Can´t get out of my head
Capítulo 3
Lo sé, lo sé, LO SE, se supone que ya no subiría nada aquí x´D pero las ideas estúpidas no paran, lo siento.
Sin embargo, este si es el definitivo, después de este, al fin dejare este Fanfic en paz, aunque advierto que en este capítulo si habrá Yaoi como en el primero (me refiero al Lemon), espero aun así lo disfruten.
Ni Bakugan ni ninguno de sus personajes me pertenece, este Fanfic se hace sin ánimos de ofender a nadie, si no te gusta, puedes ir a leer algo más agradable, disculpen las molestias.
Al fic
Escenas extra:
Dan estaba sentado en la sala de Marucho, junto con los peleadores, mandando mensajes de texto a su madre y a Joe, el Web Master para platicar de cosas triviales.
Runo: AGGHH... ¡es insoportable! (decía mientras golpeaba la mesa con sus manos) Lo odio, lo odio, ¡LO ODIO!
Shun: Cálmate Runo, así no se arreglara nada (intentando calmar a la peli-azul)
Dan: ¿Hmm? ¿De qué están hablando? (Alzando la vista de su celular)
Runo: ¿Qué no lo estás viendo, idiota? Está en la pantalla.
El castaño volteaba a ver la pantalla, y había una pequeña grafica circular, donde una parte aparecía en rojo, mientras la gran mayoría estaba de color verde, aunque el de color rojo parecía ganar terreno poco a poco.
Dan: ¿Qué sucede?, ¿La pizza que ordenaron no llegara completa?
A Shun le salía una gota tipo anime.
Runo: ¿PORQUÉ ES QUE ERES TAN IDIOTA? (Soltando fuego de la boca de la ira), No es una pizza, es una gráfica de estadísticas.
Dan: Hay, vamos Runo, sabes que soy pésimo en matemáticas (haciendo gesto de hastió).
Runo: Eres pésimo en la escuela y punto, eres un gran idiota.
Dan: Por lo menos no repruebo Educación Física, como tú (mirando a otro lado, ahora con una gota tipo anime en su cabeza)
Runo: ¡CALLATE! TU NO SABES NADA (Completamente roja y molesta con el castaño)
Marucho: Vamos chicos, centrémonos en el punto principal. (Apareciendo por la puerta para estar con sus amigos).
Shun: Marucho tiene razón, debemos concentrarnos en lo que sabemos, según esta gráfica, el número de Bakugans mandados a la Dimensión de la Perdición, va en aumento, los cuales son los de color rojo en esta grafica (teniendo a todos en la atención en el monitor), si no hacemos algo al respecto, pronto, el Hydranoid de Masquerade será indetenible, al igual que Naga y acabara con todos, esta masacre ha llegado demasiado lejos…
Runo: Todos esos Bakugans inocentes... pobres (cambiando a una actitud triste por ellos)
Dan: Ese desgraciado (con tono molesto, llamando la atención de los presentes), lo que hace está mal, pero estamos aquí para ayudar a nuestros amigos, a Vestroia, y al mundo, Y LOS PROTEGEREMOS A TODOS.
Dando un discurso inspirador ante sus amigos.
Marucho: ¡Esa es la actitud Dan!
Dan: Déjenmelo a mí, chicos, la próxima vez que encuentre a ese payaso enmascarado, ¡Yo mismo lo destrozare! (Sonriendo, seguro de sí mismo)
(Una hora después, en otro lugar)
Dan: Destrózame... por favor... no pares...
Decía el mismo castaño, desnudo y sudando, con expresión de placer absoluto y con las mejillas sonrojadas hasta las orejas, sentado sobre el rubio, que estaba igual de despojado de su ropa que el castaño, pero mirando la vista que le daba el menor, sumido en su mundo de placer al hacerlo cabalgar en la cama del rubio, en su casa.
Masquerade: Jeje, parece que mi pequeña perra está ansioso el día de hoy. (Comentaba el rubio con cierto sentido del humor)
Dan: Es que te extrañe mucho, me has... dejado solo mucho tiempo...
El rubio se sentó, acomodándose en la cama y tomando de la cintura al castaño, mirándose a los ojos con lascivia y excitación.
Masquerade: Yo también te extrañe, por ello es que te llame apenas estuve libre de mi esclavitud... para ahora esclavizarte a ti. (Embistiéndolo, haciendo jadear al castaño, avergonzándolo más)
De pronto, el rubio tomo con su mano la erección del castaño, sin dejar de maltratar por dentro su próstata, poniendo de punta cada nervio sensible que tenía el menor.
Dan: No... Ambos no... ... me vengo... ¡ME VENGO!
El castaño arqueo su espalda, dejando salir su semilla en un sonoro jadeo de placer, sin dejar de ser penetrado por el rubio en su vaivén, sin dejarlo volver a su cordura o disfrutar de su orgasmo tranquilo.
Apenas sus caderas soltaron toda su semilla, se dejó caer aparatosamente de espalda en las sabanas de la cama del rubio, intentando respirar.
Masquerade: Jeje, tan sumiso... tan tierno... (Tomando la palma del castaño y dándole un tierno beso en ella), es una pena, te has corrido ya, pero yo aún no termino... sigue tu tortura (sonriendo maliciosamente).
Dan: por favor, no... Piedad...
El rubio se agacho, ahora siendo él quien estaba arriba del castaño, besando sus labios y embistiéndolo de nuevo.
Dan: Piedad... por favor... me acabo de venir, piedad...
Masquerade: Contra ti, jamás tendré piedad... mi hermoso niño.
El rubio abrazaba el cuerpo y la cabeza del menor para besarlo intensamente, mientras el castaño lo abrazaba por el cuello, y con sus piernas rodeaba la cintura del mayor, dándole un poco más de comodidad y dejando que el rubio fuera tan salvaje en sus embestidas como él deseara, cosa que el rubio hizo con total placer, penetrándolo sin paciencia ni piedad, llorando ambos de absoluto placer y perdida de cordura total.
Unos minutos más tarde, el castaño estaba descansando, jadeando en la almohada de la cama detrás de su cabeza, sintiendo su conciencia volver poco a poco, aunque con el cuerpo rendido y sin poder moverse, cansado, pero sintiéndolo temblar ligeramente.
Mientras el rubio también se dejaba caer en la cama, exhausto, pero feliz, con los ojos cerrados y una sonrisa de satisfacción en el rostro, recuperando el aliento poco a poco.
Dan: Por favor... deja de mandar Bakugans a la Dimensión de la Perdición.
El rubio volteo confundido hacia el castaño, era una petición rara, y más para ese momento, pero así era el castaño, impredecible, pero adorable.
Masquerade: Sabes que no puedo hacer eso, son ordenes de Naga, no es algo que haga por gusto. (Moviendo su cuerpo de lado, recargando la cabeza en su mano para ver mejor al castaño al lado suyo)
Dan: Por favor~ (le pedía dulcemente el castaño, mientras se acercaba al rubio y se acurrucaba en su pecho, siendo bien recibido por el mayor), por favor, se buen niño por mi~
El rubio se reía a lo bajo, era absurdo, pero esa actitud del castaño le pareció divertida.
Masquerade: No puedo hacerlo, lo siento, pero te prometo algo, ya no mandare a los Bakugan que sean de tus amigos, ¿Qué te parece? (Proponía el rubio, con voz dulce)
Dan: Entonces, me volveré amigo de todo el mundo (alzando su mirada hacia el rubio, con ojos llenos de brillo y de determinación) Todo el mundo será mi amigo y así ya no serás malvado.
El rubio alzo una ceja, pero sin borrar su sonrisa, la cual se convirtió en una risa agradable y tierna.
Masquerade: Siempre y cuando yo encabece tu lista, estará bien.
Dan: (haciendo puchero) tú siempre queriendo ser el No. 1
Masquerade: Jejeje, así es.
El rubio se acercó y planto un tierno beso en los labios del castaño, frotando con ternura su nariz con la de él, en un gesto tierno de beso esquimal, haciendo sonrojar y sonreír al castaño también.
(Un tiempo después...)
Dan estaba terminando la batalla (de nuevo) contra Shuji y su hermano Akira, saliendo victorioso junto a sus amigos.
Shuji: ¿Cómo es posible que tengas tanta suerte?, realmente me estoy cansando de esto, no deberías de salirte siempre con la tuya.
Dan: Ya te lo eh dicho antes, Shuji, la suerte no tiene nada que ver, vencerte no es gran ciencia.
Shuji: Cállate, sé que puedo vencerte, yo soy tu peor pesadilla.
Dan: Lo lamento, amigo, pero yo no le tengo miedo a nada (sonriendo confiado y divertido).
(Un par de horas después)
Dan: ¡HAAAAA! ¿Qué rayos les pasa?, eso da miedo.
El castaño estaba sentado en un sofá, ocultando su rostro en la gabardina del rubio, el cual estaba apoyando su brazo en el sofá por encima de la cabeza del menor y mirando la televisión juntos, viendo el programa de "mil maneras de morir".
Masquerade: Tranquilízate, Dani-boy, todo es actuado, están bien. (Acariciando la melena del castaño tiernamente, quien aún ocultaba su cara en el pecho del rubio)
Dan: Aun así, es aterrador, mira que clavarse una jeringa de azúcar en el corazón por resbalarse en el piso... eso es aterrador, podría pasarme (lloriqueando, asustado aferrándose a la gabardina blanca del rubio)
El rubio soltó una gota tipo anime en la cabeza, preguntándose como podría ser posible que al castaño le pasara eso… pensando por un segundo que a Dan le gustaría comerse una jeringa llena de merengue de pastel para él solo… preguntándose entre sí debiera preocuparse entre la gula del castaño… o la muy posible Diabetes que le daría por tanta azúcar.
Masquerade: Pensé que eras más valiente que eso, Dani.
Dan: Cállate (sonrojado, y avergonzado por las palabras del rubio), si soy valiente... pero hasta donde sé, este programa es para mayores de edad, no es mi culpa que actúen eso tan bien.
El rubio se reía a lo bajo, no por burlarse del menor, sino porque su actitud era adorable, a pesar de siempre darlo todo en batallas y por sus amigos, no dejaba de ser alguien que también podía sentir miedo, al igual que él y que cualquier persona.
Dan: Por cierto, ¿Y Hydranoid dónde está?
Masquerade: Esta en la sala de computo, le dejo ver sus caricaturas y series en discos y se distrae por horas, además, no puede salir de ese lugar por cuenta propia, estamos a salvo, si eso es lo que te preocupa.
El castaño se acomodó en el asiento, solo separándose lo suficiente del rubio para estar sentados más cómodos.
Masquerade: ¿Y tú Dragonoid no dice nada al respecto?, no lo eh visto contigo.
Dan: Bueno...
(Mientras tanto, en casa de Dan)
Drago: ¡SAQUENME DE AQUÍ! Estos no son modos de tratar a un Bakugan evolucionado, ¡DAAAAN!
Estaba flotando y quejándose una pequeña caja de madera por todo el cuarto, cerrada con un candado y tirando algunos juguetes a su paso, sacudiéndose de un lado al otro, parecía ser que el Dragonoid estaba encerrado dentro, intentando salir de algún modo.
(De vuelta en casa de Masquerade)
Dan: Solo digamos que... está superando su fobia a los lugares pequeños. (Mirando su llavero, donde tenía la pequeña llave del candado)
El rubio se hecho a reír a carcajada abierta, acariciando y revolviendo la melena castaña del menor.
Masquerade: ¿Y se supone que yo soy el villano aquí?
Dan: Ha, cállate, pelos de elote.
El castaño le estrellaba con gentileza uno de los cojines en la cara, mientras el rubio la empujaba contra el castaño también, de manera juguetona, haciendo fuercitas y riendo dulcemente.
Dan: Jeje, me agrada oír tu risa sincera, es muy agradable (parando un momento, diciendo con dulzura al rubio).
Masquerade: Tú también cállate. (Acercándose al menor y dándole un gentil beso en la mejilla, haciendo sonreír dulcemente al castaño)
(Un tiempo después)
Dan: Gracias por dejarme salir a la piyamada, mamá.
El castaño llevaba una mochila con ciertas cosas extra dentro, la gran mayoría, botanas y golosinas, aunque también su cepillo de dientes y su piyama.
Madre: Hay Dani, para ser honesta, no quería dejarte ir, si fuera la piyamada con Marucho, sería algo de lo que estaría segura, pero, tu amigo de la escuela, ni siquiera lo conozco.
Dan: Tranquila mamá (acercándose y besando con dulzura la frente de su madre), ya te lo dije, estaré bien, y no solo será con mi amigo, habrá más chicos allá (mintió en lo último).
Madre: recuérdame como es que se llama tu amigo, ¿No me diste su número de teléfono?, ¿Estarán sus padres en casa? Yo...
En ello, Dan le dio un fuerte abrazo a su mamá, para que se relajara.
Dan: Tranquila mamá, "Marcus" es un buen chico, solo nos la pasaremos viendo películas y jugando videojuegos, mañana estaré aquí sin falta.
Madre: pero...
En ello, el celular de Dan suena, llegándole un mensaje.
Dan: Es él, dice que... ¿también salgas un momento?
En ello, un claxon afuera suena y ambos se asoman por la puerta de su casa, viendo en la entrada una limusina estacionada, esperando al castaño.
Dan: Masquerade... ¿qué diablos...? (Se preguntaba a si mismo de manera mental el castaño, con una gota tipo anime en la cabeza)
-¿señora Kuso?-
Ambos voltearon, era el chofer de la limusina, un hombre joven, de cabello negro y uniforme de su trabajo.
Madre: eh... sí, soy yo.
Empleado: Esto es para usted, se lo envía quien me contrato, espera de corazón que lo disfrute.
En ello, el hombre levanta del suelo una canasta de regalo, que tenía dentro un ramo de rosas, fruta fresca y algunos chocolates, entre otras cosas agradables, recibiéndolo la madre de Dan, con una sonrisa entre nerviosa, pero emocionada.
Madre: Dani, tienes que presentarme un día a todos tus amigos, hasta donde sabia, tu escuela era de gobierno, no de paga, Jejeje (rio la señora, haciendo que Dan riera nervioso a lo bajo, con una gota anime en la cabeza), que regalo tan encantador, debe ser un buen chico después de todo.
Dan: Nos vemos mami, cuida a Drago por favor. (Despidiéndose de su madre, aun con la gota en la cabeza y subiendo a la limusina, su "amigo" era de todo... menos "un buen chico")
Madre: ten una linda noche, Dani, te amo. (Despidiendo con su mano la limusina, hasta verla alejarse por completo)
(Ya una vez, en casa de Masquerade)
Dan: ¿Era tan necesaria la limusina y la canasta de fruta?
Le reprochaba el castaño al mayor, el cual apenas había bajado su mochila al suelo, el rubio no lo soltaba, abrazándolo por la espalda, demasiado apegado para el orgullo del castaño, quien ya comenzaba a sentir sus mejillas calientes.
Masquerade: Por supuesto que sí, quiero quedar bien con mis suegros, así aceptaran que "me devoro" a su único hijo.
Dan: eres un tonto. (Sonrojado)
Masquerade: entonces... ¿Qué haremos primero? Esta noche eres todo mío y yo todo tuyo, podríamos ver una película juntos, cenar algo, o...
El castaño volteo su cabeza, tomando con su mano el rostro del rubio, besando sus labios y siendo correspondido por el mayor, este lo dejo voltearse y así tener una mejor posición para besarse, era claro lo que quería, y el mayor ronroneo a lo bajo de gusto, levantando de las caderas al castaño, cargándolo y recargándolo contra una de las paredes, ansioso de desnudarlo y devorar por completo al castaño la noche entera.
Hydranoid: Maestro, la computadora sufrió una falla al reproducir el disco, creo que debería...
El Bakugan se detuvo, quedándose helado al ver al castaño con los pies lejos del suelo, siendo acorralado por su maestro, en una posición demasiado comprometedora, pero ambos se habían detenido, pues habían escuchado la voz del Bakugan y volteado a ver, los tres estaban helados, Dan entre vergüenza y miedo, y el rubio con la cara pálida, mientras al Bakugan se le salían los ojos de su pequeño cuerpo.
Hydranoid: ¡HAAAAAA!
Dan/Masquerade: ¡HAAAAAA! (imaginen a ambos con expresiones graciosas de miedo)
Solo se escuchó el grito unánime de los tres, fuera de la mansión.
(Un rato después)
El rubio y el castaño estaban sentados en el sofá, con la cabeza agachada, mientras la pequeña esfera, sobre una mesa, mirada de manera interrogativa y acusatoria a ambos, Dan era el que no se movía, pues tenía la cara color carmesí oscuro, la vergüenza lo inundaba.
Hydranoid: Y díganme... ¿Desde hace cuánto está "alianza" secreta existe entre ustedes? (Pregunto por fin el Bakugan después de solo mirarlos un rato, haciendo que el silencio reinara en la mansión)
Masquerade: No tiene mucho tiempo, solo... un par de meses, creo.
Contesto el rubio, también con las mejillas rojas, pero más sereno, era el único que podía contestar, Dan no tenía el valor ni de voltear a ver a la pequeña esfera, aunque para ser honestos, Masquerade tampoco volteaba a ver al que los interrogaba en la mesa.
Hydranoid: ya veo... imagino que desde el día en que mi maestro no volvió a dormir aquella noche.
El Bakugan había dado en el blanco, el castaño solo asintió al igual que el rubio, pero costándole al castaño ya respirar, el recordar esa noche, ya era demasiada vergüenza para su cuerpo.
Hydranoid: Y bien... por lo menos espero que estén usando protección.
Ahora fue el rubio quien volteo a ver a su Bakugan, con las mejillas llenas de vergüenza, mientras a Dan solo se le caía la mandíbula al piso, pues su rostro no podía ya pintarse más de rojo.
Masquerade: Hydranoid, ¿Qué diablos? (Sorprendido y avergonzado de lo que decía su Bakugan)
Hydranoid: Solo digo que por una parte, no sería malo tener un heredero de sangre de mi maestro, digno de ser de herencia de dos peleadores formidables, un futuro guerrero legendario, pero por otro lado, mi maestro es demasiado joven para tener tal obligación y responsabilidad con cuidar a un bebe.
Masquerade: (con una gota anime en su cabeza) Amm... Hydra, la biología aquí... no funciona en ese modo, o… por lo menos… así no funciona aquí. (Intentando entender y pensando que tal vez su Bakugan veía demasiado internet a solas... preguntándose exactamente qué era lo que veía)
Dan: No quiero aun ser madre, soy apenas una flor. (Haciendo una pose dramática de sufrimiento, finjiendo una voz femenina)
Masquerade: ¡TU NO LE SIGAS LA CORRIENTE TAMPOCO! (soltando fuego de la boca, con la cara pintada de rojo, mientras el castaño reía a carcajadas por su reacción, cubriéndose de un muy posible golpe del rubio, que estaba con la cara totalmente avergonzada)
Dan: Entonces... ¿no estas decepcionado? o le dirás a todo el mundo.
Dan hizo por fin una pregunta que, incluso el rubio quería hacer, a pesar de temer a la respuesta, haciendo que ambos voltearan a ver al Bakugan.
Hydranoid: Siendo sincero, todo esto me tiene sorprendido, sin embargo, mi maestro ha estado más calmado y feliz en los últimos días, si esta alianza los hace felices, yo no tengo porqué interferir, ni mucho menos delatarlos, yo solo deseo la felicidad de mi maestro.
Masquerade: Hydra... (Mirando tiernamente a su Bakugan, con los ojos brillantes)
Dan: Awww, soy tu felicidad. (Dándole ligeros codazos al rubio).
Masquerade: Cállate (Avergonzado, volteando a ver a otro lado).
Hydranoid: Aunque siendo sincero, debo decir que me siento ligeramente dolido, debieron de decírmelo, no es como si fuera a traicionar a mi maestro, no diré a nadie lo que son ustedes, pero os ruego que sean más sinceros la próxima vez, y sean responsables de su sexualidad.
Ambos se les pinto la cara de vergüenza, pero agradecían en parte las palabras del pequeño Bakugan.
Hydranoid: En fin, me parece que interrumpí al que sería una velada privada, solo pido que no hagan demasiado ruido y que por favor, maestro, me ayude a revisar que falla había con la computadora, por lo menos, para distraerme esta noche.
Masquerade: Seguro Hydra, no tardare (rascándose la cabeza, avergonzado), por cierto... gracias (sonriendo tiernamente y con sinceridad a su Bakugan).
Hydranoid: es un honor, maestro, tenga más confianza conmigo la próxima vez.
Masquerade: Así será, Hydranoid.
El Bakugan hizo una ligera reverencia a su maestro, y salió volando de la sala, dirigiéndose a donde era la sala de cómputo seguramente.
Dan: (recostándose en el sofá, suspirando en voz alta, aliviado) Viejo, que envidia de tu Bakugan, dudo que Drago entendiera o reaccionara de ese modo tan comprensivo y sincero.
Masquerade: (alzando los hombros y parte de sus manos) El mejor Bakugan, para el mejor Peleador, ¿Que esperabas?
Dan solo se enderezo para revolverle el cabello de manera juguetona al rubio, haciendo una pequeña pelea juguetona entre ambos, pues el rubio también revolvía el cabello del menor, soltando risas por parte de ambos.
(Un rato después)
Ya era de noche, y ambos jóvenes estaban dormidos en la cama del mayor, todo el rato se la habían pasado jugando videojuegos, mirando películas, comiendo golosinas, y por supuesto, sacando el exceso de azúcar con algo de "actividad física" en la intimidad de la cama, el castaño se sentía muy feliz de pasar los días así con el rubio, sacando por un momento todos los problemas de su cabeza, cayendo enamorado cada vez más del peleador Darkus, aunque... tenía miedo de perderlo en cualquier momento y sin aviso, por ellos, en ese momento disfrutaba cada segundo junto al mayor, durmiendo profundamente en sus brazos.
Mientras tanto, el Bakugan de Masquerade entraba volando al cuarto, donde el rubio y su amante estaban descansando, mirando una escena tierna y conmovedora, digna de una historia Shojo, pensaba la pequeña esfera.
Hydranoid: Maestro, si esto lo hace feliz, también soy feliz, no dude de eso por favor.
Decía en voz baja el pequeño Bakugan, de manera gentil y comprensiva hacia su maestro.
Masquerade: Gracias, Hydra...
El Bakugan dio un pequeño sobresalto al escuchar la voz de su maestro, al verlo, este estaba despierto, sonriéndole de manera dulce y agradecida a su Bakugan.
Hydranoid: Buenas noches, maestro.
Masquerade: Buenas noche, Hydra.
El Bakugan se colocaba en la mesa de noche de su maestro, junto a su máscara para poder ir a dormir, mientras el rubio le daba un gentil beso en la frente al castaño, mientras lo abrazaba un poco más y también se dejaba caer dormido en la paz del ambiente.
Así solían ser los días con ambos peleadores, un día el castaño estaba peleando, buscando hacer más fuerte y evolucionado a su Bakugan, y otro, estaba en la tina de baño de Masquerade, jugando juntos y descansando, disfrutando de lo que podían considerarse trivialidades y juegos inocentes, el rubio recordaba con cierto sentimiento especial una vez en que el rubio tallaba el cabello del castaño con ternura dentro de la tina de baño, mientras el menor jugaba con un pato de goma, haciendo reír divertido al rubio, era muy ridículo, pero tierno a la vez.
Ya sea cenando juntos, o incluso saliendo de incognito a divertirse, por lo menos, el rubio agradecía mentalmente que el castaño se vistiera de manera diferente para salir juntos al igual que él, aunque en una ocasión, el castaño quiso usar una peluca o una máscara tipo japonesa, de las que parecen el rostro de un demonio molesto, para ir a un festival nocturno juntos, (obviamente, la peluca fue la descartada) usando kimonos y paseando por los puestos de comida, viendo los fuegos artificiales y disfrutando de los templos tradicionales del lugar, sintiendo como si esa alegría no fuera a terminar jamás.
Ambos chicos disfrutaban de su intimidad sexual en varias ocasiones, más de una vez se preguntaba el rubio, como es que había perdido su tiempo peleando y jugando ese juego en vez de tener su sexualidad más a menudo(es un chiste, no se lo tomen en serio, un chiste nada más x´D)
Sin embargo, también disfrutaba mucho solo de la compañía del castaño, sus momentos graciosos e inclusive el solo hecho de platicar en algunas ocasiones de varios temas, aunque claro, esto de que Dan no estuviera disponible siempre ya era algo sospechoso para los peleadores.
(Unos días después)
Julie: Dile tú, eres su mejor amigo de la infancia, sé que no te rechazara.
Shun: Aun así, tal vez deberíamos dejar de dar vueltas y mejor preguntarle directamente.
Runo: Sabes bien que si no nos ha dicho nada antes, nada podría hacer la diferencia si le preguntáramos directamente, y aunque fuera así, seguro solo te lo diría a ti.
Marucho: Vamos Shun, al menos a ti no te dirá que no si le preguntas o le dices que se quede, últimamente no ha estado con nosotros.
Shun: Esta bien, aun así, creo que deberían preguntarle directamente el porqué de su ausencia, seguro tiene una buena razón.
Runo: lo sé, pero recientemente, cada vez que le decimos que salgamos o algo así, siempre dice que tiene mejores cosas que hacer, solo está presente en las batallas o casi siempre sosteniendo su celular, es como si... no estuviera con nosotros.
Julie: Parece ser que alguien extraña pelear con Dani. (Tono burlón)
Runo: Tu mejor cierra la boca (Tono molesto y con un ligero rubor en su rostro)
El castaño estaba sentado en el sofá de la sala de Marucho, mirando su celular apagado.
Dan: (haciendo un puchero, saliéndole humo de la cabeza, molesto) ese tonto, dijo que me llamaría hoy apenas estuviera libre, ¿Dónde está?
Dan: ¿De quién hablas, Daniel? (Asomándose por el bolsillo de su amigo)
Dan: ah... de nadie, Drago, no te preocupes (con una gota tipo anime en la cabeza, sonriendo nervioso)
Shun: Dan... ¿Podemos hablar?
El castaño volteó a ver a su amigo, aun sentado en el sofá.
Shun: Dan, los chicos y yo nos preguntábamos si podrías salir más a menudo con nosotros, creen que estas escapando o algo...
De pronto, el celular de Dan comenzó a sonar.
Dan: ah, perdón Shun, debo contestar.
Tomando el celular y levantándose, alejándose ligeramente y dándole la espalda a Shun.
Dan: ¿Dónde estabas? Eh estado esperando tú llamada por horas... ... claro que sé que estás ocupado, por eso te espere y no presione... ... claro, no tengo problema con eso... ... entonces te veo allá... ... (Sonriendo a lo bajo) también yo, tonto, nos vemos.
El castaño colgó, dejando confundido incluso al peleador Ventus, incluso Drago en su bolsillo intento escuchar la voz del otro lado del teléfono, pero no lo logro.
Dan: Lo siento, chicos, debo de irme, estoy algo ocupado (Dirigiéndose a la salida ligeramente trotando), Ah, casi lo olvido.
Dan regreso y dejo a Drago en las manos de Shun.
Dan: ¿Cuídalo por mí, quieres?, gracias, nos vemos.
Shun: Pero, Dan... Espera...
El castaño salió corriendo lo más pronto que pudo de ahí, dejando a Shun con Drago en su palma y los demás chicos saliendo de su escondite para ir hacia Shun, decepcionados.
Runo: Rayos, creí que esta vez iba a funcionar.
Marucho: si, casi siempre ha estado así Dan, sale corriendo hacia quien sabe dónde, nunca nos dice con quién ni nada.
Shun: Drago, ¿tú sabes algo al respecto?
La esfera Pyrus se abrió en la palma de Shun.
Drago: Tampoco se nada, más allá de las peleas y de ser siempre buenos amigos, la verdad es que últimamente me deja en su cuarto encerrado o como ahora, en manos de alguno de ustedes.
Runo: Lo confirmo, más de una vez eh estado cuidando de Drago junto con Tigrera, me molesta que crea que soy su niñera gratuita. (Inflando ligeramente las mejillas)
De pronto, Alice entro en la habitación, en compañía de Kato, al parecer, la peli-naranja acababa de llegar.
Marucho: Alice, que sorpresa tan agradable, creí que no estabas en la ciudad.
Alice: si lo estoy, es solo que estaba ayudando en la cafetería de Runo, es lo menos que puedo hacer para agradecer su hospedaje, ayude a cerrar el local esta tarde.
Runo: Gracias por tu ayuda, Alice (con una ligera expresión de culpa en su rostro por no ayudar también en el trabajo de sus padres)
Alice: Por cierto, vi salir a Dan corriendo hace un momento, pero se despidió rápidamente y no se detuvo de su carrera, ¿Sucede algo?
Julie: No lo sabemos, ha estado así Dani los últimos días, y no sabemos el porqué.
Alice: (meditándolo un segundo, apoyando su barbilla en su mano delicadamente) ¿No tiene nada que ver con su primo de Canadá o sí?
A Runo y Julie se les erizo el cabello, mientras a los chicos les salía un signo de interrogación en la cabeza.
Shun: ¿Primo de Canadá?, hasta donde sé, los padres de Dan no tienen hermanos, por lo cual no es posible que Dan tenga un primo.
Marucho: a veces se consiguen padrinos para ciertos eventos de cumpleaños (volteando a ver a Shun, dando el dato de información) o de bautizo, pero no imagine que la familia de Dan fuera católica, ¿Sera alguna forma de llamar a un amigo de la familia muy cercano?
Julie: No le hagan caso a Alice (acercándose al lado de la peli-naranja), no sabe de lo que habla. (Riendo nerviosa)
Runo: Exacto, trabajar demasiado le hace decir incoherencias, necesitas descansar, Alice (ambas sonreían nerviosas, mientras la peli-azul también se acercaba al lado de Alice)
Alice: Pero... yo...
A la peli-naranja le cubrieron la boca, antes de salir corriendo las tres y llevarse a otra habitación a Alice, dejando a los chicos confundidos.
(Dentro del armario)
Gorem: ¿Por qué estamos aquí, Julie?
Julie: Lo siento, Gorem, querido, pero esto no te incumbe (Con su voz dulce, metiendo en el bolsillo a Gorem, impidiendo que escuchara o viera algo)
Runo: Lo lamento, Tigrera, pero eso también va para ti.
Tigrera: Pero yo no diré nada de lo que...
Fue interrumpido, siendo también escondido en su bolsillo, mientras las 3 chicas se agachaban en el suelo en el pequeño cuarto (el único cuarto pequeño de la casa de Marucho, de hecho), y hablaban en voz baja.
Runo: Ya sabía que no podía ser ningún primo o algo así, todo fue un engaño.
Alice: Aun así, tu escuchaste a Marucho, podría ser un familiar no directo, es decir, algo de familia espiritual.
Julie: No seas tan inocente, Alice, sean familia o no, las tres vimos cómo se besaban en el parqué ese día. (Saliéndole sangre de la nariz)
Runo: Eso explicaría porqué la ausencia de Dan en estos días, sin embargo, no entiendo por qué no tiene la confianza de decírnoslo o presentarnos al chico.
Julie: Mi querida Runo, algo así no se dice tan a la ligera, y yo pienso que es romántico, un amor prohibido, salir corriendo tras ese ser amado a sus brazos, es tan dulce (con corazones en los ojos)
Runo: tienes que dejar de leer tantas historias de romance, Julie. (Con una gota tipo anime)
Alice: De todos modos, tú supiste más de él que cualquiera de nosotras.
Runo: Todo lo que sé es que se llama Marcus, es solo un poco más alto que Dan y que estaba de visita, para ser honesta, jamás había visto antes a ese muchacho, aunque algo en él me parece familiar.
Julie: Debiste verlo en una de esas páginas de citas actuales, no llega al nivel de Billy, pero admito que el chico tenía su encanto.
Runo: Tú tienes un severo problema con los hombres, señorita. (Mirando con pena ajena a Julie)
Alice: De cualquier manera, no creo que debamos molestarnos con Dan por estar enamorado, así como todos, él tiene derecho a tener una pareja, aunque sea de su mismo género.
Runo: En eso tienes razón, Alice.
Julie: Apoyo la moción, con toda violencia, Jejeje (con tono dulce y juguetón).
De pronto, la puerta del armario se comenzó a abrir lentamente, revelando que detrás de ella, estaba Shun... pero con un aura oscura, asesina, casi jurando que eran de celos, que puso pálidas a las tres chicas.
Shun: Entonces... díganme... (Con mirada asesina hacia las chicas y tronando los huesos de sus dedos), que es eso de que Dan tiene una pareja.
Las tres chicas se abrazaron aterradas.
Shun: ahora me dirán... TODO lo que sepan de ese tal "Marcus". (Lo había escuchado todo a través de la puerta)
En la casa de Marucho, desde afuera solo se escuchó el grito de terror de las tres chicas al unísono.
Kato: Cielos, las películas de terror de estos jóvenes de hoy en día, las pobres señoritas no podrán dormir esta noche.
Decía el inocente de Kato al escuchar el grito de las chicas desde la cocina.
(Mientras tanto, en la casa de Masquerade)
El rubio tenia sentado sobre la mesa a Dan, el cual tenía abrazado por el cuello al rubio, mientras ambos se devoraban a besos, saboreando los labios del otro, acariciándose mutualmente y al separarse, dejando un ligero hilo de saliva que los conectaba, y con su ligero brillo en los ojos entrecerrados, mirándose con deseo y lascivia.
Dan: Te extrañe demasiado. (Susurro el chico, aun con la mente en las nubes)
Masquerade: yo también te extrañe mucho, lamento haber tardado, (acercándose y besando tiernamente el cuello de Dan) ese estúpido de Naga no quería soltarme.
Dan: Deberías de dejarlo de una vez, no merece que le seas tan leal a ese cruel ser... únete a mí... (Acariciando el cabello del rubio, soltando ligeros suspiros de sus labios por los besos del mayor)
Masquerade: Ya te eh dicho que no puedo hacer eso, sabes perfectamente el porqué.
El castaño se recostó en la mesa boca abajo, dejando caer por el borde sus piernas, no podía tocar el suelo, quedando suspendido y a merced del rubio, el cual bajaba poco a poco, alzando la camisa del castaño y besando su espalda tiernamente.
El rubio tomo los pantalones del castaño, y los descendió junto con su ropa interior, dejando al castaño expuesto, a pesar de ser una pareja que sexualmente se conocían el uno al otro, al castaño aun así le dio vergüenza estar en esa posición.
El rubio tomo su propio cinturón y lo desabrocho, las ansias lo estaban matando desde hacía un buen rato, rogándole ser liberado, pero le gustaba a la vez liberar todos sus deseos y perversión únicamente sobre el castaño.
Apenas una ligera lubricación después, el castaño soltaba suspiros, recostado aun sobre la mesa, sintiéndose como un mero plato de comida, siendo gozado por el que estaba detrás de él, siendo embestido, sin embargo, el castaño también lo disfrutaba, aunque sus pies no tocaran el piso.
El rubio se inclinó ligeramente, acariciando con sus manos el cuerpo del menor, besándolo y dejando una ligera marca de saliva en algunas partes de su espalda, erizando la piel del castaño cada vez que el aire soplaba en las partes húmedas.
Masquerade: Además, seguramente me castigaría si me atreviera a fallarle o desobedecerlo... seguramente... haría algo así.
De la nada, el rubio le dio una nalgada a Dan, alterando sus nervios y despertándolo de sumergirse en el placer.
Dan: ¡OYE!, No hagas eso, no soy una... ¡AH!
Antes de que acabara de reclamar el castaño, otra nalgada fue recibida de parte del mayor, el castaño no podía hacer nada, con una mano lo aferraba fuertemente con las embestidas y con la otra, castigaba sin piedad sus muslos, el no poder tocar el suelo lo hacía más vulnerable, sin embargo, conforme veía que no había nada que hacer, su cuerpo se dejó llevar por completo (al no tener de otra) y con cada golpe del rubio, sentía la erección del mismo, golpear y tocas puntos aún más sensibles, sintiendo como el dolor se mezclaba con el placer, y acelerando las embestidas y cada golpe, la mirada del menor se perdía y su mente solo agradecía cada vez que el rubio lo volvía a golpear por el cosquilleo que recorría su cuerpo entero, dejando salir toda su voz en un éxtasis absoluto.
Por otro lado, el rubio disfrutaba de tener así de sometido al castaño, en algún momento, Dan se había venido sin darse cuenta, y los golpes que le daba a Dan, hacían eco dentro de él, sintiendo su erección también agradablemente estimulada, no tardaría nada en venirse dentro del menor.
Y en efecto, solo fueron necesarias unas embestidas más, antes de sentir llenar todo el interior del castaño, haciendo que este también se volviera a venir, el menor en verdad había disfrutado de los azotes que el rubio le había dado.
El mayor salió del interior del castaño, haciendo que este soltara un último gemido de placer, estaba temblando, sus glúteos estaban completamente enrojecidos y el rubio podía ver como el semen salía escurriendo de la entrada del menor, haciendo un "creampie" en su cuerpo.
Mientras tanto, el castaño aun trataba de recuperar la cordura, temblando cada nervio de su cuerpo sobre la mesa, había sido el mejor orgasmo de su vida, y por supuesto que quería repetirlo alguna otra vez, aunque ahora, solo suplicaba un descanso.
Dan: Sá... co...
Masquerade: ¿Disculpa? (Acercándose para poder escuchar a Dan)
Dan: Dije... que eres un sádico... por hacer esto (completamente rojo de su rostro)
Masquerade: Entonces eso te vuelve un masoquista, por aguantar que te haga esto. (Riendo burlonamente, mientras con su mano, recorría uno de los glúteos enrojecidos de Dan, sobándolo para darle un poco de alivio.
Dan: ... solo... solo tu masoquista. (Susurro a lo bajo el castaño, avergonzándose de lo que acababa de decir, el rubio se sorprendió, pero a la vez se alegró de escucharlo.
Masquerade: Por supuesto que sí, pero también seré tierno cuando quieras.
Acercándose a su espalda y abrazando al menor dulcemente, besando su cuello y riendo ligeramente a lo bajo, mientras el castaño haciendo un puchero, inflando sus mejillas algo avergonzado y molesto... pero a la vez feliz.
(Algún tiempo después)
Masquerade había pedido a Joe el Núcleo de infinidad, Drago estaba en su tercera evolución, por lo cual, el enfrentamiento en el estadio estaba a punto de suceder.
Dan: ¿Estás aquí, Masquerade? (Decía en tono retador y en voz alta, en medio del Estadio)
Masquerade: Con que se trata de Dan (apareciendo en la arena), no te esperaba (Como mi zorra de siempre; pensaba para sus adentros el rubio), pero nuevamente, supongo que voy a poder robar tu Bakugan.
Los amigos de Dan veían el muy probable enfrentamiento desde las gradas, viendo como ambos peleadores se veían frente a frente.
Marucho: Esta será una batalla interesante, Masquerade está en el número uno.
Shun: Tienes razón, y como yo perdí contra Dan, ahora ocupa el segundo lugar.
Runo: ¿Ah?, lo revisare (mirando su BakuPod), sí, eso es justo lo que dice mi BakuPod.
Julie: Wow, este será el encuentro más feroz.
Shun se preguntaba mentalmente si en verdad había perdido contra Dan, aquella vez, había motivado a Dan a seguir peleando, a no rendirse, justo como siempre había sido el peleador Pyrus, necio y un guerrero, pero de corazón puro (así se veía ante los ojos de Shun), sin embargo, desde que había interrogado a las chicas sobre ese tal ''Marcus'', realmente se preguntaba si no había sido para poder hablar con Dan, o si estaba celoso, o algo por el estilo, esa había sido también una razón por la cual se había alejado de su amigo, desde que había perdido a su madre, tenía miedo de perder a quien amaba en secreto, y prefirió alejarse para no sentir la pena de ser rechazado alguna vez, pero le dolía más el que alguien desconocido se le adelantara y más encima saliera victorioso, planeaba preguntarle todo directamente después de la batalla, pero con la evolución de Drago, no había estado solo con el peleador ni un momento, incluso Joe, el Web Master, se había unido a la causa y estaban más cerca de Dan, todo era muy frustrante para el peleador Ventus, esperaba tener una oportunidad pronto.
Dan: Masquerade (diciendo en voz alta), ¿Cómo fue que terminaste peleando para Naga?
El rubio mantenía su sonrisa, pero le extrañaba que, a pesar de que el castaño sabía la respuesta de esa pregunta, ahora la hiciera en voz alta y frente a sus amigos… creo que empezaba a saber que buscaba el castaño.
Dan: ¿No te das cuenta de que trata de destruir nuestro mundo y el suyo? Deberíamos luchar en el mismo bando y no ser enemigos.
Justo como lo pensó el rubio, el menor intentaba hacer la alianza de manera pública, no como ellos en realidad estaban… ''unidos'', pero una vez más el castaño era necio y buscaba la manera de que fueran del mismo bando… otra vez, pero esta vez, el rubio ya planeaba algo.
Masquerade: Yo solo sigo órdenes de Naga. (¿Así o más Suke? :V)
Dan: Estas jugando para el equipo equivocado.
Masquerade: No Dan, TU estás jugando para el equipo equivocado.
Dan: ¿Qué?, ¿De qué estás hablando?... (Como se habrán dado cuenta, ya cambie el guion a partir de aquí xD)
Masquerade: Ya me escuchaste, crees que puedes salvar a todos los Bakugan de su inminente destrucción, pero yo me pregunto, ¿Quién salvara ese sexy culito que tienes cuando te enfrente a Naga si no soy yo?
Marucho escupió saliva al escuchar aquello, como si hubiera una bebida la cual escupía de la sorpresa, Shun solo abrió los ojos de par en par, mientras Julie sin razón alguna estaba golpeando la grada con su mano, agachada y riendo abiertamente, mientras con la otra se sujetaba el estómago de la risa, y Runo solo sentía su cerebro salir volando de ahí, explotándole las ideas (no literalmente), mientras a Dan se le ponía la cara color tomate.
Dan: ¿Eh? (avergonzado y sin poder conectar el cerebro a su cuerpo)
Masquerade: Así es, nadie, así que te propongo algo mejor (estirando su mano hacia el castaño), Únete a mí, Dan, se mi reina y gobernemos el mundo juntos. (Sonriendo de manera coqueta hacia el castaño).
Shun: ¿What? (exclamo el peli-negro desde las gradas, ya con el cerebro explotándole, pero sin poder conseguir la atención de ninguno de los 2)
Dan: (con la cara Carmesí oscuro), I… IDIOTA… N-no hay nada que p-puedas hacer para que yo haga eso (tartamudeando, ya no sabía si seguir interpretando su papel del héroe ''virgen'' o no, esto ya era demasiado)
Masquerade: Oh, claro que lo hay, Danny-boy (poniendo voz sensual, sonriendo y comenzando a desabrochar su gabardina) ven conmigo… y obtendrás todo esto (mostrando que bajo su gabardina, su abdomen y pecho estaba completamente desnudo, sonriendo y mordiéndose el labio a la vez)
A Runo le salió sangre por la nariz, mientras Julie tomaba fotos a diestra y siniestra, mientras Marucho se había desmayado, había sido demasiado para su cerebro, y Shun sonrojado, pero con cara de ''ah, por favor, yo me veo mejor'', con los brazos cruzados.
Mientras tanto, a Dan le salió un gran chorro de sangre por la nariz, casi dejándose caer de espaldas, pero se sostuvo, entendiendo que así de sucio jugaría el rubio.
Dan: M-maldito (rojo) ¿Con que así será, eh?, Pues observa.
Este se agacho (obviamente Dan y Masquerade aún están a distancia), y puso un rostro tierno y uke, con una pose demasiado sumisa y tímida, arrodillado en el piso.
Dan: P-por favor… (Con voz sumisa), únete a mi… y tómame…
Al rubio le dio un paro cardiaco y una gran cantidad de sangre salió por su nariz, este dejándose caer de espaldas en el cesped del estadio, derrotado por Dan y viéndose incluso a través de su máscara como sus ojos estaban en espiral, con una sonrisa perversa, pero derrotado.
Runo: Creo que el misterio por fin quedo claro, El tal ''Marcus'' si era Masquerade después de todo… diablos, le debo $50 Yenes a Alice (con una gota tipo anime en su cabeza, limpiándose la nariz)
Julie: Sin duda, esto es material para mis FanFics, déjenme grabarlos la próxima vez, chicos (con un pulgar arriba y con brillo en sus ojos, diciéndoles a los peleadores desde las gradas)
Shun se había desmayado, incluso para él, esa pose de Dan había sido demasiado, también quedando con los pies en el aire y con sangre en la nariz, al igual que Masquerade.
Hydranoid: Hay maestro, le dije que usara otra táctica, por favor, despierte (con una gota anime, intentando darle aire con sus alitas al rubio inconsciente).
Drago: ¿Qué carajos paso aquí? (Con una gota tipo anime en su cien e intentando entender qué diablos era todo eso, mientras salía del bolsillo de Dan, quien pensaba que tal vez se le paso la mano)
Hydranoid: Créeme, Dragonoid, no vale la pena que lo entiendas. (Dando por terminada la pelea más extraña que hayan visto jamás)
Fin.
Bueno, hasta aquí me da el cerebro de ideas x´D espero no se enfaden demasiado.
Masquerade: Luna, ¿Qué diablos?, esto no tiene sentido.
Luna: ¿Y cuándo lo tuvo? xD
Masquerade: Tushe.
En fin, espero les gustara aunque fuera demasiado loco… y antes de que mi cerebro quiera darme más ideas, aquí les dejo el epilogo, y el final de todo… esta vez sí es el final.
Epilogo:
El castaño bajaba a toda velocidad las escaleras de su casa, ya era de tarde, algo así como 20 minutos antes de las seis.
Dan: ya me voy mamá, te veré después.
Madre de Dan: Espera Dani, tu comida... (Se escucha un portazo en la entrada de la casa) hay, ese niño. (Soltó un suspiro, sabiendo que ese niño no tenía remedio ni paciencia)
El chico tomaba su bicicleta, pedaleando a todo lo que daba, disfrutando de la vista y de la sensación de la brisa en su melena castaña, dejando volar su mente antes de llegar a su destino.
De pronto, llego a la costa del mar, en donde estaban los muelles, bajaba de su bicicleta y avanzaba a ligeros pasos con ella, sosteniendo el manubrio con ambas manos, hasta llegar al borde y dejarlo lo más cerca que pudo de un muelle de piedra, sin riesgo a que se cayera al agua.
Apenas la dejo ahí, recargada, volteo a ver hacia la puesta del sol... ese color de nubes, el agua y su suave arrullo... mientras tenía un trozo de papel en el bolsillo de su pantalón.
Se acercó lo más que pudo, antes de sentarse en el borde del muelle, escuchando las aves pasar y mirando su reloj... eran las 5:59, dando las 6 exactamente y sonando una pequeña alarma en su reloj.
Dan: Bien... estoy aquí... justo como me lo citaste... ... y tu... ¿Dónde estás?
El castaño sacaba el papel de su bolsillo, abriéndola y leyendo lo siguiente:
"Te espero en los muelles a las seis, no faltes.
Masquerade"
El castaño sentía apretarse su corazón cada vez que veía esa nota, esa nota... que después de que el rubio se fuera para siempre, sacrificandose por Vestroia... la encontró.
Esa vez estaba buscando ansiosamente en el suelo, agachándose bajo el armario, pues se le había caído un billete del mandado de su madre para las compras de esa tarde.
Además de encontrar el billete... encontró la nota... la nota de aquella noche, la noche en que el mismo rubio la había lanzado para ignorarla, antes de que ambos... esa noche, se entregaran a su primera vez...
Los días eran normales desde entonces, después de salvar Vestroia: salir con sus amigos, convivir con su familia, incluso estudiar más y practicar deportes, pero... desde entonces, como si fuera una cita, cada día, Dan iba a los muelles, esperando a que apareciera el enmascarado a las 6 de cada tarde... habían pasado unos 5 meses desde que habían salvado a Vestroia y los Bakugan habían vuelto a casa... pero... no podía olvidar, a aquel que había vuelto su mundo aún más emocionante... un poco más alocado e incluso... diferente.
Dan: Sabes, mamá planeaba preparar algo de ramen para que comiera antes de venir, pero la verdad no sé si te hubiera gustado... sé que te gustaban los Takoyakis, o incluso los caramelos... espero te gustaran los que te traje la última vez...
En efecto, el castaño solía llevar al muelle, justo en uno de los bordes más apartados, dulces de envolturas sin abrir, algunas flores de papel que decoraban el pilar de cemento donde se suelen amarrar los botes... y en un suave moño, un listón morado solía mecerse con la suavidad del viento amarrado al pilar de piedra, también puesta por el castaño.
Los encargados de la costa, solían creer que era la decoración de alguna dama o de alguien que venía a dar ofrenda a algún ser amado que hubiera muerto en alta mar, por ello, los trabajadores del lugar no lo movían o lo tiraban, no les estorbaba, pero jamás veían quien era la persona que llegaba ahí a hacer el altar o arreglarlo, estaban demasiado cansados de su trabajo como para quedarse a ver al terminar sus horas de trabajo.
Dan: A veces... siento que el estar aquí es una tontería de mi parte, ¿sabes?... a veces me pregunto, ¿Cuantas veces me habrás llamado idiota al verme aquí? Esperándote... todos los días...
El castaño veía los colores del cielo, tornar lentamente el color azul a rosa, amarillo, o incluso violeta... el color de ojos de ese chico al que esperaba ahí de nuevo... sus ojos, sin duda son algo que el antiguo peleador Pyrus jamás olvidaría.
Dan: ¿Sabes? Desde que te fuiste, la verdad me eh sentido tan aburrido... ninguna persona es como tú, nadie me ah desesperado y alegrado al mismo tiempo, llenándome de emoción al combate como tu solías hacerlo... así que... tu también eres un idiota al haberte ido, creyendo que nadie notaria tu ausencia... Marucho está ocupado con sus avances tecnológicos de la compañía de su familia y proyectos personales por lo que se, y ya casi no salimos más que los fines de semana, Shun sigue con su entrenamiento ninja, pero por lo que se, ira al bosque a pasar un par de semanas en soledad, así que no estará aquí para platicar... Runo a veces me pregunta por ti... me pregunta si te eh vuelto a ver o si sigues en Canadá... jejeje... a veces, pareciera que cree que "terminamos" y que por eso no te eh vuelto a ver...
Los ojos del castaño asomaban ligeras gotas de lágrimas, brillando en sus ojos por la luz del atardecer.
Dan: Me pregunto... si tan siquiera me escucharas... si tan siquiera... sabrás que estoy aquí... esperándote... es tu culpa, no te pude sacar nunca de mi cabeza... y conforme avanzo el tiempo... te metiste en mi corazón... tonto... grandísimo tonto...
Cerrando sus ojos y apretando los puños con fuerza, apoyadas en sus rodillas, mientras las lágrimas resbalaban tiernamente por sus mejillas de su piel sutilmente color morena... se limpiaba los ojos con la manga de su ropa, alzando la vista, mirando que el sol estaba a punto de ocultarse, el castaño casi siempre se quedaba ahí hasta que el sol se ocultara por completo, lo cual era el estar ahí por al menos una hora al día.
Dan: Bueno... debo de irme... volveré mañana... tal vez deberías presentarte la próxima vez, grandísimo tonto, Jeje...
El castaño se levantó, dirigiéndose hacia su bicicleta, mientras se dirigía hacia ella, por un momento, su mente cruzo la idea de que tal vez si estaba siendo un idiota al estar ahí... que tal vez... solo debería olvidarlo...
De pronto, justo cuando esa idea cruzaba su mente, una brisa llego detrás de él, ligeramente fuerte... y casi pudo jurar, que una sombra detrás de él, se acercaba y lo abrazaba por la espalda... algo fugaz... pero tangible... algo real... podía sentirlo.
El castaño volteo, solo para ver el sol terminar de ocultarse en el agua... estaba ahí solo... pero pudo sentirlo, podría jurarlo... solo sonrió para sí mismo, levantando la bicicleta, decidiendo que color de flores de papel traería para el día siguiente, unas amarillas podrían quedar bien, se decía a sí mismo el castaño, recordando el color rubio de su cabello.
Dan:... hasta mañana... "Marcus", Jeje.
El castaño subía a su bicicleta, dirigiéndose de vuelta a casa, mientras a su espalda, se balanceaba suavemente el listón morado en el muelle por la brisa del mar... ansioso del comienzo del día siguiente, para ver al joven castaño una vez más...
Ahora sí, espero les haya gustado, aunque el Epilogo esta algo depre, pero en fin, ya después volveré con el principal Fanfic de ¨Soy algo más¨, muchas gracias por su atención, y cuídense mucho, bye.
LunaDarkus.
