Bento

(…)

—Amor, será mejor que te apures, o se te hará tarde.

—Ya voy, ya voy ¡Es que esta maldita corbata no se deja!

Hinata solamente soltó un risita al ver a su esposo luchar contra la corbata roja que portaba en el cuello.

—A ver, déjame ayudarte—se acercó a él bastante divertida de la situación. Naruto solo se dejó hacer cuando las manos de la pelinegra tomaron la corbata y comenzó a amarrarla debidamente.

Naruto, encantado, le dio un beso suave en sus labios. Esto provocó que una Hinata completamente sonrojada se separara rápidamente y entrara a la cocina, como buscando algo en particular. Naruto simplemente rio ante eso.

Como le gustaba ver aquellas acciones de su querida esposa.

—Bueno, Naruto-kun. De una vez te hago entrega de tu almuerzo, para que esta vez ya no se te olvide, por favor. —comentó la ojierla bastante divertida al ver el pequeño sonrojo en las mejillas del rubio.

—Ah, lo siento, sabes que soy demasiado despistado, Hinata-chan—contestó con una mano en la nuca en señal de vergüenza.

Hinata solo soltó una risita y le entregó lo que preparó, envuelto en una pequeña manta. Parecía haber sido hecho con todo el amor y cario que una esposa pudiera darle, y esto a Naruto le llenó de sentimiento. Más, no iba a ponerse a llorar frente a ella, además ya se le estaba haciendo tarde para irse a trabajar.

Y, sin más, le dio un beso rápido de despedida a la pelinegra y salió del hogar.

Ya habían pasado varias horas en el recinto donde empleaba.

"Esto de ser el jefe de un compañía de arquitectos es bastante cansado".

Pensaba Naruto mientras se frotaba el cuello, estresado, con una mano levemente.

De un momento a otro, su estómago comenzó a hacer ruido. A parecer ya era hora del almuerzo así que sacó de un pequeño cajón el almuerzo que su dulce y tierna esposa le reparó con tanto cariño

—Mmm… ¿Qué podría ser esta vez?—Naruto desenvolvió el contenido de la manta sus ojos se maravillaron con lo que veían, mientras la boca se le hacía agua.

El almuerzo consistía en una porción bastante generosa de arroz y en había lo que parecía ser salmón ahumado. En los demás compartimientos del cuenco se encontraban trozos de carne perfectamente cortados en cuadritos, como carne de cerdo y de res. En otro cuadro había puesto algunas verduras para complementar. Con algunas papas, igualmente, en gajos, condimentadas.

Además, aquel bento era de doble porción, o sea que Hinata hizo como dos solo para él, ya que conocía el hambre voraz de su esposo.

—Hinata, cuando llegue a casa te agradeceré como es debido… Ahora, ¡buen provecho!

Y, así, Naruto comenzó a consumir sus alimentos hechos con amor por su amada esposa Hinata Hyuga.

(…)

He de decir que al escribir esto hizo que me diera algo de hambre xd

Pero bueno. Espero que les haya gustado la temática del día 24.

uwu