspiro el mayor, antes de besar de nuevo al castaño, sabiendo ahora que los besos eran su punto débil, acelerando la velocidad de su caricia con la mano)
Dan: ¡No!... para… ¡PA…!
Intentaba hablar entre el beso el castaño, pero el rubio lo beso más intensamente, apretando su cabeza contra la suya con la mano que le quedaba libre y acelerando su masturbación mutua con la otra, haciendo que se tensara el menor en un orgasmo que no pudo expresar, pues el beso ahogo su gemido, y dejando la mano de Dan sucia por su propio semen, completamente exhausto, siendo también soltado por el mayor, dejando de besarlo para dejarlo recuperar el aliento.
Dan: Espera… eso… no fue justo… (Jadeaba el menor, intentando recuperar el aire, acostado en la cama rendido)
Masquerade: ¿Y desde cuando eh jugado limpio? (Reía ligeramente el mayor, besando tiernamente a Dan en los labios, causando un puchero de parte del menor), De todas maneras, comienza a estorbarme, así que lo hare.
El mayor por un momento se apoyó en sus manos en la cama por encima de Dan y con su mano derecha, retiro su máscara por encima de su cabeza, dejándola con cuidado al lado de su ropa, en el suelo, le devolvió la mirada a Dan, dejando a este cautivado y enmudecido, ante la luz de afuera, brillaban cual dos estrellas en el cielo, con la diferencia de que eran color violeta y con una mirada llena de confianza y fuerza.
Masquerade: Creo que es hora de que tome mi premio, ¿no crees?
El castaño palideció en parte, pues sabía de lo que el rubio estaba hablando, el mayor acerco su mano a la boca del menor, dando especial atención a tres dedos.
Masquerade: Lámelos por mí, ¿sí?
Por un momento, pensó en no obedecer, pero los dedos comenzaron a acariciar los labios del menor para que abriera su boca con gentileza, dando a entender que el mayor sería lo más gentil posible… aunque siendo el villano de quien estábamos hablando, era un poco difícil de creer, pero Dan cedió y abrió la boca para lamerlos, haciendo que el mayor prestara especial atención a sus lamidas y caricias… probablemente imaginándolas en otro lado.
Masquerade: Se cuidadoso con los dientes. (Bromeo mientras miraba de manera perversa al menor)
Sus dedos tenían un ligero sabor salado, era la esencia del mayor en sí, su sabor de piel, el cual poco a poco, comenzó a gustarle, pasando su lengua por todo el largo que podía alcanzar, hasta que el mayor los saco de su boca, casi dejando con ganas al castaño de más.
Masquerade: Voltéate. (Ordeno el rubio, mordiéndose los labios)
Dan estaba en verdad tímido, apenas giro sobre si, como si le fueran a poner una inyección, pero el mayor, que sus caderas le pedían libertad inmediata, tomo las caderas de Dan y con su fuerza las levanto, asustando al mayor por la fuerza con la que sus caderas eran exigidas, este para apoyarse, se recargo en sus manos, quedando completamente en cuatro frente al rubio, dejándole también una vista gloriosa al mayor.
Masquerade: Jeje, relájate, podría doler un poco.
El mayor presiono primero con el dedo medio la entrada del menor, descubriendo que se pudo deslizar fácilmente, haciendo ponerse nervioso, pidiendo que el mayor no supiera lo que estaba pensando.
Masquerade: Wow, en verdad entro rápido, ¿Has jugado contigo mismo aquí, Dani?
Lo que tanto temía el castaño que supiera el mayor, lo supo en cuestión de momentos, el castaño no contesto, era vergonzoso el decir cualquier cosa en ese momento, sin mencionar que no había forma de negarlo.
Masquerade: Que niño tan travieso eres, Dani… y si ese es el caso…
El rubio saco ligeramente su dedo, solo para meter los tres de una vez, sacando un gemido de sorpresa y dolor al menor, el hecho de haber explorado su cuerpo antes, no significaba que no doliera sin la dilatación suficiente, pero de eso estaba encargándose el mayor, lubricando con la saliva de sus dedos la entrada del castaño, hasta que solo suspiros salían de la voz de este, sacando sus dedos y dejando una entrada palpitante frente de él.
Masquerade: ¿Alguna vez has metido algo dentro de ti, más allá de los dedos?
Dan: ¡Claro que no! No es como si tuviera el dinero para comprar algún… dildo (le avergonzaba esa palabra), o un enfermo para tomar una banana o algo así.
Masquerade: Entonces, será tu primera vez… que adorable, me hare personalmente cargo de eso (enderezándose, quedando de rodillas frente al trasero de Dan)
El rubio tomo su miembro y comenzó a frotarlo en el trasero del otro, asustando en parte a Dan, esa cosa se sentía más grande de lo que había visto, de momento solo eran caricias superficiales, pero de pronto, sintió su cadera ser aferrada y la punta de esa cosa justo en su entrada, era imposible que fuera a entrar, quería arrepentirse, pero lo tenían bien aferrado, de pronto, esa cosa entro lentamente, Dan sentía que el alma se le salía, era mucho, y conforme avanzo más y más adentro, la cordura y el sentido estaba saliendo de su cuerpo.
Dan: Sa-sacalo, no puedo, es demasiado, duele.
Masquerade: tranquilo, es solo el inicio, te acostumbraras… demonios, en verdad esta apretado.
El rubio dejo quieto su miembro dentro del menor, solo sintiendo las palpitaciones del mismo, haciendo que Dan sobresaltara a cada palpitación del mayor, cada parte de su piel estaba siendo estirada y llegando más profundo de lo que sus dedos jamás llegarían.
Masquerade: Lo lamento, Dan, no puedo esperar más.
Apenas el castaño había escuchado lo que dijo el rubio cuando el mayor comenzó a moverse dentro sin permiso, solo sacando exclamaciones de su voz y sin poder detenerlo.
Solo pasaron unos segundos de dolor, cuando, sin razón alguna, los quejidos de su boca comenzaron a sonar como gemidos y a relajar su rostro de una expresión de dolor, a algo que comenzaba a sentirse bien… tal vez demasiado.
Dan quiso detener al mayor, buscando la mano que aferraba su cadera, pero esta fue apresada por la muñeca, el rubio había tomado la muñeca de su mano y pronto, busco la de la otra mano, dejando al menor en dos, flotando y sin escapatoria.
Masquerade: Lo siento, pero esto… en verdad se siente bien.
El rubio sujetaba sus muñecas ferozmente, estirándolas hacia sí y embistiendo sin misericordia la entrada del castaño, este no tenía escapatoria alguna, y su voz salía con cada embestida profunda en su cuerpo y seguramente en su alma.
Dan estaba perdiendo la cordura a base de duras embestidas, su cabeza no podía pensar nada más que en el brutal, pero adictivo placer que le estaban dando, y no se estaba quejando en lo más mínimo, su mente ya no estaba ahí, era solo un mar de sensaciones y cantos de su voz de la cual ya no tenía ningún control.
Dan: m-más… más…por favor.
Su abdomen fue levantado, obligándolo de estar casi en cuatro, semi flotando, a estar de rodillas en su cama, fuertemente abrazado por el malvado y travieso rubio detrás de él.
Masquerade: Je, parece que la pequeña perra es insaciable, como el vivo fuego de su alma.
Las embestidas iban más profundo y más violentas, siendo tocado con la mano derecha el estómago de Dan para que ambos sintieran a profundidad el golpeteo incesante y sin piedad dentro de su vientre, junto con el maltrato hacia su próstata y con el brazo izquierdo, apresaba su torso y con la mano sujetaba su hombro para aferrarse más fuerte y asegurarse de que el castaño no se escapara, arrepintiéndose de su petición.
Pero el castaño solo dejaba salir su voz sin reservas, con las orbitas de los ojos mirando perdidos hacia la nada y soltando algunas lágrimas de placer absoluto que sentía en ese momento, era todo, su cordura estaba siendo completamente consumida, y él era locamente feliz con ello, el joven rubio no se quedaba atrás, sentía su semilla a punto de salir disparada y jadeando entre exhausto y complacido en el hombro del castaño, fue que presiono con cierta fuerza el estómago del castaño, llenando su interior y golpeando ese punto sensible que hizo que Dan soltara disparada también su semilla en un chorro incontrolable.
Estaba exhausto, y sin tener la mente aun en su sitio, Dan se dejó caer pesadamente en la cama, los brazos le dolían como el infierno, por un momento pensó que el cáncer de huesos debía de sentirse así de doloroso, recostándose de lado para tener algo de alivio a sus brazos, y no tardo en sentir a su espalda al rubio, abrazándolo y buscando acariciar su cuerpo mientras mordisqueaba su nuca, haciéndolo temblar y sonrojarse hasta el tope.
Dan: No, por favor no, otro más no…
Masquerade: Tranquilo, no tendrás que hacer nada, salvo cantar para mí.
El castaño, como pudo con la agonía de su cuerpo tensado, se volteó para detenerlo, pero el rubio apenas tuvo acceso, apreso sus labios en un beso y lo subió arriba de él, separándose del beso, Dan fue sentado a la mala y embestido conforme sus piernas no tenían fuerza, penetrándose el mismo y soltando un gemido largo y mezclado entre algo de dolor y mucho placer de ser empalado por completo.
No pudo decir protesta alguna, pues el rubio daba saltos con sus caderas, haciendo que lo cabalgaran y Dan, solo abría los ojos, sintiendo su cuerpo poseído y lleno completamente, cada pared de su piel era tocada y su mente solo podía sentir que estaba tocando el cielo o quizás el infierno mismo, le daba igual, estaba disfrutando demasiado, cerrando sus ojos y abriendo su boca completamente, jadeando en éxtasis.
Masquerade disfrutaba de la vista y las sensaciones, viendo incluso llorar de placer al castaño, perdido en su mundo, pero el castaño bajo la mirada y se recostó, poniendo los brazos alrededor del cuello del rubio como pudo y beso salvajemente a este, siendo correspondido, sonriendo este a lo bajo en el beso, devorándose mutuamente y saboreando la lengua del otro, mientras sus caderas eran tomadas con las manos del rubio y acelerando las embestidas, el castaño jalaba el cabello del rubio sin soltar el beso, pero si ahogando los gemidos y jadeos de ambos, se separó un momento, suplicando más aire del que su nariz le podía dar, dejando un lascivo hilo que conectaba ambas bocas, estaba muy vulnerable, se volvería a correr en cualquier momento, dejándose caer exhausto en el hombro del su cruel enemigo, siendo embestido sin misericordia y corriéndose en un sonoro gemido de orgasmo en el abdomen del chico, un par de embestidas después, podía sentir como su interior era llenado de semen y desbordándose, haciéndole recorrer escalofríos en cada parte de su cuerpo al ser liberado y ´´des-empalado´´ antes de ser depositado al lado de la cama, apenas jadeando y completamente rendido, al igual que el rubio.
Dan: Ahhh… cuanto te odio- logro decir, jadeando en el hombro del rubio, exhausto y con los ojos cerrados, causando la risa de este.
Masquerade: Jeje…Yo también te odio- girando la cabeza, tomando la barbilla del menor y besándolo apasionado, siendo bien recibido, ambos sabían que la palabra ´´odio´´ no era exactamente la que querían decir en ese momento, pero daba igual, ambos sabían lo que querían decir y lo que sentían.
.-.-.-.
Ya era de día, y el sol estaba siendo implacable en los ojos del castaño, la mirada la tenía nublada, y la cabeza no le daba vueltas, pero si la sentía nublada y pesada, como cuando se quedaba hasta tarde jugando videojuegos.
Intento ver en su cuarto, y… no recordaba que hubiera tirado una cobija en el piso… espera, eso no era una cobija, era una gabardina.
Intento enderezarse, pero… algo tenía sobre la cintura, algo ligeramente pesado. Levanto las cobijas sobre él y… era un brazo, y justo detrás de él, empezó a sentir una respiración cálida, era muy silenciosa y tranquila, por eso no se había percatado antes de ella, pero el calor de su respiración era notoria en la nuca ahora que la frescura de la mañana se comenzaba a notar, empezaba a recordar ciertas cosas de la noche anterior.
Acaso… ¿No había sido un sueño?... ¿FUE REAL?, era imposible, y buscando voltear, se topó con el rostro angelical y calmado de alguien descansando a la derecha de su cama, más encima, con una hermosa melena rubia despeinada.
No, tenía que ser una coincidencia, no podía ser él, pensaba el castaño, volteo hacia el montón de ropa en el suelo, y podía ver como el azul de la máscara brillaba, recibiendo el sol de la mañana, definitivamente era él.
Sintió una punzada en la cadera, y al querer sobarse, en efecto, noto que estaba totalmente desnudo, salvo por la manta que cubría a ambos.
Esto no estaba nada bien, ¿Qué clase de noche loca y desenfrenada acababa de tener? Tal vez… si salía del cuarto con su ropa y daba media hora a lo mucho, quedándose afuera y volvía, el rubio desaparecería de su cama y todo volvería a la normalidad, si, ese era su plan… no era el mejor, pero tampoco tenía otro.
Lo primero, era quitar la mano que apresaba su cintura, el pulgar del mayor estaba rozando el ombligo del menor, Dan tomo con sus dedos la muñeca del mayor, intentando despacio separarla, casi estaba a punto de lograrlo, pero el mayor se movió y se zafo del agarre del menor, y no solo eso, apretó más la cintura del castaño y la acerco más hacia él, obligándolo a meterse a la cama de nuevo junto al rubio.
Masquerade: Hmm… aun no… es demasiado temprano. (El mayor ya había despertado, pero no quería aun levantarse, quería seguir acurrucado, abrazando al castaño, haciendo que las mejillas de este se volvieran a teñir de rojo)
Dan: P-P-P-Pero… t-tu y yo… anoche… nosotros… es que…
Masquerade: Que ruidoso eres, (Comento de mal humor el rubio, sin soltarlo en ningún momento)
El comentario del mayor dejo anonadado al castaño, el rubio se enderezo ligeramente, poniendo en su lugar la cobija, cubriéndolos a ambos de nuevo por completo, y abrazando de nuevo el cuerpo del menor, dispuesto a dormir un rato más.
Dan. P-pero… (Avergonzado, pero confundido a la vez) eh… estoy sucio… y necesito ir al baño… y…
Masquerade: Iras después, además, es tu culpa por no haber salido de mi cabeza antes, hazte responsable.
El mayor solo dio un ligero beso en la nuca del castaño, mientras este estaba completamente impactado… y el calor y suavidad de la cama y de la piel del rubio, le hacía caer rendido de nuevo, sintiendo sus parpados pesados y su mente exigiendo volver a caer dormido, no sabía que pasaría después, ni siquiera sabia que estaba pasando ahora, pero… quería disfrutarlo.
Bueno, hasta aquí el One Shot, espero les haya gustado, y si no… perdón
Masquerade: Tienes la autoestima de un caracol.
Luna: Por lo menos los caracoles son bonitos, ¿No has visto fotos de caracoles bebes en Google?, son adorables… las primeras fotos, después se vuelve un poco bizarro conforme bajas las imágenes con el mouse.
A Masquerade solo se le salió un gota tipo anime de la cabeza, sin duda, esta chica era depresiva… y rara.
En fin, espero les gustara, no se enfaden por una simple historia, porfis, y espero tengan un lindo día, bye.
LunaDarkus.
